THE GUARDIAN ā MARTES, 26 DE MAYO DE 2020
La crisis que ha envuelto al Gobierno por la conducta de Dominic Cummings continúa sin cesar, después de una conferencia de prensa sin precedentes en la que el asistente principal del primer ministro se ha negado repetidamente a renunciar y a pedir disculpas por infringir las normas del confinamiento.
DespuĆ©s de que un torrente de ira pĆŗblica sacudiera al nĆŗmero 10 de Downing Street, Cummings ha intentado explicar porquĆ© condujo 264 millas (425 kilómetros) desde Londres hasta la propiedad de sus padres en Durham, a pesar de sospechar que tanto Ć©l como su esposa tenĆan coronavirus.
La oficina del primer ministro esperaba que la medida cortara de raĆz la furia sobre el comportamiento de Cummings, despuĆ©s de que al menos 20 parlamentarios conservadores le pidieran que renunciara y cientĆficos de alto rango le acusaran de socavar los consejos de sanidad pĆŗblica.
Sin embargo, su aparición en el jardĆn de rosas del nĆŗmero 10 generó aĆŗn mĆ”s preguntas despuĆ©s de que Cummings admitiera que sospechaba que tanto Ć©l como su esposa tenĆan coronavirus cuando tomaron la decisión de atravesar el paĆs con su hijo.
Durante la larga conferencia de prensa, Cummings afirmó que condujo a Durham porque necesitaba que su sobrina adolescente le ayudara a cuidar de su menor hijo. Insistió en que él, su esposa e hijo se quedaron en un edificio separado y se comunicaron con sus padres a gritos desde lejos.
TambiĆ©n admitió que hicieron un viaje por separado despuĆ©s del perĆodo de aislamiento de 14 dĆas de su familia al Castillo de Barnard ā un paraje natural a 30 millas de distancia de Durham ā que, segĆŗn Ć©l, fue necesario para verificar que su vista fuera lo suficientemente buena para el largo viaje de regreso a Londres.
Reconoció que salieron del auto y se sentaron durante 15 minutos junto a un rĆo en un momento en que las reglas de confinamiento prohibĆan los viajes no esenciales con la excepción de comprar, hacer ejercicio y recoger medicamentos.
Tanto el viaje desde Londres como al Castillo de Barnard parecerĆa ser una violación de las reglas de confinamiento del Gobierno.
NegĆ”ndose a pedir disculpas y diciendo que no habĆa ofrecido dejar su cargo, Cummings agregó: Ā«No me arrepiento de lo que hice […] y las personas razonables podrĆan no estar de acuerdo.Ā»
DespuƩs de la conferencia de prensa, Johnson una vez mƔs dio su pleno respaldo a su asesor principal, quien fue un arquitecto clave para el Brexit y la victoria electoral de Johnson el aƱo pasado.
El primer ministro habló con un tono de contrición en algunos asuntos, diciendo que Ā«lamentaba, por supuesto, la confusión, la ira y el dolor que la gente siente […] como un paĆs que ha estado pasando por enormes dificultades y sufrimientosĀ».
A pesar de ello, tambiĆ©n afirmó que Cummings se habĆa explicado completamente y no habĆa hecho nada malo, insistiendo: Ā«No creo que nadie en Downing Street haya hecho nada para socavar nuestros mensajes.Ā» Insistió en que era Ā«muy, muy razonableĀ» que Cummings haya ido al castillo de Barnard debido a problemas con su vista.
Johnson agregó: «Me estoy dando cuenta de que tengo que usar gafas por primera vez en años, porque pienso en los probables efectos de no hacerlo.»
Numerosos parlamentarios conservadores y ministros del Gabinete tuitearon su respaldo a Cummings despuĆ©s de la aparición, pero algunos otros no quedaron contentos con la explicación y temĆan que la ira de sus electores no se calmara.
En otros sucesos:
- Steve White,Ā comisionado de policĆa y crimen de Durham, ha pedido formalmente que se inicie una investigación sobre Cummings. La fuerza dijo que estaba evaluando las denuncias, y emitió una declaración aclarando que no habĆa dado consejo a la familia de Cummings sobre el confinamiento sino que habĆa hablado con su padre sobre seguridad, contradiciendo una declaración anterior.
- El profesor de quĆmica retirado que reveló por primera vez el viaje de Cummings al castillo de Barnard dijo que el asesor deberĆa renunciar. DespuĆ©s de escuchar la defensa del viaje del asesor principal del primer ministro, Robin Lees dijo: Ā«No creo que eso estuviera en las reglas.Ā»
- Algunos cientĆficos advirtieron que la pĆ©rdida de confianza del pĆŗblico en el asesoramiento oficial podrĆa daƱar gravemente la estrategia de prueba y rastreo ā que es vital para controlar la epidemia de coronavirus ā y podrĆa conducir a un nuevo aumento en las infecciones. Robert West, profesor de psicologĆa de la salud en el Instituto de EpidemiologĆa y Salud del University College London, dijo: Ā«Hay tantos agujeros en su discurso que solo las personas mĆ”s desesperadas que quieren creer en Ć©l podrĆan hacerlo.Ā»
- Johnson celebró una reunión de Gabinete para poner fin al confinamiento, ya que el Gobierno trató de recuperar su estrategia de coronavirus a raĆz de las acusaciones de Cummings. En la conferencia de prensa diaria del Gobierno, el primer ministro dijo que los mercados al aire libre y las salas de exhibición de automóviles podrĆan abrir a partir del 1 de junio, y que las labores de otros puntos de venta minorista no esenciales podrĆan reiniciarse a partir del 15 de junio.
- El presidente de la Federación de PolicĆas de Inglaterra y Gales advirtió a las personas que no conduzcan vehĆculos si se sienten mal o si su visión estĆ” deteriorada.
Los movimientos de Cummings durante finales de marzo y principios de abril en violación del bloqueo fueron revelados por primera vez en una investigación conjunta de The Guardian y Daily Mirror.
En su conferencia de prensa, Cummings dejó en claro que Ā«no habĆa consideradoĀ» renunciar, pero reconoció que podrĆa haber actuado de manera diferente y decirle al primer ministro que tenĆa la intención de viajar a Durham antes de hacerlo.
Insistiendo en que habĆa actuado dentro del espĆritu y el texto de la ley, dijo: Ā«Las reglas dejan en claro que cuando se trata con niƱos pequeƱos puede tratarse de circunstancias excepcionales y creo que fueron circunstancias excepcionales.Ā»
Cuando se le preguntó porqué no renunciaba, dijo: «Hay una ira comprensible, pero mucha de esa ira se basa en informes en los medios que no han sido ciertos. Es extremadamente lamentable que a los medios se les haya dicho que algunas de estas cosas eran incorrectas y de todos modos las denunciaron.»
Se pidió repetidamente una respuesta a Downing Street horas antes de publicar las historias originales de The Guardian y Daily Mirror, sin recibir ninguna respuesta.
Cummings reveló que su hijo necesitaba ir al hospital mientras estaban en Durham. El niƱo fue llevado al hospital en ambulancia junto con su esposa, que pasó la noche con Ć©l. Cummings dejó el aislamiento al dĆa siguiente para recoger a su esposa e hijo del hospital. Su hijo luego dio negativo para coronavirus.
Cummings dijo que no tuvo contacto fĆsico con sus padres pero que sĆ habĆan Ā«gritado conversaciones a distanciaĀ». Dijo tambiĆ©n que el viaje a Durham no fue mencionado en los artĆculos para The Spectator escritos por Ć©l y su esposa sobre su experiencia de confinamiento porque estaba preocupado por su seguridad.
En otraĀ notable admisión, dijo que inicialmente se fue a casa de la oficina por temor a que su esposa hubiera contraĆdo coronavirus, pero luego regresó mĆ”s tarde el mismo dĆa para continuar trabajando, en lugar de aislarse en su casa durante 14 dĆas.
MÔs tarde esa misma noche, tomó la decisión de viajar a Durham para buscar ayuda para el cuidado de su hijo, por temor a que ambos cayeran enfermos. Al final terminaron sin tener contacto con sus parientes ya que su esposa, Mary Wakefield, estaba lo suficientemente bien como para cuidar a su niño.
Cummings dijo que no le habĆa dicho al primer ministro adónde iba porque Johnson tenĆa Ā«un millón de cosas que hacerĀ», pero reconoció que esto pudo haber sido un error.
Por la maƱana, mƔs de 20 parlamentarios conservadores pidieron la renuncia de Cummings por haber violado el confinamiento, entre los que se encontraban los exministros Tim Loughton y Steve Baker.
AĆŗn asĆ, otros parlamentarios conservadores parecĆan participar en un esfuerzo de los jefes de bancada del Partido Conservador para calmar la ira pĆŗblica, emitiendo mensajes casi idĆ©nticos de cortar y pegar pidiendo a los electores que Ā«tengan la seguridadĀ» de que estaban transmitiendo las preocupaciones sobre Cummings a sus Ā«colegas a cargo de elloĀ».
