Preocupación en Downing Street por encuestas favorables a Biden

Crédito: Michael Stokes / Wikimedia Commons CC BY 2.0

Victoria demócrata podría dejar a Boris Johnson buscando reconstruir la “relación especial”

Funcionarios británicos no han podido reunirse con un solo miembro de alto rango del equipo de política exterior de Joe Biden en las últimas semanas — lo que obstaculiza los preparativos de Downing Street para lo que podría suceder si el candidato demócrata gana las elecciones la próxima semana.

El personal de la Foreign Office [Ministerio de Exteriores británico] esperaba reunirse con los asesores de política exterior más cercanos de Biden en el período previo a las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, pero altos funcionarios en Londres y Washington dijeron que Reino Unido había sido rechazado como parte de una estrategia de su equipo, para evitar reunirse con gobiernos extranjeros durante la campaña.

La falta de contacto ha dificultado que el gobierno de Boris Johnson planifique lo que podría suceder si gana Biden, como predicen las encuestas. Johnson ha formado un fuerte vínculo con el presidente norteamericano Donald Trump, y algunos en Londres están preocupados de que no hayan podido fomentar vínculos igual de estrechos con su contrincante — lo que podría poner en duda el futuro de un acuerdo comercial entre Estados Unidos y Reino Unido.

“El equipo de Biden está siendo muy cauteloso con sus contactos, especialmente después de todo lo relacionado con Rusia en las últimas elecciones,” ha dicho un funcionario británico. Trump se ha visto envuelto en sucesivos escándalos desde el comienzo de su presidencia debido a acusaciones sobre las conexiones entre su campaña de 2016 y los funcionarios rusos.

Un funcionario de Biden dijo que ninguno de los principales funcionarios de política exterior del ex vicepresidente — Tony Blinken y Jake Sullivan — había hecho “ningún contacto fundamental con funcionarios británicos”.

La relación de Johnson con Trump — quien respaldó el Brexit y llama a su homólogo de Reino Unido “el Trump británico” — es mucho más estrecha. Downing Street esperaba que la buena voluntad entre los dos líderes ayudara a allanar el camino de un acuerdo comercial, la principal prioridad de Londres cuando se trata de sus relaciones con Washington.

Sin embargo, con Biden nueve puntos por delante en las encuestas a poco más de una semana de las elecciones, los asesores de Johnson están preocupados de que pronto se pierda el impulso hacia un acuerdo comercial.

El principal problema, dicen los involucrados en las negociaciones comerciales, es el tiempo.

Ambas partes están trabajando en un plazo muy ajustado, dado que una ley estadounidense que regula la ratificación de acuerdos comerciales vence en julio. Esa ley permite que los acuerdos comerciales se procesen rápidamente en el Congreso pero, para estar cubiertos por ella, un acuerdo entre Estados Unidos y Reino Unido debe estar en vigor en abril — solo cuatro meses después de que un nuevo presidente haya asumido el cargo.

Como resultado, los funcionarios británicos han estado tratando de elaborar propuestas comerciales que tengan más probabilidades de obtener la aprobación de Biden, como incluir protecciones más estrictas para el medio ambiente y los derechos de los trabajadores.

“Necesitamos poder cambiar a una nueva administración y decir: ‘Mira, casi hemos terminado, ¿te gustaría Bidenizar este acuerdo’?”, dijo un funcionario británico. “Puede tener un poco más de trabajo, un poco más de medio ambiente, y puedes anunciar eso como una victoria temprana.”

Los diplomáticos británicos aceptan, sin embargo, que si Biden llega al poder, es poco probable que asegurar un acuerdo comercial con Reino Unido sea una prioridad en su agenda. Dan Ikenson, director de estudios de política comercial del Cato Institute, dijo: “Reino Unido está desesperado por un acuerdo que al probable gobierno entrante de Estados Unidos no le importe mucho.”

En cambio, muchos creen que es probable que Biden siga el ejemplo de Obama, al hacer de Berlín su principal relación en Europa. “Biden es un atlantista pasado de moda,” dijo John Kerr, exembajador británico en Washington. “Pero [Angela] Merkel y el sucesor de Merkel serán el principal interés de Estados Unidos.”

Incluso si se puede llegar a un acuerdo, aún podría frustrarse si Reino Unido abandona la UE sin acuerdo, o con un acuerdo que los políticos estadounidenses crean que socava el Acuerdo de Viernes Santo — el acuerdo de paz que resolvió tres décadas de violencia sectaria en Irlanda.

Biden — orgulloso de sus raíces irlandesas — ha advertido públicamente que supeditaría un acuerdo comercial al respeto del plan de paz de Irlanda del Norte. E incluso bajo una segunda administración de Trump, los miembros demócratas del Congreso dicen que vetarán cualquier acuerdo comercial que crean que amenaza el acuerdo de paz.

Sam Lowe, investigador principal del Centro para la Reforma Europea, dijo: “Estados Unidos tiene una relación especial con un país — pero ese país es Irlanda, no Reino Unido.”

A pesar de esto, Johnson está más cerca de Biden en muchas cuestiones políticas que de Trump, como el medio ambiente, Irán y el multilateralismo en general. Reino Unido preside tanto el G7 como las conversaciones sobre el clima de la ONU en 2021, y Downing Street espera usar esas posiciones para enfocarse en esos temas.

Simon Fraser, exjefe de la Foreign Office, dijo: “Acerca del gasto en defensa y la OTAN, ellos intentarán volver a involucrar a Estados Unidos con más entusiasmo en la alianza de la OTAN. Buscarán formas de lograr que Estados Unidos vuelva a participar en el multilateralismo, por ejemplo, en apoyo a instituciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Comercio.”

A pesar de ello, en lo que respecta a la diplomacia con China — aunque la naturaleza combativa de las relaciones entre Washington y Beijing podría aliviarse bajo la presidencia de Biden — es poco probable que adopten una posición política radicalmente diferente a la de su predecesor.

“Estados Unidos se ha vuelto anti-China,” argumentó Kerr. “El temor de Estados Unidos a perder la hegemonía será el mismo bajo Trump o Biden.”

Funcionarios británicos aceptan que — dada la prohibición de facto del equipo de Biden de reunirse con gobiernos extranjeros — tendrán que actuar rápidamente para asegurar reuniones de alto nivel, después de que él se convierta en presidente si gana las elecciones.

No obstante, algunos advierten que la combinación de la influencia decreciente de Reino Unido en Europa y la percepción de cercanía de Johnson con Trump lo hará difícil.

Un exdiplomático británico dijo: “Todo primer ministro de Reino Unido aspira a ser el primer visitante extranjero en la Oficina Oval cuando hay un nuevo presidente en Washington. Pero me sorprendería que la de Boris Johnson sea la primera llamada de un jefe de gobierno que Biden devuelva, si es que gana.”



Artículo de Kiran Stacey, Aime Williams y Katrina Manson en Washington, y Jasmine Cameron-Chileshe en Londres, publicado en Financial Times el domingo, 25 de octubre de 2020
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres
Enlace al artículo original:
 https://app.ft.com/content/fbf9461c-9962-4c59-ba10-70911cd4de48

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