Policía impondrá multas a infractores después de una sola advertencia

THE SUNDAY TELEGRAPH — DOMINGO, 10 DE ENERO DE 2021

Disponen que mandos policiales apliquen mano dura con infractores que no regresen a casa

Todos los agentes de la policía han recibido la instrucción de multar con £200 a quien crean que está infringiendo las reglas y se niegue a regresar a casa la primera vez que se lo soliciten, en una nueva guía emitida a todos los mandos policiales que The Sunday Telegraph ha tenido a la vista.

Los ministros están aumentando drásticamente la aplicación de las reglas para esquivar los pedidos que los científicos hacen, de implantar directrices más estrictas que las de marzo pasado.

Una fuente del Ministerio del Interior dijo que los agentes ahora van a ‘subir la velocidad una marcha’ y serán más rápidos en multar a la gente, advirtiendo: “Vamos a ver un movimiento más rápido hacia la aplicación de la ley.”

“Más de 1.000 personas murieron ayer. Es importante que todos cumplan las reglas. Las reglas han existido durante bastante tiempo.”

“Si un pistolero hubiera matado ayer a 1.000 personas por todo el país y el Gobierno dijera ‘quédate en casa’ todos dirían ‘está bien, lo haré, no iré a tomar un café ni caminar por el parque con los amigos’.”

La guía del Consejo de Jefes de la Policía Nacional, titulada “Cierre Nacional de Nivel 4”, marca un endurecimiento significativo en la postura de la policía en el tercer cierre nacional por coronavirus.

Asimismo, The Sunday Telegraph puede revelar que:

– En Inglaterra, a todo trabajador esencial que no pueda trabajar desde casa se le ofrecerá una prueba de 30 minutos dos veces por semana para tratar de controlar la propagación del virus, anunció el ministro de sanidad Matt Hancock el domingo;
– Los médicos jubilados todavía tienen que completar 15 formularios antes de que se les permita participar en el programa de vacunación masiva contra el coronavirus, a pesar de las afirmaciones de Boris Johnson de que la burocracia se ha reducido drásticamente;
– El número de muertos en Gran Bretaña superó los 80.000 el sábado — el primer país de Europa en hacerlo.

La nueva guía — emitida a todas las fuerzas el 6 de enero — advierte: “Los agentes policiales deben continuar involucrando a los miembros del público y explicar los cambios. Si es necesario, deben animar a la población para que cumpla con la ley.”

“Sin embargo, si el individuo o grupo no responde de manera adecuada, la aplicación puede continuar sin repetidos intentos de alentar a las personas a que la cumplan.”

“Vigilamos por consentimiento. La respuesta policial inicial debe ser alentar el cumplimiento voluntario.”

La guía anterior del NPCC, del 9 de diciembre, solamente incluía el último párrafo.

Los ciudadanos pueden ser multados con £200 dentro de los 28 días, o solo £100 si se paga dentro de 14 días.

El Gobierno ha decidido aplicar una política de aplicación más estricta en lugar de medidas de confinamiento aún más estrictas, como exigir que las personas usen máscaras en las oficinas o cerrar las guarderías.

Una fuente de alto nivel dijo que “evitarían cualquier cambio” en las reglas de confinamiento, insistiendo en que estaban “bastante establecidas, no hay mucho más por hacer. Estamos a cuatro días [del confinamiento nacional]. Tenemos que ver cómo responde la gente”.

Susan Michie — profesora de psicología de la salud en el University College London que ha trabajado con el grupo asesor científico SAGE — advirtió que la combinación de la nueva variante más contagiosa, y un clima más frío, significa que necesitamos medidas más estrictas que nunca.

“Si se juntan estas dos cosas, además de que el NHS está en crisis, deberíamos tener un bloqueo más estricto en lugar de menos estricto que el que tuvimos en marzo,” dijo Michie a la BBC.

El cambio de enfoque se produjo después de que la policía de Derbyshire multara — con £200 a cada una — a dos mujeres que condujeron 10 minutos hasta un hermoso paraje natural para dar un paseo, porque las bebidas calientes que llevaban significaba que estaban organizando un picnic ilegal.

La ministra del interior Priti Patel defendió, por su parte, la forma en que la policía repartió multas por infracciones al confinamiento, y enfatizó que existe una “necesidad de una aplicación estricta”.

Patel dijo: “Nuestros oficiales de policía están trabajando incansablemente para mantenernos a salvo. No solo continúan sacando a los criminales de nuestras calles, sino que también están desempeñando un papel crucial en el control de la propagación del virus.”

“La gran mayoría del público ha apoyado este enorme esfuerzo nacional, y ha seguido las reglas.”

“Pero el trágico número de casos nuevos y de muertes esta semana muestra que todavía hay una necesidad de una aplicación estricta en lugares donde la gente claramente está rompiendo estas reglas, para garantizar que salvaguardemos la recuperación de nuestro país de este virus mortal.”

“Hacer cumplir estas reglas salva vidas. Es tan simple como eso. Los agentes continuarán interactuando con el público en todo el país, y no dudarán en tomar medidas cuando sea necesario.”

Sin embargo, la plataforma de derechos civiles Liberty advirtió que el cambio constante de restricciones corre el riesgo de causar confusión masiva entre la policía y el público.

Sam Grant, jefe de política de la agrupación, dijo: “La aplicación más estricta de confusas reglas basadas en una guía increíblemente vaga es una receta para la injusticia. La policía debe ayudar a las personas a mantenerse a salvo, pero centrarse en la justicia penal solo socavará la confianza pública en sus esfuerzos.”

El nuevo enfoque de línea dura para la aplicación de la ley surgió luego que varios jefes de policía emitieran severas advertencias de que era más probable que los agentes pongan multas, en lugar de ofrecer consejo u orientación.

Kier Pritchard, jefe de la policía de Wiltshire, dijo que sus oficiales “pasarían a la aplicación de la ley mucho más rápido” cuando detecten a personas que “infringen flagrantemente las reglas”.

“Hasta ahora, las fuerzas policiales se han centrado en la participación, reforzando los mensajes dentro de nuestras comunidades y alentando al público a cumplir en primera instancia, y solo volviendo a la aplicación cuando enfrentamos infracciones deliberadas o repetidas,” dijo en un artículo en el diario Wiltshire Gazette and Herald el sábado.

“Continuaremos comprometiéndonos con nuestras comunidades, pero mis oficiales se moverán rápidamente hacia la aplicación de la ley contra aquellos que infrinjan las reglas de manera flagrante.”

La policía de Devon y Cornwall también emitió un mensaje en las redes sociales instando a los que hacen ejercicio a “permanecer cerca de casa”.

Shaun Sawyer, comandante en jefe de la fuerza, dijo que usaría más patrullas de alta visibilidad, y que también desplegaría tecnología de reconocimiento automático de matrículas para detectar a vehículos que realicen viajes innecesarios.

La vigilancia durante la pandemia se había vuelto “más intensa debido a la duración de la situación”, continuó Sawyer, agregando que va a “hacer cumplir la ley y va a haber mucha actividad y muchas conversaciones difíciles si esto continúa”.

Tony Wetton — presidente de la Federación de Policía de Derbyshire, que representa a los suboficiales de la fuerza — defendió la postura de su fuerza con respecto a la multa de dos mujeres por caminar, e insistió en que el público había tenido nueve meses para comprender lo que implica un encierro.

“Si bien los oficiales continuarán participando, explicando y alentando a las personas a cumplir con las reglas, ahora es necesario hacerlas cumplir donde y cuando no se sigan. Donde haya infracciones intencionales de la legislación, habrá cumplimiento,” dijo.

Sin embargo Hardyal Dhindsa, Comisionado de Policía y Crimen de Derbyshire, emitió una declaración más cautelosa, diciendo que “a primera vista” le parece que “la fuerza se ha excedido en su entusiasmo al interpretar la guía” multando a las dos mujeres.

Dijo que había hablado con el jefe de policía, y que le dijeron que se estaba llevando a cabo una “revisión urgente”.

Paddy Tipping, presidente de la Asociación de Comisionados de Policía y Crimen, dijo que los agentes tenían que confiar en la ‘discreción’ al interpretar las pautas, y enfatizó que el apoyo público era vital porque “no podemos vigilar policialmente nuestra salida de la crisis”.

John Apter, presidente nacional de la Federación de Policía, dijo por su parte que los agentes sentían que estaban “condenados por actuar o por no actuar” cuando se trata de hacer cumplir las pautas.

‘Soy el mayor. Debí haberme ido primero. Siento la culpa del sobreviviente’

Los tres Bee Gees y su hermano menor Andy Gibb, en la gira Spirits Having Flown de 1979. Foto: Tomas Binanti – flickr / Creative Commons

A los 74 años Barry Gibb, el segundo compositor más exitoso de la historia — después de Paul McCartney — se sentía ‘perdido’ de dolor hasta que su esposa le pidió que volviera a hacer lo que mejor sabe hacer: música

La de Glastonbury en 2017 fue, dice Barry Gibb, “la mejor noche de mi vida, sin duda”. Como parte del reconocido festival de música inglés — ocupando el espacio Legends del día domingo en el escenario Pyramid — el músico de 70 años invitó a una audiencia que lucía barbas, dientes y chaquetas bomber de lamé dorado a corear con él himnos clásicos de los Bee Gees como Tragedy, Stayin’ Alive y Night Fever. Todo esto, 40 años después de la película Saturday Night Fever — cuya banda sonora catapultó a la banda estratosféricamente, y le aseguró un lugar en los anales del pop.

Cuando la multitud al unísono canturreaba la balada Words su creador, en el centro del escenario, se quedó mudo del asombro. “Simplemente no sabía que a la gente realmente le importaba tanto,” dice hoy, todavía aparentemente desconcertado por la adulación. “Y después de que hicimos To Love Somebody, y los aplausos que nunca se detenían — ese fue el mejor momento de mi vida sobre el escenario.”

Sin embargo, llamar a aquel momento ‘agridulce’ no es suficiente porque Gibb, ahora de 74 años, es el último de la famosa banda Bee Gees en pie, el único superviviente del trío de los trajes extravagantes, los hirsutos reyes de la música disco. Maurice murió en 2003, después de que las complicaciones de una operación le provocaran un infarto, y su hermano gemelo Robin en 2012, tras una larga lucha contra el cáncer. El menor de los Gibb, Andy — que actuaba principalmente como solista — murió en 1988 cinco días después de haber cumplido los 30, tras años de adicción a la cocaína. “Soy el mayor, así que probablemente debí haber sido yo el primero,” reflexiona Barry. “Supongo que es una forma de culpa. La culpa del superviviente.”

Si bien su discografía — que marcó un hito en la cultura popular occidental — está incrustada en mi alma, que siempre busca la pista de baile más cercana, aparecí en este mundo en 1977 al igual que Saturday Night Fever, así que nunca había pensado en los Gibb de esa manera. Barry es un año mayor que mi papá.

Sin embargo, ahora — y soy plenamente consciente del tiempo, mucho, que he pasado sola desde marzo, sumergiéndome en todo aquello que sea Bee Gee — me sorprende, por primera vez, lo auténticamente sexy que era el Barry de los años setenta. Sí, hieren la vista los pantalones estrechos, las camisas de raso abiertas hasta el ombligo, el pelo en pecho, los cardados y los medallones pero, sinceramente, igual le doy. Y la noticia de que se ha nominado a Bradley Cooper para interpretar a Barry de joven en una próxima película biográfica — hecha por los responsables de Bohemian Rhapsody — me parece un casting bastante perfecto. Incluso si el propio Gibb rechaza la sugerencia. “Estaría increíblemente conforme con eso, pero creo que tal vez se trata un poco de relaciones públicas inventadas por la industria,” objeta.

Hoy, hablando por Zoom desde el estudio de su casa en Miami, todavía luce una melena impresionante — aunque en estos días blanca y bajo un sombrero de paja — y una camisa con un llamativo estampado, abotonada de arriba abajo. Esperábamos que volara a Florida, pero se decidió que, con el fuerte aumento de las tasas de coronavirus y con ​​Gibb arriba de los setenta años, una reunión cara a cara podría no ser tan inteligente. Y no me gustaría ser la responsable de poner en peligro la salud del último Bee Gee.

Aún así, estoy decepcionada por no haber podido recorrer su mansión en Millionaire’s Row, al lado de Biscayne Bay — con vecinos como Jennifer Lopez y Alex Rodríguez.

Gibb y su esposa de 50 años, Linda, tienen cinco hijos y ocho nietos, todos los cuales viven cerca. Y, dado que la pandemia redujo los movimientos de todos, han pasado aún más tiempo juntos. “Eso es lo positivo. Ves mucho más a tu familia. No lo das todo por hecho.”

Durante un tiempo, después de haber perdido a sus hermanos, Gibb no tuvo prisa por interpretar los éxitos que habían creado juntos. “Robin quería que fuéramos los Bee Gees después de la muerte de Mo [Maurice] y no pude manejar eso,” dice. “Dije: ‘Podemos ser Barry y Robin, podemos ser Robin y Barry, pero no podemos ser los Bee Gees sin Mo’.” Y luego, después de la muerte del propio Robin, “no quise hacer nada por un tiempo. No tenía corazón. Simplemente no quería seguir adelante por mi cuenta.”

“No sabía hacia dónde iba. No sabía si quería tocar más ni hacer más discos,” dice. “Pasé al menos un año sin entender nada de eso — nada que tuviera que ver con la vida, nada que tuviera que ver con la pérdida de hermanos o familiares.”

Un día, dice, estaba acostado en el sofá cuando Linda le ordenó que saliera de su mal humor. “Me dijo: ‘¿Por qué no levantas el culo de ese sofá? Ya sabes lo que sabes hacer. Pues ve y hazlo. Deja de revolcarte por el suelo y de desconectarte de todo.” Volvió al estudio y escribió un álbum en solitario. In the Now fue lanzado en 2016.

Su último álbum, Greenfields, está lejos de ser un trabajo en solitario porque es una colección de temas de los Bee Gees, interpretados por Gibb y un grupo de grandes estrellas del country. “Amo el country, amo el bluegrass, y siempre ha habido un elemento de eso en nuestras canciones,” dice. Puede que los ritmos de discoteca setentera las hayan diluído pero muchas letras de los Bee Gees son forraje country perfecto, llenas de dolor y melancolía.

Grabado en Nashville, Greenfields incluye duetos con Keith Urban, Alison Krauss, Brandi Carlile y la propia reina del género, Dolly Parton, con arreglos de melodías y armonías para igualar su voz a la de los invitados. “Muchas de esas canciones no están en mi clave. Cuando tengo damas cantando conmigo, hay que adaptarse a sus tonalidades,” dice Gibb, galantemente, aunque su voz suena genial en las pistas — y el vibrato entrecortado todavía le funciona al completo.

¿Qué le parece alcanzar ese famoso falsete en estos días? “Ah, no es ningún problema,” me asegura. “No lo hago mucho en casa. Por el momento, tampoco lo hago mucho en ningún otro lugar. Pero todavía está ahí. Está descansando,” se ríe. “Si vuelvo a subir al escenario, lo soltaré.”

Y para cualquier impaciente que quiera oir ese falsete en todo su esplendor deslumbrante en este momento, también hay un nuevo documental. The Bee Gees: How Can You Can You Mend a Broken Heart (“Los Bee Gees: Cómo reparar un corazón roto”, que se emite en el canal Sky Documentaries) acierta con el título: son dos horas de llanto y dos cajas de pañuelos para secarlo. Lloré a mares. “Yo también,” sonríe Gibb. “Aunque solo vi el primer corte [de edición], hice mis comentarios y luego se lo dejé a las personas que saben cómo hacerlo.” No verá la versión final, en parte porque “no puedo ver a mis hermanos, que ya no están aquí. Simplemente no puedo. Me es imposible”. También porque, “si hay algo negativo, me durará días. Soy bastante frágil”.

El reconocimiento de la crítica nunca llegó con el éxito comercial de los Bee Gees; 19 sencillos en el Top Ten de Reino Unido y 5 primeros puestos nunca les convirtieron en cool. ¿Le molestaba eso entonces — le pregunto — y le molesta ahora?

“Cuando era joven me ofendía fácilmente,” dice. “Pero a medida que pasan los años, te endureces y no hay nada que te haga más fuerte que fallar. Hubo períodos de nuestra vida en que fuimos inaceptables, en que no nos pasaban en la radio. Así que cada vez que eso ocurría, no nos lo tomábamos como algo personal sino que simplemente volvíamos al trabajo. Tienes un éxito, estás encantado. Si tienes un fracaso, bueno, estás decepcionado, pero te vuelves más duro.”

También reconoce ahora que su música tiene algo que puede ser más valioso: longevidad. “Mi hija ha estado varias veces en su coche, ha puesto Stayin’ Alive en la radio, ha bajado las ventanillas y la gente ha bailado en la calle. Por alguna extraña razón, sigue siendo parte de la cultura. Así que voy a terminar estando orgulloso de ello,” dice. “No puedo pedir perdón por seis números uno seguidos [en las listas de éxito norteamericanas],” un récord que solo comparte con Paul McCartney y John Lennon.

Los hermanos Gibb y su hermana mayor, Lesley, nacieron en la Isla de Man y luego crecieron en Manchester. Su padre, Hugh, fue un baterista que nunca llegó a triunfar pero que llenaba la casa familiar con Bing Crosby y con los Mills Brothers, un cuarteto familiar que cantaba en armonías de cuatro partes, mientras que Lesley — dos años mayor que Barry — presentó el rock’n’roll a su familia través de los Everly Brothers, Tommy Steele y estrellas del skiffle como Lonnie Donegan.

Gibb recuerda haber estado parado en una calle de Manchester, a los ocho años, y decirle a sus hermanitos de cinco: quiero ser estrella del pop. “Robin y Maurice dijeron: ‘¿Y nosotros podemos también?’ Y yo dije: ‘Bueno, vamos a ser estrellas del pop juntos’.” (Su ambición nunca disminuyó. También se recuerda diciéndole a su primera novia, a los 14 años, que no terminara con él. “Le dije: ‘Bueno, te vas a arrepentir porque voy a ser famoso de verdad’,” recuerda riéndose.)

A los nueve. Barry recibió por Navidades una guitarra y los gemelos sus guitarras de juguete. “No tuvimos que aprender armonías; simplemente sucedió de manera orgánica,” dice Gibb. Comenzó a escribir canciones. “Empecé a enamorarme de la idea de crear una canción.”

Comenzaron a actuar — bajo el nombre de The Rattlesnakes [las serpientes de cascabel] — en el escenario de su cine local, en Chorlton. Fuera del escenario, sin embargo, se estaban metiendo en problemas con la ley, “montando líos todo el tiempo”. Según Gibb, la policía aconsejó a sus padres que consideraran la posibilidad de emigrar para evitar que los niños se metieran en problemas. Esto parece una reacción exagerada para travesuras de adolescentes pero los Gibb terminaron mudándose a Australia, donde el trío pasó siete años tocando en hoteles y en las RSL provinciales (Liga de Servicios y Retornados, el equivalente australiano de los clubes de trabajadores). Fueron, dice Gibb, “mis años más felices de la niñez. Realmente nunca quise irme, pero no podríamos habernos internacionalizado como grupo si nos hubiéramos quedado. Y no íbamos a dejarnos disuadir.”

De vuelta en Gran Bretaña — para entonces el epicentro de la escena musical de los sesenta — Brian Epstein, el manager de los Beatles, los rechazó, pero su colega Robert Stigwood los fichó. Su segundo sencillo con él, To Love Somebody, desde que fuera versionado por Nina Simone, Janis Joplin, Rod Stewart, Michael Bolton y otros más, fue su gran éxito.

Pronto, los Bee Gees estaban viendo los frutos de su enfoque y su trabajo; Barry se compró un Rolls-Royce, un Bentley y un Lamborghini, y había alcohol, drogas y muchachas en abundancia. Todavía tenía solo 21 años, y Robin y Maurice solo 18.

“Siempre había cosas disponibles para uno. Dependía de uno decir que no y mantenerse limpio,” dice Gibb. “No se puede escribir grandes canciones si no se está limpio. Eso no funciona. La gente piensa que sí, pero en realidad no es así.” Pero ¿salía de fiesta? “No lo puedo negar,” se ríe.

Sin embargo, a diferencia de Maurice y Robin — que lucharon con la bebida y las anfetaminas respectivamente — y Andy, cuya adicción lo mató, Barry logró recuperarse.

“Si no hubiera tenido a Linda, habría seguido el mismo camino,” admite. “Todos fuimos presa de los mismos demonios.” Pero Linda “simplemente no lo permitía. Si traía algo a casa, lo tiraba por el váter.”

Con la fama recién descubierta llegó un nuevo conflicto, por el cual Gibb culpa en gran parte a la industria musical. “Tuvimos una gran cantidad de profesionales metiéndose en medio de nuestra familia, tomaban partido y creaban conflicto. Gente que te dice al oído que no necesitas a nadie más, que no necesitas a tus hermanos.”

Había tres egos fuertes en juego. “Todos queríamos ser una estrella en solitario,” dice. “Supongo que es parte de todos los grupos. Pero si son hermanos, van a tener problemas, porque todos los hermanos quieren estar al frente.”

Tampoco puedo dejar de preguntarme qué resentimiento había por parte de Maurice y Robin de que Barry fuera, con mucho, el más guapo (aunque las transformaciones de los gemelos a medida que avanzaron sus carreras habla del poder de los grandes dentistas, sin duda estadounidenses). Lamentablemente esta es una pregunta, después de la muerte de los hermanos, para la que nunca obtendré respuesta.

Después de casi dos años de no hablarse y perseguir brevemente carreras en solitario (con variopintos resultados), la banda se reunió en 1970 y, un año después, obtuvo su primer número 1 en Estados Unidos con How Can You Mend a Broken Heart. En 1973, sin embargo, estaban estancados. Las estaciones de radio ya no tocaban sus sinceras y sentimentales baladas.

“Pensamos que tal vez habíamos pasado nuestro momento. Todo el mundo tiene unos cinco años, si tienes suerte, y algunos solo tienen un golpe de esa suerte,” reflexiona Gibb. “Pero no estábamos listos para quedarnos ahí. Pensamos, ‘No, vamos a seguir adelante’.”

Sin embargo, para seguir adelante, necesitaban un nuevo sonido. Stigwood intervino y sugirió un cambio de escenario, una villa junto a la playa en Miami donde Eric Clapton había grabado recientemente su exitoso álbum 461 Ocean Boulevard. Allí escribieron el contagioso y absolutamente resbaladizo Jive Talkin’. Entregado estratégicamente en 1975 a las estaciones de radio en una funda blanca sin el nombre de la banda, el sencillo llegó al número 1 en los Estados Unidos, al número 5 en Reino Unido y — después de casi 5 años sin rumbo — los Bee Gees estaban de vuelta.

Un par de años más tarde, Stigwood les pidió que escribieran algunas canciones de muestra para una nueva película protagonizada por John Travolta, de la cual “ni siquiera habíamos visto un guión”, dice Gibb. Grabaron cinco temas — Night Fever, If I Can’t Have You, More Than a Woman, How Deep Is Your Love y Stayin’ Alive — en poco más de un fin de semana.

El álbum doble de la banda sonora de Saturday Night Fever — que también contaba con temas de KC & The Sunshine Band y Kool & The Gang — pasaría 18 semanas en el número 1 en Reino Unido y se convertiría en la banda sonora más vendida de la historia, solo eclipsada por The Bodyguard [El guardaespaldas]. “Nos catapultó a otro nivel, de inmediato.”

La fama mundial masiva y desenfrenada es, dice, “divertidísima si eres joven. Y si aceptas toda la emoción, siempre te dicen lo maravilloso que eres. Eso realmente nunca nos afectó. Debido a que habíamos pasado por tantos altibajos, pensamos: ‘Oh, aquí vamos de nuevo’.” No confiaba en su enorme éxito, afirma. “Nunca lo hice, y nunca lo haré.”

Esto se siente un poco revisionista: ¿quién, dada la fiebre del sábado noche que definió aquella era, habría previsto que la suerte de los Bee Gees cambiaría una vez más, tan dramáticamente y tan pronto?

Su álbum de 1979 Spirits Have Flown fue otro gran éxito; sus tres primeras canciones — Tragedy, Too Much Heaven y Love You Inside Out — alcanzaron el número 1 en las lostas norteamericanas, lo que dio a la banda seis número uno consecutivos en poco más de un año. Escribieron los dos primeros en una tarde — junto a Shadow Dancing, cantado y lanzado por su hermano Andy — y también un número uno en Estados Unidos.

Pero, mientras la banda viajaba en aviones privados y tocaba en estadios abarrotados, la reacción se estaba acelerando. Sonar por todas partes del mundo ahora les jugaba en contra, y las estaciones de radio estadounidenses terminaron prometiendo ‘días sin música de los Bee Gees’. Mientras tanto, la música disco como género estaba sufriendo una muerte muy publicitada, que incluyó la voladura pública de discos en un evento que promovía la “demolición de la música disco” en Chicago.

Otra vez, Gibb cree que tuvo poco que ver con los Bee Gees. “Al final de cada década, los oyentes tienden a rechazar lo que sucedió en esa década y comienzan a querer lo que sucederá en la nueva década,” se encoge de hombros. “Entendimos [que] lo que estaba pasando ya había pasado antes. Realmente no nos molestó.”

En ese momento, ¿por qué no empacar bártulos y retirarse? No, claramente, ese no es el estilo Bee Gee.

Barbra Streisand intervino y le pidió a Gibb que escribiera y produjera su álbum Guilty, que incluye el sencillo Woman in Love. Ganaron un Grammy por la canción principal homónima. Pronto, los Bee Gees estaban nuevamente firmando éxitos para otros artistas en las listas de Top 100: Chain Reaction para Diana Ross; Heartbreaker para Dionne Warwick; Islands In The Stream para Kenny Rogers y Dolly Parton. Gibb es ahora oficialmente el segundo compositor más exitoso de la historia después de Sir Paul McCartney.

Qué maravillosamente subversiva ‘peineta’ para la industria que los rechazó, digo yo.

“Bueno, no puedo decir que lo pensé de esa manera,” dice Gibb con tranquilidad. “Pero sí convencí a Robin y Maurice de que deberíamos escribir para otras personas, para mostrarles a todos que somos compositores antes que nada. Uno no tiene que vivir solamente en una zona.”

Su éxito como compositores dio a la banda la confianza para volver a grabar, lanzando sencillos como For Whom the Bell Tolls. Invitaron a Andy a unirse a ellos, pero murió antes de que los Bee Gees pudieran convertirse en un cuarteto.

Barry había sido el más cercano a Andy. “A pesar de que yo era el mayor y Andy el más pequeño, gravitábamos uno alrededor del otro. Estaba en Inglaterra tratando de regresar, pero sus demonios se apoderaron de él,” dice Gibb. “Le dije: ‘Vuelve a Estados Unidos’. Pero ya era demasiado tarde. Sus últimas palabras para mí no fueron amistosas.”

Esto parece haber afectado a Gibb, quien ha dicho de los tres hermanos fallecidos que “lo único que lamento es que no fuéramos grandes amigos al final”.

“Maurice se fue poco después, y no nos llevábamos muy bien. Robin y yo funcionamos musicalmente, pero nunca funcionamos de otra manera. Éramos hermanos pero no éramos realmente amigos.”

“Nunca encuentras la paz con eso,” agrega. Tocar su música le ayuda. “Siempre siento su presencia, pero más en el escenario que en cualquier otro momento.”

Y en estos días, el escenario también presenta a otros miembros de la familia: su hijo, Steve, que toca la guitarra en su banda, y la hija de Maurice, Samantha, que canta y ha estado de gira con ellos.

Dependiendo de la pandemia, le gustaría tocar Greenfields en directo, con las estrellas del country que lo grabaron con él. “Y me gustaría hacer un álbum de canciones de los Bee Gees que sea realmente sencillo, puramente acústico.”

“Hay diferentes formas de tratarla, pero toda esa música tiene que vivir y respirar,” dice. “Mi única misión real ahora es mantener viva esa música.”

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Greenfields: The Gibb Brothers Songbook Vol. 1 ya está disponible en discos EMI


Artículo de Jane Mulkerrins
Publicado en The Times el 
sábado, 9 de enero de 2021

Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original en inglés: https://www.thetimes.co.uk/article/barry-gibb-interview-i-m-the-eldest-i-should-have-gone-first-i-have-survivor-s-guilt-7rk625lrr

‘Expats’, prisioneros hipotecarios del Brexit

Credit: Diamond Geezer – flickr / CC BY 2.0

Ciudadanos residentes en Reino Unido y el extranjero podrían verse atrapados en costosos contratos

Los bancos que prohíben a los propietarios expat [residentes en el extranjero] cambiar a ofertas más económicas podrían crear una nueva generación hipotecaria presa por el Brexit.

Desde el día de Año Nuevo, el banco TSB ha prohibido a cualquier persona con domicilio en el extranjero, y que tenga en Reino Unido una hipoteca de compra con posibilidad de subarriendo, el cambio a una oferta más barata.

TSB — propiedad de la entidad crediticia española Banc Sabadell — dijo que la medida lo ayuda a cumplir con las regulaciones europeas después del Brexit. Se espera que el cambio afecte a cualquier persona que incluya una segunda residencia en Europa como dirección de correspondencia en su cuenta hipotecaria para una propiedad en Reino Unido, así como a los beneficiarios de préstamos que tengan propiedades en Irlanda del Norte pero que vivan en la República de Irlanda. También podría dejar atrapado a cualquiera que se haya jubilado en el extranjero pero haya mantenido su antigua residencia en Reino Unido para alquilarla.

Los beneficiarios de préstamos expat podrán mantener una hipoteca del TSB, pero no podrán cambiar a la mejor oferta si la suya llega a su fin y, por lo tanto, tendrían que pagar la tasa variable estándar del banco, que actualmente es del 4,44 por ciento. Esta tasa es mucho más cara que la mejor tasa hipotecaria de compra para alquilar del TSB, 1,89 por ciento, fija a dos años y disponible con un depósito del 40 por ciento.

A los corredores les preocupa que la decisión pueda sentar un precedente. Se entiende que el asunto se ha planteado ante UK Finance — organismo que representa a la industria bancaria — por temor a que los afectados se conviertan en presos hipotecarios, estancados con préstamos caros. Miles de personas que suscribieron hipotecas antes de la crisis financiera mundial de 2007 aún tienen acuerdos que no se venderían hoy, muchos de ellos con prestamistas no regulados o de ‘libro cerrado’ — es decir, que ya no aceptan clientes.

Nicholas Morrey, del corredor hipotecario John Charcol, dijo: “Parece un poco injusto segregar a un grupo particular de clientes y tratarlos de manera diferente si han cumplido con su parte del contrato manteniendo pagos regulares. La medida puede crear presos hipotecarios, ya que si el beneficiario del préstamo no tiene medios para pedir una sobrehipoteca a una entidad crediticia que pueda aceptarla, se verá obligado a permanecer en TSB con una tasa variable estándar hasta que regrese a Reino Unido.”

TSB normalmente no aprobaría hipotecas de compra con posibilidad de subarriendo a residentes en el extranjero, pero sí las permite a quienes contraten una mientras viven en Reino Unido y posteriormente se muden para mantener su préstamo. Alguien que quiera una hipoteca en Reino Unido normalmente necesitaría solicitar una hipoteca para expats específica, si tiene una dirección en el extranjero.

La entidad crediticia dice que ha identificado hipotecas de compra para subarriendo en las que el beneficiario tiene una dirección en el extranjero, y las ha identificado poniendo una marca a la cuenta. Si el cliente de esa cuenta solicita cambiar su hipoteca, se denegará su petición automáticamente.

Las entidades del sector se han puesto cada vez más nerviosas a la hora de conceder préstamos a personas que viven en la UE, mientras van descubriendo qué implica el acuerdo comercial posterior al Brexit para sus transacciones en Europa. Newbury Building Society ha dicho que los beneficiarios de sus préstamos que viven en el Espacio Económico Europeo (EEE) — que incluye países de la UE y a Noruega, Islandia y Liechtenstein — ya no podrán cambiar a un préstamo fijo o con descuento una vez que finalice su contrato. Tampoco podrán solicitar préstamos adicionales o depositar en cuentas de ahorro que ya tengan con ellos.

El Banco Santander ha endurecido sus reglas para los beneficiarios de préstamos con ciudadanía de la UE que quieran obtener una hipoteca en Reino Unido. El banco español exige que todos los solicitantes de hipotecas residenciales y de compra para alquilar sean residentes británicos, y cualquier persona que obtenga una hipoteca con un depósito del 25 por ciento o menos deberá demostrar que tiene derecho a vivir en Reino Unido si son ciudadanos del EEE o Suiza.

Coutts ha estado dirigiéndose por escrito a sus clientes en la Unión Europea, para decirles que cerrará sus cuentas.

Las entidades de crédito temen incumplir las regulaciones europeas, ya que los ‘acuerdos pasaporte’ para prestamistas terminaron a las 11 pm del 31 de diciembre de 2020. El ‘pasaporte’ les permitió comerciar libremente en los países de la UE con una autorización adicional mínima, pero sin él deberán solicitar una licencia con cada país de la UE en que hacen negocios o prestan servicios. Los bancos ya deben haber establecido acuerdos con países no pertenecientes a la UE.

Depende de estas entidades interpretar estas reglas. TSB parece pensar que hacer que un beneficiario de sus préstamos con una dirección de la UE pase a una tasa hipotecaria más barata va en contra de sus intereses.

No todos los prestamistas imponen requisitos de este tipo, y los clientes de TSB podrían evitar la restricción al incluir a un amigo o familiar en Reino Unido como dirección de correspondencia en su cuenta hipotecaria.

En una guía informativa emitida en diciembre, la Asociación de Intermediarios Hipotecarios — que representa a los corredores de ese sector — dijo que los prestamistas con clientes ubicados en el EEE solo podrán brindar servicios de acuerdo con las leyes y regulaciones locales. Señaló que los países del EEE pueden tener diferentes reglas e interpretaciones de lo que constituye “servicio a un cliente” — dejando en manos de los prestamistas y corredores evitar caer en el incumplimiento de las reglas.

TSB dijo que sus clientes deben ponerse en contacto con el banco lo antes posible si tienen alguna pregunta sobre los cambios, que un portavoz dijo que se estaban introduciendo “para garantizar que mantenemos el cumplimiento normativo con las leyes pertinentes en el EEE después del Brexit”.

UK Finance declinó hacer comentarios.


Publicado en The Times el sábado, 9 de enero de 2021

Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original en inglés: https://www.thetimes.co.uk/edition/money/expat-landlords-the-new-brexit-mortgage-prisoners-dvkwdmplt

Policía inicia mano dura contra infractores de reglas de Covid

THE TIMES — SÁBADO, 9 DE ENERO DE 2021

Demasiadas personas ignoran regla de permanecer en casa | Cifra récord de muertes diarias | Agentes rodean a dos transeúntes

La policía está endureciendo la vigilancia del cumplimiento de las reglas de confinamiento, ya que los asesores científicos del Gobierno temen que la negligencia pública de las restricciones pueda mantener alta la cifra de contagios durante meses.

Ayer se registraron cifras récord de muertes y niveles de contagio, dado que las cifras sugieren que las personas están saliendo de casa con mucha más frecuencia que la primavera pasada.

Boris Johnson hizo un nuevo pedido anoche para que el público siga las reglas luego que el Gobierno iniciara una campaña televisiva para instar a la gente a quedarse en casa.

“Nuestros hospitales están bajo más presión que en cualquier otro momento desde el inicio de la pandemia, y las tasas de infección en todo el país continúan aumentando a un ritmo alarmante,” dijo el primer ministro británico. “Sé que el año pasado ha pasado factura, pero su cumplimiento es ahora más vital que nunca.”

Chris Whitty, director médico de Inglaterra, enfatizó que la variante del virus se está “extendiendo rápidamente por todo el país” y agregó: “Una vez más, todos debemos quedarnos en casa.”

En otros hechos del día:

● Hubo un récord de 68.053 casos nuevos en Gran Bretaña, con un promedio de siete días hasta un 29,9 por ciento mayor respecto a la semana anterior. Las 1.325 muertes reportadas superaron el pico anterior de 1.224 el 21 de abril. El promedio fatal en siete días aumentó un 44,6 por ciento con respecto a la semana pasada.

● Asesores científicos dijeron que varios millones más contraerían el virus si el cumplimiento de las reglas de confinamiento es deficiente. También temen que cualquier caída en la tasa de contagio sea más lenta esta vez.

● Nuevas cifras mostraron que muchas más personas usan sus automóviles y transporte público que en el primer confinamiento.

● El Ministerio de Educación instó a los trabajadores esenciales a evitar enviar a sus hijos a la escuela si les es posible.

● Sadiq Khan, el alcalde de Londres, declaró un incidente mayor — conocido en otros países como ‘estado de emergencia’ — en la capital, debido a que hospitales y servicios de ambulancia se encuentran al borde del colapso.

● Pruebas de laboratorio sugirieron que una mutación clave relacionada con la transmisión más rápida de las variantes del virus británica y sudafricana no supone un problema para la vacuna Pfizer/BioNTech.

● La vacuna contra el coronavirus de Moderna fue aprobada por el regulador sanitario británico, y se esperan que llegue en la primavera.

El confinamiento actual es menos estricto que en marzo, con exenciones como las burbujas de apoyo y cuidado de niños y las guarderías que permanecen abiertas. La ordenanza ha animado a más personas a ir a trabajar y a más padres a mantener a sus hijos en la escuela.

Sin embargo, las fuerzas policiales han dicho que adoptarán un enfoque más estricto en caso se infrinjan las reglas. Ayer, agentes de policía detuvieron a caminantes en lugares turísticos, pidieron a los pasajeros que salían de trenes que justificaran su desplazamiento, y multaron a personas por hacer ejercicio a una distancia de diez minutos en automóvil desde sus domicilios.

La policía de Derbyshire — que envió drones para espiar a caminantes durante el primer confinamiento — recibió nuevas críticas después de que siete agentes rodearan a dos mujeres en una caminata socialmente distanciada en un lugar turístico.

Jessica Allen y Eliza Moore [foto principal] fueron sujetas a la lectura de sus derechos y se les impuso una multa de £200 a cada una por haber conducido cinco millas para hacer ejercicio. Les dijeron que los vasos de té de menta que habían llevado al Foremark Reservoir, cerca de Ticknall, no estaban permitidos porque constituían un picnic.

La fuerza dijo más tarde que los avisos de multas fijas emitidos durante el encierro serían revisados ​​después de la ordenanza emitida por el Consejo de Jefes de Policía Nacional, de que las regulaciones de Covid no restringen la distancia recorrida para el ejercicio.

Una publicación en Twitter de la policía de West Mercia también parecía amenazar con multas por jugar en la nieve — aunque la fuerza aclaró más tarde que se refería a personas que arrojaban bolas de nieve a casas de personas vulnerables a altas horas de la noche.

Una fuente del complejo ministerial de Whitehall dijo que, si bien los agentes de policía que reprimen los paseos socialmente distanciados en lugares turísticos parecían estar ejerciendo ‘mano dura’, aumentar la aplicación de la ley era esencial para subrayar la gravedad de la situación. La fuente dijo: “La gente tiene que pensar: hay un bloqueo nacional y la instrucción es de quedarse en casa.”

Ministros y asesores científicos creen que las personas también están siguiendo el mensaje de “quédese en casa” menos que en la primavera. Esto ha llevado a los científicos a temer que, si bien los casos dejarán de aumentar, difícilmente disminuirán hasta que la vacunación y el clima cálido ayuden a controlar los contagios en la primavera.

Tim Loughton, parlamentario conservador y miembro del comité selecto de asuntos de interior, dijo que la policía tenía un trabajo difícil pero que no debería ‘sobreinterpretar’ las regulaciones. “Necesitamos una gran dosis de sentido común donde la aplicación sea el último recurso.”

Martin Hewitt, presidente del Consejo de Jefes de la Policía Nacional, dijo que era correcto que los oficiales fueran “inquisitivos” sobre porqué las personas se encuentran en la vía pública. Cualquiera que “ignore descaradamente las regulaciones debe esperar recibir un aviso de penalización fija,” dijo.

El uso del metro en Londres estaba en el 18 por ciento de los niveles normales ayer por la mañana, en comparación con alrededor del 5 por ciento al comienzo del confinamiento de marzo. El tráfico de automóviles, que cayó al 32 por ciento de los niveles normales en marzo, es ahora de alrededor del 60 por ciento, según cifras del lunes pasado.

¿Qué puede hacer la policía?
La policía ha recibido el encargo de hacer cumplir las regulaciones del coronavirus. Pueden detener e interrogar al público para comprobar si tiene una ‘excusa razonable’ para estar fuera de sus hogares. Si consideran que las personas no están siguiendo las reglas, las fuerzas se han comprometido a seguir las denominadas cuatro E: Empatizar, Explicar y Estimular al público a respetar las restricciones, siendo la Ejecución de la ley el último recurso. Pueden pedir a las personas que se dispersen, decirles a los padres que impidan que sus hijos infrinjan las reglas y, finalmente, emitir avisos de sanciones. La mayoría de las multas son de £200, que se reducen a £100 si se pagan dentro de los 14 días siguientes a la falta.

¿Se pueden hacer cumplir legalmente las ordenanzas sobre coronavirus?
Hay dos elementos para el confinamiento del coronavirus. Primero, existe una legislación específica presentada por el Gobierno. También ha presentado una guía que tiene más detalles sobre lo que se espera, pero la guía no se puede hacer cumplir legalmente — lo que ha llevado a una brecha y cierta confusión en la interpretación de las reglas.

¿Cuáles son las reglas sobre el ejercicio físico?
Dentro de Inglaterra, la legislación permite a las personas hacer ejercicio al aire libre con miembros de su hogar o con otra persona. La guía emitida por la Oficina del Gabinete dice que dicho ejercicio debe limitarse a una vez al día y que el público no debe desplazarse fuera de su área local. Sin embargo, no existe una definición de área local y no se especifica una distancia de viaje. La guía no se puede hacer cumplir legalmente.

¿Se están haciendo cumplir las leyes sobre el coronavirus?
La respuesta policial al confinamiento ha variado mucho de una fuerza a otra. Mientras fuerzas como la policía de Derbyshire enviaron drones para espiar a los caminantes en Peak District durante el primer cierre en marzo pasado, otras adoptaron un enfoque de no intervención. En octubre, algunas fuerzas policiales habían impuesto multas a 145 de cada 100.000 personas, mientras que muchas habían entregado mucho menos de 40 por cada 100.000 — y una, tan sólo 5 por cada 100.000. En esta ocasión, la mayoría ha indicado un aumento en la aplicación de esta ley.

La Policía Metropolitana dijo esta semana que detendría expresamente a las personas en la calle y les exigiría que explicaran su presencia allí. Los agentes también multarán rutinariamente a cualquier persona que participe en reuniones ilegales — como fiestas o raves — donde la acción de incumplimiento anteriormente generalmente se limitaba a los organizadores. Adam Wagner, abogado que ha estudiado la reglamentación por Covid-19, ha advertido repetidamente que la guía del coronavirus no es legalmente exigible y, como resultado, muchas multas podrían ser anuladas.