Empieza guerra civil en el laborismo con denuncia de Corbyn por ‘sabotaje’

Image

THE INDEPENDENT — SÁBADO, 8 DE AGOSTO DE 2020

Reciben pedido de unidad de Starmer acusando a funcionarios por perder las elecciones

Jeremy Corbyn ha acusado a los altos cargos de su partido de haber intentado sabotear la campaña laborista de las elecciones generales de 2017, debido a la hostilidad de las facciones hacia su liderazgo.

Una presentación de Corbyn y sus principales allegados — preparada para una investigación al interior del Partido Laborista — dice que “hay pruebas claras de actividad de facciones por parte de los estamentos superiores del partido contra los líderes electos de ese momento”, así como “aparente sabotaje” durante el período electoral.

Es probable que la intervención incendie las tensiones internas del Partido Laborista y suponga un nuevo desafío para Keir Starmer — quien fue elegido con la promesa de unir al partido después de un período tumultuoso.

El trabajo de 13 páginas, visto por The Independent, dice: “Dado que el laborismo estaba a menos de 2.500 votos en escaños clave de formar un gobierno, habiendo ganado el 40 por ciento del voto popular, no es imposible que Jeremy Corbyn pudiera estar ahora en su tercer año como primer ministro laborista de no haber sido por la acción unilateral no autorizada que tomaron un puñado de altos funcionarios del partido en 2017.”

Las afirmaciones se refieren al contenido de un expediente filtrado que elaboraron los aliados de Corbyn en sus últimos días de liderazgo, el cual incluía un caché explosivo de mensajes — que previamente eran privados — entre altos funcionarios del partido alineados con su facción centrista.

Los mensajes especifican en detalle la decepción de los altos funcionarios cuando al laborismo le fue mejor de lo esperado en las urnas, mientras algunos dijeron explícitamente que habían estado trabajando en contra de un resultado favorable para el partido. Si bien ninguno de los nombrados en el informe ha cuestionado la veracidad de los mensajes, algunos han dicho que las afirmaciones hechas en el informe son falsas.

Las comunicaciones internas filtradas también muestran a los funcionarios advirtiendo que deben mantener ciertas actividades — como la asignación de algunos recursos de campaña — en secreto para la cúpula del partido y sus aliados, o para cualquier otro funcionario que considerasen de la facción izquierda.

“Muchos de nosotros experimentamos diariamente la hostilidad y obstrucción hacia Jeremy, su oficina y los miembros del gabinete de oposición, así como frecuentes filtraciones y reuniones informativas hostiles a los medios,” dice el comunicado, agregando que “algunos de nosotros aportaremos ejemplos de todo esto en nuestras presentaciones individuales”.

En 2016, parlamentarios hostiles intentaron reemplazar a Corbyn como líder del partido en un llamado “golpe”, pero éste fue reelegido con una mayoría más amplia en una segunda contienda por el liderazgo.

Por su parte, Keir Starmer ha encargado al abogado Martin Forde QC que dirija una investigación sobre el documento filtrado después de que salió a la luz, para analizar su contenido y cómo se filtró. Además de la hostilidad entre facciones, el expediente afirmaba que se había desarrollado una cultura “tóxica” en la sede del partido que incluía lenguaje racista, sexista y violento. También afirmó que la hostilidad entre facciones hizo más difícil la lucha contra el antisemitismo al interior del partido.

Entre las personalidades laboristas que respaldan la declaración de la investigación de Forde se encuentra Corbyn, su excanciller de oposición John McDonnell y los asesores principales Andrew Fisher, Karie Murphy y Seumas Milne — algunos de los cuales no siempre han estado de acuerdo en la dirección que comandaba Corbyn.

Una comunicación separada — reportada por The Guardian — de los funcionarios acusados ​​de sabotaje, alega que el informe filtrado utiliza indebidamente sus mensajes privados para hacerlos parecer racistas y sexistas. Se espera los involucrados lleven al Partido Laborista a los tribunales, por presuntas violaciones de protección de datos y difamación.

El mes pasado, los laboristas acordaron pagar “daños sustanciales” a siete extrabajadores del partido que aparecieron en el programa de BBC Panorama sobre el antisemitismo en el partido. El laborismo dijo que una declaración anterior sobre el personal había “contenido acusaciones falsas y difamatorias”.

El partido ganó el 40 por ciento de los votos en 2017, lo que inesperadamente costó a Theresa May su mayoría en el Parlamento y aumentó el porcentaje de votos del partido, desde el 30 por ciento de 2015.

En un año 2019 marcado por las divisiones internas sobre un posible segundo referéndum y las acusaciones de antisemitismo, el partido cayó al 32 por ciento y perdió una gran cantidad de escaños, particularmente en las Midlands y el norte de Inglaterra. El resultado de 2019 fue el peor en términos de parlamentarios elegidos desde 1935, aunque fuera también la segunda participación más alta de votos de los laboristas desde 2005.

—–

Los británicos van a la playa, pero… ¿es seguro?

Foto de una multitud en Brighton ayer disfrutando el sol, aunque se han emitido advertencias de coronavirus debido al aumento de la tasa R.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s