Gran Bretaña, lista para ayudar a la UE con las vacunas

THE SUNDAY TELEGRAPH — DOMINGO, 31 DE ENERO DE 2021

Ministro promete apoyo británico a Bruselas mientras von der Leyen se ve forzada a retroceder

Gran Bretaña está lista para ayudar a la UE con su crisis de las vacunas, dijo el viceministro de vacunación luego que Bruselas abandonara su amenaza de bloquear los suministros en la frontera.

En una entrevista exclusiva con The Telegraph, Nadhim Zahawi dijo que el enfoque ahora está en la “colaboración” con la UE, y agregó que Gran Bretaña hace ahora “todos los esfuerzos posibles” para ayudar a Bruselas con sus problemas de producción y “continuará haciéndolo”.

El Gobierno trazó una línea bajo la excepcional disputa diplomática sobre las exportaciones de vacunas el sábado, después de que la UE prometiera a Gran Bretaña que no detendría los suministros de la fábrica de Pfizer en Bélgica que llegan a Reino Unido.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, se vio obligada a dar un penoso giro en redondo durante una llamada telefónica con Boris Johnson por las amenazas de imponer una “frontera de vacunas” en la isla de Irlanda.

Los ministros se vieron obligados a elaborar un plan secreto para tomar represalias y proteger los suministros de vacunas de Gran Bretaña, al enterarse del plan de la UE de imponer controles a las exportaciones de Europa e invocar el Artículo 16 del Protocolo de Irlanda del Norte el viernes por la noche.

The Telegraph se enteró de que, a medida que se desarrollaba la crisis, se preparó un documento de seis páginas que abarcaba desde la terminación de las verificaciones de alimentos hasta la amenaza de acciones legales.

Las posibles medidas iban desde extender un período de gracia de seis meses en los controles sanitarios para productos cárnicos refrigerados importados a Irlanda del Norte desde Gran Bretaña, hasta emprender acciones legales contra la Comisión Europea. El grupo de trabajo de vacunas del Gobierno incluso consideró el uso de puentes aéreos para proteger el suministro de vacunas de Gran Bretaña en caso de un bloqueo de la UE.

Una fuente del Gobierno dijo: “Se establecieron una variedad de cosas que no eran necesarias. Las cosas se movieron muy rápidamente. Se redactó un documento con acciones para responder, pero afortunadamente todo fue cancelado.”

Las opciones se discutieron en una reunión en la sala del Gabinete en el Número 10 de Downing Street [las oficinas del primer ministro británico] el viernes por la noche con Johnson, su jefe de gabinete Dan Rosenfeld, el ministro de la Oficina del Gabinete Michael Gove, el exasesor del Brexit de Johnson Lord Frost y el asesor de políticas Oliver Lewis.

Una fuente de alto nivel de Downing Street confirmó que se discutieron opciones sobre cómo responder, aunque no se pusieron por escrito durante la reunión. La fuente dijo: “Hubo una conversación sobre ‘si necesitamos hacer algo en respuesta, ¿qué sería?'”

A pesar de la promesa de la UE de no interrumpir los suministros a Gran Bretaña, según sus nuevas reglas, todos los proveedores de vacunas deberán solicitar la autorización de sus exportaciones al bloque. Eso podría significar que las vacunas destinadas a Gran Bretaña aún podrían detenerse en una etapa posterior si la UE cambia de opinión.

En un momento, la disputa incluso había amenazado las relaciones de la UE con la Casa Blanca — que se ha mostrado muy interesada en el proceso de paz de Irlanda del Norte desde que Joe Biden se convirtió en presidente. Un ministro dijo sobre la amenaza fronteriza: “Los irlandeses no lo sabían. El gobierno irlandés, nosotros y el gobierno de Estados Unidos, todos quedaron conmocionados.”

Fuentes de Irlanda del Norte dijeron el sábado que “el cuerpo diplomático irlandés se estaba empleando al máximo en Londres, Bruselas y Washington”.

The Telegraph ha conocido que la Casa Blanca pasó la noche del viernes buscando claridad sobre los controles de exportación de la UE, y algunos miembros del equipo de Biden estaban preocupados por lo que podría implicar cualquier restricción para las entregas a Estados Unidos.

Mientras tanto, von der Leyen enfrentó críticas de los medios alemanes, que la acusaron de echar la culpa del fiasco a las compañías farmacéuticas.

El sábado por la noche Mark Francois — presidente del grupo parlamentario conservador European Research Group — instó a Johnson a utilizar la disputa para revisar el Protocolo de Irlanda del Norte y “resolver sus problemas operativos”. En un artículo en The Telegraph, Francois dijo que esto podría llevar a Reino Unido a “incluso considerar reemplazarlo por completo”.

Sin embargo, el Número 10 dejó en claro el sábado que quería seguir adelante. Una fuente dijo: “Ahora entendemos al pie de la letra que van a dejar pasar la vacuna, y trabajaremos sobre esa base.”

Zahawi dijo que tenía “un buen horizonte para que los suministros cumplan con nuestro objetivo a mediados de febrero” de ofrecer la vacuna a los 14,9 millones de británicos en mayor riesgo. De cara al futuro, dijo que estaba “muy seguro” de los suministros a más largo plazo hasta finales de marzo — a pesar de las protestas de Bruselas.

Reino Unido y la UE deben estar unidos contra el enemigo común del Covid, dijo Zahawi, y agregó: “No creo que esto sea un problema del Brexit. Se trata de asegurarnos de proteger a los más vulnerables. Es una carrera contra la muerte de muchas maneras.”

Asimismo, Zahawi señaló que Reino Unido envió el mes pasado ingenieros a la planta de Halix (Holanda) — donde se fabrica la vacuna Oxford-AstraZeneca — para ayudar con los problemas de suministro, y dijo: “Se trata de colaboración, por lo que hicimos todo lo posible para ayudar con los problemas de producción en Holanda que enfrentaban antes de Navidad, y continuarán haciéndolo.”

Por otro lado, Gove habló con Maroš Šefčovič — vicepresidente de la Comisión Europea, y su homólogo en el comité conjunto Reino Unido-UE — el sábado, y se espera que hablen regularmente en las próximas semanas. Gove dijo que la UE había reconocido que cometió un error al activar el Artículo 16, y que aceptaba que era necesario un “restablecimiento” de las relaciones.

“Queremos trabajar con nuestros amigos y vecinos de la Unión Europea. Reconocemos algunas de las dificultades y las presiones que enfrentan. Pero la decisión de ayer de activar el Artículo 16 fue un error y se ha reconocido,” dijo.

“Ahora podemos seguir adelante y podemos asegurarnos de que se puedan abordar los problemas que legítimamente preocupan a la gente de Irlanda del Norte. He hablado con el vicepresidente de la Comisión Europea sobre esto, y ambos estamos de acuerdo en que necesitamos un reinicio y poner a la gente de Irlanda del Norte en primer lugar.”

Barnier dice a la UE que abandone la guerra por las vacunas

THE TIMES — SÁBADO, 30 DE ENERO DE 2021

Bruselas trata de impedir que vacunas crucen la frontera de Irlanda del Norte

Michel Barnier, el negociador principal del Brexit por parte de la UE, dijo a The Times que desea que Bruselas se aleje de una disputa cada vez más profunda con Gran Bretaña por la escasez de vacunas en Europa.

Su intervención se produjo luego que Bruselas se viera obligada a dar marcha atrás anoche en su muy polémico plan de cerrar parcialmente la frontera irlandesa para detener las exportaciones de vacunas de Europa que llegan a Reino Unido.

Sin embargo, después de un día de crecientes tensiones, la UE dijo que aún tenía la intención de seguir adelante con una prohibición más amplia de la exportación de vacunas, la cual podría interrumpir el lanzamiento de la vacuna de Pfizer en Gran Bretaña.

En una entrevista en The Times hoy, Barnier pide “espíritu de cooperación” si Reino Unido y la UE van a trabajar juntos en el futuro.

“Nos enfrentamos a una crisis extraordinariamente grave, que está creando mucho sufrimiento, que está causando muchas muertes en Reino Unido, Francia, Alemania, en todas partes. Y creo que debemos afrontar esta crisis con responsabilidad, ciertamente no con espíritu de superioridad o de competencia malsana,” afirmó.

“Recomiendo preservar el espíritu de cooperación entre nosotros. Esta es la esencia de mi mensaje de hoy, porque lamentablemente vamos a tener muchas oportunidades en los próximos años para mostrar solidaridad recíproca. En la lucha contra el terrorismo, en el cambio climático, en crisis financieras, en desastres.”

En otros hechos del día:

• Se registraron 29.079 casos de Covid-19 mientras el promedio de siete días bajó un 29.5 por ciento de semana a semana y se produjeron otras 1.245 muertes, con un promedio semanal que bajó un 3.4 por ciento.

• El programa de vacunas ya está mitigando la pandemia en Gran Bretaña y los casos en jóvenes y ancianos se están reduciendo “definitivamente”, según los primeros datos.

• Se ha conocido que una vacuna de inyección única desarrollada por Johnson & Johnson tiene una eficacia del 66%.

• Boris Johnson quiere que todas las escuelas abran al mismo tiempo cuando se alivien las restricciones del confinamiento.

• El número de pacientes hospitalizados en Inglaterra con coronavirus ha caído por debajo de los 30.000 por primera vez desde el 9 de enero, según muestran cifras del NHS.

Los líderes europeos se encuentran bajo intensa presión por evitar que su inconstante programa de vacunación sea obstaculizado aún más por cortes inesperados en los suministros de la vacuna de Astrazeneca. La UE exige que las dosis fabricadas en Reino Unido ayuden a compensar el déficit.

En medio de las crecientes tensiones políticas, la Comisión Europea publicó ayer planes para prohibir la exportación de vacunas fabricadas en la UE.

En un intento por evitar que Irlanda del Norte sea utilizada como puerta trasera para Gran Bretaña, Bruselas también activó la cláusula del Artículo 16 del protocolo de Irlanda del Norte, que efectivamente permite la introducción de controles aduaneros y de exportación en la frontera terrestre irlandesa.

La medida fue recibida con ira y consternación en todo el espectro político. Arlene Foster, la primera ministra de Irlanda del Norte, calificó la medida de poner controles en la frontera como un “increíble acto de hostilidad” y el Sinn Fein también la criticó.

Boris Johnson y Michael Gove, el ministro de la Oficina del Gabinete, se han quejado ante la Comisión Europea y dijeron que Gran Bretaña estaba “considerando cuidadosamente sus próximos pasos”.

Después de conversaciones anoche con Ursula von der Leyen — la presidenta de la Comisión Europea — Downing Street dijo que el primer ministro había expresado sus “graves preocupaciones” sobre el impacto potencial de la prohibición de exportación sobre las importaciones de vacunas. Downing Street agregó que la UE también debe “aclarar urgentemente sus intenciones y qué pasos planea tomar para garantizar que sus propios compromisos con respecto a Irlanda del Norte se cumplan plenamente.”

Micheal Martin, el primer ministro irlandés, planteó el problema a von der Leyen. Una fuente del gobierno irlandés dijo a The Irish Times que era “completamente innecesario” con “implicaciones políticas potencialmente explosivas”.

Anoche, en un retroceso anunciado apresuradamente, la Comisión insistió en que el protocolo de Irlanda del Norte no se vería afectado por las restricciones a la exportación.

“Para abordar la actual falta de transparencia de las exportaciones de vacunas fuera de la UE, la Comisión está implementando una medida que requiere que dichas exportaciones estén sujetas a una autorización de los estados miembros,” informó. “En el proceso de finalización de esta medida, la Comisión se asegurará de que el protocolo de Irlanda del Norte no se vea afectado”.

Sin embargo, agregó: “Si se abusa de los tránsitos de vacunas y sustancias activas hacia terceros países para eludir los efectos del sistema de autorización, la UE considerará utilizar todos los instrumentos a su disposición.”

Está previsto que en las próximas semanas lleguen a Gran Bretaña millones de dosis de la vacuna Pfizer.

El presidente francés Emmanuel Macron, por su parte, arrojó ayer dudas sobre la vacuna AstraZeneca desarrollada por la Universidad de Oxford. “Hoy todo apunta a que es casi ineficaz para los mayores de 65 años, y algunos dicen que para los mayores de 60,” afirmó.

Sus comentarios se produjeron luego de la decisión alemana de no usar la vacuna para los mayores de 65 años. Sin embargo, la Agencia Europea de Medicamentos dijo que sí espera que sea eficaz para los adultos mayores — y aprobó la vacuna un mes después de que las autoridades británicas le dieran el visto bueno.

Los comentarios de Barnier contrastan con el tono adoptado por muchos políticos europeos, como el de un destacado eurodiputado alemán que pidió que la UE “muestre sus armas” en una guerra comercial por la vacuna. Didier Reynders, comisionado belga de justicia de la UE, dijo que el objetivo era que todos los países europeos recibieran vacunas en proporción a su población. “Se necesita transparencia, no una guerra de vacunas. Es posible que Gran Bretaña quiera iniciar una guerra de vacunas, pero hemos programado vacunas para los países europeos y nuestros socios,” dijo.

La Comisión ha introducido una medida de emergencia para registrar todas las exportaciones de vacunas de la UE, y rechazar envíos si hay déficit en Europa. “Pagamos a estas empresas para que aumenten la producción, y ahora esperamos que cumplan,” dijo Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la comisión.