Johnson y von der Leyen prometen ‘esfuerzo adicional’ para conseguir acuerdo

THE GUARDIAN — LUNES, 14 DE DICIEMBRE DE 2020

Negociadores británicos permanecen en Bruselas, pero primer ministro dice que ambas partes siguen “muy distantes” en asuntos clave

Gran Bretaña y la UE entran en la recta final de las negociaciones del Brexit con renovadas esperanzas de que se llegue a un acuerdo en los próximos días, después de que Boris Johnson y Ursula von der Leyen acordaran “hacer un esfuerzo adicional” y ordenaran la reanudación de las conversaciones en Bruselas.

Mientras el primer ministro británico restaba importancia a las expectativas tras una conversación telefónica con la presidenta de la Comisión Europea, las embajadas de la UE en Bruselas fueron informadas de que “se ha avanzado” y que “los próximos días serán importantes”. Se espera que los negociadores de Reino Unido permanezcan en Bruselas hasta al menos el martes.

Durante el fin de semana hubo informes de que fuentes gubernamentales habían calculado que las posibilidades de no llegar a un acuerdo eran del 80%. La llamada telefónica de los líderes — el domingo al mediodía, hora de Bruselas — había sido presentada como un punto de inflexión en el que se estaría tomando una “decisión firme” sobre las perspectivas de un acuerdo comercial y de seguridad. Johnson incluso dijo el viernes que era “muy, muy probable” que las conversaciones terminen en un fracaso.

En el evento, poco después de la llamada telefónica, von der Leyen y Johnson emitieron un comunicado conjunto que decía: “A pesar del agotamiento después de casi un año de negociaciones, a pesar de que los plazos se han incumplido una y otra vez, creemos que es responsable en este punto hacer un esfuerzo adicional.”

La presidenta dijo también que las dos partes tenían la responsabilidad de seguir trabajando. “Tuvimos una llamada telefónica útil esta mañana. Discutimos los principales temas no resueltos. Nuestros equipos negociadores han estado trabajando día y noche durante los últimos días.”

“En consecuencia, hemos encomendado a nuestros negociadores que continúen las conversaciones, y vean si se puede llegar a un acuerdo incluso en esta etapa tardía.”

Sin embargo, en una declaración separada, Johnson dijo que había informado al Gabinete que estuviera listo para una salida sin acuerdo. El primer ministro británico dijo que su solicitud de iniciar conversaciones directamente con Berlín y París había sido rechazada.

“La Comisión está muy decidida a mantener las negociaciones de la misma forma en que se han venido llevando entre nosotros, y eso está bien,” dijo. “Lo más probable ahora es, por supuesto, que tenemos que prepararnos para los términos de la OMC [Organización Mundial del Comercio], los términos de Australia y, no se olviden, hemos hecho grandes preparativos durante cuatro años y medio … quizás de manera más intensiva en los últimos dos años.”

Añadió: “Creo que Reino Unido debe seguir intentándolo. Y creo que eso es lo que la gente de este país querría que hagamos. Vamos a seguir intentándolo y lo vamos a intentar con todo nuestro corazón y seremos tan creativos como podamos. Pero lo que no podemos hacer es poner en riesgo esa naturaleza fundamental de lo que se trata el Brexit.”

Por su parte, el exministro del gabinete Iain Duncan Smith dijo que los parlamentarios ahora esperan que las conversaciones lleguen al extremo, aunque otros dijeron que las negociaciones deben realizarse a tiempo para que el Parlamento analice el acuerdo.

“Los líderes europeos se están dando cuenta de que nos tomamos en serio la idea de irnos sin un acuerdo,” dijo Duncan Smith. “Ahora estamos al final del principio. Entre ahora y el 31 es donde tendremos una gran presión.”

Dijo que Johnson tendría un “problema en casa” si el equipo británico daba alguna concesión en lo que respecta a la igualdad de condiciones. Sin embargo, dijo que una breve extensión para permitir la ratificación podría incluso ser aceptable, siempre que se llegue a un acuerdo antes del 31.

“Si las cosas se complican, pueden darse un descanso después del 31 de diciembre de un mes mientras las partes resuelven su legislación, siempre que estos problemas se resuelvan satisfactoriamente,” dijo.

David Jones — vicepresidente del Grupo Europeo de Reforma (ERG), conformado por conservadores que apoyan un Brexit ‘duro’ — dijo que los parlamentarios estarían preparados para leer un acuerdo el día de Navidad y votarlo entre Navidad y el año nuevo, pero dijo que sería mucho más preferible que los parlamentarios revisaran el trato cuidadosamente, incluso el asesoramiento legal, antes de la fecha límite final.

Von der Leyen viajó a París el domingo para reunirse con Emmanuel Macron en una cena programada con antelación. En Berlín, Angela Merkel dijo que la UE “debe intentar todo” para llegar a un acuerdo.

Johnson dijo que quería involucrar a Merkel y Macron en las conversaciones, pero la Comisión lo rechazó nuevamente.

“La posición negociadora no ha cambiado de ninguna manera, y el hecho de que las conversaciones no son fáciles es evidente”, dijo Merkel. “Gran Bretaña está abandonando el mercado interno y, por supuesto, debemos asegurarnos de que existan condiciones justas para la competencia si la situación legal entre Reino Unido y la UE se aleja aún más.”

El ministro de exteriores de Irlanda, Simon Coveney, dijo: “Creo que ambas partes quieren un acuerdo y quieren un acuerdo ahora. Mi opinión es que se puede llegar a un acuerdo, pero realmente debe hacerse en los próximos días.”

Fuentes de la UE dijeron que las dos partes estaban encontrando un terreno común sobre las cláusulas en un posible acuerdo, diseñado para garantizar que ninguna de las partes pudiera socavar a la otra mientras establezcan sus propios estándares regulatorios.

Las negociaciones entre los equipos liderados por el negociador en jefe británico, David Frost, y su homólogo de la UE, Michel Barnier, se prolongaron hasta la medianoche del sábado, y el equipo británico terminó la velada con sándwiches de tocino en la residencia del embajador de Reino Unido.

Johnson dijo que Reino Unido y la UE “permanecen muy separados en estos temas clave”, y agregó: “Veremos qué podemos lograr … si Ursula es optimista, entonces eso es genial … por lo que puedo ver allí, hay algunos asuntos serios y muy difíciles que actualmente separan a Reino Unido de la UE.”

El mayor obstáculo para un acuerdo ha sido la demanda de la UE de una cláusula de “evolución” o “trinquete” en el tratado, la cual crearía un mecanismo para garantizar que una base mínima de estándares ambientales, sociales y laborales evolucione con el tiempo, para garantizar que no haya una distorsión significativa en las condiciones comerciales.

Downing Street ha dicho que las propuestas de la UE obligarían a Reino Unido a seguir los cambios regulatorios en Bruselas so pena de aranceles automáticos. Solo entonces se produciría el arbitraje sobre tales aranceles.

Se entiende que la UE ha acordado que estos aranceles deben aplicarse solo una vez que exista evidencia clara de que los cambios regulatorios por un lado distorsionan significativamente el comercio. Frost presentó una nueva propuesta el sábado.

En una señal de un encuentro de posiciones, el ministro de exteriores de Reino Unido, Dominic Raab, estuvo de acuerdo con los comentarios del primer ministro holandés Mark Rutte el viernes, sobre la necesidad de una forma “estructurada” de abordar las distorsiones del comercio.

Raab dijo: “Mark Rutte es una voz firme. Normalmente es bastante pragmático, normalmente estamos bastante cerca de los holandeses en estos asuntos… hay muchas otras voces. La conclusión es la siguiente: ¿estamos obligados a seguir las normas de la UE pasadas, presentes y futuras? ¿Tenemos una situación en la que, cuando ejerzamos un control normal sobre nuestra propia legislación, como lo hace cualquier democracia, de repente nos encontraremos con un torpedo de aranceles?”

El taoiseach [presidente de gobierno] de la República de Irlanda, Micheál Martin, dijo por su parte que el acuerdo de la semana pasada sobre la implementación del protocolo de Irlanda del Norte mostraba que las dos partes podían llegar a un acuerdo sobre cuestiones difíciles. “Creo que sería un terrible fracaso en el arte de gobernar si no estuviéramos en posición de conseguir un acuerdo sobre la hora,” afirmó.

Furia de la cúpula conservadora por Brexit sin acuerdo ‘nacionalista’ de Johnson

THE OBSERVER — DOMINGO, 13 DE DICIEMBRE DE 2020

‘Es la peor decisión en este momento’, según Lord Heseltine, mientras aumentan temores de caos para Año Nuevo

La cúpula del Partido Conservador ha criticado el manejo que ha hecho Boris Johnson de las negociación comercial del Brexit y su amenaza de desplegar buques de la Royal Navy para patrullar las aguas pesqueras británicas en caso de un escenario sin acuerdo.

Ante la cercanía de la fecha límite del domingo para llegar a un acuerdo, el Ministerio de Defensa confirmó que cuatro buques armados de 80 metros de eslora se encontraban en espera para proteger aguas británicas de los arrastreros de la UE a partir del 1 de enero, si no hubiera un acuerdo sobre derechos pesqueros.

Tobias Ellwood — presidente conservador del comité de defensa de la Cámara de los Comunes — calificó la amenaza de desplegar cañoneras como “irresponsable” en un momento en que la atención debe centrarse en llegar a un acuerdo, mientras que el excomisario de la UE Chris Patten acusó al primer ministro británico de comportarse como un “nacionalista inglés”.

Johnson dijo el viernes que los derechos de pesca eran uno de los dos principales impedimentos para un acuerdo, siendo el otro cómo mantener una competencia leal una vez que Reino Unido pueda establecer sus propios estándares y regulaciones desde el final del período de transición, en tres semanas.

Es probable que la preparación de los buques de la Armada se interprete como una advertencia a Bruselas sobre las consecuencias de que no se llegue a un acuerdo comercial — un resultado que ambas partes han dicho que ahora es el resultado más probable.

Ellwood, exministro de Defensa, dijo al programa Today de BBC Radio 4: “Creo que estos titulares son absolutamente irresponsables. Tenemos que centrarnos en lo que ya está en la bolsa: el 98% del trato está ahí, y hay tres o cuatro cuestiones pendientes.”

“Por importantes que sean, dejemos esos asuntos para el futuro. Consigamos este acuerdo porque en el aspecto económico, pero lo más importante, en términos de reputación internacional, [no conseguir el acuerdo] sería muy perjudicial para Gran Bretaña. Sería un paso atrás, un fracaso del arte de gobernar.”

Patten — también hablando en el programa Today — acusó a Johnson de estar en un “tren desbocado del excepcionalismo inglés”. El expresidente del Partido Conservador agregó: “Espero estar equivocado al sentirme tan deprimido por el panorama, pero no creo que Johnson sea un conservador, creo que es un nacionalista inglés.”

“Y todas las cosas en las que creían los conservadores, como defender a los sindicatos, como no atacar nuestras instituciones, como los jueces, como creer en la cooperación internacional, parecen haberse ido por la ventana.”

Los principales negociadores, Michel Barnier de la UE y David Frost de Reino Unido, debían comenzar a negociar nuevamente poco antes del mediodía del sábado en Bruselas, y también se han programado conversaciones para el domingo.

Los detalles sobre los esfuerzos para reforzar la protección de las aguas británicas trascendieron después de que algunos partidarios del Gobierno sugirieran tal medida como el representante por Shrewsbury, Daniel Kawczynski, quien tuiteó el viernes que las fuerzas navales debían desplegarse en el nuevo año “para evitar la pesca ilegal francesa en nuestras aguas”.

Sir Alan West, exalmirante y jefe de personal naval, dijo que era correcto que se desplegara la armada real en caso necesario. “Es absolutamente apropiado que la Royal Navy proteja nuestras aguas si la posición es que somos un estado soberano y nuestro Gobierno ha dicho que no queremos a otras naciones allí,” dijo a Today.


Instan a parlamentario millonario a pagar por el pasado esclavista de su familia

Un acaudalado parlamentario conservador enfrenta demandas para el pago de reparaciones por la participación de su familia en el comercio de esclavos en el Caribe, luego de que The Observer revelara que ahora controla la hacienda donde sus antepasados ​​crearon la primera plantación de azúcar trabajada por esclavos en el imperio británico, hace casi 400 años.

Richard Drax, parlamentario por South Dorset, ha heredado de su padre la plantación Drax Hall de 250 hectáreas en Barbados, según han establecido las investigaciones de The Observer. Su padre murió en 2017. Drax aún no ha declarado ni las tierras ni sus propiedades en el registro parlamentario de intereses.

La semana pasada, figuras destacadas de la Comisión de Reparaciones del Caribe (Caricom) describieron la plantación Drax Hall como un “campo de exterminio” y “escena del crimen” de decenas de miles de esclavos africanos que murieron allí en condiciones terribles, entre 1640 y 1836. Los Drax también poseían una plantación de esclavos en Jamaica, que vendieron en el siglo XVIII.

Sir Hilary Beckles, prominente historiador de la esclavitud en Barbados, dijo que Drax debe reconocer la riqueza que la esclavitud trajo a su familia. “Si Richard Drax estuviera frente a mí ahora, le diría: ‘señor Drax, los pueblos de Barbados y Jamaica tienen derecho a justicia reparatoria’.”