Johnson se niega a ‘lanzar a los perros’ a su asesor principal

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THE SUNDAY TIMES — DOMINGO, 24 DE MAYO DE 2020

Electores exigen renuncia de Cummings por viaje de 260 millas

Boris Johnson ha declarado que no arrojará a Dominic Cummings «a los perros» luego que el ayudante más importante del primer ministro fuera acusado de romper el confinamiento no una, sino tres veces.

El primer ministro enfrenta tres llamados separados para una investigación formal sobre si Cummings (foto principal) violó el código de conducta para asesores del Gobierno, después de que se revelara que llevó a su esposa e hijo a la casa de sus padres en Durham a finales de marzo.

El Gobierno dijo que Cummings se había aislado con síntomas de Covid-19 en ese viaje, pero anoche hubo acusaciones de que fue visto a 30 millas de la casa de su familia unas dos semanas después. Un profesor de química jubilado, Robin Lees, de 70 años, dijo que había visto a Cummings caminando con su familia en las inmediaciones del río Tees antes de subir a un automóvil, el 12 de abril.

«Quedé un poco atónito al verlo», dijo Lees a The Observer y Sunday Mirror. «Simplemente resulta increíble que uno pudiera conducir cuando el consejo del gobierno era quedarse en casa, salvar vidas». Lees dijo que el historial de búsquedas en su ordenador mostraría que investigó el número de matrícula del automóvil del asesor ese mismo día.

Una semana más tarde — después de que Cummings fuera fotografiado en Londres luego de recuperarse del virus — se dice que regresó a Durham, y que comentó sobre lo «encantador» que era un arbusto de jacintos durante una caminata, en la madrugada del domingo 19 de abril.

Una encuesta de YouGov reveló que el 68% de los votantes cree que Cummings rompió el confinamiento, mientras que solo el 18% no estuvo de acuerdo. 52% piensa que debería renunciar y solo 28% que debe mantenerse en su puesto.

En otro mazazo para Downing Street se supo que Robert Cummings, padre del asesor, había llamado a la policía, a pesar de las afirmaciones de que la fuerza no había hablado con la familia. La policía de Durham dijo: “Nuestros oficiales recibieron la información de que Dominic Cummings había viajado desde Londres a Durham, y que se encontraba en una dirección de la ciudad. A pedido del padre del señor Cummings, un oficial se puso en contacto a la mañana siguiente por teléfono.»

Por su parte, parlamentarios laboristas, liberal-demócratas y del Partido Nacional de Escocia (SNP) se dirigieron anoche a Sir Mark Sedwill, el ministro del gabinete, pidiendo una investigación urgente sobre las denuncias sobre Cummings.

Esto podría poner su destino en manos del principal mandarín de Gran Bretaña — cuyo despido Cummings ha recomendado a Johnson, según altos funcionarios conservadores. Los ministros del Gabinete expresaron en privado su preocupación de que el comportamiento de Cummings dejaría a los funcionarios de Gobierno como hipócritas.

«Esto podría ponerse muy difícil la próxima semana», dijo un ministro del Gabinete furioso, el cual quisiera la expulsión de Cummings. “Claramente hizo muy mal. Nos desprecia a todos; no cree que las reglas apliquen para él.» Otro alto conservador dijo: «Si se tratara de otra persona, Cummings sería el primero en decir que este es un ejemplo de la élite que vive en el mundo irreal de Westminster».

El asunto también amenazó con distraer la atención de la oficina del primer ministro a los anuncios clave que Johnson hará esta semana sobre el confinamiento.

Principales fuentes gubernamentales dicen que el primer ministro publicará una guía sobre los planes para reabrir escuelas y tiendas no esenciales y actualizará al público sobre el programa de rastreo y pruebas, a tiempo para que se promulguen estos cambios el 1 de junio. También se están estudiando planes para permitir que los cafés al aire libre reabran si los clientes pueden distanciarse socialmente, así como para la oración privada en iglesias y otros lugares de culto.

Cummings condujo más de 260 millas a fines de marzo cuando su esposa, la periodista Mary Wakefield, cayó con síntomas de coronavirus. Su hermana y sus sobrinas se ofrecieron a ayudar a cuidar al hijo de cuatro años de la pareja. Cummings también enfermó, pero insiste en que se mantuvo en aislamiento en una propiedad separada dentro de la casa de sus padres.

Hablando ayer fuera de su casa en el norte de Londres, Cummings dijo que había actuado «razonable y legalmente».

Grant Shapps, el ministro de transporte, usó la conferencia de prensa de Downing Street anoche para insistir en que Cummings no había violado las reglas, debido a una laguna que permite a las personas «salvaguardar» a personas menores y mayores de edad en riesgo. «Puedo decir que el primer ministro le brinda [a Cummings] todo su apoyo,» agregó.

Sin embargo, en un signo de la tensión entre el Gobierno y sus asesores expertos, la subdirectora médica del gobierno, doctora Jenny Harries, dijo repetidamente que estas reglas solo se aplicaban en incidentes donde «existe un riesgo de muerte extremo».

En su carta a Sedwill, la parlamentaria laborista Rachel Reeves dice: “El pueblo británico ha hecho importantes y dolorosos sacrificios para apoyar el esfuerzo nacional, como estar lejos de sus familias en tiempos de necesidad. Por lo tanto, es vital que el Gobierno pueda tranquilizar al público garantizando que sus figuras más importantes han obedecido las mismas reglas que todos los demás.»

La carta critica las explicaciones de Downing Street que ha hecho sobre el comportamiento de Cummings, diciendo que «han dejado más preguntas que respuestas», incluso sobre el momento en que Johnson fue informado de la decisión de su asistente de viajar a Durham.

Anteriormente, los ministros del gabinete habían apoyado cerradamente y en bloque a Cummings, apresurándose a defenderlo en las redes sociales. Michael Gove, canciller del Ducado de Lancaster, tuiteó: «Cuidar de la esposa y el hijo no es un delito.»

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Titubeante confinamiento de Reino Unido provocó el peor número de muertes en Europa

Los contagios de coronavirus en Gran Bretaña se dispararon de un estimado de 200.000 a 1.5 millones en los nueve días anteriores al inicio del confinamiento, mientras el primer ministro daba vueltas sin decidir cómo ni cuándo actuar.

Una investigación ha descubierto que la demora de Boris Johnson en la introducción de medidas para combatir el virus en esos nueve días fundamentales de marzo significó que Reino Unido tuviera más contagios cuando cerró sus puertas que Italia, España, Alemania y Francia cuando tomaron la misma drástica acción.

Es probable que los hallazgos expliquen porqué Gran Bretaña finalmente sufrió un mayor número de muertes que otros países europeos, ahora en 36,675, y porqué Reino Unido está tardando más en salir del confinamiento que algunos de sus vecinos.

Aunque Johnson había descartado inicialmente un confinamiento, sus asesores le convencieron de lo contrario en una crucial reunión en Downing Street, la mañana del sábado 14 de marzo. Sin embargo, el inicio del confinamiento recién se decretó para el día 23 mientras el Gobierno deliberaba acerca de los tiempos y el tipo de medidas que se requerían.

Un nuevo estudio conjunto de los modeladores de pandemia del Imperial College London y el departamento de estadística de la Universidad de Oxford ha hecho un gráfico de la expansión del virus en ese momento, modelando el número de contagios con datos de esas fechas contra los datos actuales de personas fallecidas. Así, se ha calculado que el número de contagios se duplicaba cada tres días, mientras el virus se multiplicaba a una tasa más rápida de lo que el Gobierno podía detectar.

Los ministros habían sido advertidos tres semanas antes del confinamiento de que había serias preocupaciones sobre su «estrategia de demora».

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Princesa Charlotte podrá quedarse en casa cuando reabra su escuela

El duque y la duquesa de Cambridge están considerando mantener a la princesa Charlotte en casa el próximo mes, cuando se espera que su escuela vuelva a funcionar normalmente.

Se entiende que William y Kate están ansiosos por mantener juntos al Príncipe George, de 6 años, y a Charlotte, de 5, así como por conservar la rutina a la que los menores se acostumbraron durante el confinamiento.

Ambos niños asisten al colegio Thomas’s School en Battersea, suroeste de Londres, donde Charlotte está en primer grado y George en Año 2. Se espera que Thomas’s siga la guía del Gobierno sobre las escuelas, y que solo reabra las clases para los niños de primer grado, Año 1 y Año 6, pero no la del grupo etario de George. La institución privada de enseñanza tomará una decisión final esta semana.

También se cree que Thomas’s dijo a los padres de familia que tendrá la capacidad de permitir que un grupo etario más regrese antes del fin del año escolar, pero no ha anunciado aún cuál será. La familia Cambridge desea enviar a George y Charlotte a la escuela al mismo tiempo y, si se permitiera la vuelta de los niños de Año 2, se piensa que los dos menores lo harán también.

William y Kate se encuentran en este momento domiciliados en Anmer Hall, su residencia de Norfolk, con sus hijos.

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A hacer su cola, caballeros — solo habrá cubículos en la nueva normalidad del lavabo

Donde quiera que vayas, no habrá adónde ir. El cierre de muchas comodidades públicas como parte del confinamiento por el coronavirus está obligando a repensar la forma en que los británicos se aliviarán fuera de casa.

«Como va el mundo ahora, el tradicional servicio público se está convirtiendo en cosa del pasado,» dijo Raymond Martin, director gerente de la Asociación Británica de Inodoros, que está asesorando a decenas de ayuntamientos y empresas sobre los problemas de mantener servicios higiénicos seguros en un tiempo de aguda ansiedad debido a la letal contagiosidad del virus.

La revolución que se avecina en el diseño de los sanitarios puede significar el final de los orinales, los cuales han permitido que los hombres vayan y vengan en una fracción del tiempo del que toma a las mujeres hacer fila para usar un número comparativamente menor de instalaciones.

Cummings enfrenta nueva acusación de romper el confinamiento

THE SUNDAY TELEGRAPH — DOMINGO, 24 DE MAYO DE 2020

Afirmaciones de segundo viaje al noreste surgen a pesar de esfuerzos para reforzar posición del asistente del Primer Ministro

Dominic Cummings se ha visto envuelto esta noche en nuevas afirmaciones de que violó el confinamiento después de que testigos dijeran que hizo un segundo viaje de 260 millas (418 kilómetros) de Londres a Durham.

Las revelaciones han debilitado los esfuerzos de la oficina de Boris Johnson para defender al asesor principal del Primer Ministro.

Antes de que surgieran las afirmaciones de esta noche, Johnson había apostado su autoridad para salvar a Cummings diciendo a sus amistades que actuó dentro de las reglas de confinamiento «simplemente para cuidar a su familia».

Cummings había hecho el primer viaje de Londres a Durham para quedarse con su familia extendida en el punto álgido del confinamiento a fines de marzo, después de que él y su esposa enfermaran con coronavirus y buscaran ayuda para cuidar a su hijo de cuatro años.

Sin embargo, esta noche se ha afirmado que Cummings también fue visto públicamente junto a su esposa Mary Wakefield en Houghall Woods — cerca de la casa de sus padres en Durham — el 19 de abril, según informes de los diarios Sunday Mirror y The Observer.

El asistente del primer ministro había sido fotografiado en Downing Street dos días antes, después de que regresara a trabajar. Fue fotografiado allí nuevamente al día siguiente.

Un portavoz de Downing Street respondió a las nuevas acusaciones.

«Ayer, los diarios Daily Mirror y The Guardian escribieron historias inexactas sobre Cummings,» dijo el portavoz. «Hoy escriben historias más inexactas, incluyendo afirmaciones de que Cummings regresó a Durham después de regresar a trabajar en Downing Street el 14 de abril.»

«No perderemos nuestro tiempo respondiendo a una serie de acusaciones falsas sobre Cummings de periódicos que están en una campaña de desprestigio.»

Los partidos de oposición han exigido una investigación urgente, y dijeron que sus acciones han socavado el mensaje del Gobierno.

También se espera que varios parlamentarios conservadores soliciten la renuncia de Cummings.

Líderes conservadores han enviado mensajes de texto a la bancada del partido hoy llamando la atención sobre los mensajes leales de los ministros del Gabinete publicados en las redes sociales.

Los amigos de Johnson también le han instado a despedir a Cummings, porque las visitas serían vistas como carta blanca para que el público haga caso omiso de la instrucción del Gobierno.

La parlamentaria laborista Rachel Reeves aumentó la presión al sugerir que Cummings podría haber violado la ley.

En una carta al ministro del gabinete Sir Mark Sedwill, Reeves — ministra del gabinete de oposición — dijo: «El pueblo británico ha realizado sacrificios importantes y dolorosos para apoyar el esfuerzo nacional, como alejarse de la familia en tiempos de necesidad.»

The Telegraph puede revelar que esta noche, antes de que surgieran las nuevas acusaciones, Johnson dijo a sus amigos: “Dominic actuó dentro de la instrucción y simplemente estaba cuidando a su familia. Ahora considero este asunto cerrado.»

Fuentes principales de Downing Street también dejaron en claro que Cummings continuaría con su trabajo habitual, incluida la asistencia a las reuniones del Grupo de Asesoramiento Científico del Gobierno (SAGE).

Esto podría llevar a escenas incómodas porque el profesor Neil Ferguson — cuyo consejo llevó a que se impusiera el confinamiento — abandonó el grupo después de que se descubriera que se había encontrado con su amante dos veces durante el bloqueo nacional.

Una fuente dijo que Cummings es «insensible a las críticas» y está acostumbrado a responder fuertemente a cualquier ataque contra Downing Street.

La disputa amenaza con eclipsar los intentos de Johnson esta semana de liberar las restricciones del confinamiento de nueve semanas, comenzando con una reunión temprana de su Gabinete al completo mañana.

Se espera que el primer ministro haga una serie de declaraciones esta semana antes de una revisión formal el jueves.

La disputa dominó la conferencia de prensa diaria de Downing Street. Grant Shapps, el ministro de transportes, dijo a The Telegraph en la sesión informativa que Cummings tenía el «pleno apoyo» de Johnson.

Insistió en que Cummings había tenido derecho a viajar desde Londres con su esposa e hijo, Cedd, para llegar «a algún lugar donde los miembros de su familia pudieran ayudarle».

Shapps dijo que lo importante era que el asesor había «permanecido» durante dos semanas una vez que llegó a la propiedad en marzo. Aún así, rechazó una solicitud de The Telegraph para decir cuándo Johnson descubrió que Cummings había conducido a Durham, en lugar de quedarse en su casa de Londres para autoaislarse.

En la misma conferencia de prensa Jenny Harries, la subdirectora médica, fue presionada sobre si Cummings había violado las reglas.

“Si eres sintomático, quédate en casa. Retírate de la sociedad lo más rápido que puedas con tu familia,» dijo.

Agregó que la única excepción era si había «riesgo de vida».

El sábado, un desafiante Cummings con gafas de sol y sosteniendo una pelota para niños apareció temprano en la puerta de su casa en Londres, repitió su inocencia y reprendió a los periodistas por no estar a dos metros de distancia.

Respondiendo «¿Y qué importa?» cuando los periodistas le preguntaron si sus acciones le parecían mal, dijo: «De lo que se trata es de hacer lo correcto. No se trata de lo que ustedes piensan.»

Cuando se le preguntó si consideraba la posibilidad de renunciar, Cummings respondió «obviamente no».

Downing Street había emitido un comunicado a media mañana diciendo que Cummings había conducido a Durham para cuidar a su hijo después de que su esposa se enfermara, lo que provocó «la alta probabilidad de que él mismo se sintiera mal».

La declaración decía: “Su hermana y sus sobrinas se habían ofrecido como voluntarias para ayudarlo, por lo que se dirigió a una casa cercana y separada de su familia política. Su hermana hizo las compras para la familia y dejó todo afuera.»

“En ningún momento la policía habló con él ni su familia sobre este asunto, como se ha informado. Sus acciones estaban en línea con las pautas del coronavirus. El señor Cummings cree que se comportó de manera razonable y legal.»

Downing Street dijo que la policía no había hablado con Cummings ni su familia, aunque la policía de Durham dijo esta noche que el padre de Cummings sí había hablado por teléfono con los oficiales.

La declaración de la policía dice: «Durante esa conversación, el padre del señor Cummings confirmó que su hijo había viajado con su familia desde Londres al noreste y se había autoaislado en parte de la propiedad.»

“La policía de Durham consideró que no se requerían más acciones. Sin embargo, el oficial sí proporcionó asesoramiento en relación con el problema de seguridad.»

Poco después de la declaración de Downing Street, los ministros del gabinete emitieron declaraciones en las redes sociales defendiendo las acciones de Cummings como «justificables y razonables».

Michael Gove, ministro de la Oficina del Gabinete y amigo cercano de Cummings, dijo: «Cuidar de su esposa e hijo no es un delito.»

El canciller Rishi Sunak dijo: «Cuidar de su esposa y su hijo pequeño es justificable y razonable, tratar de ganar rédito político no lo es.»

El ministro de sanidad Matt Hancock dijo: «Ha sido completamente correcto que Dom Cummings buscara quién cuidara de su hijo, cuando tanto él como su esposa enfermaban.»

Suella Braverman, la Fiscal General, dijo: «Proteger a la familia es lo que hace cualquier buen padre. La declaración de Downing Street aclara la situación y es totalmente inapropiado politizarla.”

Los comentarios de Braverman podrían volverse en su contra si se determina que Cummings ha violado la ley.

Varios donantes del partido también respaldaron a Cummings como Lord Bamford, propietario de JCB, los magnates de la City londinense Jonathan Wood y Michael Spencer y el inversionista inmobiliario Tony Gallagher.

Se entiende que les parece «comprensible» que Cummings haya querido apoyo familiar.

Shapps dijo en la conferencia de prensa que Cummings habría estado pensando en encontrar «la mejor opción posible» para apoyar a su hijo.

«Trazaría esta distinción: esto no era como ir a una casa de vacaciones o a visitar a alguien, era permanecer durante 14 días, permanecer aislado para superar lo que entiendo era un combate bastante significativo de enfermedad por coronavirus, y luego poder regresar a Londres solo cuando esté bien,» añadió.

La escala de respaldo sorprendió a algunos exasesores al señalar que Robert Jenrick, el ministro de comunidades, no recibió este «nivel de apoyo» cuando se supo que había viajado cientos de millas a un segundo hogar durante el cierre.

Una encuesta instantánea de YouGov descubrió que el 68 por ciento de las personas pensaba que Cummings había violado las reglas y un poco más de la mitad, el 52 por ciento, pensaba que debía renunciar.

The Telegraph entiende que algunos amigos de Johnson fuera de Downing Street le enviaron mensajes de texto diciendo que tenía que despedir a Cummings «en beneficio de Boris y el país».

El amigo, quien afirmó estar horrorizado de la despreocupación de Cummings ayer, dijo: “Se veía venir. Me siento triste por los dos, pero la verdad es que ha sido incorrecto.»

“No se trata de Dominic, se trata de la percepción. Y cuando la vida importa, es posible que nunca te recuperes de esto.»

«Si resulta en que se queda, hay una reacción pública y la gente dice ‘me voy a sentar en el parque’, y la tasa de R es de 1.5 y la gente comienza a morir de nuevo, podría ser el fin para él.»

Un aliado parlamentario de Johnson dijo que Cummings debía renunciar, pero que probablemente no lo haría. Según él, el problema era que las personas que rodean al primer ministro sienten que están por encima de la ley.

El parlamentario conservador dijo: «Es muy perjudicial para el Gobierno porque se basa en esta creencia de que existe una sensación genuina en Downing Street de que están por encima de la ley.»

En su carta a Sir Mark Sedwill, Reeves escribió: «Le recuerdo el Código de Conducta para Asesores Especiales, que establece que los asesores deben ‘cumplir con la ley y defender la administración de justicia’.»

“Por lo tanto, es vital que el Gobierno pueda tranquilizar al público informando que sus figuras más importantes obedecen las mismas reglas que todos los demás,» agregó.

«El pueblo británico no espera que haya una regla para ellos y otra regla para el asesor principal del primer ministro».