Planes de retorno al trabajo en oficina no son seguros, advierten expertos

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THE INDEPENDENT — SÁBADO, 29 DE AGOSTO DE 2020

Impulso a terminar con teletrabajo ‘no está respaldado por la ciencia’

El Gobierno ha sido acusado de “abdicar de su responsabilidad” de hacer que los lugares de trabajo sean seguros antes de instar a las personas a regresar a sus oficinas, antes del lanzamiento de una campaña publicitaria destinada a reducir el trabajo a domicilio.

El Partido Laborista dijo que el plan “es poco creíble” e instó a los ministros a abandonarlo, mientras que el grupo asesor científico Independent SAGE pidió el viernes un sistema nacional de inspecciones para asegurarse de que incluso los peores empleadores estén cumpliendo con las mejores prácticas de distanciamiento social para mantener a los trabajadores seguros.

El grupo independiente de expertos — creado dadas las preocupaciones sobre interferencia política en el grupo asesor científico para emergencias del Gobierno (SAGE) — dijo que los lugares de trabajo deben estar certificados antes de que los empleados puedan regresar, y que deben introducirse inspecciones sin previo aviso para garantizar que se continúen cumpliendo con las reglas.

Asimismo, ha criticado el momento del regreso oficial a las oficinas, que coincide con el regreso masivo de estudiantes a escuelas y universidades y con un aumento en los casos diarios de Covid, mientras Reino Unido ha reportado su mayor número diario de nuevos casos de coronavirus desde el jueves 12 de junio — con 1.522 resultados positivos confirmados.

Incluso el presidente de la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos (EHRC) del Gobierno ha expresado su escepticismo sobre los planes para presionar a los empleados a que dejen de trabajar desde casa, diciendo que podría dañar a personas discapacitadas y vulnerables.

Por su parte Chris Whitty, director médico del Gobierno, dijo el mes pasado que Reino Unido probablemente había alcanzado el límite de lo que podría abrirse de manera segura y que podría tener que dejarse de lado algunas concesiones — pero el Gobierno ahora presiona para que los oficinistas dejen de trabajar desde casa, en lo que parece una apuesta por ayudar a las empresas que dependen de su comercio.

Los sindicatos también han advertido el viernes que la falta de cuidado infantil sería una barrera importante para que muchas personas regresen al trabajo, y han pedido a los ministros que ‘despierten’ ante la crisis que se está iniciando. Frances O’Grady, secretaria general de la central sindical TUC, ha acusado al Gobierno de sostener una “campaña de terror” en lugar de brindar asistencia real.

“A lo largo de esta crisis, millones de personas han trabajado muy duro desde casa, a menudo en habitaciones estrechas con equipo limitado o equilibrando el trabajo con el cuidado de los niños,” dijo.

“Muchos quieren ahora un mejor equilibrio entre el trabajo en la oficina y el trabajo desde casa. Pero antes de que esto pueda suceder, los ministros deben asumir la responsabilidad de garantizar la seguridad de los trabajadores con un sistema de prueba y rastreo rápido y confiable, una mejor aplicación de la seguridad del transporte público, y evaluaciones de riesgo en el lugar de trabajo.”

“Los ministros también deben despertar a la crisis del cuidado infantil en Reino Unido. Muchos padres que trabajan han perdido todo cuidado de sus hijos. Hasta que no se les brinde el apoyo adecuado, no tienen más remedio que seguir balanceando el trabajo y el cuidado mientras trabajan en casa. Y muchos trabajadores discapacitados solo pueden desempeñar sus funciones de manera segura en casa. Una mayor inversión en el cuidado a los niños y el fortalecimiento de los derechos al trabajo flexible son vitales para proteger los puestos de estos trabajadores.”

Hablando en una sesión informativa para la prensa el viernes, O’Grady advirtió que los recortes “durante la última década” a la Inspectoría de Salud y Riesgos Laborales han provocado que el sistema “se desmantele en gran medida en este país, o se reduzca severamente en un 50 por ciento”. Señaló que había solo 390 inspectores de salud y riesgos laborales en todo el país, además de la capacidad de los ayuntamientos.

La profesora Susan Michie, especialista en psicología de la salud en el University College de Londres (UCL), dijo que había “preocupación por el momento en el que se fomenta el regreso al trabajo de personas que no lo necesitan” al mismo tiempo que se reabren escuelas y universidades.

“En general, esta es una situación en que debemos esperar y ver, dada la prioridad que todos tienen para las escuelas: ver cómo va eso, ver cómo va el curso universitario y, si la tasa de transmisión no ha comenzado a subir y está en un nivel bajo, entonces podemos pensar en que la gente vuelva a trabajar,” dijo.

Asimismo, la EHRC dijo que “no debería quedar ninguna duda de que los puestos de trabajo de las personas estarán en riesgo si no regresan a la oficina”.

La presidenta interina de la comisión, Caroline Waters, dijo: “La pandemia ha hecho que muchos empleadores rompan la burocracia y amplíen sus prácticas laborales flexibles.”

“Habiendo sido forzados a dejar las oficinas y adaptarse a trabajar desde casa durante la noche, muchos empleadores han visto los beneficios del trabajo flexible y han dicho que continuarán con un enfoque más flexible más allá de la pandemia.”

“Esto ha presentado una oportunidad para aumentar la flexibilidad para todos, abriendo más oportunidades profesionales para personas discapacitadas y ayudando a las personas a equilibrar la complejidad del trabajo desde casa con las responsabilidades de cuidado y la vida familiar.”

“Habiendo visto cómo es posible trabajar de manera flexible y mantener la productividad, no podemos dar marcha atrás ahora. La reapertura de oficinas no tiene porqué significar el fin del trabajo a domicilio, y no debería quedar ninguna duda de que los puestos de trabajo de las personas estarán en riesgo si no regresan a la oficina.”


Primer Ministro japonés dimite por problemas de salud

Foto principal del mandatario nipón Shinzo Abe, quien ha anunciado ayer que la recurrencia de una dolencia crónica le ha forzado a dejar el cargo.

Matt Hancock advierte sobre confinamientos extensos

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THE TIMES — SÁBADO, 29 DE AGOSTO DE 2020

Segunda ola es ‘seria amenaza’, dice ministro de sanidad

Inglaterra podría enfrentar restricciones a nivel nacional y bloqueos locales muy extensos en caso de una segunda ola de coronavirus este invierno, ha advertido el ministro de sanidad británico.

Matt Hancock dijo que, en el ‘peor de los casos’, Gran Bretaña podría enfrentar un aumento del coronavirus y un brote de gripe estacional, dado que las personas pasan más tiempo en interiores.

En una entrevista con The Times, dijo que una segunda ola de Covid-19 era “evitable pero no fácil [de evitar]” y que el regreso de los niños a las escuelas la próxima semana presenta dificultades para detener la propagación.

“La segunda ola es claramente visible en otras partes del mundo,” dijo. “Es una amenaza muy seria. Pero hasta ahora, en Reino Unido, estamos logrando mantener plana la cantidad de casos nuevos mediante una combinación de prueba y rastreo con bloqueos locales. Este es el peor de los casos razonables, que tengamos una gripe grave y un aumento del coronavirus dado que la gente pasa más tiempo en interiores. Los casos volverán a aparecer, y tendremos que utilizar bloqueos locales muy extensos o tomar medidas nacionales adicionales. No lo descartamos, pero no queremos que suceda.”

Los fuertes comentarios de un ministro principal del Gabinete dejan en claro que el invierno podría implicar un revés significativo para el progreso contra la pandemia. La perspectiva de restricciones nacionales causadas por una segunda ola será motivo de preocupación para el empresariado — así como para los propios británicos, ya acostumbrados a sus crecientes libertades a medida que se ha flexibilizado el confinamiento.

Bajo el bloqueo inicial, las industrias hotelera y de venta al público se vieron obligadas a cerrar en todo el país. Antes, Boris Johnson ha comparado la perspectiva de otro bloqueo a nivel nacional con un “mecanismo disuasorio nuclear”. Dijo el mes pasado: “Ciertamente no quiero usarlo. Y tampoco creo que volvamos a estar en posición de hacerlo.”

El primer ministro dijo ayer que las escuelas se cerrarían nuevamente solo como último recurso. Se espera que vuelva a presionar para que la gente vuelva a trabajar el próximo mes en medio de preocupaciones de que los centros urbanos ya estén sufriendo las consecuencias de las restricciones de desplazamiento.

Sin embargo, una encuesta realizada por The Times ha descubierto que el 75% de los principales empleadores de Gran Bretaña están buscando un cambio permanente hacia el trabajo flexible. Otra encuesta de 1.500 padres encontró que la mayoría de ellos se negaría a enviar a sus hijos a la escuela en caso de otro confinamiento.

De otro lado, cifras oficiales sugirieron ayer que el brote de coronavirus en Gran Bretaña podría estar aumentando. La tasa R — que indica cuántas personas contagiará, en promedio, cada persona infectada — se sitúa entre 0,9 y 1,1. Cuando está por encima de 1, el brote aumenta. Sin embargo, ayer se desescaló algunos bloqueos locales, como el de Wigan y el de partes de Blackburn & Darwen.

Hancock también dijo que las medidas de distanciamiento social permanecerían en el futuro ‘previsible’ y sugirió que, a menos que se apruebe una vacuna, los abuelos no podrían abrazar a sus nietos esta Navidad.

“Anhelo poder eliminar las restricciones al contacto social, pero esas restricciones son absolutamente necesarias en este momento,” dijo. “Los mantendremos en vigor durante el futuro. Esperamos lo mejor, pero nos preparamos para lo peor.”

El ministro de sanidad dijo que en el ‘principal escenario’ la vacuna probablemente estará disponible ‘en algún momento del próximo año’, aunque esperaba que esto fuera antes. Antes de eso, dijo, el Gobierno confía en tres “líneas de defensa” para detener la propagación del coronavirus: distanciamiento social, prueba y rastreo del NHS, y confinamientos locales. Espera que estas medidas — combinadas con el programa de vacunación contra la influenza más grande de la historia — aseguraran que el NHS pudiera hacer frente.

“Con el regreso de las escuelas, el próximo gran momento es cuando cambie el tiempo,” dijo. “En parte debido a la naturaleza y biología del virus — sobrevive más tiempo en ambientes más fríos — pero también porque la gente pasa más tiempo en interiores y sabemos que estar al aire libre es más seguro. Así que tanto por el virus, como por la forma en que nos comportamos los humanos, el invierno es una preocupación.”

Hancock concluyó informando que los ministros trabajan para aumentar la capacidad de los hospitales y garantizar así que el NHS esté “preparado para el invierno”, manteniendo los hospitales Nightingale — construidos en el punto álgido de la pandemia — disponibles como una “póliza de seguro”.


Se rompió el hechizo

La escritora J K Rowling ha devuelto un premio a los derechos humanos que recibió el año pasado de manos de Kerry, la hija de Robert Fitzgerald Kennedy [foto]. La familia del difunto senador y fiscal general norteamericano ha calificado de ‘transfóbica’ la posición de la autora de la saga de Harry Potter sobre los derechos de la mujer.