Maestros se enfrentan con Downing Street por cronograma de vuelta a clases

FINANCIAL TIMES — SÁBADO, 16 DE MAYO DE 2020

Sindicatos resaltan riesgos a minorías mientras la ciudad de Liverpool anuncia que incumplirá disposición

Los sindicatos docentes se han enzarzado en un enfrentamiento con el Gabinete por la reapertura de las guarderías y escuelas primarias de Inglaterra ayer viernes por la noche, exigiendo que el Gobierno modele cuántas personas negras y asiáticas morirían como resultado de levantar el bloqueo del coronavirus.

Al advertir que el Gobierno no brindó garantías sobre los riesgos para personas mayores de 70 años y de orígenes étnicos minoritarios, principales sindicatos docentes han dicho no estar satisfechos de que sus miembros puedan regresar al trabajo sin peligro.

El Gobierno anunció planes esta semana para una reapertura gradual de guarderías y escuelas primarias el 1 de junio, pero se ha encontrado directamente con la fuerte resistencia de los sindicatos.

Un portavoz de Downing Street dijo que la educación de los niños podría “dañarse” si las escuelas permanecían cerradas, y que los ministros continuarían trabajando para “hacer que los niños regresen a la escuela de una manera segura”.

Sin embargo, una reunión de una hora entre líderes sindicales y asesores científicos del Gobierno se disolvió al no quedar satisfechas las preocupaciones de seguridad de los maestros.

Patrick Roach, secretario general del sindicato magisterial NASUWT, dijo que la reunión había “dejado más preguntas que respuestas” y que el sindicato no había cambiado su posición de que “ninguna escuela debe reabrir hasta que pueda demostrarse que es seguro hacerlo”.

“No se proporcionó información clara sobre qué modelo se ha llevado a cabo en relación con las posibles tasas de contagio cuando las escuelas abran más ampliamente,” dijo. “Nada en la reunión proporcionó tranquilidad a la fuerza laboral escolar, profundamente preocupada y ansiosa.”

Asimismo, la Asociación Médica Británica expresó su apoyo a los gremios docentes, advirtiendo contra el riesgo de un segundo aumento en las infecciones.

En otra señal del frágil consenso sobre la política escolar para el coronavirus del Gobierno, el Ayuntamiento de Liverpool ya se ha dirigido a los padres de familia diciendo que sus escuelas no volverán a abrir el 1 de junio. Los gobiernos delegados de Gales y Escocia también están retrasando la reapertura.

Aún así, el ministro de sanidad Matt Hancock dijo en la sesión informativa diaria de Downing Street que era “seguro” proceder con un reinicio gradual de las clases, y que se haría lo necesario “para conseguirlo de una manera que también mantenga el control del virus”.

Jenny Harries, subdirectora médica de Inglaterra, dijo que la probabilidad de que alguien contraiga coronavirus en una escuela primaria era “muy pequeña y disminuía con el tiempo”, y que “necesitamos mantener eso en perspectiva”.

Aún así, el fracaso para convencer a los docentes se desencadenó cuando el Gobierno dijo que el ahora conocido factor R — el número promedio de nuevos contagios generados por cada persona infectada — había aumentado a un rango de entre 0,7 hasta 1.

El primer ministro británico Boris Johnson mencionó el domingo un rango de 0,5 a 0,9 en su mensaje televisado, pero los científicos del Gobierno insistieron en que el aumento no ha sido significativo y no refleja ningún aumento del contagio como resultado de la leve relajación del confinamiento en Inglaterra dispuesta esta semana.

Con el R muy justo por debajo de 1, Kevin Courtney, secretario general conjunto de la Unión Nacional de Educación (NEU), dijo que las preguntas seguían sin respuesta y los asesores científicos habían admitido que todavía había “mucha incertidumbre” sobre los datos científicos.

“Necesitamos cierto grado de consenso científico o principio de precaución,” agregó. “Si ni la ciencia está segura, ¿por qué nuestro país trata de seguir adelante con esto de una manera que no garantiza el distanciamiento social en las escuelas?”

El sindicato pidió claridad sobre si las escuelas en áreas como el noreste de Inglaterra — donde el número R permanece por encima de 1.0 — volverán a abrir.

También cuestionó que el Gobierno haya modelado el riesgo que enfrentan los empleados mayores de 70 años, maestros y alumnos que viven con parientes extremadamente vulnerables o ancianos, y las minorías étnicas.

“Las personas originarias de Bangladesh y Pakistán tienen más de un 50 por ciento adicional de riesgo de muerte. ¿Qué modelo tienen sobre la cantidad de personal que morirá?” demandó la NEU en una lista de 12 preguntas al gobierno.

El Gobierno emitió una instrucción el lunes pasado según la cual las guarderías podrían traer de vuelta a los niños, mientras que las escuelas primarias recuperarían a los niños en primer grado, Año 1 y Año 6, con niños en aulas pequeñas observando el distanciamiento social modelado en la práctica en Dinamarca.

Se recomendó que las escuelas secundarias, las universidades de sexto grado y las universidades de educación superior comenzaran “algún contacto cara a cara” con los alumnos en Años 10 y 12 que rendirán exámenes GCSE y A-Levels el próximo año, pero sin expectativa inmediata de que vuelvan a tiempo completo.

Gavin Williamson, el ministro de educación, dijo después de la reunión del viernes por la noche que un regreso gradual a la escuela seguía siendo “vital” para el desarrollo educativo de los niños y que las escuelas recibirían “toda la orientación y el apoyo que necesitarán” para comenzar a traer a los niños después del 1 de junio.

Por su parte, el Partido Laborista ha dicho que el Gobierno necesita brindar tranquilidad a los maestros dándoles espacio suficiente para el distanciamiento social en el aula y evaluando el Covid-19 en las escuelas para controlar si el virus se propaga de nuevo.

“La responsabilidad del Gobierno es demostrar que la vuelta es segura, y trabajar con los maestros y sus sindicatos en vez de tratarlos como una especie de enemigo para el progreso, porque eso no ayudará a nadie,” dijo en Sky News la Canciller del Ducado de Lancaster — cargo similar al del ministerio de la presidencia — de la oposición, Rachel Reeves.

Sindicatos de liderazgo docente como la Asociación de Líderes de Escuelas y Universidades (ASCL), dijeron que evaluarían con sus miembros los consejos del Gobierno durante el fin de semana.

Geoff Barton, secretario general de la ASCL, dijo que había “preocupaciones que deben abordarse”, particularmente sobre cómo se espera que los niños de cuatro y cinco años observen el distanciamiento social.

Paul Whiteman, secretario general del sindicato de líderes escolares NAHT, dijo que la reunión había sido “productiva” pero que aún se necesitaban investigar varias áreas.

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Instan a consumir fresas y bayas por miedo al exceso

Agricultores han pedido al público británico que consuma fresas, luego de que la cancelación de eventos como los campeonatos de tenis de Wimbledon aumentaran los temores de un inminente exceso de bayas.

A medida que los agricultores se preparan para la temporada alta de recolección de fresas en junio y julio, se espera que la falta de eventos al aire libre como bodas y reuniones masivas reduzca la demanda de bayas cultivadas en Reino Unido.

El organismo del sector British Summer Fruits dijo que duplicaría su gasto en marketing y relaciones públicas en 2020 para “asegurarse de que las bayas británicas estén siempre en la mente de los clientes”.

Minette Batters, presidenta del Sindicato Nacional de Agricultores, dijo que estaba en conversaciones con el Gobierno sobre el posible exceso de oferta de alimentos de cosecha propia, como las fresas.

“No es solo Wimbledon, son todos los grandes eventos deportivos. La Fórmula Uno, los partidos de cricket, de fútbol, ​​son grandes eventos externos y todos han sido cancelados,” dijo. “Para los servicios de catering y el comercio mayorista, ese mercado acaba de desaparecer”.

Ella planea reunir una coalición de “embajadores de alimentos y agricultura” para respaldar su campaña.

El Ministerio de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales dijo que estaba trabajando con la industria en aras de “encontrar rutas alternativas para que la fruta ingrese a la cadena de suministro” y que supervisaría la situación “para evaluar si se requiere más intervención de apoyo a los productores”.

Reino Unido produjo 132,000 toneladas de fresas en 2018, el año más reciente para el cual hay cifras disponibles, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), una cuarta parte más que la década anterior. La producción de frambuesa fue de 15.000 toneladas. En un año normal, el país importa otras bayas adicionales.

Wimbledon debía comenzar el 29 de junio. Solo en el evento del año pasado, los fanáticos del tenis se engulleron 33 toneladas de fresas.

Nick Marston, presidente de British Summer Fruits, dijo: “Se trata de que estos eventos están perdidos: estamos alentando a que las personas salgan a sus jardines, den bayas frescas a sus hijos y golpeen una pelota de tenis como lo harían de todos modos durante Wimbledon”.

El cierre de restaurantes y cafeterías ya ha provocado excesos de leche y productos lácteos. Para las fresas, altamente perecederas, existe una urgencia aún mayor.

Los agricultores también tienen problemas con la captación de personal, luego de que el coronavirus impidiera viajar a muchos de los trabajadores de Europa del Este que normalmente vienen a participar en la cosecha del cultivo.

Elaine Clarke, de Manor Farm Fruits en Staffordshire, dijo que normalmente enviaría alrededor del 10 por ciento de su cosecha a proveedores de catering, mientras que también le preocupaba que las medidas de distanciamiento social pudieran disminuir la demanda minorista.

“La fruta es una compra bastante emotiva, con familias que van de compras juntas y dicen, ‘a ver, llevemos unas fresas’ […] Con las restricciones en los supermercados, ahora hay una forma muy diferente de comprar,” dijo.

Clarke quien vende cada año 1 millón de cestas en supermercados — ahora ha establecido un “auto-servicio de fresas” en su granja, que permite que sus clientes hagan su compra sin salir de sus vehículos.

Por su parte Marion Regan, de Hugh Lowe Farms (Kent) que suministra el producto a Wimbledon dijo en el podcast de la Conferencia de Agricultura de Oxford el mes pasado que “esas dos semanas son realmente importantes para nosotros”. Agregó que la granja ahora estaba “concentrada en ese cultivo”.

“Espero que todos piensen ‘Dios, es verano, comamos muchas fresas’ y podamos encontrar otros puntos de venta para que puedan hacerlo,” dijo Regan, y agregó que también había hablado con bancos de alimentos sobre la donación de bayas.

Las medidas de distanciamiento social también han elevado los costes operativos de los agricultores, dijo Marston.

 

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