La ‘Stalinización’ de Rusia

Crédito de imagen: UA DC / flickr (Creative Commons Licence 1.0)

Mientras va quedando claro que en Ucrania no podrá vencer, Vladimir Putin recurre a la represión interna

CUANDO VLADIMIR PUTIN ordenó la invasión de Ucrania soñaba con restaurar la gloria del imperio ruso, pero ha acabado restaurando el terror de Josef Stalin. No solo porque ha desatado el acto de agresión no provocado más violento en Europa desde 1939, sino también porque, como resultado, se está convirtiendo en un dictador en casa: un Stalin del siglo XXI que recurre como nunca antes a la mentira, la violencia y la paranoia.

Para comprender la escala de las mentiras de Putin, se debe considerar cómo se planeó la guerra. El presidente de Rusia pensó que Ucrania colapsaría rápidamente, por lo que no preparó a su pueblo para la invasión ni a sus soldados para su misión; más bien, afirmó ante élites internacionales que aquello no sucedería. Después de dos semanas terribles en el campo de batalla, Putin sigue negando haber montado lo que podría convertirse en la guerra más grande de Europa desde 1945. Para sostener esta mentira que abarca todo, ha cerrado casi todos los medios independientes, ha amenazado a periodistas con penas de hasta 15 años de prisión si no repiten como loros las falsedades oficiales, y ha detenido a miles de manifestantes contra la guerra. Al insistir en que su “operación” militar es desnazificar a Ucrania, la televisión estatal está reestalinizando a Rusia.

Para captar el apetito de violencia de Putin, veamos cómo se libra la guerra. Al no haber logrado una victoria rápida, Rusia trata de sembrar el pánico matando de hambre a ciudades ucranianas y atacándolas a mansalva. El 9 de marzo bombardeó un hospital materno-infantil en Mariupol. Si Putin está cometiendo crímenes de guerra contra los colegas eslavos que elogiaba en sus escritos, estará más que listo para empezar una matanza en su propia casa.

Y para medir la paranoia de Putin, imaginemos cómo termina la guerra. Rusia tiene más potencia de fuego que Ucrania. Todavía está avanzando, especialmente en el sur. Todavía puede capturar la capital, Kyiv. Y, sin embargo, incluso si la guerra se prolonga durante meses, es difícil ver a Putin como el vencedor.

Supongamos que Rusia logra imponer un nuevo gobierno. Los ucranianos ahora están unidos contra el invasor. El títere de Putin no podría gobernar sin una ocupación, pero Rusia no tiene ni el dinero ni las tropas para controlar ni siquiera la mitad de Ucrania. La doctrina del ejército estadounidense dice que para hacer frente a una insurgencia, en este caso, una respaldada por la OTAN, los ocupantes necesitan de 20 a 25 soldados por cada 1000 habitantes; Rusia tiene un poco más de cuatro. Si, como el Kremlin habría comenzado a indicar, Putin no impone un gobierno títere — porque no puede — entonces tendrá que llegar a acuerdos con Ucrania en las conversaciones de paz. Sin embargo, le costará hacer cumplir cualquier pacto de este tipo. Después de todo, ¿qué hará si la Ucrania de posguerra reanuda su deriva hacia Occidente? ¿Invadirla?

La verdad es que, al atacar a Ucrania, Putin ha cometido un error catastrófico. Ha arruinado la reputación de las supuestamente formidables fuerzas armadas de Rusia, que han demostrado ser tácticamente ineptas contra un oponente más débil y peor armado, pero muy motivado. Rusia ha perdido muchísimo equipo y pertrechos y ha sufrido miles de bajas, casi tantas en dos semanas como las que ha sufrido Estados Unidos en Irak desde su invasión en 2003.

Putin ha impuesto sanciones ruinosas dentro de su propio país. Su banco central no tiene acceso a la moneda fuerte que necesita para respaldar el sistema bancario y estabilizar el rublo. Las marcas que defienden la apertura, como [la sueca] IKEA y Coca-Cola, han cerrado sus puertas. Algunos bienes de consumo están bajo racionamiento. Los exportadores occidentales están reteniendo componentes vitales, lo que provoca parones en las fábricas. Las sanciones a la energía, por ahora limitadas, amenazan con reducir las divisas que Rusia necesita pagar por sus importaciones.

Y además, al igual que Stalin, Putin viene destruyendo a la burguesía, el gran motor de la modernización rusa. En lugar de ser enviados a un gulag, huyen a ciudades como Estambul en Turquía, y Ereván en Armenia. Aquellos que optan por quedarse están siendo amordazados con restricciones a la libertad de expresión y de libre asociación. Serán afectados por la alta inflación y la dislocación económica. En solo dos semanas, han perdido su país.

Stalin presidió una economía en crecimiento. Por muy asesino que fuera, se basó en una ideología reale, incluso cometiendo ultrajes, consolidó el imperio soviético. Después de ser atacado por la Alemania nazi, fue salvado por el increíble sacrificio de su país, que hizo más que ningún otro para ganar la guerra.

Putin no tiene ninguna de esas ventajas. No solo no logra ganar una guerra que ha empezado él y que empobrece a su pueblo: su régimen carece de un núcleo ideológico. El “putinismo”, tal como es, combina el nacionalismo y la religión ortodoxa para captar audiencias televisivas. Las regiones de Rusia, que se extienden a lo largo de 11 zonas horarias, ya murmuran que esta es una guerra solo de Moscú.

A medida que queda clara la magnitud del fracaso de Putin, Rusia entrará en el momento más peligroso de este conflicto. Las facciones del régimen se enfrentarán entre sí en una espiral de culpas. Putin, temeroso de un golpe, no confiará en nadie y puede que tenga que luchar por el poder. También puede tratar de cambiar el curso de la guerra aterrorizando a sus enemigos ucranianos y expulsando a sus patrocinadores occidentales con armas químicas o incluso con un ataque nuclear.

Mientras el mundo observa los sucesos, debe proponerse limitar el peligro que se avecina. Debe pinchar las mentiras de Putin fomentando la verdad. Las empresas tecnológicas occidentales se equivocan al cerrar sus operaciones en Rusia, porque de esa manera están dando al régimen el control total sobre el flujo de información. Los gobiernos que dan la bienvenida a refugiados ucranianos también deberían dar la bienvenida a los emigrados rusos.

La OTAN puede ayudar a moderar la violencia de Putin, al menos en Ucrania, si continúa suministrando armas al gobierno de Volodymyr Zelensky y apoyándolo si decide que ha llegado el momento de entablar negociaciones serias. También puede aumentar la presión sobre Putin al impulsar sanciones energéticas más rápidas y profundas, aunque a un coste para la economía mundial.

Y Occidente puede tratar de contener la paranoia de Putin. La OTAN debería declarar que no disparará contra las fuerzas rusas, siempre y cuando no ataquen primero. No debe darle a Putin una razón para llevar a Rusia a una guerra a mayor escala declarando una zona de exclusión aérea que necesita ser aplicada militarmente. Por mucho que a Occidente le gustaría un nuevo régimen en Moscú, debe declarar que no designará uno directamente. La liberación es tarea del propio pueblo ruso.

Ante el hundimiento de Rusia, el contraste con su presidente vecino es evidente. Putin está aislado y moralmente muerto; Zelensky es un valiente ciudadano de a pie que ha unido a su pueblo y al mundo. Es la antítesis de Putin, y quizás su némesis. Pensemos en lo que podría llegar a ser Rusia, una vez liberada de su Stalin del siglo XXI.

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Artículo de Redacción
Publicado / actualizado en The Economist el viernes, 12 de marzo de 2022

Traducido del inglés por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original: https://www.economist.com/leaders/2022/03/12/the-stalinisation-of-russia

£350 por hospedar a refugiados ucranianos

HOY — LUNES, 14 DE MARZO DE 2022

Miles de británicos desean acoger a ucranianos

Decenas de miles de británicos esperan unirse al plan Hogares para Ucrania, para alojar a familias y personas que huyen de la invasión rusa.

Los ministros lanzarán la medida hoy lunes, y aquellos que ofrezcan posada recibirán £350 al mes como compensación, luego de protestas por la tardía respuesta de Gran Bretaña a la peor crisis de refugiados de Europa desde la II Guerra Mundial.

Se espera que los primeros ucranianos beneficiarios de la nueva política lleguen la próxima semana. El ministro Michael Gove, quien dijo que piensa proporcionar una habitación, dijo: ‘Queremos asegurarnos de que todas las camas disponibles puedan estarlo. Sabemos que hay una gran cantidad de personas de corazón generoso en este país en condiciones de proporcionar hogar, así como empresas y beneficencias.’

Los voluntarios pueden presentar su solicitud en internet hoy, comprometiéndose a proporcionar una habitación sin alquiler durante seis meses. Una vez en Gran Bretaña, los refugiados podrán trabajar y acceder a todos los beneficios.

Al fin llega el calor

El invierno se despide, la primavera llega el martes y las temperaturas subirán tanto que Londres concentrará más calor que en islas griegas

Portadas del día

The Times – La guerra llega a frontera de OTAN
Daily Telegraph – EEUU advierte a Putin mientras acerca la guerra a Occidente
Metro – Los refugiados te necesitan
The Guardian – Rusia aumenta guerra en Ucrania con ataque cerca de frontera OTAN
The Independent – Mortal ataque de misiles de Putin a las puertas de OTAN
Daily Mirror – Su objetivo es Occidente
Daily Express – Ataque de Putin trae guerra a frontera con OTAN
Daily Mail – Mortal advertencia de Putin a Occidente
i news – Ataques de Putin traen guerra a la puerta de la OTAN
City AM – Rishi a empresas: Salgan de Rusia ya
The Sun – Ataque de Putin en frontera OTAN

Ucrania: ¿qué pasará en esta guerra?

Fracaso de Rusia para asegurar una victoria rápida abre una gama de posibles resultados

Funcionarios de inteligencia occidentales habían pronosticado la victoria de Rusia en menos de una semana después de invadir Ucrania. Sin embargo, más de quince días después, Moscú y Kiev siguen enfrascados en una sangrienta batalla por el control.

Ucrania está montando una defensa más fuerte de lo previsto y los países occidentales la están apoyando con suministros de armas. Mientras tanto, la campaña de Rusia se ha mostrado plagada de errores estratégicos, deficiencias logísticas y errores de inteligencia que subestimaron enormemente las capacidades de Ucrania. Los esfuerzos diplomáticos para detener la lucha hasta ahora han fracasado.

Dado que Rusia no logró asegurar una victoria rápida y el final del juego del presidente Vladimir Putin no está claro, las capitales occidentales están discutiendo una variedad de escenarios sobre cómo podría continuar el conflicto, dijeron al Financial Times funcionarios involucrados en las discusiones. A continuación detallamos algunas de las posibilidades.

Victoria rusa, derrocamiento del gobierno de Zelensky

A pesar de que hasta ahora Moscú no ha logrado los avances que esperaba, la mayoría de funcionarios y analistas occidentales creen que su evaluación inicial (que Rusia obtendrá una victoria integral) sigue siendo el resultado más probable, dado su abrumador poder militar.

Aún así, Putin pagará un precio mucho más alto que el que calculó inicialmente, en lo que respecta a pérdidas militares y de reputación de sus fuerzas armadas, indican los analistas. El número de muertos civiles también será mucho más alto de lo previsto, ya que Rusia recurre a bombardeos más indiscriminados y despliega armas con munición en racimo y termobáricas.

La mayoría de los analistas esperan que, después de tomar el control, Rusia reemplace el gobierno del presidente Volodymyr Zelensky con una administración favorable a Moscú. Eso podría conducir a alguna forma de gobierno ucraniano en el exilio respaldado por Occidente con sede fuera del país, y a una insurgencia prolongada dentro de Ucrania.

“Si su objetivo es imponer algún tipo de régimen títere […] es bastante evidente por la respuesta del pueblo ucraniano que nunca lo aceptarán,” dijo esta semana el secretario de estado norteamericano Antony Blinken. “Si trata de hacer cumplir un régimen títere de este tipo manteniendo fuerzas rusas en Ucrania será un desastre largo, sangriento y prolongado por el que Rusia seguirá sufriendo dolorosamente.”

Victoria parcial de Rusia, el gobierno de Zelensky mantiene control del estado

Zelensky rechazó las ofertas de las potencias occidentales para ser evacuado de Kiev y se reporta que respondió «necesito municiones, no que me déis un aventón». Ante ello muchos funcionarios de defensa e inteligencia dicen que un final posible es su retirada al oeste de Ucrania, donde Rusia hasta ahora no ha intentado apoderarse del territorio. Se ha nombrado a la ciudad de Leópolis [Lviv], cerca de la frontera con Polonia, como una posible nueva capital para un estado ucraniano de emergencia.

La estrategia de invasión de Rusia — según la cual la potencia de fuego se concentra en Kiev al norte y en las regiones del este y sur de Ucrania — sugiere que eso también puede verse en el Kremlin como un resultado aceptable.

El incoherente ensayo de Putin sobre el pasado de Ucrania y sus relaciones con Rusia — publicado el año pasado y considerado por muchos como la justificación histórica del presidente ruso para la invasión — insinuaba una partición del país entre el este, de habla rusa, y el oeste, volcado hacia Europa.

En contraste con los violentos conflictos de Rusia en el norte y este ucranios, las fuerzas rusas que invadieron desde Crimea — la península de Ucrania anexada por Rusia en 2014 — en el sur sí han logrado importantes avances a lo largo de la costa de Ucrania en el Mar Negro. Si Rusia atacara y capturara el puerto de Odesa — la tercera ciudad más grande de Ucrania identificada desde hace mucho por la OTAN como posible objetivo ruso — podría aislar a Ucrania del mar, paralizando una ruta de exportación crucial.

Aún así, pocos creen que Putin se conformaría sin capturar Kiev ni derrocar al gobierno de Zelensky dado su objetivo declarado de “desmilitarizar” el país y apartarlo de sus aspiraciones de membresía en la UE y la OTAN.

Acuerdo negociado, sin control general

Las conversaciones entre Ucrania y Rusia desde que comenzó la invasión se han centrado principalmente en cuestiones humanitarias específicas, como los corredores de evacuación de las ciudades sitiadas o los altos el fuego a corto plazo. El hecho de que casi ningún alto el fuego se mantuviera, y los informes de bombardeos y minado ruso de carreteras designadas para evacuación de civiles, no son un buen augurio para un acuerdo negociado.

En conversaciones realizadas en Turquía entre los ministros de exteriores de los países en conflicto — las negociaciones de más alto nivel convocadas hasta ahora — el pasado jueves, Sergei Lavrov negó que Moscú hubiese atacado a Ucrania y afirmó que Estados Unidos está financiando la investigación de armas biológicas en el país. Dmytro Kulyeba, su homólogo ucranio, dijo que buscar promesas de alto el fuego por parte de Lavrov era imposible ya que «hay otros tomadores de decisiones sobre este asunto en Rusia».

El subjefe de gabinete de Zelensky, Ihor Zhovkva, dijo esta semana que Kiev estaba “lista para una solución diplomática” siempre que Rusia retirara sus tropas. Pero si bien los funcionarios ucranianos han sugerido que podría ser factible un acuerdo sobre el estatus de Crimea y las regiones controladas por los separatistas prorrusos en el este, Kiev ha descartado las demandas de Rusia de que se vuelva neutral y renuncie a sus capacidades militares.

No obstante, alguna forma de arreglo podría tentar a los dos bandos si la guerra se convierte en un atolladero en el que ambos progresan poco y sufren pérdidas crecientes. La pregunta sería si un alto el fuego consagraría los logros de Rusia hasta ahora, o si significaría que Putin retira las tropas a un área definida.

Aún así, funcionarios occidentales dicen que cualquier cosa que no sea una retirada completa de Rusia significaría que se mantendrían las sanciones económicas paralizantes contra Moscú. “Seguimos apretando la soga,” dijo uno. “Putin no puede esperar un hecho consumado y que el mundo vuelva a algún tipo de normalidad. Ha habido un cambio irreversible.”

Retirada rusa, Putin derrocado

La resistencia de Ucrania hasta ahora ha planteado la posibilidad de que Kiev pueda continuar repeliendo los intentos rusos para apoderarse de ciudades clave, especialmente si los suministros de armas occidentales continúan reforzando las capacidades de su ejército, argumentan algunos observadores.

Tal estancamiento — así como el enorme impacto de las sanciones occidentales impuestas a Rusia en las últimas semanas — ha llevado a los funcionarios occidentales a especular que el propio Putin podría haber sucumbido ante una invasión fallida. Argumentan que el presidente ruso, que ha gobernado durante más de 22 años, podría ser derrocado por élites del Kremlin, o por militares o funcionarios de seguridad rusos enfadados por su gestión de la guerra, o por la oleada de protestas de ciudadanos rusos furiosos por perder sus estándares de vida.

Victoria Nuland, experta en Rusia y subsecretaria de asuntos políticos del Departamento de Estado de los Estados Unidos, argumentó esta semana que la clave para poner fin al conflicto en Ucrania era aumentar la oposición a Putin dentro de Rusia.

“La forma en que terminará este conflicto es cuando Putin se dé cuenta de que esta aventura ha puesto en riesgo su propio liderazgo con su propio ejército, con su propia gente, que está desangrando las vidas del pueblo ruso, el ejército de Rusia y sus futuros por su propia ambición y vanidad,” dijo Nuland al comité de relaciones exteriores del Senado norteamericano.

Sin embargo, también podría decirse que el control de Putin sobre el poder es más fuerte que nunca gracias a una nueva y draconiana legislación, que proscribe de facto a los medios independientes en Rusia dejando a los medios controlados por el Kremlin como la única fuente de información.

Guerra abierta OTAN – Rusia

Algunos funcionarios advierten que el conflicto puede no quedar contenido en Ucrania. Advierten que los envíos de armas a Kiev por parte de los estados miembros de la OTAN y las sanciones paralizantes impuestas a Moscú han aumentado el riesgo de contagio a países vecinos — un paso que podría arrastrar a la OTAN a un conflicto directo con Rusia.

A los aliados les ha costado demostrar que no están directamente involucrados en el conflicto. Tampoco coordinan el suministro de armas de estados miembros de la OTAN a Kiev, mientras que la OTAN se ha negado a establecer una zona de exclusión aérea en Ucrania. Tal medida sería prácticamente y políticamente imposible, dicen los funcionarios aliados, puesto que la capacidad de defensa aérea de Rusia le permitiría atacar a los aviones de la OTAN casi tan pronto como entraran en espacio aéreo ucraniano.

Sin embargo, persiste el riesgo de una escalada. Dmitry Peskov, el portavoz de Putin, dijo esta semana que los planes — discutidos por Occidente pero ahora descartados — para suministrar a Kiev cazas MiG polacos serían un “escenario muy indeseable y potencialmente peligroso”. A su vez, Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, advirtió a Rusia que los ataques a líneas de suministro occidentales a Ucrania representarían una escalada.

El mes pasado, Putin advirtió a los países que intentaron “inmiscuirse” en el conflicto de la posibilidad de “consecuencias mayores a cualquiera que hayan enfrentado en su historia” — una amenaza ampliamente considerada como referencia al uso potencial de armas nucleares. A esto siguió su decisión de poner las fuerzas nucleares estratégicas de Rusia en un nivel más alto de preparación.

Mientras tanto, la OTAN ha aumentado el despliegue de tropas en los estados bálticos y otros miembros cercanos a Rusia, y funcionarios aliados han advertido sobre la posibilidad de que Putin provoque a los miembros de la OTAN para distraer a Occidente de la invasión de Ucrania.

“Putin quería menos OTAN, ahora hay más OTAN,” dijo Stoltenberg esta semana. “Quería dividirnos, pero está logrando una alianza más unida.”

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Artículo de Henry Foy en Bruselas y Demetri Sevastopulo en Washington
Publicado / actualizado en Financial Times el viernes, 11 de marzo de 2022

Traducido del inglés por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original: https://www.ft.com/content/e2663cb2-d1ad-4c67-bbbf-dda0330da075

La gasolina sigue subiendo

HOY — MARTES, 8 DE MARZO DE 2022

Temores de recesión luego de pasar los £7 por galón

Los precios británicos del combustible se han disparado a nuevos máximos históricos con el aumento del coste promedio de un litro de diesel a £1.61.

El impacto de la invasión rusa a Ucrania siguió sintiéndose en las gasolineras con datos del gremio automotriz AA, mostrando que la gasolina sin plomo alcanzó las £1,55 el domingo.

Los costes promedio más recientes se dieron a conocer horas después de que los precios del petróleo aumentaran aún más, pasando ayer de $118 a $139 por barril de Brent, luego de que Estados Unidos y la UE confirmaran que consideran un boicot al petróleo y gas rusos.

Si bien los precios de la gasolina son importantes para los automovilistas británicos en general, el aumento de los costos del diésel implica una amenaza económica mayor, ya que ese combustible es la columna vertebral de la industria del país: sirve a la gran mayoría de furgnetas y a todo vehículo pesado.

Hay un gran riesgo de recesión en Occidente si se proscribe el petróleo y gas rusos pues picos y embargos similares en sus precios las provocaron, después de la guerra de Yom Kippur y la revolución iraní en la década de 1970.

Portadas del día

The Times – Rostros desfigurados muestran estrategia de Putin
Daily Telegraph – Putin indica sus demandas clave para detener invasión
Metro – Déjense de tonterías
The Guardian – Kyiv rechaza oferta de Putin de permitir refugiados en Rusia
The Independent – Bombardeo de Putin expulsa a niños enfermos
Daily Mirror – McVergüenza
Daily Star – Perros de guerra
Daily Express – El precio a pagar por vencer a Putin
Daily Mail – Nueva salida al gas para romper yugo de Putin
i news – Instan a Reino Unido a ayudar a refugiados
City AM – Récord del gas golpea precios de le energía

Precios de petróleo y gas se disparan

HOY — JUEVES, 3 DE MARZO DE 2022

Sanciones rusas comienzan a afectar a Reino Unido

El precio del petróleo alcanzó los $111 dólares el miércoles en que se impusieron sanciones contundentes a la economía rusa, y se estableció en $109,54 al cierre de los mercados bursátiles, un 15% más alto que antes de su invasión a Ucrania el jueves pasado.

El coste medio de un litro de gasolina en las estaciones de servicio británicas fue de 151,67p el martes, frente a los 151,16p del lunes, según la firma de datos Experian Catalist. Los precios futuros en el mercado mayorista de gas natural europeo se dispararon más del 50% hasta 185€ mW/hora.

Se ha reportado también que los cargamentos rusos de gas natural licuado (LNG) estaban siendo desviados a puertos fuera de Reino Unido.

A pesar de la guerra en curso en Ucrania, las entregas de gas de Rusia a Europa se han mantenido sin cambios a través de varios gasoductos.

Sin embargo, existe preocupación en el mercado de que la posibilidad de sanciones más estrictas pueda comenzar a impactar en el mercado de la energía y, con el sistema financiero de Rusia fuertemente restringido, los comerciantes se muestran reacios a negociar.

Aire tóxico

Baja calidad del aire londinense ha llevado a 1.700 admisiones hospitalarias por asma y casos pulmonares, según estudio del Imperial College

Portadas del día

The Times – Putin arrasa ciudades
Daily Telegraph – Cae primera ciudad ante rusos
Metro – Momento de gloria
The Guardian – Rusia nos quiere ‘borrar’, advierte presidente ucranio
Daily Mirror – Por ellos y su futuro… alto
Daily Express – Ni los soldados de Putin quieren guerra
The Sun – Remate a la rusa
Daily Star – Héroes nucleares
City AM – Petróleo y gas aumentan ante cruel guerra
i news – Bienvenido al infierno
Financial Times – Rusos abaten ciudades ucranianas

Invasión rusa ‘podría durar años’

Crédito de imagen: Simon Dawson / No 10 Downing Street

Reino Unido debe prepararse ‘para un recorrido muy largo’ y conflicto ‘podría ser el final de Putin’, dice ministra de exteriores Liz Truss

El conflicto de Ucrania podría durar «varios años» y el Reino Unido debe estar «preparado para un recorrido muy largo» para enfrentar la agresión rusa, dijo a Sky News la secretaria de Relaciones Exteriores, Liz Truss.

En declaraciones al programa de Trevor Phillips esta mañana, Truss elogió la resistencia ucraniana calificándola de «muy, muy fuerte y valiente» contra las fuerzas rusas que se desplazan por su país.

“Esto podría llevar varios años porque se conoce que Rusia tiene fuerzas poderosas,” dijo.

“Pero sabemos también que los ucranianos son valientes, están decididos a defender su soberanía e integridad territoriales, y están decididos a luchar.”

La ministra de exteriores británica advirtió que «tomará tiempo» que las sanciones occidentales contra Moscú «surtan efecto y debilitaen la economía rusa».

«Esto no va a terminar pronto, me temo,» agregó. «Tenemos que estar preparados para un recorrido muy largo.»

‘Fuertes’ combates en la segunda ciudad de Ucrania

En una actualización de información de inteligencia hoy domingo a primera hora de la mañana, el Ministerio de Defensa británico (MoD) dijo que las fuerzas rusas continuaban avanzando hacia Ucrania a través de «múltiples» rutas, pero que aún encontraban una «dura resistencia» por parte del ejército ucraniano.

El MoD dijo que hubo enfrentamientos en la capital ucraniana, Kiev, por segunda noche consecutiva, pero «a una intensidad menor que la noche anterior».

Agregaron que las fuerzas rusas estaban pasando por alto Chernihiv, una ciudad a 150 km al noroeste de Kiev, después de «encontrar una fuerte resistencia» en ella, y para «priorizar el cerco y el aislamiento» de la capital ucraniana.

También ha habido «intenso intercambio de lanzacohetes» durante la noche seguidos de «intensos combates» en la segunda ciudad de Ucrania, Kharkiv, agregó el MoD.

Putin «podría usar medios más desagradables»

En entrevista con Sky News, Truss expresó su temor de que la lucha en Ucrania sea «muy, muy sangrienta» cuando se le preguntó sobre el arsenal de armas químicas, biológicas y nucleares de Rusia.

Hay preocupaciones entre funcionarios occidentales de que Rusia pronto pueda desplegar armas mobáricas contra su vecino.

Las llamadas «bombas de vacío» succionan oxígeno para crear poderosas explosiones de alta temperatura que pueden dañar órganos internos del ser humano.

“Necesitamos estar preparados si Rusia quiere usar armas aún peores,” afirmó Truss.

También sugirió que el presidente ruso, Vladimir Putin, podría usar «los medios más desagradables» a medida que aumenten los costes del conflicto.

“Ya hemos visto la respuesta del gobierno ruso. Hemos visto las acciones tomadas a pesar de todas las advertencias sobre el severo coste de este conflicto, en términos de coste humanitario y en términos de coste para el Estado ruso,” dijo.

«Esto podría significar el principio del fin para Putin, y me temo que está decidido a utilizar los medios más desagradables en esta guerra.»

«Pero Putin debe saber también que la Corte Penal Internacional ya está analizando lo que está sucediendo en Ucrania, y que habrá graves consecuencias para él personalmente y para su gobierno.»

Conflicto entre Rusia y la OTAN

Truss advirtió que si no se detiene a Putin en Ucrania, podría haber un conflicto entre Rusia y los países de la OTAN.

«Este conflicto de larga data implica la libertad y la democracia en Europa,» dijo.

“Si no detenemos a Putin en Ucrania, veremos bajo amenaza a los países bálticos, a Polonia y a Moldavia, y se podría desembocar en un conflicto con la OTAN.»

«No queremos llegar a eso.»

Según el Kremlin, Rusia ha enviado una delegación a Bielorrusia para conversaciones de paz con Ucrania.

Sin embargo, Truss rechazó cualquier sugerencia de que las negociaciones continúen mientras las tropas rusas no se retiren al otro lado de la frontera.

«Si los rusos se toman en serio las negociaciones, deben retirar sus tropas de Ucrania,» dijo.

«No pueden negociar con un arma en la cabeza de los ucranianos.»

Truss dijo que el gobierno está «buscando qué más puede hacer» para recibir a refugiados ucranianos en Gran Bretaña, ya que Naciones Unidas estimó que 368.000 personas han huido de Ucrania luego de la invasión ordenada por Rusia.

El gobierno ucraniano ha anunciado que está estableciendo una «legión internacional» para los extranjeros que deseen viajar al país a ayudar en la lucha contra los invasores rusos.

Apoyo a británicos que se unan a ‘legión extranjera’ ucraniana

En declaraciones a la BBC, Truss dijo que apoyaría a los ciudadanos británicos que decidieran ir a luchar junto a las fuerzas ucranianas.

«Eso es algo sobre lo que los ciudadanos pueden tomar sus propias decisiones,» dijo.

«El pueblo de Ucrania está luchando por la libertad y la democracia, no solo para Ucrania sino para toda Europa.»

«Si los ciudadanos desean apoyar esa lucha, yo apoyaría que lo hicieran.»

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Artículo de Greg Heffer
Publicado / actualizado en Sky News el domingo, 27 de febrero de 2022

Traducido del inglés por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original: https://news.sky.com/story/ukraine-conflict-could-last-years-and-uk-needs-to-be-prepared-for-a-very-long-haul-says-foreign-secretary-liz-truss-12553040

Ahora Putin nos horroriza, pero que quede claro: Occidente le dio luz verde

Crédito: Andriy Yatsykiv / UA NYC

Su visión del mundo nunca fue un secreto – y Ucrania está pagando los platos rotos por los líderes que le dieron la espalda

«The History Channel está transmitiendo en directo.» El presentador norteamericano que hizo esa broma quiso decir que los hechos que se producen actualmente en Ucrania serán recordados durante muchas décadas, y que las futuras generaciones de escolares serán llamadas a memorizar la fecha del 24 de febrero de 2022. Pero la frase también es cierta en otro sentido más sombrío, porque esta es una guerra nefastamente retro. ¿Tropas rusas cruzando una frontera internacional, acercándose a una capital europea? ¿Familias refugiadas en estaciones de metro, niños separados de sus padres, civiles vistiendo uniformes y pasándose rifles, jurando luchar hasta la muerte por su patria? ¿Una invasión real de un país europeo por otro? Tales imágenes tienen hoy un color que les es ajeno: deberían estar en blanco y negro granulado.

Es que se suponía que Europa había dejado atrás eventos así en la década de 1940 – en que el bombardeo nazi de Kiev comenzó a las 4 de la mañana un día de 1941, como las 5 de la mañana que escogió Putin el jueves – o ya entrados en el siglo XX, cuando los tanques soviéticos entraron en Budapest en 1956 o en Praga en 1968. Pero no, la historia ha vuelto, poniéndonos a elegir otra vez algo que creíamos ya decidido hace mucho tiempo.

Los líderes de los dos países enzarzados hoy en desigual combate establecieron la elección de la manera más cruda posible. Putin habló dos veces y su primer discurso ha sido ampliamente calificado como divagante e incoherente, pero no por eso menos escalofriante. Entre sus dos apariciones, Putin expuso una justificación para la invasión que, naturalmente, estaba basada en mentiras. Afirmó que Moscú tenía que invadir para salvar a ciudadanos rusoparlantes del este de Ucrania de una amenaza genocida que no existe. Que va a rescatar a Ucrania de un gobierno de “neonazis” – forma extraña de describir a un país cuyo presidente y ex primer ministro son judíos, además de demócratas.

Obviamente, debajo de tan espuria defensa yace la cosmovisión de Putin. Su objeción no es – como dirían los defensores occidentales de Putin que gritan desde la extrema derecha y la extrema izquierda – simplemente a la expansión de la OTAN, sino algo más fundamental: Putin argumentó en su discurso que Ucrania no es un país, lo que implica que, de todos los estados nacidos del colapso de la Unión Soviética, solo uno es real y legítimo: el suyo. Todos los demás son creaciones frívolas, cuyo derecho a existir era confuso y sujeto a la voluntad del propio Putin, incluso por la fuerza de las armas si fuera necesario. Tomándolo por lo que dice y hace, Putin se cree con derecho a redibujar el mapa de Europa, y a hacerlo con sangre.

No mucho después, el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskiy también se dirigió al pueblo de Rusia hablándole en ruso. Fue un discurso para la historia, uno que merece ser leído ahora y mucho después de que termine esta crisis. Porque no solo defendió la causa de su pueblo: “Muchos de ustedes tienen parientes en Ucrania. Ustedes conocen nuestro carácter, nuestros principios, las cosas que nos importan.” No solo defendió la oposición a toda guerra: “La gente pierde a sus seres queridos y se pierde a sí misma.” Específicamente, estableció también el principio que está en juego: “El derecho internacional, las leyes que confieren el derecho a determinar el futuro propio.”

Esta, entonces, es la elección. ¿Queremos vivir en el mundo descrito por Zelenskiy, donde los estados democráticos están protegidos por un sistema internacional de reglas, por defectuoso e inconsistente que pueda ser? ¿O queremos vivir en el mundo de Putin, regido por la ley de la selva donde el único derecho es la fuerza?

Creemos saber de qué lado estamos. Queremos estar con aquellos niños de ojos llorosos, aferrándose a sus libros para colorear mientras se echan a dormir en una estación del metro de Kiev. Decimos que estamos con ellos y contra Putin y su guerra de agresión.

Pero ¿es así en realidad? Porque Putin nunca mantuvo en secreto su visión del mundo. Por el contrario; pasó al acto por lo menos tres veces en los últimos 15 años, y cada vez pagó un precio más bajo. Se apoderó de una parte de Georgia en 2008 y de otra de Ucrania en 2014, por no hablar de su decisión de hacer suya la guerra asesina del régimen de Assad contra el pueblo sirio un año después. Puede que nosotros nos hayamos olvidado de todo eso – el disidente ruso Garry Kasparov lamenta la “amnesia de Occidente”– pero Putin no. Vio claramente que Occidente saludó su anexión de Crimea encogiéndose de hombros, y que solo cuatro años después Rusia ya era la alegre anfitriona del Mundial de fútbol. Los ucranianos no estaban reforzando sus defensas antiaéreas para protegerse contra este momento. No hubo ningún congelamiento de activos para los oligarcas de Londongrado [nombre despectivo para los millonarios rusos que viven en Londres. N. del trad.]. Putin entendió la señal: tenía luz verde.

¿Y qué queremos hacer para detenerle ahora, en que ya se está metiendo en la casa de su vecino? Las últimas rondas de sanciones económicas no le paralizan – no cuando Moscú tiene amigos, empezando por China, dispuestos a amortiguarle el golpe. Incluso si estas medidas fueran más fuertes, tampoco hay garantía de que funcionen: tanto Bashar al-Assad como el régimen de Teherán han enfrentado sanciones durante años y todavía están de pie; su comportamiento apenas ha cambiado. El problema es obvio: a Putin no le importa si su pueblo sufre. Él vale por el inconveniente que le pueda suponer a sus amigos oligarcas, y vale por las vidas militares rusas que pierda. Para él, conquistar Ucrania – y así eliminar de un plumazo el ejemplo de un vecino democrático que muestra a los rusos que es posible tener una vida diferente a la suya – vale la pena.

Pero si castigar a Putin económicamente no sirve, enfrentarlo militarmente no es plausible ni aceptable. El dictador ruso se ha esforzadioo por recordar a Occidente que el suyo es un “estado nuclear poderoso”. Los analistas dicen que Putin no ve la capacidad nuclear de Rusia como una teoría, sino como parte de su estrategia militar. Nadie querría pelearse con un hombre así, sobre todo porque parece cada vez más irracional e inestable. Las opciones aparentemente más modestas, como imponer una zona de exclusión aérea sobre Ucrania, se topan con los mismos problemas: haría que la OTAN entrase en guerra con Rusia.

Podemos esperar un golpe palaciego contra el zar. Podemos enviar nuestra solidaridad y admiración a aquellos manifestantes contra la guerra rusos lo suficientemente valientes como para tomar las calles, con la esperanza de que de alguna manera puedan derrocar al autócrata que arruina tantas vidas. Pero estos no son más que deseos. La perspectiva más sombría es que Putin ha entendido algo sobre el siglo XXI que pocos de nosotros queremos aceptar: que esta es una era de impunidad, especialmente para aquellos que tienen un arsenal vasto y letal y ninguna vergüenza.

Eso es lo que está en juego en este momento. Beijing lo entiende: si Rusia puede pillar Ucrania, ¿por qué China no puede llevarse Taiwán? Kseniia también lo entiende: es una joven residente de Kiev que, tras pasar una noche en una estación de metro, dijo a la BBC: “Somos como un escudo para Europa y para el mundo. Luchamos por la libertad del mundo.” Tiene razón y, sin embargo, ella y su país se han quedado terriblemente solos.

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Artículo de Jonathan Freedland
Publicado / actualizado en The Guardian el sábado, 26 de febrero de 2022

Traducido del inglés por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original: https://www.theguardian.com/commentisfree/2022/feb/25/putin-west-gave-him-green-light-russia-ukraine

THE GUARDIAN – VIERNES, 6 DE MARZO 2018

Victor Olisa, ex jefe de diversidad de la policía metropolitana (Met) y jefe de policía local de Tottenham, ha advertido que Scotland Yard parece haber perdido el control de las calles de Londres, y ha acusado a la dirección de la Met de un “silencio ensordecedor" ahora que el número de asesinatos en la capital en lo que va del

año

ha pasado de 50: un día en el que otros dos asesinatos han ocurrido en Hackney (este de Londres), Olisa ha dicho que temía que la violencia empeorara, y que los recortes presupuestarios y las nuevas exigencias que se hace a la policía estaban sacando a los agentes de la calle, lo que imposibilita la recolección de información. “Las comunidades dicen que ya no ven policías”, dijo. “A la gente con la que he hablado le parece que la policía ha perdido el control de los espacios públicos y de las calles”

Paul Manafort, exdirector de campaña de Donald Trump, autorizó una operación mediática secreta a nombre del expresidente de Ucrania consistente en artículos sobre operaciones encubiertas, en menciones en el Wall Street Journal y sitios web norteamericanos, y en informes anónimos contra Hillary Clinton: el proyecto fue diseñado para impulsar la reputación del entonces líder de Ucrania, Viktor Yanukovych, y fue parte de un “lobby” multimillonario llevado a cabo por Manafort en nombre del asediado gobierno de Yanukovych, según correos electrónicos y documentos revelados ayer

"Mi fuerza crece día a día”: 32 días después de que su padre y ella colapsaran por un ataque con gas nervioso, Yulia Skripal (foto) ha enviado un desafiante mensaje donde dice que cada día se fortalece más, y que agradece a los británicos que la ayudaron a ella y a su padre

THE TIMES – LUNES, 2 DE ABRIL 2018

La fuerza policial más grande de Reino Unido ha abandonado su política de creer automáticamente a las víctimas después de una serie de investigaciones erróneas sobre presuntos crímenes sexuales: Cressida Dick, comisionada de la Policía Metropolitana, dijo que había informado a los oficiales que deben tener una mente abierta cuando se hace una denuncia y que el papel era investigar, no creer ciegamente: “uno comienza con mente completamente abierta, absolutamente. Es muy importante para las víctimas sentir que se les va a creer. Nuestra posición predeterminada es que, por supuesto, es probable que les creamos, pero somos investigadores y tenemos que investigar”

Más de 17,000 miembros han abandonado el Partido Laborista en los últimos tres meses debido a que las diferencias sobre antisemitismo y Rusia han erosionado la base partidaria de Jeremy Corbyn: las cifras internas de afiliados muestran que el partido ha perdido alrededor del 3% de sus partidarios remunerados desde el comienzo del año, la semana pasada cientos de miembros han renunciado al partido, y más de 3.000 no han renovado sus pagos por domiciliación bancaria, dijeron los informantes; Corbyn cerró su página personal de Facebook ayer después de ser acusado de pertenecer a grupos en los que la gente había publicado contenido antijudío, siendo su crítica de la eliminación de un mural antisemita lo que causó la última disputa entre partidarios

Exponen intentos rusos de incitación al disenso y difusión de desinformación en una serie de documentos filtrados, que muestran lo que el Kremlin está dispuesto a pagar por hackers, propaganda y “manifestaciones a sueldo”: correos electrónicos pirateados enviados por personalidades vinculadas a Moscú describen una guerra sucia de trampas en Ucrania, invadida por orden de Vladimir Putin en 2014; analistas dijeron que han desvelado los peligros que enfrentan Reino Unido y sus aliados porque Rusia ha utilizado las mismas armas de desinformación, soborno y distorsión para atacar a Occidente

Foto de los corderitos no deseados Milkybar y Chocolate, que han escapado de la mesa del día de Pascua después de ser adoptados, junto a otros 15, por la organización benéfica Haven Watch en Cheshire; las jóvenes criaturas están al cuidado de pequeños propietarios y voluntarios en la zona