Protestan ante BBC por cobertura de deceso del príncipe Felipe

Crédito: Lee Jordan / flickrCC BY-SA 2.0

Corporación abre formulario de reclamaciones dedicado en su página web para hacer frente a gran volumen de comentarios

Los espectadores han apagado sus televisores masivamente después de que las emisoras transmitieran una cobertura generalizada de la muerte del Príncipe Felipe, según han revelado cifras de audiencia el sábado, mientras la BBC recibió tantas críticas que ha tenido que abrir un formulario de reclamación dedicado al asunto en su página web.

BBC One y BBC Two retiraron de su parrilla programas de audiencia estelar el viernes por la noche como EastEnders, Gardeners’ World y la final de MasterChef para transmitir simultáneamente tributos pregrabados de los hijos del duque de Edimburgo.

Los televidentes no estaban contentos. BBC One — tradicionalmente, el canal al que los británicos acuden en momentos de importancia nacional — bajó un 6% la semana anterior, según el análisis de las cifras de audiencia de la publicación especializada Deadline. Para BBC Two la decisión fue desastrosa: perdió dos tercios de su audiencia, con solo un promedio de 340.000 personas sintonizando en cualquier momento entre las 7 y las 11 de la noche. ITV sufrió una caída similar después de abandonar su prime time del viernes por la noche para transmitir homenajes al duque.

El programa de mayor audiencia el viernes, con 4,2 millones de espectadores, fue Gogglebox en Channel 4.

Las estaciones de radio nacionales de la BBC reemplazaron su programación con un tributo pregrabado, y algunas más tarde volvieron a propalar música «sombría» para la ocasión: Radio 1 pasaba música melancólica intercalada con anuncios de que su estilo «sonaría un poco diferente».

Algunos equipos de comentaristas radiales de cricket de BBC continuaron brindando cobertura del county cricket — variedad de uno de los pasatiempos favoritos de Felipe — sin saber que nadie podía escucharlos. Incluso se les cerró el blog en directo.

BBC Four fue retirada del aire y reemplazada por un aviso instando a los espectadores a cambiar a BBC One. La emisora debía retransmitir el partido amistoso internacional del equipo de fútbol femenino de Inglaterra contra Francia, pero la emisión fue trasladada al servicio BBC iPlayer y la página web de BBC Sport, aparentemente con la convicción de que mostrar el deporte femenino en internet es más respetuoso que hacerlo en televisión. En el canal infantil CBBC, una pancarta animaba a la audiencia a ver las noticias.

La BBC no dijo cuántas quejas recibió ni hizo ningún otro comentario sobre su cobertura.

Fuera de Reino Unido y en muchos países de la Commonwealth, la muerte del duque fue tratada como un asunto extranjero y la mayoría se centró en la reacción británica a las noticias, aunque en Australia y Nueva Zelanda las emisoras y los periódicos cubrieron sustancialmente la muerte del príncipe consorte.

ABC, la emisora ​​estatal australiana, hizo inmediatamente que los presentadores de su programación habitual aparecieran vestidos de negro. Sin embargo, los periódicos The Age y Sydney Morning Herald mantuvieron la mayor parte de su cobertura habitual, incluyendo fotografías del duque en sus portadas.

La noticia de la muerte de Felipe fue menos notoria en la India, donde el Times of India y el Hindustan Times publicaron pequeñas fotografías junto a las cabeceras de los periódicos. Las noticias se centraban en la relación del duque con su tío, Lord Mountbatten — el último virrey de la India, que supervisó la independencia y la subdivisión del país.

En Kenia, el Daily Nation mostró fotografías en blanco y negro de Philip con uniforme naval en una visita al país. Los periódicos del Caribe se ocuparon más por la erupción del volcán La Soufrière en la isla St Vincent, aunque el Saturday Express de Trinidad sí encontró lugar para una pequeña foto del duque en su portada.

Más allá de la Commonwealth [Mancomunidad de Naciones], la noticia de la muerte del duque ocupó muchas portadas en Europa y Estados Unidos. Philippe Bernard, del diario francés Le Monde, dijo que Philip podría haber sido conocido como ‘el príncipe de las meteduras de pata’ por sus ‘extrañas muestras de afecto, manifestaciones de humor británico o comentarios francamente inapropiados e incluso tontos’.

Aunque la BBC está acostumbrada a encontrarse en medio de toda guerra cultural de Gran Bretaña, su manejo del fallecimiento de Felipe apunta a un problema más profundo: la capacidad que tiene una emisora ​​nacional para obligar al país a llorar a un solo individuo — en una era en la que las audiencias están fragmentadas y son menos reverentes.

Cuando Diana, Princesa de Gales murió en un accidente automovilístico en 1997, la mayoría de los británicos acababa de acceder a un quinto canal de televisión. Aunque el alcance de la BBC entre la población de Reino Unido sigue siendo enorme, el crecimiento de Netflix y YouTube significa que las audiencias tienen otro lugar al que acudir.

Matthew Bannister, que era programador de BBC Radio en 1997, dijo a The Observer: “Fue un conjunto de circunstancias extremadamente difícil y extremadamente diferente. En 1997 nos llegó la muerte de una mujer de 36 años en un accidente automovilístico, completamente inesperado, en medio de la noche. Ahora hablamos del fallecimiento de un hombre de 99 años, lo cual es muy triste, pero no es ni inesperado ni impactante de la misma manera.»

“En ese momento nos guió el estado de ánimo del público, que fue una completa sorpresa para nosotros. Respondimos a los mensajes que recibíamos del público, que abrumadoramente quería que pecáramos de exceso de duelo ante lo que que se estaba produciendo.»

“Obviamente, hubo quienes criticaron ese tratamiento, incluso en ese momento, pero eran una pequeña minoría en comparación con los números que nos enviaban mensajes de conmoción y tristeza. Incluso si hubiéramos tenido redes sociales, podría haber sido más fácil entonces medir lo que algunas personas estaban pensando, pero las redes sociales tampoco son un barómetro completamente fiable de lo que la mayoría de la gente está pensando.»

Trabajadores de BBC News sugieren que la razón de la gran escala de cobertura — planificada desde hace mucho tiempo — es que la corporación todavía lleva las cicatrices del fallecimiento de la Reina Madre en 2002, cuando los periódicos de derecha consideraron que su programación no había sido suficientemente reverente.

Entre otras cuestiones, los medios de comunicación se obsesionaron entonces con el locutor de noticias de la BBC Peter Sissons, quien no llevaba corbata negra cuando anunció al aire el deceso. Más tarde, Sissons afirmó que los directivos de BBC le habían abandonado a su suerte — los mismos que el año anterior habían presentado propuestas para atenuar el alcance de la cobertura de la muerte de la Reina Madre. Sissons contó después que, cuando entró al plató para anunciar el fallecimiento, el realizador le dijo: «No te excedas. Es una mujer muy mayor que tenía que irse en algun momento.»

También está la batalla en curso entre el Gobierno y la BBC sobre la financiación futura de la corporación. Con los problemas que ya tiene el nuevo director general, Tim Davie, luchando contra los parlamentarios conservadores que acusan a la corporación de no ser suficientemente patriótica, la BBC ya ha sido advertida de los riesgos políticos que implica no ser percibida como una voz con el tono adecuado. Un problema que enfrenta la BBC es cuándo volver de la cobertura a la normalidad y la manera de la que va a responder a las quejas.

En una señal de que la corporación está condenada a recibir críticas provenientes de todos los bandos, la campaña activista de derechas Defund the BBC [Retiren la financiación pública a la BBC] ha calificado de «vergonzoso» que la corporación facilitara las reclamaciones sobre su cobertura, diciendo: «La anti-británica BBC ha decidido crear un formulario para fomentar las quejas sobre el volumen de cobertura de la muerte del príncipe Felipe.»

Otro problema es cómo atender a las partes de su audiencia que deseen una alternativa a tan amplia cobertura. A última hora de la tarde del viernes, era otra muerte la que encabezaba la lista de historias más leídas en la página web de la BBC — la del rapero DMX.



Artículo de Jim Waterson y James Tapper
Publicado en The Guardian el 
sábado, 10 de abril de 2021

Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original en inglés: https://www.theguardian.com/media/2021/apr/10/bbc-flooded-with-complaints-over-prince-philip-coverage

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