La media hora de Hancock

METRO — MIÉRCOLES, 27 DE MAYO DE 2020

Ministro de sanidad sugiere retroceso en sanciones por confinamiento y Tesoro le desmiente minutos después

El intento de sacar del apuro a Dominic Cummings descendió a niveles de farsa al pedir Matt Hancock una revisión de las multas para padres que rompen el confinamiento, solo para recibir inmediatamente un tirón de orejas por parte de Downing Street.

El ministro de sanidad acordó hablar con sus “colegas del Tesoro” después de ser puesto en la situación por el vicario Martin Poole, quien le hizo una pregunta directa en la sesión informativa de Downing Street la noche anterior.

“Creo que, especialmente viniendo de un prelado, la pregunta es perfectamente razonable,” dijo Hancock al clérigo de Brighton. “Entendemos la necesidad de garantizar que los niños reciban un cuidado infantil adecuado.”

Sin embargo, los comentarios aparentemente improvisados durante la sesión de preguntas y respuestas de media hora parecieron sorprender a Downing Street.

En cuestión de minutos, fuentes del Tesoro dijeron que Hancock solo iba a “transmitir una solicitud” de un miembro del público, y que no había planes para cancelar las multas.

La confusión se produjo después de que el ministro de Escocia, Douglas Ross, renunciara por las acciones del asesor principal de Johnson — quien condujo 260 millas desde Londres hasta el condado de Durham en el punto álgido del confinamiento.

Por otro lado, más de 30 parlamentarios conservadores han dicho que Cummings debe ‘pasar por la guillotina’.

El índice de aprobación del primer ministro se ha derrumbado a -1 por ciento — desde el 19 por ciento que tenía hace solo cuatro días — por continuar apoyando a su hombre, según muestra una nueva encuesta de SavantaComRes. Y la proporción que piensa que Cummings debería renunciar ha aumentado del 52 al 59 por ciento desde el sábado, según una encuesta de YouGov.

Cummings — quien condujo a Durham con su esposa e hijo en el punto álgido del confinamiento el 27 de marzo — ha dicho que ignoró el mensaje de “quedarse en casa” porque quería estar cerca de su familia.

Su esposa había contraído el virus y quería asegurarse de que, si él también enfermaba como sucedió más tarde, su hijo de cuatro años sería atendido.

El asesor, que realizó una excursión de un día al pintoresco castillo de Barnard durante su estadía en una cabaña en la granja de su padre, dice que no hizo nada malo, ya que se permiten excepciones para los niños pequeños.

Sin embargo, YouGov descubrió que el 71 por ciento de las personas piensan que Cummings rompió las reglas.

Y el hoy exministro Ross escribió ayer en su carta de renuncia a Johnson: “Tengo electores que no pudieron despedirse de sus seres queridos; familias que no pudieron llorar juntas; personas que no visitaron a familiares enfermos porque siguieron la guía del Gobierno. No puedo decir, de buena fe, que todos ellos estivieron equivocados y que un asesor principal del Gobierno tenía razón.”

Las cifras que incluyen casos sospechosos mostraron ayer que la cifra de muertes por virus probablemente sea de al menos 47.000.

Aún así, el número de muertes confirmadas aumentó solo otras 134 ayer a 37.048, continuando una tendencia a la baja a medida que la crisis se calma lentamente.

Se han emitido más de 13.000 multas por romper el confinamiento, que ayudó a frenar la infección, pero Hancock insistió anoche en que Cummings había actuado “dentro de las directrices”. El ministro de sanidad dijo que quedó “sin palabras” cuando el profesor Neil Ferguson renunció por una infracción al confinamiento a principios de este mes, diciendo que era un asunto policial.

A pesar de ello, dijo de Cummings: ‘Si tienes adultos que no pueden cuidar a niños pequeños, eso es una circunstancia excepcional. Las personas no hacen esto por mí, lo hacen por sus seres queridos. Es su deber cívico.”

Cummings dijo que el viaje al castillo de Barnard en el cumpleaños de su esposa fue para verificar que su vista estaría bien para que él volviera a Londres, ya que había sido afectado por el virus.

Asimismo, el ministro Michael Gove fue objeto de burlas en las redes sociales después de sugerir que fue “juicioso” que el asesor hiciera el viaje, alegando que él también había hecho en el pasado una prueba de visión antes de conducir.

Gove — quien trabajó con Cummings en la campaña Vote Leave — fue enviado a defenderle en una serie de entrevistas a primera hora de la mañana.

Cuando se le preguntó si se habría hecho en el pasado una prueba de visión para un recorrido de 60 millas, dijo: “En ocasiones anteriores he conducido con mi esposa al lado para asegurarme. ¿Cuál es la forma correcta de decirlo?”

Riéndose, Gove dijo al anfitrión de LBC Nick Ferrari que había reprobado seis veces su examen de manejo, y agregó: “No soy la mejor persona del mundo para hacer preguntas detalladas sobre la conducción.”

La conferencia de prensa sin precedentes de Cummings el lunes, en el jardín de rosas de Downing Street, para explicar porqué condujo hasta el condado de Durham, enardeció a los críticos.

En consecuencia, 760.000 personas han firmado una petición exigiendo su renuncia.

“Si todos pensáramos principalmente que ‘puedo encontrar una escapatoria’, entonces simplemente no podríamos haber superado esta crisis juntos,” dijo el profesor Stephen Reicher, asesor científico del Gobierno.

El exjefe de la policía de Manchester, Sir Peter Fahy, dijo que Cummings pudo haber violado la ley. “Ciertamente parece estar en contra del Código de Circulación. Esa no es la forma de examinarse la vista y potencialmente poner a otras personas en peligro,” dijo.

Algunos parlamentarios conservadores, presionados para respaldar a Cummings, se negaron a hacerlo, mientras William Wragg dijo que era “degradante ver a los ministros soltar discursos redactados a posta para defender a un asesor”. “No podemos desperdiciar la valiosa buena voluntad pública por más tiempo,” agregó.

■ Algunos pacientes del NHS con síntomas graves de Covid-19 empezarán a recibir un medicamento que se desarrolló originalmente para tratar el virus del Ébola. El ministro de sanidad Matt Hancock calificó el hecho anoche como “el mayor paso adelante en el tratamiento del coronavirus desde que comenzó la crisis”. A principios de este mes, un ensayo clínico global mostró que el medicamento, llamado remdesivir, reducía el tiempo que los pacientes con virus experimentaron síntomas de 15 días a 11.

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