Johnson está ‘manchado’ por la corrupción, dicen electores

i — MARTES, 27 DE ABRIL DE 2021

Demoledor veredicto para primer ministro luego de drámático día en Westminster

La mitad de los electores cree ahora que hay una ‘cultura de corrupción’ en el Gobierno tras el escándalo de lobby [cabildeo político] de la financiera Greensill, que permitió que un banco en quiebra tuviera acceso a Downing Street y al Tesoro durante varios años.

Funcionarios que investigan cómo el financista Lex Greensill llegó a desempeñar un papel tan importante en Whitehall admitieron el lunes que no han podido encontrar un contrato que establezca su trabajo para el Gobierno, y estuvieron de acuerdo con los parlamentarios que sugirieron que su trabajo era ‘un flagrante y escandaloso conflicto de interés’.

Un reporte para este diario realizado por la firma encuestadora Redfield & Wilton Strategies encontró que, a raíz de las revelaciones de Greensill, el 50 por ciento de las personas en Reino Unido están de acuerdo con la afirmación de que «hay una cultura de corrupción en el Gobierno de Reino Unido», mientras solo el 11 por ciento está en desacuerdo y el 29 por ciento dice que no está de acuerdo ni en desacuerdo. Quienes votaron por el Partido Conservador tienen más probabilidades de estar de acuerdo que en desacuerdo con la afirmación.

Lo que parece aún más probable es que los electores culpen a David Cameron, quien trabajó para Greensill como asesor y presionó repetidamente a ministros y altos cargos de Gobierno para que dieran a esa firma el apoyo financiero de emergencia, con conocimiento de funcionarios del Gobierno aún en sus cargos. El 48 por ciento dijo que su opinión del exprimer ministro había empeorado en las últimas semanas y menos del 30 por ciento dijo lo mismo de Boris Johnson, Rishi Sunak o Matt Hancock.

La encuesta — que preguntó a 1.500 personas durante el fin de semana — encontró que la mitad ha seguido las noticias de Greensill ‘mucho’ o ‘bastante’ mientras que el otro 50 por ciento se informó sobre ellas pocas veces o nunca.

El primer ministro británico ha encargado al abogado Nigel Boardman llevar a cabo una investigación sobre cómo pudo Lex Greensill obtener tal influencia. Fue asesor del Gobierno en materia de financiación de la cadena de suministro durante tres años y luego dirigió un plan que permitía a los trabajadores del NHS acceder anticipadamente a sus salarios.

En declaraciones a un comité de la Cámara de los Comunes, el jefe de ética de la Oficina del Gabinete, Darren Tierney, dijo que el papel de Greensill en Downing Street cuando Cameron era primer ministro seguía siendo ‘poco claro’. Dijo que los funcionarios habían encontrado una carta que ofrecía al banquero un puesto no remunerado en el Número 10 [la oficina del primer ministro británico], pero no habían encontrado un contrato de trabajo formal que respaldara tal oferta.

Cuando el parlamentario conservador David Jones le preguntó si Greensill podría haber accedido a información que le ayudara comercialmente, Tierney dijo: «Creo que es exactamente ese posible conflicto de intereses el que le hemos pedido a Nigel Boardman que revise.» Luego, Jones preguntó: «Quiero decir, usted dice un posible conflicto de intereses, ¿no parece un conflicto de intereses flagrante y escandaloso?» A lo que Tierney respondió: «Sí, sí lo parece.»

Confirmó que Lex Greensill tenía una autorización de seguridad y un pase que le otorgaba derecho a ingresar al Número 10, pero no tenía un escritorio permanente allí y no trabajaba allí habitualmente. Al parecer, fue contratado por el exministro del gabinete Jeremy Heywood — excompañero de trabajo suyo en el banco de inversión Morgan Stanley.

Cummings, aún investigado como ‘soplón’ del confinamiento

THE TIMES — LUNES, 26 DE ABRIL DE 2021

Whitehall desmiente afirmación de que exasesor haya sido absuelto

El funcionario público de más alto rango de Gran Bretaña todavía considera a Dominic Cummings dentro de la investigación sobre quién filtró detalles sensibles de los planes de confinamiento del Gobierno.

Fuentes influyentes [del complejo ministerial] de Whitehall dijeron que Simon Case, el ministro del gabinete, no había absuelto a Cummings de ser el llamado ‘soplón bocazas’ a pesar de las afirmaciones del exasesor de Boris Johnson.

Case debe rendir su testimonio a los parlamentarios hoy. Dejará en claro que las indagaciones continúan en la investigación provocada por la revelación en octubre de que Johnson había decidido implementar un segundo confinamiento.

Una fuente de Whitehall dijo que — a pesar de las afirmaciones de Cummings la semana pasada de que Case le había absuelto de su participación en la filtración — este no era el caso. «Eso bien podría haber sido cierto alguna semana de noviembre del año pasado,» dijo la fuente. “Pero las cosas cambian. Nadie ha sido exonerado y la investigación sigue activa.”

También se espera que Case sea presionado sobre su papel en el escándalo del piso de Johnson en Downing Street, y si sabe de los supuestos planes de Johnson de utilizar un préstamo de £58.000 de un donante conservador para pagar las reformas dispuestas por su prometida, Carrie Symonds.

Se espera que el ministro diga al comité que se enteró de la sugerencia solo después de convertirse en ministro del gabinete el otoño pasado, cuando el primer ministro le pidió consejo.

Se entiende que dictaminó que el uso de los fondos de los donantes no habría sido apropiado, lo que llevó al anuncio del viernes pasado de que Johnson había cubierto el costo de las reformas domésticas él mismo.

La negativa de Case a absolver públicamente a Cummings de ser responsable de las filtraciones envenenará aún más las relaciones entre Downing Street y el exasesor principal. El viernes pasado, Cummings atacó personalmente a Johnson en un blog de mil palabras, en el que le acusó de ser “poco ético” y de estar “por debajo de los estándares de competencia e integridad que el país merece”.

En la publicación, Cummings afirmó que Case le había absuelto a él y al exdirector de comunicaciones de Johnson, Lee Cain, de cualquier participación en la filtración que obligó al Gobierno a adelantar el anuncio del confinamiento — lo cual enfureció al Número 10 de Downing Street.

Afirmó que Case había culpado a Henry Newman — asistente de Michael Gove, quien ahora se desempeña como asesor principal de Johnson.

Aunque se espera que Case se negará a comentar sobre cualquier aspecto de la investigación, la Oficina del Gabinete ha dejado en claro que no cree que Newman sea el responsable. Un portavoz dijo que «los nombramientos de alto nivel en el Número 10 pasan por controles rigurosos,» y una fuente dijo que no lo habrían ascendido si hubiera estado bajo sospecha de estar detrás de la filtración.

El propio Cummings deberá presentar pruebas a los parlamentarios el próximo mes — lo que, según sus allegados, incluirá una afirmación muy dañina de que Johnson estuvo más dispuesto a dejar morir a más personas que a imponer un segundo confinamiento el otoño pasado.

Los allegados del exasesor del primer ministro británico dijeron que tiene «cajas y cajas» de documentos de su época en el Número 10 — que podría usar como evidencia cuando comparezca ante los parlamentarios.

Anoche, Downing Street intentó trazar una línea en el asunto, diciendo que el Gobierno estaba «totalmente concentrado en cumplir con las prioridades de la gente».

En la Cámara de los Comunes, los laboristas intentarán hoy capitalizar el malestar de Johnson con los planes para plantear las afirmaciones de Cummings sobre las reformas en Downing Street.

Liz Truss, la ministra de comercio internacional, se negó ayer a decir si un donante conservador había cubierto inicialmente los costos de reformar el piso de Johnson. El viernes, Downing Street dijo que Johnson había pagado el costo él mismo, pero aún tiene que explicar porqué un donante conservador — Lord Brownlow de Shurlock Row — debió pagar al partido alrededor de £60.000 para cubrir el costo de las renovaciones.

Cuando Andrew Marr en su programa dominical de BBC1 le preguntó repetidamente si el dinero de Brownlow había cubierto inicialmente los trabajos de remodelación, Truss se negó a responder. “Lo que sé es que el primer ministro se ha hecho cargo personalmente de los costos de la remodelación del suelo de su piso,” dijo. «Y eso es lo que la gente en Gran Bretaña quiere saber.»

Una fuente del Gobierno dijo que Case se estaba preparando hoy para las delicadas preguntas del comité de asuntos constitucionales y de administración pública. “De lo que se trata es de hacer todo con la mayor rectitud posible,” dijo la fuente.