Según datos oficiales, se debe a que la satisfacción de las personas continúa mejorando ligeramente
La cantidad de personas que salen de casa para visitar parques y tiendas ha aumentado en un 50 por ciento mientras que la ansiedad por Covid-19 disminuye, muestran cifras del Gobierno.
La Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS) publicó hoy viernes su investigación sobre el impacto social de la Covid-19 entre el 3 y el 7 de marzo.
Los investigadores encontraron que la cantidad de personas que salen de casa para socializar ha aumentado gradualmente, a medida que aumentan los niveles de satisfacción.
Desde mediados de enero (13 al 17 de ese mes) ha habido un “aumento gradual” en el número de adultos que abandonaron su hogar en los últimos siete días. La ONS dijo que había ciertas razones para esto, como visitar parques locales o espacios verdes.
Esto se debe a que las cuatro medidas de bienestar personal continuaron mejorando ligeramente — en comparación con la semana pasada.
Ha habido una mejora gradual en el nivel de satisfacción (68% esta semana) desde el nivel más bajo registrado en esta encuesta a finales de enero; el nivel de ansiedad (3.9 esta semana) también parece haber mejorado gradualmente, desde un máximo producido a principios de enero.
El Royal College of Psychiatrists [Colegio Real de Psiquiatría] ha advertido repetidamente que el coronavirus ha provocado una crisis de salud mental «inminente», y que 20% de los pacientes solo recibe ayuda en casos de emergencia.
La doctora Kate Lovett, decana de la institución, dijo el año pasado: «Simplemente no estamos trabajando suficientemente bien si tantas personas están esperando un tratamiento de salud mental y terminan en crisis.»
«Incluso antes de la pandemia, los servicios de salud mental no estaban a la altura de la demanda. Pero la crisis de salud mental que se avecina — alimentada por la pandemia y la recesión económica — significa que los tiempos de espera podrían empeorar mucho.»
«Además de necesitar que estudiantes de medicina y médicos elijan seguir la psiquiatría, necesitamos una acción gubernamental decisiva sobre la fuerza laboral, la infraestructura y la financiación.»
Esta semana, de los adultos que informaron haber salido de casa: el 21% lo hizo para visitar un parque o espacio verde local (14% a mediados de enero), el 16% lo hizo por cualquier necesidad médica, incluso para obtener una vacuna para la Covid-19 (11% a mediados de enero), y 14% lo hizo para recoger take away [comida o bebida para llevar de un restaurante, bar o pub] (9% a mediados de enero).
Otro 10% salió de casa para comprar cosas aparte de necesidades básicas como alimentos y medicinas (5% a mediados de enero), 9% lo hizo para llevar a niños o jóvenes a la escuela, universidad o guardería (5% a mediados de enero), y 8% lo hizo para reunirse con personas en un espacio público (5% a mediados de enero).
Los investigadores también encontraron que alrededor de 9 de cada 10 (94%) adultos en Gran Bretaña informaron haber salido de casa esta semana (93% la semana pasada). Esta proporción ha ido aumentando gradualmente desde mediados de enero (89% en el período comprendido entre el 13 y el 17 de enero).
Artículo de Gabriella Swerling Publicado en The Telegraph el viernes, 12 de marzo de 2021
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres
Sospechoso de caso Everard, acusado de exhibición pública indecente
Scotland Yard enfrenta una investigación por un incidente de exhibición pública indecente en que estaría involucrado el oficial de policía sospechoso del asesinato de Sarah Everard, protagonizado tres días antes de su desaparición.
El regulador policial independiente dijo que examinaría si los agentes de la Met [Policía Metropolitana] actuaron «apropiadamente» después de recibir un informe el 28 de febrero, en el que un hombre se había exhibido en un restaurante de comida rápida en el sur de Londres.
Everard, ejecutiva de marketing de 33 años, desapareció de Clapham (sur de Londres). Wayne Couzens, de 48 años, oficial de protección diplomática de la Met, ha sido arrestado bajo sospecha de secuestro y asesinato. También ha sido arrestado bajo sospecha del delito no relacionado de exhibicionismo.
La revelación — hecha anoche — ejerce nueva presión sobre el Met respecto de su gestión del caso Everard. La fuerza ha derivado cinco cuestionamientos distintos hacia la Oficina Independiente de Conducta Policial (IOPC), que también examinará las acciones de los agentes después de que se denuncie su desaparición.
Ayer, la IOPC derivó por separado y con carácter obligatorio el cuestionamiento de por qué Couzens — padre de dos hijos casado natural de Deal (Kent) — apareció con una lesión en la cabeza encontrándose bajo custodia. Recibió tratamiento en el hospital y fue devuelto a una comisaría de policía para seguir su interrogatorio.
Los sucesos se produjeron luego que:
• La familia de Everard rindiera homenaje a su hija como una persona amable, considerada y cariñosa, y un «ejemplo brillante para todos nosotros».
• En redes sociales, miles de mujeres compartieron sus experiencias de haber sido acosadas y agredidas por hombres en público.
• El primer ministro Boris Johnson dijo que estaba «conmocionado y profundamente entristecido» por el caso y Priti Patel, la ministra del interior, prometió hacer todo lo posible para garantizar que las mujeres estuvieran seguras en las calles.
El miércoles, la comisionada de policía Dame Cressida Dick reveló que los oficiales de la investigación de Everard habían encontrado restos humanos en un bosque en Ashford (Kent). Dick afirmó en un comunicado emitido en directo que «la desaparición de Sarah en estas horribles y perversas circunstancias es la peor pesadilla de cualquier familia».
Fuentes bien informadas creen que el mensaje tenía como objetivo reforzar la confianza del público en la fuerza policial. La Met ha estado bajo presión debido a una serie de incidentes en los que la policía es acusada de abusar de su poder y estereotipar racialmente a la comunidad negra. La fuerza policial también ha enfrentado un nuevo escrutinio sobre la Operación Midland — la investigación sobre una red sexual VIP que se basó en la acusación de un pedófilo fantasioso.
El IOPC dijo que había recibido cinco cuestionamientos derivados sobre el caso Everard. El regulador policial examinará si dos agentes «respondieron adecuadamente a un reporte de exhibición pública indecente», y está evaluando las cuestionamientos obligatorios derivados en relación con las acciones de la Met después de que se informara la desaparición de Everard, así como la lesión en la cabeza de Couzens mientras se encontraba bajo custodia.
Además, el IOPC afirmó: «Nuestra investigación analizará las acciones del [Met] después de que la policía recibiera un reporte de que un hombre se había exhibido en el sur de Londres.»
Revisión satírica del original de Elizabeth Butler, Scotland Forever! (1881, óleo sobre lienzo, 101.6 cm × 194.3 cm), entregado en donación al Museo de Arte de Leeds en 1888.
Oficial de policía, detenido como presunto asesino de Sarah Everard
Dame Cressida Dick, la autoridad policial más importante de Gran Bretaña, trató anoche de tranquilizar a las mujeres diciendo que estaban a salvo caminando por la calle después de que uno de sus oficiales fuera arrestado bajo sospecha de asesinar a la ejecutiva de marketing Sarah Everard.
La comisionada de la Met [Policía Metropolitana] anunció que se habían encontrado restos humanos en un bosque en Kent y declaró que estaba «completamente consternada» porque se sospechaba que un oficial de protección diplomática había secuestrado y asesinado a la mujer de 33 años.
Wayne Couzens, de 48 años — agente armado del Comando de Protección Parlamentaria y Diplomática en Westminster — fue detenido una semana después de que Everard desapareciera mientras caminaba a su casa en Clapham (sur de Londres) poco después de las 9 de la noche.
Los restos humanos, que llevará tiempo identificar, fueron descubiertos anoche en un bosque de Ashford, Kent. Más de 150 agentes de policía habían estado registrando la zona, a unos 45 minutos en coche de la casa de Couzens — en la localidad costera de Deal.
Fuentes dijeron que los detectives no habían encontrado hasta ahora vínculos entre Couzens, padre casado de dos hijos, y Everard — aunque todavía estaban revisando mensajes digitales y redes sociales.
Dick dijo que sus pensamientos estaban con la familia y los amigos de Everard. “La noticia de hoy de que un oficial de la Policía Metropolitana fue arrestado bajo sospecha del asesinato de Sarah ha enviado oleadas de conmoción e ira a través del público y de todo el Met… Estamos absolutamente consternados.» Trató de tranquilizar al público sobre la seguridad de las mujeres que viajan solas y dijo: «Sé que los londinenses querrán saber que, afortunadamente, es increíblemente raro que una mujer sea secuestrada en nuestras calles.» Habrá más patrullas en la zona.
Couzens también enfrenta una acusación — no relacionada — de exposición indecente.
Una fuente dijo a The Times que los detectives estaban revisando teléfonos y ordenadores para determinar si había un vínculo entre Couzens y Everard, pero “hasta ahora no hay evidencia. . . No se puede estar 100 por ciento seguro en esta etapa, pero hasta ahora es una línea de investigación principal que Sarah no conocía a quien la atacó.»
También se ha arrestado a una mujer bajo sospecha de participación neesaria en delito.
Couzens — de 48 años, casado y padre de dos hijos — estaba destinado en la Policía Nuclear Civil para proteger la central nuclear de Dungeness (Kent) y otros sitios sensibles.
Couzens trabajó en el negocio de garaje de su familia antes de convertirse en oficial de policía y fue transferido a la Met hace poco más de dos años, donde se desempeñó en la unidad de protección parlamentaria y diplomática.
La unidad armada tiene su base en Westminster y es responsable de la protección de lugares sensibles como el Parlamento y Downing Street. Fuentes dijeron que Couzens trabajaba principalmente como oficial uniformado custodiando embajadas.
Scotland Yard dijo que el agente policial no estaba de servicio el miércoles pasado — en que se sospecha secuestró a Everard, ejecutiva de marketing. Desapareció después de salir de la casa de un amigo para regresar a Brixton, dando una caminata de 50 minutos a pie. Imágenes de la cámara de un timbre domiciliario la mostraron en la A205 Poynders Road alrededor de las 9:30 p.m.
Si bien un miembro de la familia dijo que les fue informado que Couzens había estado en el trabajo ese mismo día, el Met se negó a revelar detalles.
Los vecinos de su casa en Deal (Kent) donde vivía con su esposa, sus dos hijos y su perro mascota, dijeron que lo habían visto con su uniforme de policía. Dijeron que era un entusiasta de las motos y que a menudo se le veía trabajando en su bicicleta en el garaje.
Couzens salió de la propiedad sin camisa y esposado el martes por la noche, después que fuera arrestado bajo sospecha de secuestro.
Una vecina dijo que vio a dos hombres en un Land Rover vigilando la casa alrededor de las 5 de la tarde, antes de que se acercaran a la puerta dos horas después. Entre 15 y 20 oficiales más se escondieron a la vuelta de la esquina.
Una carpa forense fue levantada en el jardín delantero, se sacaron dos autos del camino de entrada para su examen y la policía continuó registrando la casa anoche.
Couzens fue arrestada ayer bajo sospecha del asesinato de Everard y por una acusación separada de exposición indecente, no relacionada.
Parkland — a unos diez minutos en coche de su casa — fue registrado y más de 150 policías fueron desplegados para registrar un centro de ocio en desuso y un bosque cercano en Great Chart, a unos 45 minutos en coche. El terreno ha estado en desuso durante dos años y anteriormente se utilizó para eventos de paint-ball y golf.
Un amigo cercano de la familia dijo: «Estoy conmocionado más allá de las palabras». Dijo que Couzens y su esposa nacida en Ucrania — que se conocieron por internet hace unos 12 años — eran «una pareja muy cariñosa» con sus dos hijos.
Couzens es un hábil obrero y construyó para los niños un columpio en el jardín, dijo. «Wayne es reservado pero es un hombre muy agradable».
The World Inequality Database [Base de Datos Mundial de la Desigualdad] — creada por una red internacional de más de 100 académicos como Thomas Piketty y el premio Nobel de economía Abhijit Banerjee — permite comparar la desigualdad de los ingresos en 173 países. Las estimaciones se basan en una combinación de fuentes que incluye datos fiscales, encuestas, así como estadísticas nacionales y de otros tipos. Lanzada en 2011, la base de datos se amplió recientemente agregando decenas de países, lo que eleva la cobertura total al 97% de la población mundial. Los nuevos datos brindan una imagen más completa de cómo varía la desigualdad entre países. La globalización y otras tendencias han inflado la parte del pastel del 1% superior en la mayoría de países, como Perú e India, pero en Austria, Vietnam y otros lugares, políticas y tendencias gubernamentales — como las clases media en crecimiento — han mantenido la desigualdad bajo control.
El cuadro a continuación muestra 53 países que la base de datos califica como con estimados de alta fiabilidad. Debido a que las últimas cifras son de 2019, no podemos apreciar cómo los sucesos recientes como la pandemia, los mercados bursátiles al alza, o el estímulo fiscal y monetario sin precedentes, han afectado las brechas en el ingreso.
Artículo de Mark Glassman y Ben Steverman Publicado en Bloomberg el miércoles, 10 de marzo de 2021
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres
Los recuerdos pueden variar pero se toman muy en serio, y la familia está triste por problemas de Harry y Meghan
Buckingham Palace dijo anoche que abordaría en privado los ‘preocupantes’ alegatos de racismo respecto al duque y la duquesa de Sussex en su entrevista con Oprah Winfrey.
En una señal de que no permitirá que todo lo que la pareja dijo quede sin respuesta, el palacio agregó en una declaración pública de que «algunos recuerdos pueden variar».
La afirmación más dañina de la pareja fue que un miembro anónimo de la familia real había hecho preguntas sobre qué tan oscura iba a ser la piel de su hijo por nacer.
El palacio admitió que la cuestión de la raza era preocupante, pero dijo que la repercusión de las acusaciones se manejará en privado. También dijo que la familia quedó «entristecida» al conocer lo desafiante que había sido la vida para Harry y Meghan.
Ninguno de los puntos específicos en los que el recuerdo de la familia difiere de la de los Sussex se hará público. Una fuente real dijo: «Casi todas las cuestiones planteadas en la entrevista son sobre asuntos familiares. Por lo tanto, compete a la familia tratar con ellos.»
Fue el primer signo de respuesta después de la agitación provocada cuando se emitió la entrevista en los Estados Unidos, el domingo por la noche.
Se cree que el palacio de Buckingham redactó un borrador de declaración el lunes, pero su publicación fue retenida porque la reina quería más tiempo para considerar su respuesta.
Mientras que la declaración, como se esperaba, enfatizó el amor de la familia por Harry y Meghan, el resultado final fue más sólido de lo que muchos había esperado. El retraso de su salida a los medios provocó la especulación de que fue la reina la responsable de fortalecerla.
La declaración — emitida a nombre de la reina — dijo: «Toda la familia se entristece al enterarse de toda la extensión de lo desafiantes que han sido los últimos años para Harry y Meghan.»
«Los problemas planteados, particularmente los raciales, son preocupantes. Si bien algunos recuerdos pueden variar, se toman muy en serio y serán abordados por la familia en privado. Harry, Meghan y Archie siempre serán miembros de la familia muy queridos.»
Anteriormente se ha reportado que el Príncipe de Gales se siente «decepcionado» por la acusación de que fue él quien cortó los fondos a Harry después de que la pareja dejara el país. También ha trascendido que se sintió profundamente «preocupado» por sus acusaciones de racismo.
En la entrevista, Harry criticó a su familia por decir nada para contrarrestar lo que percibió como una cobertura racista de las actividades de Meghan en la prensa de tabloides [sensacionalista].
Un rteportero de televisión preguntó a Carlos — el primer miembro de la realeza que ha aparecido en un compromiso público en persona desde que Harry y Meghan hicieran sus incendiarios reclamos — en un centro de vacunación en Londres: «¿Qué piensa de la entrevista?» A su salida del edificio, el príncipe se volvió para mirar al reportero, esbozó una risa nerviosa y siguió caminando.
Respecto a la acusación del racismo, dijo una fuente al diario Evening Standard: «Va en contra de todo aquello en lo que cree el príncipe de Gales. Cree que la diversidad es la fuerza de nuestra sociedad.» La fuente agregó que Carlos se sintió «decepcionado» por las afirmaciones de Harry, de que él cortó las finanzas a su hijo en los primeros meses del año pasado.
Una figura principal de la casa real dijo: «[Carlos] Cree de todo corazón que nuestro país debe una enorme deuda de gratitud a la rica diversidad de culturas que conforman nuestra sociedad, y avanzar es lo más importante que podemos ser como nación. Él cree que la diversidad de nuestra sociedad nos da muchísimo para celebrar.»
En la entrevista, Harry puso al descubierto la grieta en su propia familia, diciendo que cuando estaba en Canadá — a fines de 2019 — su padre dejó de responder sus llamadas.
La fuente dijo: «El príncipe de Gales hizo todo lo posible para asegurarse de que su hijo y su nuera estaban financieramente respaldados.»
En el centro de vacunación, Carlos dijo a una trabajadora de atención médica natural de Nigeria que envíe sus «saludos» a sus familiares allí. También elogió el papel que las iglesias de mayorías negras jugaron en sus comunidades, y agregaron: «Es una fuente de tristeza profunda saber que las comunidades negras han sido golpeadas particularmente con este virus pernicioso.»
Por otro lado, el público británico tiene más simpatía por la reina Isabel II que por el duque y la duquesa de Sussex, indica una encuesta realizada después de emitida la entrevista.
Preguntados por quién goza de sus simpatías, el 36 por ciento eligió a la reina y la familia real, y el 22 por ciento a Harry y Meghan. 28 por ciento no tuvo simpatía por ninguno de los dos, y el 8 por ciento dijo que por ambos. Sin embargo, el apoyo a la familia cayó dos puntos desde que YouGov hizo la pregunta la semana pasada, mientras el apoyo a Harry y Meghan se había elevado por cuatro puntos.
En lo que puede ser un presagio preocupante para la monarquía, el sondeo reveló una brecha generacional en el tema.
En general, el 32% dijo que Harry y Meghan habían sido tratados de manera justa, y exactamente la misma proporción dijo que habían sido tratados injustamente. Pero entre los 18 a 24 años, solo el 13% creía que habían sido tratados de manera justa, y el 61 por ciento cree que se les trató injustamente. Entre personas de 65 años y más, el 50 por ciento dijo que los Sussex habían sido tratados de manera justa, y un 15% injustamente.
Preguntados sobre si ser miembro de la familia real es una carga o un privilegio, el 28% dijo que es un privilegio y 23% que es una carga. 38% dijo que es las dos cosas por igual.
Reina exige más tiempo para considerar respuesta de familia real
El Palacio de Buckingham se ha visto sumido en confusión ayer mientras busca cómo lidiar con las consecuencias de las dramáticas acusaciones de racismo que hicieron el duque y la duquesa de Sussex en una entrevista televisiva en Estados Unidos.
La pareja hizo una serie de afirmaciones que incluían que Meghan había tenido sentimientos suicidas, pero que miembros de la corte ignoraron sus súplicas de ayuda.
La duquesa también afirmó que un miembro anónimo de la familia real expresó su preocupación por el color de la piel de su bebé por nacer.
Anoche, la reina rehusó firmar una declaración preparada que los funcionarios esperaban aliviaría las tensiones, resaltando el amor y la preocupación de la familia por la pareja. Se entiende que quiere más tiempo para considerar su respuesta.
En la entrevista de dos horas con Oprah Winfrey — transmitida en los Estados Unidos por la cadena CBS el domingo y mostrada en Gran Bretaña por ITV anoche — la pareja afirmó que:
• La duquesa contempló la posibilidad del suicidio y estuvo preocupada por su “bienestar mental”, pero los funcionarios no la ayudaron porque “no habría sido bueno para la institución”.
• Miembros de la familia no querían que Archie, su hijo, fuera príncipe.
• El Príncipe de Gales cortó el flujo financiero a Harry y dejó de atender sus llamadas.
• La pareja espera una niña.
• La duquesa de Cambridge hizo llorar a Meghan antes de su boda.
En la entrevista, Meghan dijo a Winfrey que mientras estuvo embarazada de Archie habían «preocupaciones y conversaciones sobre cuán oscura podría ser su piel cuando nazca».
Winfrey dijo más tarde en otro programa de la CBS que fuera de cámara Harry había enfatizado que «ni su abuela ni su abuelo habían sido parte de esa conversación». La revelación ha provocado especulaciones sobre qué miembro de la realeza pudo haber hecho los comentarios.
El primer ministro se negó a ser arrastrado a la disputa. Cuando se le preguntó si creía que la familia real era racista, Boris Johnson dijo en una conferencia de prensa en Downing Street: “Realmente creo que, cuando se trata de asuntos relacionados con la familia real, lo único correcto que los primeros ministros deben decir es nada, y lo que me he propuesto decir hoy es nada».
«Siempre he tenido la mayor admiración por la reina y el papel unificador que desempeña,» añadió.
Jen Psaki, secretaria de prensa de la Casa Blanca, dijo: “Meghan Markle es una ciudadana privada y también lo es Harry en este momento, dado que cualquiera que se presente y hable sobre su propia lucha por su salud mental, y cuente su propia historia personal, eso requiere coraje. Eso es ciertamente algo que cree el presidente.»
Hillary Clinton — la primera mujer candidata a la presidencia de un gran partido político de los Estados Unidos — dijo que la entrevista le pareció «desgarradora», y agregó que las mujeres jóvenes «no deben ser forzadas a un molde que ya no es relevante, no solo para ellas sino para nuestra sociedad”.
Sin embargo, Lord Goldsmith de Richmond Park afirmó que Harry estaba «haciendo volar por los aires a su familia» con la entrevista de Winfrey. El ministro del Pacífico y Medio Ambiente tuiteó: «Lo que Meghan quiere, Meghan lo consigue.»
Sir Keir Starmer, el líder laborista, dijo que las acusaciones deben tomarse en serio. Durante una visita a una escuela en Dagenham (este de Londres), dijo: “Es realmente triste ver a la familia en una situación tan convulsa. Los problemas que Meghan ha planteado sobre el racismo y la salud mental son problemas graves.»
Wes Streeting, ministro de escuelas de la oposición, dijo a Times Radio que la acusación de racismo «debe ser investigada» por el Palacio de Buckingham.
Ayer se reprodujo material audiovisual adicional en CBS donde Harry hizo más acusaciones, incluido que el racismo era una «gran parte» de porqué él y Meghan habían abandonado el país. En uno de ellos dijo que, de un momento a otro, le dijeron que ya no le invitaban a pasar tiempo con la reina en Sandringham después de que regresaron de Canadá en enero del año pasado, porque se encontraba «demasiado ocupada».
Se estima que 17,1 millones de estadounidenses vieron la entrevista, según la firma de análisis de datos de opinión Nielsen. El Super Bowl [la final anual del campeonato de fútbol americano] atrajo a 96 millones de espectadores.
La semana pasada, The Times informó que la duquesa enfrentaba una denuncia de intimidación de uno de sus asesores más cercanos durante el tiempo que pasó en el Palacio de Kensington. La denuncia de octubre de 2018 afirmaba que Meghan expulsó a dos asistentes personales de la casa, y estaba debilitando la confianza de un tercer miembro del personal.
El Palacio de Buckingham anunció que llevaría a cabo una revisión de las acusaciones de intimidación. Ni el Palacio ni ningún miembro de la realeza han comentado las acusaciones hechas en la entrevista.
Un portavoz de la pareja calificó los informes de The Times como «una campaña de difamación calculada, basada en información errónea engañosa y dañina».
La duquesa de Cambridge, el príncipe Carlos y el príncipe William estuvieron en el punto de mira de Harry y Meghan, y solo la reina se libró de su furia
Era todo lo que esperábamos, y al mismo tiempo no fue lo que esperábamos.
Sabíamos que iba a ser un éxito televisivo. Pero lo que nadie imaginó sobre la entrevista de Oprah con el duque y la duquesa de Sussex es que su «verdad» terminara siendo tan explícita.
Desde la revelación de Meghan de que estuvo a punto de suicidarse por pertenecer a la familia real, hasta la asombrosa afirmación de que Harry fue interrogado sobre el posible color de piel de Archie, es justo decir que esta revelación de dos horas representó el peor de los casos para la institución [la familia real] a la que la pareja se refirió como The Firm [la empresa].
Decir que la realeza «se iba a esconder detrás del sofá» antes del horario estelar en que se emitiría la reveladora conversación, pareció subestimar bastante lo que la pareja tenía reservado para ella.
Al principio, pareció como si el dato que Meghan dejara caer casualmente que ella y Harry fueron «casados» en secreto por el arzobispo de Canterbury — tres días antes de la fecha de su boda real en Windsor, en mayo de 2018 — iba a ser el más suculento titular de las noticias de la mañana.
Sin embargo, cuando los espectadores aún no terminaban de instalarse a ver el acogedor tete-a-tete en aquel patio trasero de Santa Bárbara, los batacazos rápidamente empezaron a llover sobre la duquesa de Cambridge.
Vestida con un vestido negro de Armani con una distintiva mancha blanca y con el cabello recogido en un moño de matrona, la madre embarazada de 39 años se desató sobre su cuñada cuando Reino Unido ingresaba a la segunda hora del día internacional de la mujer.
Contrariamente a los informes — que aparecieron por primera vez en The Daily Telegraph en noviembre de 2018 — de que Meghan había hecho llorar a Kate durante la prueba de un vestido de damas de honor, la exactriz insistió en que en realidad había sido todo lo contrario.
Dando a entender una clara falta de apoyo fraternal por parte de la madre de tres príncipes, incluso «con todo lo que estaba pasando con mi papá», Meghan insistió: «No estoy compartiendo esto de ninguna manera para desprestigiarla,» y agregó: «Espero que ella quiera que eso se desmienta.»
Uno solo puede preguntarse qué pensará Carol-with-an-e [Carole Middleton, madre de Kate] de esa sugerencia en [su residencia de] Bucklebury, y mucho menos qué pensarán aquellos que están recogiendo los escombros en el Palacio de Kensington en este momento.
¿Y eso de que, según reportes, la duquesa pensó que todavía había esperanzas de reconciliación antes de que CBS emitiera la entrevista a las 8 pm hora americana, 1 de la manana en Londres?
A nadie en el clan Cambridge se le puede haber escapado que nadie dijo nada sobre la hospitalidad ofrecida por esas queridas estrellas de Twitter, el príncipe Andrew y Sarah Ferguson.
Aquellos que ya dudaban de si alguna vez habría alguna forma de que los dos de Montecito [la localidad californiana donde viven Meghan y Harry] — a quienes el personal de palacio habría apodado «Duquesa Difícil» y «El Rehén» — volvieran al redil, vieron sus peores sospechas confirmadas cuando Meghan luego acusó a la familia real, a su personal y a la prensa británica de ser, digamos, abiertamente racistas.
La entrevista incluyó nuevas fotos del hijo de la pareja, Archie.
No solo se le había negado a Archie un título y su propio equipo de seguridad, sino que también se había llevado a cabo una conversación extraordinaria detrás de las puertas del palacio sobre cuán oscura podría ser su piel cuando naciera.
Más tarde, Harry fue invitado a ampliar el tema pero se negó a hacerlo, dejando al espectador adivinando quién demonios pudo salir con semejante desatino.
Meghan dijo: «Esas fueron las conversaciones que la familia tuvo con él», pero Harry se negó a dar más detalles. La primera e infortunada deducción fue que el príncipe Felipe pudo haber metido la pata nuevamente, mientras que el hombre de 99 años estaba en una cama de hospital a 5.400 millas de distancia.
¿O quizás fue la portadora de broches «racistas», la princesa Michael de Kent? Como probablemente nunca lo sepamos, también podemos considerarlos supremacistas blancos junto con cualquier periodista que alguna vez haya escrito algo vagamente negativo sobre ellos.
Si eso ya no fuera suficientemente condenatorio, la llorosa admisión de Meghan de que era tan infeliz que consideró el suicidio logró clavar el penúltimo clavo en el ataúd de la ya bien ganada reputación de la realeza británica de manejar mal los asuntos familiares.
Solo con un corazón de piedra uno podría no compadecerse y sentir un dolor real cuando Meghan detalló que «ya no quería estar viva» y le dijo a Harry, antes de verse obligada a sonreír durante un compromiso en el Royal Albert Hall: «No quiero estar sola.»
No se equivoquen, se trataba de una mujer embarazada que culpaba a la institución, y a los que estaban dentro de ella, por no ayudarla en su punto más bajo.
El último clavo asestado de un mazazo en el sarcófago de los insensibles Windsor fue la revelación de Harry, de que su padre ha dejado de devolverle llamadas telefónicas antes del Megxit, y que realmente le ha defraudado. La propia relación fracturada de Meghan con su padre, Thomas Markle Sr, solo mereció una mención de pasada con las trágicas palabras: «Perdí a mi papá.»
Siempre sacrosanta en el trono, la reina emergió como la única asistente de la llamada «Cumbre de Sandringham» que resultó ilesa.
La pareja se veía ansiosa por reiterar cuánto respeto tenían por la soberana de 94 años — mientras destrozaban a su familia y a todo lo que ella ha defendido durante sus 68 años en el trono.
Insistiendo en que «nunca tomaría por sorpresa» a su abuela, Harry cuestionó íntegramente su trabajo, ya que sugirió que tanto ella como el príncipe Carlos sabían que iban a lanzar su bomba en Instagram el 7 de enero (en realidad fue el 8 de ese mes pero no vaya a creerme, somos periodistas y simplemente inventamos todo de todos modos).
A su favor — y contrariamente a las sugerencias de que los trataría con guante blanco — Oprah reforzó sus credenciales como la reina indiscutible de los programas de conversación norteamericanos al hacer todas las preguntas correctas. Lo único fue que las respuestas se tomaron como un evangelio y no hizo repreguntas, a pesar de algunas contradicciones obvias.
La pareja nunca leía lo que la prensa decía de ellos y, sin embargo, los atormentaba implacablemente.
Meghan entró en la familia real con tanta ingenuidad que no se dio cuenta de que tenía que rendir pleitesía a la reina, aunque le dijo a Tom Bradby de ITV en octubre de 2018: “Mis amigos británicos me dijeron que estaban seguros de que [Harry] es genial, pero no te cases porque los tabloides británicos destruirán tu vida.»
«Toda la familia real fue muy acogedora — hasta que dejó de serlo.»
El título más importante para Meghan es «mamá» y, sin embargo, quería que su hijo fuera príncipe — a pesar de difundirse ampliamente que se le llamaría «joven Mountbatten Windsor» para que pudiera vivir como un «ciudadano privado».
Al igual que La Sirenita, Meghan «se enamoró de un príncipe y perdió la voz» y, sin embargo, de alguna manera, su narrativa fue extrañamente familiar gracias no a una, sino a tres declaraciones «sin precedentes» emitidas por Harry «como novio, como esposo y como padre”.
La multimillonaria pareja se vio obligada a firmar acuerdos con Netflix y Spotify porque no tenían dinero — a pesar de que tenían la herencia que la princesa Diana dejó a Harry.
Meghan no fue la fuerza impulsora detrás de su renuncia como miembro mayor de la realeza, pero Harry nunca habría salido sin ella. Ah, y la duquesa no tenía acceso a las llaves de su propio coche, a pesar de que los miembros de la realeza conducían regularmente por todas partes. (Cuanto menos se mencionen las «fiestas navideñas» en el Palacio de Buckingham donde Meghan afirmó que los periodistas — excluyendo una servidora — fueron invitados, mejor. Fui allí una vez, para el Jubileo de Diamante en 2012, su senoría).
Las importantes revelaciones se mezclaron con apartes casuales mientras el trío inspeccionaba el Chick Inn de Archie — un gallinero en el jardín de la casa de los Sussex — en el que presumiblemente evitaron filmar para evitar acusaciones de invadir su propia privacidad. (A pesar del momento de revelación de género, durante el cual la alegre reacción de Harry al tener una hija fue realmente conmovedora).
Meghan logró colar — entre todas las lindezas de la entrevista — que había llamado a la reina cuando se enteró de la hospitalización de Felipe, que le «encanta rescatar» y que tuvo su primer trabajo a los 13 años.
«He defendido durante mucho tiempo que las mujeres usen su voz,» insistió.
Sin embargo, como Harry dejó tan claro, sus parientes reales están «atrapados dentro del sistema». No pueden sentarse con Oprah durante dos horas y dar su versión de los hechos.
Afortunadamente para los Sussex este cuento de hadas tiene un final feliz, a pesar de todo. Mientras se alejan de los escombros de su época en la familia real, y de los parientes que dejan atrás, para dirigirse hacia el atardecer de Los Ángeles — como la escena final de una película de Hollywood — «no solo sobreviven, sino que prosperan».
Bueno, supongo que eso es lo más importante. ¿Verdad?
Artículo de Camilla Tominey, editora asociada Publicado en The Telegraph el lunes, 8 de marzo de 2021
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres
Sea lo que fuere aquello que esperaba la familia real de esta entrevista, esto ha resultado peor.
Meghan ha sufrido tendencias suicidas. Estuvo preocupada por su bienestar mental. Lloró durante un compromiso oficial. Y la familia real no hizo nada para ayudarla.
La imagen que emergió fue la de una pareja vulnerable, que se sintió atrapada en sus roles y que se consideró desprotegida por la institución.
Harry también reveló lo mal que está su relación con el resto de su familia. Dijo que las relaciones con su padre han empeorado tanto que el Príncipe de Gales dejó de responderle al teléfono. También acusó a su familia de haberles cortado el flujo financiero.
Y por si fuera poco, la realeza británica fue acusada implícitamente de racismo cuando Meghan reveló que un miembro de la familia real tuvo una conversación con ella sobre el color de piel de su hijo Archie.
«Ya no quería estar viva.»
Meghan, duquesa de Sussex
Sin embargo, lo más impactante de todo fue lo dañada que quedó Meghan. Describió ocasiones en que sintió ganas de suicidarse. Se sentía sola, dijo. Y la institución no hizo nada para protegerla.
Una vez, dijo, un miembro de la familia se le acercó para sugerirle que “se mantuviera oculta” por un tiempo “porque ahora mismo estás en todas partes”. Meghan respondió: “He salido de casa dos veces en cuatro meses. Estoy en todas partes, pero en ninguna parte.»
En un momento, habló con el departamento de recursos humanos del palacio. Pero le dijeron que no la podían ayudar porque ella no era miembro del personal [de la familia real].
La imagen que han mostrado en el programa fue la de una pareja profundamente infeliz en su papel: bajo asedio mediático, pero sin la protección que sentían que necesitaban. Como dijo Harry, «Me sentí atrapado». Sin embargo, no es el único: dijo que su padre y su hermano también estaban atrapados.
La onda expansiva de la acusación implícita que hizo Meghan, sobre el racismo de la familia real, sacudirá al Palacio de Buckingham de arriba abajo. Hubo conversaciones, dijo, sobre qué tan oscura sería la piel de Archie cuando naciera. De manera bastante dramática, no indicó quién hizo tales comentarios. «Creo que sería muy perjudicial para ellos,» dijo. Pero el daño ya estaba hecho.
Más tarde, le preguntaron a Harry al respecto. “En ese momento aquello fue incómodo,” dijo. «Quedé horrorizado.»
No obstante, él también se negó a decir qué miembro de la familia había sido el responsable. Para la familia real esta negativa podría ser aún más dañina, ya que solo fomentará la especulación sobre quién fue y qué dijo exactamente.
La pareja enfatizó que se sentían desprotegidos por la institución real. Como dijo Meghan, «lo que lamento es haberles creído cuando me dijeron que estaría protegida».
En palabras de Harry, la actitud de su familia fue: “Así es como es, así es como debe ser y no se puede cambiar. Todos hemos pasado por eso.»
¿Qué tipo de protección querían? — preguntó Winfrey. “Saldrían a los medios y negarían la historia ante cualquiera,” dijo Meghan. Presentó el ejemplo de la historia de que supuestamente había hecho llorar a la duquesa de Cambridge en una prueba para los vestidos de las damas de honor antes de la boda: por el contrario, dijo, fue Kate quien la hizo llorar. «Creo que la historia sobre haber hecho llorar a Kate fue el comienzo del asesinato de mi ‘personaje’ en toda regla. Ellos sabían que la historia no era cierta.»
Tras bambalinas, dijo, estaba la cuestión del título de Archie y si recibiría seguridad. Esta es un área compleja — hay reglas que establecen que Archie no será un príncipe al nacer pero sí cuando su abuelo el príncipe Carlos se convierta en rey — pero en la entrevista pareció que Meghan cree que las decisiones sobre su título y si obtendría seguridad estaban inextricablemente vinculadas. También pareció sugerir que se pensó en cambiar esa convención real.
“Dijeron que querían cambiar la regla por Archie,” dijo.
«La idea de que nuestro hijo no esté a salvo, y también la idea de que el primer miembro de color de esta familia no tenga el mismo título que los demás nietos… «
“Así es como es, así es como debe ser y no se puede cambiar. Todos hemos pasado por eso.»
Harry, duque de Sussex
Una de las imágenes más poderosas que produjo la entrevista fue la de su asistencia a un compromiso en el Royal Albert Hall, justo después de que Meghan — que estaba embarazada en ese momento — dijera a Harry que no quería seguir con vida. Harry le había sugerido que no fuera, pero ella insistió en que no podía quedarse sola.
“Cada vez que esas luces se apagaban en ese palco real me ponía a llorar. [Harry] Me agarraba la mano y decía: «Tranquila, ya viene el intermedio»… y tenías que estar «encendida» de nuevo. No tienes idea de lo que le pasa a alguien a puertas cerradas. Incluso quienes más sonríen y estan bajo la luz de todos los reflectores, parece «.
Las relaciones con la familia parecen estar peor que nunca. Mientras Meghan hablaba afectuosamente de la reina, cuando Harry hablaba de su relación con su padre dijo que se sentía “realmente decepcionado”. Una de sus prioridades, dijo, es tratar de «curar esa relación».
Su relación actual con William consiste en «darse espacio», dijo, y agregó: «El tiempo curará todas las cosas, con suerte.»
Los medios de comunicación recibieron fuertes críticas, como se esperaba, y Meghan los acusó de incitar al racismo.
Valentine Low ha cubierto periodísticamente a la familia real — y otras historias — para The Times desde 2008. Ha estado en Rusia con la reina, en las Islas Galápagos con el príncipe de Gales, y en Bután con el duque y la duquesa de Cambridge. También es el autor del clásico de la horticultura doméstica One Man and His Dig.
Artículo de Valentine Low Publicado en The Times el lunes, 8 de marzo de 2021
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres
Solicitan financiación de urgencia de £8.000 millones para combatir Covid
Autoridades del NHS han advertido que tendrán que comenzar a recortar la atención a los pacientes a menos que Rishi Sunak encuentre £8.000 millones esta semana para financiar costos adicionales por la Covid-19.
Los propios ministros están atacando al servicio británico de sanidad en dos frentes esta mañana, en medio del estancamiento de las conversaciones sobre la financiación adicional por coronavirus mientras los sindicatos se preparan para entrar en huelga por los salarios.
Los pacientes que ya están registrados en listas de espera enfrentarán retrasos más prolongados para recibir sus tratamientos porque el Tesoro ha endurecido su línea sobre el gasto del NHS desde el presupuesto, dijeron autoridades sanitarias a The Times.
Dicen que el canciller Sunak parece estar tratando de «rehuir» su compromiso de cubrir los costos de la Covid, y está tratando de pagar la pandemia con los gastos normales de los servicios de sanidad.
Los hospitales acusan a Sunak de «robar los presupuestos del NHS» al negarse a cubrir el coste total del tratamiento de 8.021 pacientes con coronavirus en hospitales en la actualidad, después de que los ministros ofrecieran un aumento salarial del 1 por ciento — inferior al que esperaba al personal de primera línea.
Chris Hopson, director ejecutivo del grupo de hospitales NHS Providers — que representa a los directores ejecutivos de los fideicomisos de hospitales y servicios de ambulancias — dijo que estaba preocupado de que “el canciller y el primer ministro vayan a incumplir su compromiso de cubrir todos los costes del NHS ocasionados por la Covid-19. Esa es la señal clara que envía la decisión de eliminar el supuesto acordado de un aumento salarial del 2,1 por ciento para el personal del NHS».
Añadió que los ministros estaban «claramente ahora buscando otras formas de cubrir esos costos, como robar de los presupuestos generales del NHS». Instó a Sunak a extender el apoyo al menos hasta septiembre, al igual que con el plan de retención laboral conocido como furlough.
Fuentes del Tesoro informan que no hay planes para hacer que el NHS pague por la Covid con los presupuestos previos a la pandemia, señalando que quedan más de £18.000 millones de las reservas por Covid que aún no se han asignado.
Hopson dijo, sin embargo, que si no se acordaba el apoyo los hospitales tendrían que interrumpir los servicios a partir del 1 de abril.
“El peor de los casos es que el Gobierno se niegue a cubrir los costes adicionales de la Covid el próximo año financiero. Eso dejaría al NHS con una brecha impensable de entre 7 y 8 mil millones de libras esterlinas durante la primera mitad del próximo año.»
Chris Hopson
Hay 4,5 millones de personas en las listas de espera del NHS, incluidas 224.000 que han estado esperando más de un año — 150 veces más que antes de la pandemia. Funcionarios de sanidad advirtieron ayer por separado que otros 6 millones de personas que necesitan tratamientos, como reemplazos de cadera y extirpación de cataratas, podrían estar en listas de espera «ocultas».
Las transferencias de los médicos de cabecera se redujeron en un 30 por ciento el año pasado, lo que significa que aproximadamente 5,9 millones necesitan atención y aún no se han presentado. Danny Mortimer, director ejecutivo de la Confederación del NHS — que representa a los altos directivos de todo el servicio sanitario — dijo que los ministros deben «actuar al igual que el público», advirtiendo: «El Gobierno se enfrenta al legado políticamente inaceptable de cientos de miles de pacientes con deterioro de las condiciones para el resto de [lo que dure] el Parlamento.»
También se cree que decenas de miles de pacientes con cáncer perdieron su tratamiento durante el año pasado, y la investigación encontró que casi la mitad de los que tenían síntomas de alarma no acudieron a un médico de cabecera durante la pandemia.
También se temen miles de muertes más por enfermedades cardíacas, luego de una caída del 25% en las recetas de medicamentos preventivos y una caída del 44% en las exploraciones clave.
Boris Johnson, por su parte, defendió la oferta de pago a las enfermeras y otro personal, diciendo ayer que le estaba dando al NHS «tanto como es posible». Los sindicatos le acusaron de expulsar a los enfermeros del servicio de sanidad.
Después de entregar £18.000 millones al NHS en Inglaterra el año pasado para lidiar con la Covid, y prometer £3.000 millones más para comenzar a recortar las listas de espera, Sunak dejó en gran medida el servicio de sanidad fuera de su presupuesto.
Funcionarios del Tesoro han dicho que están dispuestos a dar más al NHS, pero necesitan analizar las demandas de gasto. Han estado en conversaciones con las autoridades de salud sobre un nuevo rescate, para cubrir el coste de tratar a los pacientes de Covid en 2021-22. Pero los jefes del NHS están nerviosos porque el tono del Tesoro se ha endurecido desde el Presupuesto, y dicen que ahora se resiste a cubrir los costes adicionales en su totalidad.
El sistema de prueba y rastreo — avaluado en £22.000 millones — recibió otros £15.000 millones para 2021-22, y Hopson dijo: “Si el canciller y el primer ministro pueden encontrar fondos adicionales para probar y rastrear el próximo año en exceso de lo que ahora pide el NHS, necesitan hacer lo mismo para el NHS «.
Hopson dijo también que esperaba que el Tesoro cubriera finalmente la mayoría de los costes de la Covid, pero dijo que incluso una brecha de £1.000 millones requeriría que los jefes comenzaran a pensar en recortar las horas extras y otras medidas necesarias para superar la acumulación posterior a la Covid.
Las conversaciones deben reanudarse y Hopson dijo que los jefes “quieren que estas negociaciones se completen esta semana para poder planificar con certeza la primera mitad del nuevo año financiero”.
Una portavoz del Gobierno dijo que los servicios de sanidad estaban listos para recibir un aumento de £7.000 millones planeado antes de la Covid, agregando: “Hemos tenido claro siempre que daremos al NHS lo que necesita. Hemos invertido £63.000 millones este año y £22.000 millones el próximo.»