
‘We’ll Meet Again’ inspiró a Kubrick y hasta a la Reina
Cuando la Reina Isabel II terminó su discurso televisado el 5 de abril destinado a tranquilizar a los televidentes aislados por la pandemia de Covid-19 diciendo we’ll meet again [Ā«nos volveremos a verĀ»], envió un poderoso recordatorio de cómo una canción ā popularizada por la cantante Vera Lynn ā puede terminar convirtiĆ©ndose en sĆmbolo de esperanza a travĆ©s de otra crisis nacional.
Hoy, a los 103 aƱos de edad, Lynn dice: āCreo que la gente la disfruta porque habla del sentimiento de separación y la esperanza de la reunión. Esas letras son especialmente conmovedoras con la situación actual en nuestro paĆs.Ā»
Escrita al comienzo de la Segunda Guerra Mundial por el popular compositor Ross Parker y el compositor y empresario de teatro musical Hughie Charles, la letra tenĆa como objetivo consolar a todos aquellos que temĆan nunca mĆ”s volver a ver a sus seres queridos:
Nos volveremos a ver
No sé dónde
No sƩ cuƔndo
Pero sƩ que nos volveremos a ver
En un dĆa de sol
Sigue sonriendo
Como siempre lo haces
Hasta que el cielo azul aleje
Aquellas nubes oscuras muy lejos
Y dirƩ hola y les darƩ recuerdos
A todos los que te conocen
Les dirƩ que vendrƔs pronto
EstarƔn felices de saber
Que vi que cuando te ibas
Cantabas esta canción
Nos volveremos a ver
No sé dónde
No sƩ cuƔndo
Pero sƩ que nos volveremos a ver
En un dĆa de sol
Lynn fue la primera cantante en grabar el tema. Cantaba desde los siete aƱos, y ya habĆa lanzado un par de discos, pero en 1939 We’ll Meet Again le supuso fama mundial.
Y no fue solo a travĆ©s de su mĆŗsica que Lynn compartió un mensaje de esperanza. A fines de 1941, mĆ”s del 20 por ciento de la audiencia britĆ”nica sintonizaba su programa de radio Sincerely Yours en el que, los domingos por la noche, Lynn cantaba y leĆa cartas de personas separadas por la guerra.
Ā«Trataba de mantener el Ć”nimo de la gente con la mĆŗsica y muchos otros artistas hacĆan lo mismo. TambiĆ©n pasamos tiempo con nuestras familias y, por supuesto, la comida a veces era muy escasa, pero lo superĆ”bamos porque sabĆamos que tenĆamos que hacerlo,ā dice Lynn.
Su mĆŗsica se convirtió en una forma para que los amantes separados sintieran que todavĆa estaban juntos, y su programa de radio se llegó a convertir en una lĆnea de comunicación invaluable. Las mujeres en Gran BretaƱa le escribĆan para anunciar el nacimiento confirmado de un hijo a sus maridos en el extranjero. We’ll Meet Again era la cortina musical de cierre de cada programa. Ā«Sigue sonriendo / como siempre lo hacesĀ», decĆaĀ a los oyentes en su canción caracterĆstica. Pero no todos sonreĆan.
Desde los aƱos treinta, se habĆa estado instalando una pequeƱa pero voceada campaƱa contra los radio crooners ā ‘melosos cantantes de radio’, una etiqueta poco definida que a menudo querĆan colgar a Lynn. En 1935, The Telegraph publicó un artĆculo titulado Ā«Los cantantes de radio melosos daƱan a la infanciaĀ», advirtiendo contra el Ā«efecto perniciosoĀ» de este estilo sentimental de mĆŗsica. Un mĆ©dico afirmaba que cualquier padre que permita que su hijo escuche este estilo musical Ā«podrĆa igualmente colgar en sus paredes imĆ”genes poco delicadas, [o] llenar sus estanterĆas de libros con literatura pornogrĆ”ficaĀ».
Los crooners y sus voces suaves, como Lynn y la suya, fueron un elemento bĆ”sico del Programa de las Fuerzas Armadas de la BBC. Su programa fue popular en todo el mundo, lo que le valió el sobrenombre de Ā«la novia de la FuerzaĀ», pero en casa habĆa quejas de que esta mĆŗsica Ā«afeminadaĀ» quitarĆa rudeza a las tropas. Para 1942, el debate llenaba la pĆ”gina de cartas al director de The Telegraph. Ā«Si a nuestras Fuerzas Armadas realmente les gusta este tipo de cosas, deberĆa ser obligación de la BBC ocultar este hecho al mundo,Ā» escribĆa un lector de Bath. En lugar de Ā«cantantes sin sustanciaĀ» y Ā«tecladistas sentimentalesĀ», dicho lector pensaba que debĆan escuchar Ā«algo mĆ”s virilĀ».
Un soldado en retiro estaba de acuerdo. Atacando a los «crooners y al resto de basura sentimental con que la BBC tortura a sus oyentes,» escribió que «estos programas enfermizos y llorones son en gran parte responsables de la actitud poco entusiasta de tanta gente hacia la guerra».
A pesar de ello, una carta matizó con una nota mĆ”s reflexiva: Ā«Es muy fĆ”cil lanzar crĆticas arrogantes al Programa de las Fuerzas Armadas, [pero] escuchar [el programa] en el frente de batalla es muy diferente a escucharlo en casaĀ». Las emisiones se hacĆan para Ā«ser oĆdas en comunidad en circunstancias difĆciles. Si un programa reĆŗne a los soldados para cantar en las trincheras, seguramente no necesita impresionar a ningĆŗn cĆnico de sillón en LondresĀ».
Lamentablemente, la BBC cedió bajo la presión de algunas voces fuertes. Sincerely Yours fue cancelado (o como lo expresó la emisora, ‘puesto a descansar’) en la primavera de 1942, despuĆ©s de solo 12 episodios. Ā«Sincerely Yours rebosaba de sentimiento,Ā» escribĆa el crĆtico radial de la revista de espectĆ”culos Variety. Ā«DespuĆ©s de un tiempo, parece que terminó chorreando tanto que ha sido cancelado.Ā» En julio de ese aƱo, la BBC anunció una Ā«prohibición de croonersĀ» universal, encargando a su nuevo ComitĆ© de PolĆtica de MĆŗsica de Baile mantener todo sentimentalismo fuera de las ondas radiofónicas.
A pesar de todo, la popularidad de Lynn perduró.Ā En 1943Ā We’ll Meet Again inspiró una popular pelĆcula musical del mismo nombre, en la que Lynn interpretó a una versión ficticia de sĆ misma: una hermosa joven cantante que convierte su talento en entretener al ejĆ©rcito britĆ”nico en Europa. En 1944 la BBC repuso Sincerely Yours, cediendo a la opinión del pĆŗblico.
Mientras tanto Lynn continuó viajando por el mundo, actuando para Ā«los chicosĀ». Al despertarse una maƱana de 1944 en las selvas de Birmania, vio a cuatro combatientes japoneses en las afueras de su choza. Pero no tenĆa miedo, como recordarĆa mĆ”s tarde: Ā«Siempre supe que me cuidaban muy bien, los chicos nunca me abandonaron.Ā»
We’ll Meet Again sigue siendo el himno definitorio de Lynn āĀ mĆ”s incluso que The White Cliffs of Dover o A Nightingale Sang en Berkeley Square. Aunque la suya es la versión mĆ”s conocida, la canción es universal: resuena tanto cuando viene de Lynn, nacida en Londres, como cuando la canta el grupo de doo-wop afroamericano The Ink Spots.
Al escuchar esas primeras grabaciones,Ā lo que suena mĆ”s claramente es la sensación de melancolĆa alrededor de los temas. Fue una canción para traer esperanza en un tiempo en que no la habĆa, y siempre se ha mantenido cerca de la tragedia āĀ incluso despuĆ©s de terminada la Segunda Guerra Mundial.
Pudo fĆ”cilmente haber sido la banda sonora del fin del mundo. Y no solo en la farsa nuclear de Stanley Kubrick, su pelĆcula Doctor Strangelove āĀ aunque ahĆ lo es āĀ sino tambiĆ©n en la vida real. Durante la Guerra FrĆa, la canción fue tomada por el Servicio de Radiodifusión de Guerra de la BBC; en caso de haberse producido una deflagración nuclear, el tema habrĆa sido uno de los varios Ć©xitos populares que BBC hubiera transmitido para consolar y tranquilizar a sobrevivientes en un bĆŗnker. Ā«Nos volveremos a ver…Ā» (Āæ’No sĆ© cuĆ”ndo’? Cuando termine la vida Ćŗtil de todo ese plutonio, en 24.000 aƱos).
DĆ©cadas despuĆ©s de Doctor Strangelove, los cineastas aĆŗn reconocen el poder Ćŗnico del tema: en los Ćŗltimos tres aƱos se ha utilizado en todo, desde Stranger Things, pasando por T2: Trainspotting hasta Kong: Skull Island, para invocar una sensación similar de final de dĆa. Esta lecturaĀ de la canciónĀ āĀ apocalĆptica y mĆ”s oscura ā se ha utilizado para obtener efecto cómico en Los Simpson y Futurama. Cuando uno va a Disneylandia, la escucharĆ” en el circuito The Twilight Zone: Tower of Terror.
Su lugar en nuestra cultura pop es inquebrantable: para el episodio final de su programa de entrevistas The Colbert Report en 2014, el comediante Steven Colbert logró convencer a docenas de celebridades para que se unieran a Ć©l en una emocionante interpretación. En laĀ impresionante parodia todos ā Barry Manilow, Kevin Spacey, Henry Kissinger y The Cookie Monster ā prometen que los Ā«cielos azulesĀ» Ā«alejarĆ”n las nubes oscurasĀ».
Incluso lejos del contexto de la guerra, la agridulceĀ melodĆaĀ todavĆa tiene una carga de tristeza personal. Un estudio basado en mĆ”s de 30,000 ceremonias reveló que Weāll Meet Again es la sexta canción mĆ”s popular interpretada en funerales, justo detrĆ”s de The Lordās My Shepherd.
Fue la Ćŗltima canción del Ćŗltimo Ć”lbum que Johnny Cash lanzó antes de morir. A diferencia de su versión sombrĆa y desgarradora del Hurt de Trent Reznor, aquĆ la voz del hombre de 71 aƱos es rica en calidez y humor. Para la segunda estrofa, Cash no canta: habla. Las palabras se convierten en un mensaje tranquilo e Ćntimo, no lĆrico, sino realista. Ā«SĆ, nos volveremos a ver … AsĆ que, cariƱo, sigue sonriendoĀ». Es como ser teletransportado a un episodio de Sincerely Yours para escuchar la Ćŗltima carta de un soldado muerto hace mucho tiempo. La voz sobrevive al hablante.
Este toque de tragedia es lo que hace que a la canción tan inquietante. Ā«SĆ© que nos volveremos a verĀ» es una promesa que nadie puede cumplir. Las bombas caen, las casas se derrumban, la gente desaparece. Las palabras pueden mirar hacia un futuro mĆ”s brillante, pero la melodĆa detrĆ”s de ellas estĆ” llena de dudas. Esa sonrisa valiente podrĆa romperse en lĆ”grimas, pero nunca lo hace. A pesar de todo, armada solo con la esperanza mĆ”s imperfecta y vacilante, la canción continĆŗa: Ā«no sĆ© dónde, no sĆ© cuĆ”ndoĀ». El mundo y el disco siguen girando.
Es una canción frĆ”gil e incierta y, sin embargo, perdura entera e intacta, como la porcelana fina que se pasa de generación en generación por aƱos y aƱos. En plena era de la posproducción digital, es notable pensar que se grabó directamente en un disco de cera en una sola toma. Como Lynn dijo a The Telegraph en 2014: āSi el trompetista se equivocaba en la Ćŗltima nota, tenĆa que volver a tocar toda la canción. TenĆas que asegurarte de que tu toma fuera perfecta.Ā» Y lo era. Y lo es.
ArtĆculo de Tristram Fane Saunders
Publicado en The Daily Telegraph el 8 de mayo de 2020 a las 16:37 GMT
Traducción al espaƱolĀ de Alejandro TellerĆa-Torres
Enlace a la versión original: https://www.telegraph.co.uk/music/artists/well-meet-again-lyrics-story-vera-lynns-wartime-anthem-song/
