Verano 2021: vacaciones locales (otra vez)

i — MIÉRCOLES, 24 DE MARZO DE 2021

Turismo interno británico experimenta impulso a medida que ciudadanos se preparan para veranear dentro del país

Boris Johnson ha adelantado una semana la revisión del Gobierno sobre los viajes internacionales, advirtiendo que las vacaciones de verano en el extranjero «parecen difíciles por el momento».

La creciente preocupación por el aumento de los contagios en el continente, y la posibilidad de que surjan nuevas variantes de la enfermedad, ha llevado al primer ministro británico a publicar la revisión del Gobierno sobre los viajes al extranjero el 5 de abril, y no el 12 de abril como estaba previsto.

Johnson también sugirió que Reino Unido podría implementar controles fronterizos más estrictos para evitar que provengan casos de otros países europeos.

Johnson dijo en la conferencia de prensa de Downing Street: «Ya sabemos que hay otros países europeos donde la enfermedad ahora está aumentando, por lo que las cosas ciertamente parecen difíciles por el momento, pero … ciertamente espero poder decir más el 5 de abril.»

Según la hoja de ruta para aliviar las restricciones, la fecha más temprana en que las personas en Inglaterra podrían ir de vacaciones al extranjero sería el 17 de mayo. Sin embargo, las regulaciones de Covid-19 publicadas el lunes dan al Gobierno el poder de imponer restricciones a los viajes al extranjero hasta julio.

La medida ha provocado un aumento en las reservas hoteleras. Rest Easy Group — una empresa a cargo de dos de las páginas de reserva de vacaciones más grandes de internet, Snaptrip y LateRooms.com — informó un aumento del 45 por ciento en las búsquedas de estadías en Reino Unido en 24 horas.

No obstante, aunque la industria del turismo salude la medida, existe el temor de que se repitan las escenas de hacinamiento del año pasado en los balnearios de vacaciones.

El verano pasado se declaró un incidente importante cuando más de 500.000 excursionistas acudieron en masa a la playa de Bournemouth durante una ola de calor, debido a un colapso al límite de los servicios en el complejo vacacional.

Entre las medidas que se espera que se introduzcan en las playas de todo Reino Unido para garantizar el distanciamiento social este verano, se encuentran el uso de drones, ‘alguaciles’ de Covid y park-and-ride [programas de estacionamiento en la periferia de las ciudades].

Kurt Janson, funcionario de la Alianza de Turismo — entidad que representa a las empresas turísticas — dijo: «Esperamos que esta vez se establezcan mejores planes porque cuando abramos el self-catering [alojamientos con cocina incluida] el 12 de abril, también es probable que haya un gran número de excursionistas, por lo que es necesario que existan planes para garantizar que no haya ningún impacto en las comunidades locales.»

Janson dijo que organismos de turismo y ayuntamientos podrían considerar la posibilidad de canalizar a los excursionistas a áreas o playas menos concurridas, mediante el uso de aplicaciones telefónicas o una mejor gestión del tráfico.
Otros planes podrían incluir permitir el tránsito solo a los visitantes que hayan reservado alojamiento en la zona.

«No se trata de decirle a la gente que se mantenga alejada,» dijo Janson. “Es muy difícil evitar que la gente viaje. Se trata de gestionar hacia dónde va la gente.»

Covid: multa de £5.000 por irse de vacaciones al extranjero

Foto: David McKelvey/flickrCC BY-NC 2.0

Una multa de £5.000 para cualquier persona en Inglaterra que intente viajar al extranjero sin una buena razón entrará en vigencia la próxima semana, como parte de las nuevas leyes sobre el coronavirus.

La sanción está incluida en la legislación que será votada en el Parlamento el jueves.

Actualmente, no está permitido vacacionar en el extranjero según la regla de «quedarse en casa» — que finaliza este lunes.

Sin embargo, la prohibición de salir de Reino Unido después de ese momento se convertirá en una ley específica, respaldada por la amenaza de multa.

Según el plan actual para relajar las restricciones, la fecha más próxima en que las personas en Inglaterra podrían ir de vacaciones al extranjero sería el 17 de mayo.

No obstante, un nuevo aumento de los casos de Covid en Europa continental y el lento despliegue de vacunación en toda Europa han puesto en duda la reanudación de los viajes fuera del país.

El ministro de sanidad Matt Hancock dijo que las restricciones para viajar al extranjero eran necesarias para evitar la importación de un gran número de casos, y de nuevas variantes que puedan poner en riesgo el despliegue de la vacuna.

La ministra de la Oficina del Gabinete por la oposición, Rachel Reeves, dijo a BBC Breakfast que los laboristas apoyaron las medidas para mantener seguras las fronteras de Reino Unido y evitar la importación de nuevas variantes, pero dijo que la «lentitud en la reacción» del Gobierno ha contribuido a la alta tasa de mortalidad del país.

El primer ministro británico Boris Johnson advirtió el lunes que Reino Unido «sin lugar a dudas» sentirá los efectos de un número creciente de casos en el continente.

Uno de sus ministros, Lord Bethell, dijo que Inglaterra podría poner a «todos nuestros vecinos europeos» en la «lista roja» de países.

Sin embargo, Hancock dijo en el programa Today de BBC Radio 4 que no había planes de proceder así.

Las personas de esos países actualmente no pueden viajar a Reino Unido — a excepción de ciudadanos británicos y personas que normalmente residen en Reino Unido — pero que ambos grupos deben pasar cuarentena en un hotel si deciden venir en ese momento.

La «lista roja» se introdujo como parte de las regulaciones de viaje destinadas a evitar que las variantes de Covid ingresen al país y se revisa regularmente, lo que significa que los países se agregan o eliminan según su situación respecto a la Covid.

El grupo global de turismo del Gobierno está considerando un sistema de ‘semáforos’ — es decir, por niveles — para viajes internacionales cuando se levante la prohibición de salir del país.

La discusión se centra en qué restricciones se aplicará a los viajeros que regresen de destinos en el nivel más bajo.

La intención es publicar el marco legal el 12 de abril, mientras que las decisiones sobre qué países están en qué nivel se tomarán más adelante.

Se está considerando realizar pruebas para niños que viajan, porque las vacunas contra el coronavirus no están aprobadas actualmente para menores de 18 años.

Las nuevas leyes sobre el coronavirus, que se presentarán el lunes, sugieren que cualquier persona que salga de Inglaterra hacia un destino fuera de Reino Unido sin una excusa razonable podría enfrentar una multa de £5.000.

Cualquier persona que viaje al extranjero debe completar un formulario de «Declaración de Viaje», indicando una razón válida para salir del país como educación, trabajo o cuidado de niños.

La prohibición de viajar de Inglaterra no se aplica a quienes van hacia o desde el área de viaje común de las Islas del Canal de la Mancha, la Isla de Man y la República de Irlanda — a menos que no sea el destino final.

Las naciones de Reino Unido tienen el poder de establecer sus propias restricciones por coronavirus.

La primera fecha en la que los ciudadanos de Escocia y Gales podrán ir de vacaciones al extranjero es — al igual que Inglaterra — el 17 de mayo, mientras que Irlanda del Norte aún no ha anunciado sus planes.




Publicado en BBC el 
martes, 23 de marzo de 2021

Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original en inglés: https://www.bbc.co.uk/news/uk-56493002

Personal asistencial estará sujeto a vacunación obligatoria

THE DAILY TELEGRAPH — MARTES, 23 DE MARZO DE 2021

Filtran planes del Gabinete donde Johnson y ministro de sanidad acuerdan convertir vacunas en requisito legal

La ley requerirá que los trabajadores de residencias de ancianos reciban una vacuna de Covid-19, en un cambio legal histórico acordado por Boris Johnson y Matt Hancock, puede revelar The Telegraph.

Detalles filtrados de un documento presentado al subcomité del Gabinete de Operaciones de Covid-19 la semana pasada muestran que el primer ministro británico y su ministro de sanidad han solicitado la modificación legal.

Los ministros se han sentido obligados a actuar ante la alarma por el escaso uso de vacunas entre el personal de las residencias de ancianos — donde viven muchas de las personas con mayor riesgo de contraer el virus.

Solo alrededor de una cuarta parte de los hogares en Londres, y la mitad en otras partes de Inglaterra, han alcanzado un nivel de vacunación entre el personal y los residentes que los científicos del Gobierno consideran seguros.

Si se aprueba el cambio de ley, es probable que la gran mayoría de los 1,5 millones de personas que trabajan en el sector de asistencia social para adultos de Inglaterra estén legalmente obligadas a vacunarse contra la Covid.

La decisión, en principio, no tiene precedentes modernos. Un experto legal dijo que las únicas leyes británicas comparables databan del siglo XIX, cuando los recién nacidos debían recibir inyecciones de viruela.

Obligar legalmente a decenas de trabajadores a recibir una vacuna plantea enormes cuestiones legales y morales. Los ministros han catalogado anteriormente ideas similares como «discriminatorias».

El documento del subcomité del Gabinete advierte que un «gran» número de trabajadores de la asistencia social podría renunciar si se realiza el cambio, y que las demandas legales que presenten podrían ser exitosas por motivos de derechos humanos. Deja claro que se está considerando un requisito legal similar para algunos trabajadores sanitarios de primera línea, como los que se encuentran en pabellones hospitalarios, pero no se ha tomado ninguna decisión al respecto.

El documento, redactado por el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, tiene unas 15 páginas y se titula «La vacunación como condición para el despliegue en los entornos de atención social y de sanidad de adultos».

Se entiende que su línea principal dice: «El Primer Ministro y el ministro de estado [Hancock] han discutido en varias ocasiones los avances que se están logrando para vacunar a trabajadores asistenciales contra el Covid-19 y han acordado, para alcanzar un posición de mucha mayor seguridad para los beneficiarios de la atención: implementar una legislación que requiera vacunas entre la fuerza laboral.»

La sentencia deja en claro que ambos han decidido, en principio, cambiar la ley para exigir la vacunación de los trabajadores asistenciales, incluso mientras se elaboran los detalles. Funcionarios del Gobierno están discutiendo cómo sería la legislación, y se espera una consulta sobre una propuesta final detallada.

Es probable que el cambio legal afecte únicamente a Inglaterra, y la política sanitaria será competencia de las administraciones descentralizadas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte.

Las residencias de ancianos se encuentran entre los sectores más afectados por la pandemia de Covid. En el último año, alrededor de 1 de cada 14 de la población de residencias de ancianos de Reino Unido murió después de contraer el virus.

El documento — descrito a The Telegraph en detalle por numerosas fuentes — describe la magnitud del problema de la aceptación de la vacuna de Covid entre los trabajadores de residencias de ancianos, lo que ha llevado a los ministros a actuar.

Dice que el Grupo Asesor Científico para Emergencias (Sage) estableció un punto de referencia del 80 por ciento de vacunación entre el personal y el 90 por ciento entre los residentes para que una residencia de ancianos se considere segura. Menos de una cuarta parte de los hogares en Londres cumplen actualmente con ese punto de referencia, según el documento el más bajo de cualquier región de Inglaterra. Incluso en áreas de mejor desempeño, como el suroeste, es solo alrededor de la mitad.

Las residencias de ancianos tienen una proporción relativamente alta de trabajadores negros, asiáticos y de minorías étnicas. La absorción de vacunas ha sido menor en las comunidades BAME, según datos del Gobierno.

Muchos trabajadores de residencias son jóvenes — lo que significa que es posible que aún no hayan recibido la vacuna de la Covid — y el documento dice que otros posibles factores incluyen preocupaciones sobre recibir la vacuna durante el embarazo y desinformación en internet sobre la vacuna.

Una fuente gubernamental de alto rango justificó la medida diciendo: «Proteger a los más vulnerables de nuestra sociedad de un virus mortal es obviamente de importancia crítica.»

Sin embargo, es probable que las cuestiones legales y éticas a plantearse se debatan intensamente en los próximos meses.

Se entiende que una línea clave en el documento dice: «El riesgo más significativo de una política que requiera la vacunación entre la fuerza laboral es el impacto potencial en el número de la fuerza laboral, si los trabajadores asistenciales optan por dejar sus puestos de trabajo en grandes cantidades para no vacunarse.»

También existen riesgos legales. El documento valora las respectivas ventajas de realizar el cambio legal a través de la legislación primaria o de la legislación secundaria, que es más rápida de aprobar. Se entiende que advierte que habría un «alto riesgo» de impugnaciones legales exitosas por motivos de proporcionalidad y derechos humanos si el cambio se realizara mediante legislación secundaria.

Nadhim Zahawi, el ministro de vacunación, ha dicho anteriormente que los «pasaportes» de la vacuna Covid — que revelan el estado de vacunación de las personas — serían «discriminatorios». En la misma entrevista de la BBC, producida el mes pasado, Zahawi dijo sobre la idea de obligar a las personas a recibir vacunas para la Covid: «No es así como hacemos las cosas. Las hacemos por consentimiento.»

Un portavoz de la Oficina del Gabinete dijo: «La revisión de la certificación para el estado de la Covid está considerando una serie de cuestiones. No se han tomado decisiones finales.»

David Sheppard, socio principal del grupo de empleo e inmigración de Capital Law, — que asesora a los empleadores sobre las políticas de vacunación contra Covid en el trabajo — dijo que no se había aprobado una ley similar en más de un siglo.

Sheppard dijo que el equivalente más cercano era la Ley de Vacunación de 1853, que introdujo la vacunación obligatoria contra la viruela para los bebés recién nacidos, y las leyes complementarias aprobadas en 1861, 1867 y 1871 para hacer cumplir dicha regla con multas.