Asesor de Johnson dimite luego de lucha de poder en Downing Street

THE DAILY TELEGRAPH — JUEVES, 12 DE NOVIEMBRE DE 2020

Lee Cain, aliado de asesor principal Dominic Cummings, renuncia luego de que Carrie Symonds encabezara revuelta por su ascenso a jefe de gabinete

Uno de los asesores más importantes de Boris Johnson ha dimitido el miércoles por la noche, después de perder una lucha de poder muy pública con la prometida del primer ministro, Carrie Symonds.

Lee Cain renunció como director de comunicaciones de Boris Johnson después de que Symonds vetara efectivamente su ascenso a jefe de gabinete de Downing Street.

El desenlace se produjo después de una extraordinaria batalla informativa entre aliados de Symonds y los de Cain, entre quienes se encuentra el asistente de mayor rango de Johnson, Dominic Cummings — que inició una guerra civil en el corazón del Número 10.

Es probable que la partida de Cain, que dejará su puesto a finales de año, disminuya la influencia de Cummings — su compañero en la campaña Vote Leave, que apoyó el Brexit en 2016 — y dará lugar a preguntas inevitables sobre su futuro.

Cain y Cummings, dos de los cuatro asesores más importantes de la oficina del primer ministro, terminaron perdiendo una apuesta de alto riesgo contra Symonds y Allegra Stratton — quien se convertirá en el rostro de Downing Street cuando comiencen las conferencias de prensa televisadas a diario, y quien también se había opuesto al nombramiento de Cain.

Parlamentarios conservadores habían expresado su «desesperación» por el hecho de que Downing Street estuviera dividido por luchas internas en un momento de crisis nacional, y Johnson enfrentaba tener que elegir entre dos de las mujeres más importantes del Número 10 [la oficina del primer ministro] y sus ayudantes más importantes.

Por su parte, el canciller británico Rishi Sunak hizo su propia intervención al decir a la bancada conservadora en el Parlamento que tiene un “deber más alto para con la gente de esta nación” y que el público “confía en nosotros” para ayudarlo a superar la pandemia. Los comentarios — vertidos en una reunión del influyente grupo parlamentario conservador 1922 Committee — fueron vistos como una orden de concentrarse en su trabajo, y de no distraerse con los sucesos en Downing Street.

El miércoles por la noche, parlamentarios de alto nivel instaron a Johnson a utilizar la crisis para «reiniciar» su operación en Downing Street nombrando a una figura conservadora con experiencia que pueda tender puentes entre el Número 10 y la bancada del partido en el Parlamento.

En un día de dramáticos movimientos en Downing Street, Symonds encabezó una revuelta de las mujeres del Número 10 contra el ascenso de Cain, al hacer saber que se oponía a que él se convirtiera en la mano derecha del primer ministro británico.

Sus aliados dijeron que Symonds estaba «incómoda» con el nombramiento, y cuestionaron la idoneidad de Cain para el cargo.

Se entiende que Stratton — que habría tenido que reportar a Cain de haberse producido su ascenso — también se opuso, y ambas mujeres expresaron su descontento por los modos a veces ásperos de Cain, cuestionando una estrategia de comunicación bajo su liderazgo.

Sin embargo, el miércoles Cain dijo que «después de cuidadosa consideración, esta noche he dimitido como director de comunicaciones del Número 10, y dejaré el cargo a fin de año.»

Confirmó que le había sido ofrecido el puesto de jefe de gabinete, diciendo que había sido un «honor» que le pidieran ocupar el cargo.

Johnson, por su parte, le describió como «un verdadero aliado y amigo» al que «se echará mucho de menos».

Cain será reemplazado como director de comunicaciones por James Slack, actualmente portavoz oficial del primer ministro, quien ha trabajado tanto para Johnson como para Theresa May en un puesto de funcionario del estado.

Johnson se había acercado a Cain el fin de semana para discutir su nombramiento como jefe de gabinete para que Symonds presentara su objeción inmediatamente, dijeron fuentes internas.

Un ascenso para Cain habría asegurado que la autoridad de Cummings no tuviera freno de ningún nuevo cargo en la oficina del Primer Ministro.

En cambio, el miércoles por la noche, parlamentarios conservadores pidieron a Johnson que comenzara de nuevo con su mejor equipo.

Sir Charles Walker — vicepresidente del 1922 Committee — dijo: «El primer ministro tiene que usar esta crisis como corresponde, y conseguir que alguien en el Número 10 de Downing Street a quien los parlamentarios conozcan y respeten, y que tenga los intereses del primer ministro y del partido enteramente en el corazón.»

«Esta es una oportunidad para un reinicio, y para encontrar a un conservador que está arraigado en el partido.»

Líderes conservadores instan a Johnson, por su parte, a que nombre a David Canzini — aliado cercano de Sir Lynton Crosby que ayudó a dirigir la campaña de liderazgo de Johnson — en el cargo.

La renuncia de Cain aumentará inmediatamente la influencia de Symonds y Stratton — quien asumió el cargo el mes pasado después de servir como jefa de comunicaciones del canciller Sunak.

Se entiende que ambas estaban descontentas con que el equipo principal de Johnson estuviera conformado exclusivamente por hombres, incluido el secretario del gabinete Simon Case.

Johnson ya estaba bajo presión de altos parlamentarios conservadores para que nombre a un líder del partido para que se convierta en su jefe de gabinete y construya puentes entre el Número 10 y los parlamentarios.

Sajid Javid, el excanciller, se presentó para el puesto, y otros nombres relacionados con el cargo incluyen al ministro de cultura Oliver Dowden y a los exministros Greg Clark y Sir Michael Fallon.

Se entiende que Cain presentó su renuncia a su cargo actual la semana pasada, quejándose de que si Stratton se convertía en rostro del Número 10, y se nombraba un nuevo jefe de gabinete, él sería dejado de lado. Johnson luego discutió con él la idea de un ascenso.

Una fuente cercana a Johnson dijo a The Telegraph que sospechaban que Symonds habría identificado a su candidato preferido para el puesto, diciendo: «[Ella] no se va a tomar esto en silencio […] Ya tendrá a alguien en mente.»

Sin embargo, allegados de Cain defendieron su historial, y dijeron que hubiera sido la elección correcta.

Uno dijo: “Cuando Boris estaba en el hospital y Dominic Cummings estaba postrado en Durham con el coronavirus, Lee se quedó al frente del show. No solo las comunicaciones, estaba analizando todos los aspectos de la política.»

“El hecho es que su función ya va mucho más allá de las comunicaciones, por lo que su puesto de trabajo no influirá mucho en lo que hace día a día.»

«Pasa más tiempo cara a cara con el primer ministro que nadie, excepto Dom.»

Cain trabajó para Johnson como su asesor de medios en el Ministerio de Asuntos Exteriores, y permaneció a su lado cuando renunció al cargo de ministro por el acuerdo del Brexit de Theresa May.

Otro aliado dijo: «Ha estado al lado de Boris desde antes de que Carrie entrara en escena, y cuando Boris renunció la gente le dijo que debería conseguirse otro trabajo. Pero él se mantuvo fiel a Boris, y el primer ministro confía en él ciegamente.»

Stratton no era la candidata preferida de Cain para encabezar las conferencias de prensa de Downing Street cuando sean diarias desde el próximo año, y como jefe de gabinete habría sido superior de ella.

A pesar de ello, se entiende que Stratton dejó en claro que debe tener acceso directo al Primer Ministro para poder hacer su trabajo.

Symonds ha sido el foco de una creciente especulación sobre su influencia sobre el Primer Ministro y la política del Gobierno, desde que la pareja se comprometió hace casi un año.

La madre de 32 años — que dio a luz a Wilfred, hijo de la pareja, en abril — es una apasionada defensora de la vida silvestre y respondió preguntas en enero después de conocerse que había sido informada por activistas por los derechos de los animales antes de que el Gobierno cancelara un sacrificio planificado de tejones.

Se entiende que Cain y Symonds dejaron de hablarse cuando ella publicó fotografías suyas sentada en un banco con Johnson en su cuenta de Instagram sin decírselo, en junio del año pasado.

Los amigos de Johnson han estado buscando un nuevo jefe de gabinete para Johnson desde el verano, según las fuentes, en parte para asumir algunas de las funciones de Lord Udny-Lister, de 71 años, veterano del Ayuntamiento de Londres y principal asesor estratégico de Johnson.

Un amigo dijo: «No es un secreto que Ed Lister se estará yendo en algún momento y, por lo tanto, necesitan fortalecer el núcleo del equipo y han estado buscando varias opciones.»

Otro parlamentario conservador dijo: «No deberíamos estar con asuntos como éste solo 11 meses después de una victoria electoral aplastante.»

¡No fallen esta vez!

METRO — MIÉRCOLES, 11 DE NOVIEMBRE DE 2020

Expertos hacen advertencia mientras Gobierno ordena implementar vacunación los 7 días de la semana | Inyecciones empiezan en diciembre en carrera para ‘volver a la vida normal’ en Semana Santa

La vida ‘podría volver a la normalidad en Semana Santa’ siempre que los ministros no ‘estropeen’ la entrega de la vacuna contra el coronavirus, dijo ayer a los parlamentarios uno de los principales expertos en inmunología del mundo.

Sir John Bell — miembro del grupo de trabajo gubernamental sobre vacunas — dijo que otros dos equipos además de Pfizer podrían producir una inyección para los trabajadores de primera línea y personas vulnerables antes de Navidad.

Además, Bell dijo al comité científico de la Cámara de los Comunes que hay una ‘probabilidad del 70 al 80 por ciento’ de que la pandemia termine en la primavera. «Eso es siempre que (el Gobierno) no arruinen la distribución de la vacuna,» dijo. «Ese no es mi trabajo, pero, siempre que no lo arruinen, todo estará bien.» El profesor de la Universidad de Oxford pronunció su veredicto después de que Pfizer dijera que no había encontrado «efectos secundarios graves» de su vacuna, y que es «90 por ciento efectiva».

El ministro de sanidad Matt Hancock fue cuestionado también sobre si el Gobierno estaba a la altura de la tarea de entregar la vacuna, considerando su historial de Covid-19. «La implementación del sistema de prueba y rastreo, y la adquisición temprana de EPP, no fueron tan fáciles como podríamos haber esperado,» dijo el ministro de sanidad de la oposición, Jonathan Ashworth. ‘Entonces, ¿cuál es el plan?’

Hancock respondió que la operación de siete días a la semana, que comenzaría el próximo mes, se basará en «planes probados y comprobados para la gripe que implementamos cada otoño,» y añadió: “La logística es compleja, las incertidumbres son reales y la escala del trabajo es enorme. Pero sé que el NHS estará a la altura. Sé que estarán a la altura de este desafío […] para inyectar esperanza en millones de brazos este invierno.»

Reino Unido ha ordenado 10 millones de dosis de la vacuna de Pfizer, y Hancock ha puesto el NHS en orden de inamovilidad para comenzar a administrarlas a principios de diciembre. Sin embargo, el medicamento debe mantenerse a -70°C, lo que hace imposible almacenarlo en la mayoría de los hospitales, farmacias o consultas médicas.

Las declaraciones de Hancock se produjeron mientras la baronesa Dido Harding — directora del programa Test and Trace, al que se destinaron £12.000 millones de los contribuyentes — defendía su desempeño después de que el comité de asesores científicos del Gobierno (SAGE) dijera que solo está obteniendo un «efecto reducido». La alta funcionaria y exjefa de TalkTalk dijo a los parlamentarios que la capacidad de pruebas se había multiplicado por 17 desde principios de agosto, y que ella había «construido algo del tamaño de [todas las tiendas de la cadena de supermercados] Asda en cinco meses».

Las muertes por coronavirus están ahora en su nivel más alto desde principios de junio y representan el 12 por ciento de todas las muertes, según la Oficina de Estadísticas Nacionales. Se registraron un total de 1.379 muertes en Inglaterra y Gales en los siete días hasta el 30 de octubre. La cifra aumentó en 532 ayer, la cifra diaria más alta desde mayo. El número de casos también aumentó, de 20.018 a 20.412.

Hancock dijo también a los parlamentarios que, después de una prueba exitosa en Liverpool, se implementarán pruebas masivas en 67 áreas de autoridades locales utilizando kits que ofrecen resultados en tan solo 15 minutos.

«Cada uno tendrá la capacidad de evaluar al 10 por ciento de su población en 7 días,» dijo. «Las pruebas brindan confianza, y es esa confianza la que ayudará a que Gran Bretaña se recupere.» El ministro agregó que también se introducirán pruebas dos veces por semana para el personal de primera línea del NHS, pero insistió en que la prioridad de la convocatoria a familiares de residentes en hogares de ancianos dependerá de las autoridades locales.

Sir John dijo que el actual período de aislamiento de 14 días disuadía a las personas de hacerse la prueba, y dijo que las pruebas masivas deberían permitir que las personas reciban ‘pasaportes de libertad’.

Bell dijo a los parlamentarios: “Vivimos en un mundo en el que necesitamos reabrir la sociedad. Por el momento no tenemos esa estructura porque toda la filosofía ha sido, ‘vamos a castigar [a la sociedad]’, en lugar de ‘vamos a darle [a la sociedad] un objetivo que alcanzar’.»

Mientras tanto, se ha comunicado a las universidades que concluyan las clases presenciales a principios de diciembre, para que los estudiantes tengan tiempo de regresar a casa y continuar con sus estudios por internet.