Vacunan a jóvenes desde la próxima semana

HOY — MARTES, 14 DE SEPTIEMBRE DE 2021

Vacunan a jóvenes desde la próxima semana

El Gobierno ha aceptado la recomendación de los directores médicos de Reino Unido, de que se ofrezca a los niños de 12 a 15 años una primera dosis de la vacuna contra el coronavirus de Pfizer/BioNTech en Inglaterra desde la próxima semana.

Al hacer el anuncio en la Cámara de los Comunes, el ministro de vacunación Nadhim Zahawi dijo: ‘Ahora nos moveremos con el mismo sentido de urgencia que hemos tenido en todo nuestro programa de vacunación.’

El secretario de salud Sajid Javid dijo: ‘He aceptado la recomendación de los directores médicos de ampliar la vacunación a personas de 12 a 15 años, protegiendo a los jóvenes de contraer COVID-19, reduciendo el contagio en las escuelas manteniendo a los alumnos en el aula.’

‘Estoy muy agradecido por el asesoramiento experto que he recibido del Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización y de los Directores Médicos de Reino Unido.’

El anuncio se produce luego que los expertos dijeran que vacunar a niños entre 12 y 15 años sería una ‘herramienta útil’ para reducir la interrupción de clases.

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Portadas del día

The Times – Mayores de 50 recibirán vacuna de refuerzo en invierno
The Telegraph – Indican a padres que vacunen a sus hijos
The Guardian – Gobierno acelera campaña con vacunas de refuerzo para mayores de 50
Daily Mail – Vuelven a meternos miedo
Metro – Vacunarán a chicos de 12 años
The Independent – NHS y escuelas enfrentan duro invierno de covid
Daily Express – Boris confía que su plan no incluya confinamiento
Daily Mirror – Vacunas para chicos en cuestión de días
i news – Vacunas para niños desde la próxima semana
Financial Times – Tesoro descarta ‘túnel estúpido’ de Boris
The Sun – Vacunación en campaña

Estantes vacíos, taxis vacíos

Foto: Tony Monblat / flickr (CC BY-SA 2.0)

El Brexit está invirtiendo la historia de éxito de Londres

Después del final de la Segunda Guerra Mundial, Gran Bretaña todavía tenía que hacer frente a la escasez — en buena parte, gracias al racionamiento impuesto por el Gobierno. La condición de la balanza de pagos británica en la posguerra era ciertamente débil, una de las razones por las que a los consumidores no se les permitía comprar lo que querían. Y la mala suerte también jugó un papel: un verano muy húmedo en 1946, seguido poco después por una horrible helada de invierno, destruyó gran parte de los suministros de trigo y patata en Gran Bretaña.

El racionamiento finalmente llegó a su fin en 1954, cuando la carne finalmente se pudo comprar sin restricciones. Un año antes, los dulces fueron retirados del racionamiento, lo que sin duda condujo a un auge en la demanda de dentistas en los años siguientes. A partir de entonces, solo alarmas esporádicas relacionadas con el petróleo han sacudido el barco — la gasolina se racionó después de la crisis de Suez de 1956, y estuvo a punto de ser racionada después del embargo de petróleo árabe en 1973.

Las colas no han desaparecido por completo, por supuesto. La oferta de atención médica gratuita, por ejemplo, realmente no tiene otra alternativa. Sin embargo, en su mayor parte, nos hemos acostumbrado a un mundo en el que nuestras demandas se satisfacen en gran medida con facilidad: nos hemos beneficiado de ser parte de una cadena de suministro global compleja pero eficaz.

Hasta ahora, en que algo muy extraño está sucediendo en nuestra economía. En Londres estamos experimentando una escasez sorprendentemente desconocida. Intente reservar un taxi con Addison Lee en la aplicación de su teléfono móvil y, si de algo sirve mi experiencia reciente, es probable que reciba un mensaje que diga: «Lo sentimos; tenemos reservadas todas las unidades en su área en este momento». Si planea comer en su restaurante local un lunes o martes por la noche, es posible que descubra que está cerrado debido a la escasez de personal. Cuando consiga una mesa podría notar que, por la misma razón, el servicio es lento. Visite su supermercado y probablemente descubrirá que los estantes están mucho más vacíos de lo que solían estar. A finales de agosto Steve Murrells, director ejecutivo de Co-operative Group, admitió que «la escasez [en los supermercados] está en un nivel peor que en cualquier otro momento que yo haya conocido».

En todo el país, no es difícil averiguar qué está sucediendo. Hubo casi un millón de vacantes en los tres meses hasta julio — tres veces más que a la mitad de la pandemia, a principios del verano del año pasado. Más aún, las vacantes son más altas ahora que en cualquier otro momento desde que comenzaron los registros hace 20 años. Hay una notable escasez de mano de obra en construcción, hotelería, restauración, artes, entretenimiento y recreación. Al mismo tiempo, los salarios están aumentando más rápidamente de lo habitual: es lo que sucede cuando las empresas compiten por los escasos trabajadores que hay. Es posible que la producción aún no haya vuelto a los niveles anteriores a la pandemia, pero no hay duda de que varios segmentos del mercado laboral están muy exigidos.

Sí, algo de esto está relacionado con la pandemia. Algunas personas pueden haber decidido dejar de trabajar en restaurantes, preocupadas por la exposición excesiva al Covid-19. Otros pueden haber optado por trabajar desde casa. Sin embargo, pensar que nuestra escasez se debe solo a la pandemia es una tontería.

Sabemos, por ejemplo, que la falta de conductores de vehículos pesados ​​ha sido claramente ocasionada por el Brexit: muchos conductores europeos simplemente se fueron a casa, respondiendo a la incertidumbre del Brexit y al aumento de los impuestos. Y, sin suficientes transportistas, la escasez está surgiendo en otros lugares. También sabemos que muchos restaurantes dependían de la contratación de personal de toda la UE — un proceso que se ha vuelto mucho más difícil desde el Brexit.

La otra semana, estando de vacaciones en Cornwall, entré a un restaurante junto a la playa con la esperanza de comer algo. Me dijeron que, aunque los que habían reservado con anticipación serían atendidos, los que no tenían una reserva solo recibirían bebidas. El restaurante tenía escasez de personal. Un poco más tarde, le pregunté al encargado porqué había escasez, pensando que la culpable era la pingdemic [el exceso de órdenes de confinamiento por contacto estrecho enviadas a través de la aplicación móvil del NHS]. La respuesta era simple: por lo general, el restaurante podía contratar trabajadores ocasionales de España para el verano, pero este año hacerlo les resultó imposible.

Mucha gente teme que los inmigrantes “nos quiten el trabajo”. Sin embargo, en su mayor parte, no es así. Su disponibilidad permite que las empresas se expandan, los servicios mejoren y los clientes estén contentos, una de las razones por las que Londres se ha convertido en una ciudad tan vibrante y próspera en las últimas décadas. Si se invierte todo el proceso, terminaremos experimentando lo contrario: las empresas se contraen, los servicios se deterioran y los clientes se ponen de mal humor. Racionar es una cosa. La autoflagelación económica es otra completamente diferente.

Stephen King (@kingeconomist) es asesor económico senior de HSBC y autor de ‘Grave New World’



Artículo de Stephen King
Publicado/actualizado en Evening Standard el lunes, 13 de septiembre de 2021

Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original en inglés: https://www.standard.co.uk/comment/comment/bare-shelves-no-cabs-brexit-sending-london-success-reverse-b955044.html

Retirar controles fronterizos del Brexit a los alimentos no evitará escasez

Foto: Glen Bowman / flickr (CC BY 2.0)

Gremios de transportistas, minoristas y empresas alimentarias británicas emiten advertencias de cara a Navidades

Líderes empresariales británicos han instado al Gobierno a no retirar la próxima fase de los controles fronterizos del Brexit sobre las importaciones de productos alimenticios de la Unión Europea, ante la creciente presión sobre los suministros de los supermercados en el período previo a la Navidad.

Eliminar la burocracia para la importación de productos como la carne, los huevos y el pescado el 1 de octubre no resolverá el problema, ya que la escasez no es de suministro de alimentos sino de conductores de camiones, afirman.

El gremio preferiría que el Gobierno ofrezca visado temporal a los conductores de camiones extranjeros que abandonaron Reino Unido durante la pandemia, y no pueden o no desean regresar debido al Brexit.

“Si bien es cierto que posponer los controles de productos importados de la UE puede contribuir de alguna manera a mantener los estantes de los supermercados abastecidos en un momento difícil para la cadena de suministro británica, los problemas de suministro se deben en gran medida a la disponibilidad de la mano de obra.»

«Una demora no haría mucho para abordar estos problemas, ni para lidiar con las fricciones comerciales a largo plazo que estamos experimentando,» dijo el director de comercio y estrategia comercial de la Unión Nacional de Agricultores, Nick von Westenholz.

Según las reglas del Brexit, los importadores deben notificar al Gobierno y proporcionar certificados sanitarios para alimentos de origen animal y productos «compuestos», como lasaña, pasteles de cerdo, burritos de pollo y pizzas de pepperoni.

Algunos productos pesqueros o los elaborados con miel, gelatina o caracoles también se verán afectados, según la página del Gobierno GOV.UK.

La Federación de Alimentos y Bebidas (FDF) dice que los grandes importadores, como los supermercados, ya están preparados para estos controles y un retraso solo ayudará a los pequeños proveedores de alimentos en Francia, España y otras partes de la UE que no estén listos.

Fuentes del gremio comercial minorista también han dicho al Gobierno que las demoras «no serían útiles ya que agregarían más incertidumbre».

“La mayoría de nuestros miembros que hacen estos trámites regularmente han realizado una enorme cantidad de trabajo en esto, y han invertido sumas realmente considerables en capacitación, en conseguir nuevas relaciones con los agentes de aduanas y en personal. Todo eso se desperdiciará hasta cierto punto si no comienza el 1 de octubre,” dijo el director ejecutivo de FDF, Ian Wright.

“También significa que habrá una relación asimétrica para las empresas británicas en la que estamos haciendo todo el trabajo respecto a las exportaciones y pagando los costes, mientras que las empresas de la UE no tienen ninguno de estos controles o costes. El Gobierno nos ha estado diciendo firmemente durante los últimos seis meses que no habrá cambios, por lo que su credibilidad está en juego.”

También les preocupa que los retrasos afecten a los grandes proveedores de alimentos británicos que ya han sufrido lo que llaman un «descenso desastroso», con la pérdida de £2.000 millones en ventas cumpliendo con la burocracia en fronteras europeas.

Informes dentro de la industria dicen que el Gobierno parece estar dividido sobre el asunto, y que algunos ministerios consideran una suspensión de la ejecución de los controles fronterizos para ayudar al libre flujo de alimentos, particularmente al alto número de importaciones invernales de climas más cálidos del sur de Europa, o de los almacenes a gran escala de alimentos congelados en Países Bajos y Bélgica.

Dos fuentes del sector minorista dijeron que «no les sorprendería que hubiera un retraso».

Por su parte, el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales ha celebrado una reunión con importantes miembros de la industria el jueves pasado — pero no hizo ninguna precisión sobre si se implementarían dichas demoras.

Algunos esperaban un anuncio el viernes, pero creen que el fuerte repliegue de algunos sectores industriales ha provocado un replanteamiento de ideas.