Gran avance en derechos pesqueros mientras negociaciones del Brexit penden de un hilo

THE GUARDIAN — LUNES, 7 DE DICIEMBRE DE 2020

Acuerdo depende ahora de si Reino Unido permanece vinculado a regulaciones europeas

Un gran avance en las negociaciones del Brexit sobre los derechos de las flotas europeas a pescar en aguas del Reino Unido ha sido alcanzado, dijeron anoche fuentes de Bruselas, a excepción de una demanda franco-alemana de que el país siga las leyes de la UE como último obstáculo para un histórico acuerdo comercial y de seguridad.

Fuentes en Bruselas dijeron que las dos partes casi habían finalizado los términos del nivel de acceso de los barcos de la UE a los mares dentro de la zona económica exclusiva británica de 200 millas, con un período de transición para la introducción gradual de cambios que se entiende entre cinco y siete años.

Las conversaciones ahora están llegando al límite sobre la llamada ratchet clause [cláusula de trinquete], según la cual el Gobierno del Reino Unido tendría que seguir las normas ambientales, sociales y laborales de la UE cuando cambien en el tiempo, o ser penalizado con aranceles a exportaciones británicas si no cumpliera con ellas.

En un serio revés para Boris Johnson, Francia y Alemania han instruido al negociador jefe de la UE, Michel Barnier, de que están unidos en la necesidad de que Reino Unido enfrente las consecuencias de una futura divergencia con el reglamento de la UE ante cualquier cambio de política.

La UE propone que debería tener el poder de imponer aranceles unilateralmente a las exportaciones británicas, en caso de que Whitehall no cumpla con las actualizaciones de Bruselas a sus regulaciones.

Fuentes de Reino Unido dijeron que las negociaciones colapsarían a menos que la demanda se redujera en las próximas 48 horas.

En cambio, los negociadores británicos están ofreciendo revisar el acuerdo en un número indeterminado de años para permitir que los términos de intercambio cambien si existe una divergencia significativa.

Una fuente del Gobierno cercana a las negociaciones dijo: “No habrá ningún acuerdo si la UE no reconoce la realidad. Solo seguiremos hablando si hay algún movimiento y creemos que tiene sentido.”

Boris Johnson hablará con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el lunes por la noche, en lo que fuentes de la UE dijeron que será un momento crucial en las turbulentas conversaciones.

Las conversaciones se reanudaron en Bruselas el domingo, después de que Johnson y Von der Leyen acordaran que había motivos para creer que aún era posible un acuerdo, durante una llamada telefónica el sábado por la noche.

La negociación había sido detenida por los dos negociadores principales — David Frost y Barnier — el viernes, después de que no pudieran cerrar las brechas entre las partes sobre las reglas para garantizar una competencia leal, el acceso a la pesca en aguas británicas y un sistema de resolución de disputas.

“Vamos a trabajar muy duro para tratar de llegar a un acuerdo,” dijo Frost a los periodistas a su llegada a la estación de tren Bruselas-Midi, el domingo por la mañana. “Vamos a ver qué sucede hoy en las negociaciones, y estaremos ansiosos por reunirnos con nuestros colegas europeos esta tarde.”

Se entiende que la llamada entre Johnson y Von der Leyen no llegó a ningún acuerdo político sobre los temas pendientes, pero que el primer ministro logró plantear las dificultades políticas que tiene para hacer aprobar un acuerdo que mantenga unida a Gran Bretaña con Bruselas.

Johnson tendrá que convencer del acuerdo a los partidarios de la línea dura del Brexit del grupo parlamentario European Research Group. El domingo, el vicepresidente de la agrupación, David Jones, dijo que el ERG tenía “una gran confianza en David Frost y el equipo,” y los puntos conflictivos restantes parecían ser “un asunto interno de la UE”.

Fuentes de ambos lados de la negociación dijeron que el tema de la “cláusula de trinquete” era ahora el tema urgente, ya que los derechos de la UE a las capturas en las aguas pesqueras británicas están casi resueltos. Ninguna de las partes estuvo dispuesta a proporcionar detalles del acuerdo dada la sensibilidad de la negociación.

Las fuentes informaron también que hubo grandes progresos acerca de Irlanda del Norte. Se está preparando un anuncio del comité conjunto Reino Unido-UE sobre los derechos de acceso destinados a “minimizar” los controles sobre los productos alimenticios que van de Gran Bretaña a la región, luego de conocerse protestas de empresas como Sainsbury’s.

Sin embargo, dijeron que era poco probable que la implementación del protocolo de Irlanda del Norte el 1 de enero pudiera retrasarse según lo solicitado, debido a los intereses comerciales y agrícolas locales, haya un acuerdo o no, diciendo que “hay poco margen” en torno a este tema.

En una complicada partida del ajedrez del Brexit, las medidas sobre Irlanda del Norte dependerán del lenguaje utilizado por el Gobierno en la reintroducción del Proyecto de Ley de Mercado Interno, hoy lunes, y el Proyecto de Ley de Finanzas el miércoles — que incluyen cláusulas incendiarias que ignoran el protocolo de Irlanda del Norte.

El domingo, Clément Beaune — ministro europeo de Francia y aliado cercano del presidente francés Emmanuel Macron — repitió su amenaza de un veto francés ante la división entre los 27 estados miembros sobre la necesidad de un acuerdo este año, pero también insinuó un compromiso en el tema más espinoso.

“Los británicos quieren acceder al mercado único europeo sin restricciones para sus estándares sociales, ambientales o de salud, lo cual es inaceptable,” dijo. “Por nuestra parte, estamos dispuestos a poner en marcha un sistema en el que se permitiría una divergencia de estándares, más allá del cual se tomarían medidas correctivas.”

“Los británicos nos dicen que esto es injusto porque otros terceros países no tienen las mismas limitaciones, como Canadá. Pero tenemos que darnos cuenta de que Reino Unido será nuestro principal socio comercial fuera de la UE mañana. Hay diez veces más comercio entre la UE y Reino Unido que con Canadá. Por lo tanto, es normal buscar garantías de que no incurrirán en un dumping inaceptable.”

Se entiende que Frost tuvo conocimiento de los comentarios durante las conversaciones en la sede de la Comisión Europea, en Berlaymont. Las fuentes dijeron que la concesión sobre la divergencia hasta cierto punto era bienvenida.

Los negociadores están tratando de elaborar disposiciones que reconozcan que Reino Unido es libre de establecer sus propias reglas, pero que también protejan el mercado único de los bienes producidos con una base de costes más baja debido a las diferencias en las regulaciones.

Downing Street teme que permitir que la UE imponga aranceles unilateralmente a los productos británicos donde haya divergencia, imponga una responsabilidad inapropiada a los responsables políticos de Whitehall de seguir el ejemplo de Bruselas.

Reino Unido también tiene que aceptar la no regresión sobre los estándares actuales acerca de las diferentes definiciones de “altos estándares comunes”, así como de los medios de corrección cuando se incumpla un acuerdo.

Se están realizando esfuerzos para llegar un compromiso, pero han surgido divisiones entre países como Alemania e Irlanda — que creen que es vital firmar un acuerdo este año — y el Palacio del Elíseo.

Macron opina que podría ser mejor reiniciar las conversaciones en 2021 que apresurarse a firmar un acuerdo sobre la hora que pueda hacer retroceder a las empresas europeas en las próximas décadas.

Fuentes de la UE dijeron que Alemania había acordado en las últimas 24 horas apoyar la posición de Francia sobre la competencia leal, después de que se suavizara la postura de París sobre el acceso a la pesca.

Los planes del gobierno británico de presentar el martes una legislación que volvería a violar el derecho internacional — al invalidar nuevamente las cláusulas del acuerdo de retirada de aranceles sobre bienes entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte — se considera como una línea roja para un acuerdo en Bruselas.

El ministro de exteriores de la República de Irlanda, Simon Coveney, dijo que el acuerdo comercial y de seguridad que abarca más de 600 páginas de texto legal está completo al “97% o 98%” y agregó que “es más probable que lleguemos un acuerdo que no”.

El domingo por la noche, una fuente del Gobierno negó que hubiera habido algún avance sobre la pesca, diciendo: “Hoy no se ha logrado nada nuevo sobre esto.”