Líderes mundiales piden acuerdo por la pandemia

THE DAILY TELEGRAPH — MARTES, 30 DE MARZO DE 2021

Johnson, Macron y Merkel proponen un pacto global similar al que se firmó después de la Segunda Guerra Mundial

El mundo necesita un acuerdo global como el que se forjó después de la Segunda Guerra Mundial para proteger a los países después del coronavirus, han dicho Boris Johnson y otros líderes mundiales.

En un artículo para la edición de hoy de The Telegraph el mandatario británico, junto al presidente francés Emmanuel Macron y a la canciller alemana Angela Merkel, dijo que la pandemia del virus ha sido “un duro y doloroso recordatorio de que nadie está a salvo hasta que todos estén a salvo”.

En medio de la creciente tensión internacional por el suministro de vacunas, pidieron el fin del aislacionismo y el nacionalismo en favor de una nueva era de solidaridad.

La convocatoria de 24 líderes mundiales junto al doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, jefe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se realiza en The Telegraph y en periódicos de todo el mundo como Le Monde de Francia, El País de España y Frankfurter Allgemeine Zeitung de Alemania.

Los líderes dejaron claro que se necesita de un tratado similar al acuerdo logrado después de la guerra para construir la cooperación transfronteriza antes de la siguiente crisis sanitaria internacional, describiendo a la Covid como “el mayor desafío para la comunidad global desde la década de 1940”.

“En ese momento, luego de la devastación de dos guerras mundiales, los líderes políticos se unieron para forjar aquel sistema multilateral. Los objetivos eran claros: unir a los países, disipar las tentaciones del aislacionismo y el nacionalismo, y abordar los desafíos que sólo podríamos vencer juntos en un espíritu de solidaridad y cooperación, es decir, la paz, la prosperidad, la salud y la seguridad.”

Un tratado sobre pandemias “debería conducir a una mayor responsabilidad mutua y responsabilidad compartida, así como a la transparencia y cooperación dentro del sistema internacional y con sus reglas y normas”, dijeron los líderes.

El artículo conjunto surge a raíz de la creciente tensión entre Gran Bretaña y la Unión Europea sobre la producción y distribución de vacunas para Covid-19.

La Comisión Europea ha amenazado con bloquear los envíos de millones de inyecciones de AstraZeneca — desde su planta de Halix (Holanda) a Reino Unido — luego de la indignación en Bruselas porque la empresa no ha cumplido con sus entregas en lo que va del año.

El lunes por la noche, Johnson dio a conocer su última medida para garantizar la resistencia de las cadenas nacionales de suministro de vacunas en medio de la amenaza de guerras comerciales por la vacuna.

Asimismo, anunció que el grupo de trabajo de vacunas del Gobierno había cerrado un acuerdo con el gigante farmacéutico británico GlaxoSmithKline para “embotellar y terminar” 60 millones de dosis de la nueva vacuna Novavax en la planta de Barnard Castle (Noreste).

El acuerdo elimina la necesidad de que se envíen dosis de Novavax, lo que Johnson llamó “una nueva arma potencialmente significativa en nuestro arsenal contra Covid”, a Alemania para ponerlas en viales.

Una fuente de Downing Street dijo que la medida fue motivada en parte por el deseo de invertir en la capacidad nacional de fabricación de vacunas de Reino Unido, mientras que también hace que los suministros de vacunas del país sean “más seguros”.

La vacuna de Novavax se ha sometido a ensayos clínicos de Fase 3 y se espera que sea aprobado por el regulador de medicamentos de Reino Unido en las próximas semanas. Se espera que las dosis comiencen a procesarse en Reino Unido a partir de mayo.

Johnson reconoció que el lunes fue un “gran día” para muchos británicos, ya que se les permitió ver a sus amigos y familiares al aire libre por primera vez desde que comenzó el confinamiento más reciente, en enero.

El primer ministro británico destacó la “importancia de que todos mantengan la disciplina que se ha mostrado durante tanto tiempo” y advirtió que no estaba claro “cuán robustas son nuestras defensas contra otra ola”. Se negó a descartar otro confinamiento, pero dijo que tenía “esperanzas” de que aquel del que el país comienza a emerger fuera el último.

Johnson ha sido uno de los principales defensores de un nuevo acuerdo mundial contra una pandemia, y el mes pasado solicitó directamente a sus compañeros líderes del G7 que respaldaran la propuesta. La alianza acordó “explorar el valor potencial” de la idea, que se discutirá más a fondo en una cumbre en Cornualles en junio.

Su énfasis en la necesidad de un mejor intercambio de datos de salud entre países luedo de la aparición de preocupaciones de que China retenga información y acceso a los inspectores de sanidad globales, mientras examinaban los orígenes y la progresión de la Covid.

El lunes se supo que el tan esperado informe de la OMS sobre los orígenes del virus había concluido que una fuga de laboratorio, si bien era posible, era “extremadamente improbable”.

El informe — visto por The Telegraph — concluyó que era más probable que la Covid hubiera pasado de los murciélagos a través de un “huésped animal intermedio” a los humanos, para luego provocar un “brote explosivo” en Wuhan en diciembre de 2019.

El informe, reiteradamente retrasado, finalmente se envió a todos los estados miembros de la OMS el domingo por la noche. El documento de 123 páginas presenta estudios detallados de morbilidad, casos, registros de farmacia, muestras de alimentos y secuenciación genética de Wuhan y sus alrededores a fines de 2019 “para comprender mejor cómo empezó el virus y de qué manera se introdujo”.

Tampoco encontró evidencia firme que descarte la idea ya establecida, de que la pandemia comenzó en Wuhan en diciembre de ese año o alrededor de esa fecha — y que el mercado húmedo de Huanan provocó o “amplificó” el brote.

En su artículo, los 24 líderes mundiales advirtieron que, independientemente del origen del brote, una futura pandemia mundial era inevitable.

El grupo — que también incluye a Charles Michel, presidente del Consejo Europeo; Mark Rutte, el primer ministro holandés, y los presidentes de Sudáfrica, Corea del Sur, Indonesia, Túnez y Senegal — dijo que la pregunta clave “no es si va a suceder, sino cuándo” va a producirse la próxima crisis sanitaria.

Advirtiendo que “ningún gobierno u organismo multilateral puede abordar esta amenaza por sí solo,” argumentaron: “Juntos, debemos estar mejor preparados para predecir, prevenir, detectar, evaluar y responder eficazmente a las pandemias de una manera altamente coordinada.”

Otros objetivos centrales de un acuerdo pandémico serían mejorar la cooperación internacional en torno a los sistemas de alerta, el intercambio de datos y la investigación, así como la producción y distribución local, regional y mundial de vacunas, medicamentos, diagnósticos y equipos de protección personal.

La reunión de mandatarios se produce cuando los gobiernos participan en nuevas rondas de conversaciones sobre la perspectiva de un pacto, antes de que los ministros de salud se reúnan en la Asamblea Mundial de la Salud en mayo. En la reunión se presentará una resolución que describe los planes para que la OMS fortalezca su marco de preparación y respuesta ante una pandemia, junto con una propuesta para que un grupo de trabajo negocie un tratado internacional.

El nuevo tratado propuesto por los líderes mundiales se basaría en la constitución de la OMS, que podría atraer a otras organizaciones pertinentes y respaldaría el principio de “salud para todos”. El Reglamento Sanitario Internacional y otros marcos sanitarios mundiales existentes respaldarían el tratado, asegurando “una base firme y probada”.

“En un momento en que el Covid-19 ha explotado nuestras debilidades y divisiones, debemos aprovechar esta oportunidad y unirnos como una comunidad global para una cooperación pacífica que se extienda más allá de esta crisis,” dijeron los líderes.

“Desarrollar nuestras capacidades y sistemas para hacer esto llevará tiempo y requerirá un compromiso político, financiero y social sostenido durante muchos años.”