Johnson promete grandes cambios para Gran Bretaña

THE SUNDAY TELEGRAPH — DOMINGO, 27 DE DICIEMBRE DE 2020

Reforma de la burocracia y nivelación social son prioritarias ahora que el Brexit nos ha devuelto libertades, afirma primer ministro

Boris Johnson ha prometido la libertad de las normas y regulaciones de la UE en el nuevo año, diciendo que “ahora depende de nosotros aprovechar las oportunidades” del Brexit.

El primer ministro británico declaró a The Telegraph que se avecinan cambios “grandes”, ya que pretende utilizar las nuevas “libertades legislativas y regulatorias del país para cumplir con las personas que se sintieron abandonadas”.

Johnson dijo que un “gran esfuerzo del Gobierno se ha dedicado a compilar” políticas posteriores al Brexit, indicando las normativas de bienestar animal, datos y productos químicos como áreas en las que Reino Unido podría divergir de Bruselas, además de planes para “puertos libres” con bajos impuestos y la abolición del impuesto a los tampones femeninos.

En su primera entrevista desde que firmó el acuerdo comercial con Bruselas el jueves, Johnson también insinuó una posible revisión del entorno fiscal y regulatorio para las empresas. Dijo que el canciller británico Rishi Sunak está realizando un “gran trabajo sobre todo esto”, sugiriendo que los cambios podrían llegar tan pronto como durante los Presupuestos de marzo.

Johnson también rindió homenaje a Margaret Thatcher, describiendo su discurso en la ciudad de Brujas de 1988 sobre los peligros de una Europa integracionista como “profético”.

En otros sucesos:

– Dos de los miembros fundadores de la plataforma antieuropeísta Vote Leave, Matthew Elliott y Daniel Hannan, apoyan a Johnson en artículos de The Telegraph
– Principales parlamentarios Brexiteers señalaron que podían respaldar el acuerdo, describiendo el final de la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre Reino Unido como “tremendo”
– Johnson se empleó al máximo para convencer a los pescadores de que había recuperado el control de las aguas británicas, después de que la principal autoridad de un organismo de la industria afirmara que los habían “sacrificado a cambio de otros objetivos nacionales”
Brexiteers conservadores han venido estudiando detenidamente el tratado antes de una sesión parlamentaria el miércoles para votar todo el acuerdo

Johnson trató de restar importancia a los rumores de rebelión, diciendo que “sobreviviría al escrutinio más duro y despiadado de los escoliastas de la cámara estrella” — una referencia a los asesores legales especializados convocados por los parlamentarios Brexiteers unidos en el denominado Grupo de Investigación Europeo (ERG).

El primer ministro rechazó los rumores de que cedió ante Bruselas en áreas clave, revelando que hubo “varias veces” en las que él y Lord Frost, principal negociador británico del Brexit, concluyeron en que “las cosas iban en la dirección equivocada y que nuestra mejor opción era ir por una salida sin acuerdo”.

Entre los puntos críticos estaba la búsqueda automática de represalias por parte de la UE si Reino Unido no lograba incrementar sus estándares con el bloque en el futuro.

Otro problema surgió cuando Bruselas sugirió que debía poder imponer aranceles a “cualquier tipo de mercancía británica” en respuesta a una disputa sobre cuotas de pesca — una amenaza que Johnson comparó con el arma homicida mencionada en una canción de los Beatles, Maxwell’s Silver Hammer.

Lord Frost declaró que el acuerdo era un “momento de renovación nacional” para Gran Bretaña, el cual “ha establecido a Reino Unido como un país que vuelve a establecer sus propias leyes”.

Críticos de las negociaciones han sugerido que el acuerdo proporciona a la UE la capacidad de imponer aranceles y erigir barreras comerciales a industrias clave como la fabricación de automóviles, para evitar que Reino Unido se desvíe demasiado de sus reglas y estándares.

Sin embargo, Johnson desestimó las afirmaciones, argumentando que ha triunfado sobre las acusaciones de querer disfrutar del mercado europeo estando fuera de él, y sobre la creencia de que “no se puede hacer libre comercio con la UE sin estar atado a su órbita regulatoria o legislativa”.

Johnson también insinuó que el Gobierno se abstuvo de discutir el verdadero alcance de sus planes del Brexit para no interrumpir las conversaciones. Dijo: “No hemos querido hablar mucho sobre ellos durante este período porque quizás no hubiera sido conveniente.”

El primer ministro británico señaló que estaría dispuesto a romper el acuerdo si Bruselas “regularmente” intentara tomar represalias, afirmando que el “tratado deja explícito” que Reino Unido puede retirarse y negociar en los términos de la Organización Mundial del Comercio.

Johnson declaró: “No podemos decidir de repente que somos libres y luego no decidir cómo ejercer esta libertad. Este Gobierno tiene una agenda muy clara para aprovechar de este momento para unirse, subir de nivel y difundir oportunidades en todo el país. Eso es lo que queremos hacer “.

Cuando se le preguntó si creía que Reino Unido lograría desmentir las predicciones de que el Brexit ralentizará el crecimiento económico, Johnson dijo que “la libertad es lo que se hace con ella”.

Agregó que el acuerdo “presenta ventajas considerables”, pero admitió que el país enfrenta un “gran desafío ahora [con el Covid-19]”.

Johnson insta a ‘Brexiteers’ rebeldes a respaldar el acuerdo

THE DAILY TELEGRAPH — SÁBADO, 26 DE DICIEMBRE DE 2020

Texto completo a publicarse hoy será analizado por conservadores euroescépticos

Boris Johnson ha instado a los conservadores euroescépticos de línea dura a anteponer los intereses del público a los suyos, en un intento por evitar cualquier posible rebelión por su acuerdo comercial del Brexit.

El primer ministro británico les dijo que el trato — acordado con la UE en Nochebuena — cumple “con cada uno de nuestros compromisos en el manifiesto” para recuperar el control del dinero, las leyes, las fronteras y la pesca.

El Grupo Europeo de Investigación (ERG) — que agrupa a estos parlamentarios — volverá a convocar su “cámara estrella” de abogados expertos cuando se publique el acuerdo, luego de lo cual legisladores de alto nivel lo examinarán línea por línea antes de decidir si votarán por él cuando el Parlamento sea convocado el 30 de diciembre.

Varios ya han expresado su descontento por la falta de tiempo que tendrán para revisar el documento de 1.246 páginas — lo que sugiere que efectivamente se les está pidiendo un voto de confianza.

En un mensaje directo a quienes se rebelarían, Johnson dijo que aceptaba que “el diablo está en los detalles”, pero que estaba seguro de que resistiría el escrutinio más “despiadado” de las “águilas legales”. También les dijo que recordaran “lo que el público quiere que hagamos”.

Gran Bretaña y la UE han acordado continuar comerciando sin aranceles ni cuotas, lo que significa que los bienes que pasen en cualquier dirección estarán libres de cargos adicionales, y no habrá límite en la cantidad de artículos individuales que se puedan importar o exportar.

El acuerdo también cubre los servicios financieros — que representan el 80 por ciento de las exportaciones del Reino Unido — así como la cooperación en materia de seguridad y los controles fronterizos.

En un mensaje de WhatsApp a los parlamentarios conservadores, Johnson dijo: “Realmente creo que este es el trato adecuado para Reino Unido y la UE.”

“Hemos cumplido con cada uno de nuestros compromisos del manifiesto: control del dinero, leyes fronterizas, pesca y todo lo demás.”

“Pero aún más importante: creo que ahora tenemos una base para una amistad y asociación a largo plazo con la UE como soberanos iguales.”

“Sé que el diablo está en los detalles, pero estoy seguro de que esto puede sobrevivir al escrutinio más despiadado y talmúdico de las águilas legales de la cámara estelar.”

La alusión al mundo talmúdico — lo cual indica una diferenciación muy ajustada o a distinciones extremadamente finas — se deriva del Talmud, el libro de la ley judía.

Johnson agregó: “Debemos recordar que lo que el público quiere que hagamos es centrarnos sobre todo en derrotar al Covid-19 y reconstruir nuestra economía, y me alegro de que al menos una incertidumbre haya desaparecido.”

Johnson dijo en su anuncio del acuerdo que había resuelto un problema en Europa que había “atormentado” a la política británica durante generaciones.

El jueves por la tarde, los parlamentarios conservadores del ERG se estaban poniendo “ansiosos” por la demora en la aparición del texto legal completo.

Ahora quedan cinco días para que el período de transición del Brexit termine, por ley, a las 11 pm del 31 de diciembre. Johnson ha confirmado su plan para impulsar la legislación que da efecto legal al acuerdo comercial — tanto a través de los Comunes como de los Lores — en un solo día, el próximo miércoles.

Sin embargo, el Parlamento Europeo podría ratificar el acuerdo primariamente antes de aprobarlo por completo en febrero.

Mark Francois, presidente del ERG, dijo a The Telegraph: “Parece incongruente que el Parlamento deba ratificar lo que es, después de todo, un tratado internacional a una velocidad vertiginosa la próxima semana si el Parlamento Europeo puede hacerlo ahora a su gusto hasta el final del mes de febrero.”

Aunque algunos parlamentarios conservadores aún podrían rebelarse, cualquier revuelta sería puramente simbólica, ya que el líder laborista Sir Keir Starmer ya ha confirmado que su partido votará por el acuerdo junto a la gran mayoría de los conservadores.

Johnson ha sido criticado por algunos pescadores británicos por revelar demasiado en las negociaciones sobre las poblaciones de peces. En lugar de adherirse a su “línea roja” de que la UE debería entregar más de la mitad de su cuota total el 1 de enero, el primer ministro aceptó una devolución de solamente 25 por ciento.

Argumentó que la concesión era necesaria para que la UE baje de sus demandas, de un período de transición de 14 años sobre la pesca, a un acuerdo de cinco años y medio — lo que significa que Reino Unido recuperará el control completo de sus aguas en el décimo aniversario del referéndum de la UE.

Johnson afirmó que, incluso con tal concesión, Gran Bretaña estaría recuperando “suficiente pescado para llegar al Polo Sur y volver”.

El acuerdo comercial del Brexit no incluye ningún papel futuro para el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas — lo que significa que Johnson finalmente puede afirmar que ha recuperado el control de las leyes de manos de Bruselas.

Cualquier disputa futura sobre si alguna de las partes ha incumplido los términos del acuerdo será resuelta por un organismo de arbitraje independiente, que tendrá el poder de imponer aranceles si decide que se han incumplido los acuerdos.

Gran Bretaña no estará vinculada a ningún cambio futuro en las normas o regulaciones de la UE, pero ha aceptado que podría enfrentar aranceles si hace algo que Bruselas considere que concede una ventaja británica injusta. El acuerdo contiene una cláusula de revisión de cuatro años, con lo cual el acuerdo podría renegociarse en 2024 si alguna de las partes no está contenta.

Gran Bretaña podría también optar por retirarse por completo entonces si no siente que el acuerdo le conviene.

En un mensaje de vídeo navideño, el primer ministro británico mostró una copia del acuerdo y dijo: “Tengo un pequeño regalo para cualquiera que esté buscando algo para leer, en ese momento somnoliento después de la comida de Navidad, y aquí está, felicidades, buenas nuevas de gran gozo, porque esto es un acuerdo.”

“Un acuerdo para dar certeza a los negocios, viajeros y todos los inversores en nuestro país a partir del 1 de enero. Un trato con nuestros amigos y socios en la UE.”

El ‘Brexiteer’ y exministro de comercio Liam Fox — en un artículo de hoy en The Telegraph — dijo que el Gobierno ha logrado un “acuerdo histórico que honra el resultado de nuestro referéndum democrático y las promesas hechas en las elecciones del año pasado”.

“Representa una victoria de la voluntad popular sobre una clase política reacia y la condescendencia y burla de la élite metropolitana liberal, quienes todavía están tan desconectados que todavía no pueden entender porqué el pueblo británico tuvo la audacia de ignorar sus consejos.”

Michel Barnier, negociador principal del Brexit por partre de la UE, ha informado a los embajadores de los 27 estados miembros de la UE sobre el contenido del acuerdo.

Sebastian Fischer, portavoz de la presidencia alemana del Consejo de la UE, bromeó diciendo que estaba deseando que llegara la reunión diplomática “porque nada es más divertido que celebrar la Navidad entre colegas socialmente distanciados”.