Reducirán consultas médicas para que millones reciban vacuna para el Covid

THE GUARDIAN — MIÉRCOLES, 11 DE NOVIEMBRE DE 2020

Médicos de familia serán reasignados a más de 1.200 nuevas clínicas que atenderán toda la semana

Los servicios de los GP (médicos de cabecera) se reducirán hasta bien entrado el año 2021 para que los médicos de familia puedan inmunizar a millones de personas contra el coronavirus en nuevas clínicas que funcionarán los siete días de la semana, ha informado NHS England.

Autoridades de sanidad advirtieron que los consultorios no podrán ofrecer su gama completa de atención a los pacientes a partir del próximo mes, ya que médicos y enfermeras estarán inmersos en la administración de inyecciones en más de 1.200 centros de vacunación masiva en toda Inglaterra, los cuales podrían situarse en pabellones deportivos, centros de conferencias y centros al aire libre.

La noticia se conoce después que Gran Bretaña reportara el martes 532 nuevas muertes dentro de los 28 días posteriores a una prueba positiva de Covid-19, la cifra diaria más alta desde mayo. Unas 20.412 personas dieron positivo por Covid-19, un poco menos que el día anterior.

Si bien las vacunas de Covid se consideran cruciales para permitir un regreso gradual a la normalidad, hay creciente preocupación por la presión sobre un NHS ya exigido y el efecto en los pacientes, después de que se suspendiera gran parte de la atención normal durante la primera ola de la pandemia.

El lunes, la primera posible vacuna de Covid-19 arrojó resultados provisionales prometedores, con ensayos globales que mostraron una efectividad del 90%. Gran Bretaña ha comprado 40 millones de dosis de la vacuna Pfizer/BioNTech — suficientes para inmunizar a 20 millones de personas con dos dosis cada una — y espera comenzar a distribuirlas entre ancianos y trabajadores asistenciales y sanitarios en unas semanas.

NHS England ha acordado con la Asociación Médica Británica que los médicos de familia desempeñen el papel principal en una campaña de vacunación de una escala y complejidad sin precedentes en los 73 años de historia del NHS, descrita por el ministro de sanidad Matt Hancock como una «gigantesca operación logística”.

En una carta a las autoridades médicas confirmando el acuerdo, el NHS aceptan que los consultorios de los GPs no podrán funcionar como de costumbre mientras sus médicos están comprometidos con las tareas de inmunización. «También reconocemos que la carga de trabajo adicional de un programa de vacunación de Covid-19 puede requerir prácticas para priorizar la actividad clínica,» escribió la doctora Nikki Kanani, directora médica de atención primaria de NHS England.

Los GP habilitarán al menos 1.260 centros de vacunación masiva en toda Inglaterra. Se les pagará £12.58 cada vez que ellos o un enfermero practicante administren una de las dos dosis que se espera que cada receptor tenga, con varias semanas de diferencia, de las vacunas que hayan sido aprobadas por los reguladores de medicamentos europeos y británicos, con la esperanza de incluir el Pfizer/BioNTech. Al menos 975 personas a la semana recibirán una dosis en cada puesto de vacunación.

Hancock anunció el martes que los servicios de atención primaria recibirán £150 millones para ayudarlos a contratar más médicos de cabecera y ampliar la ayuda que brindan a los pacientes afectados por la enfermedad, incluyendo a los que padecen «Covid prolongado». Se desconoce cuánto más recibirán los médicos de cabecera por dispensar inyecciones para el Covid.

Sin embargo, las autoridades médicas expresaron su preocupación de que el NHS no tenga suficiente personal o infraestructura — como congeladores para almacenar vacunas y camiones para transportarlas — y podría verse envuelto en una «lucha desesperada» por equipos como la que se aprecia en la primavera para equipos de protección personal (EPP) y respiradores.

El director del Royal College of GPs (RCGP) dijo a The Guardian que la escasez generalizada de médicos de familia y la presión actual en los consultorios significaban que los médicos de hospital también tendrían que ayudar.

Según las nuevas leyes anunciadas por el Gobierno, se permitirá que una gama más amplia de trabajadores sanitarios — como parteras, paramédicos, fisioterapeutas y farmacéuticos — administren vacunas contra la gripe y potencialmente contra el Covid-19.

“La carga de trabajo y la presión por recursos que enfrentaba la práctica médica general antes de la pandemia todavía existen, y deben abordarse. Los médicos de cabecera y nuestros equipos no podrán ofrecer este programa solos,» dijo el profesor Martin Marshall, presidente del RCGP.

«Necesitaremos el apoyo de otros profesionales sanitarios en la comunidad y, potencialmente, de colegas de atención secundaria [hospitalaria], como los que atienden a pacientes ambulatorios.»

Los médicos de cabecera también necesitan «claridad sobre qué trabajo tenemos que dejar de hacer para crear capacidad e implementar el programa de vacunación por Covid,» añadió.

El doctor Nick Scriven, expresidente de la Sociedad de Medicina Aguda — que representa a los médicos de hospitales — dijo que las autoridades del NHS y los ministros tendrán que superar «una serie de desafíos» para garantizar que la implementación de la vacuna tenga éxito.

“Esto es algo muy complejo. Dos inyecciones, con tres semanas de diferencia, y las personas tienen que recuperarse en algún lugar durante 15 minutos después de recibirla; eso es mucho más complejo que administrar la vacuna contra la gripe de invierno.»

“Esta es una tarea sin precedentes para el NHS y el país. El NHS no tiene el equipo y la logística para hacer esto hoy. Pero podrá hacerlo con suficiente antelación. La mera logística puede significar que la implementación de la vacuna lleve más tiempo de lo que la gente imagina y espera. Quizás por eso Boris Johnson el lunes instaba a la gente a no dejarse llevar demasiado por el optimismo.»

Ruth Rankine — directora de la Red de Atención Primaria de la Confederación NHS — dijo que era inevitable que los pacientes tengan menos acceso a la atención de un médico de cabecera debido a la iniciativa de inmunización. “La implementación de un programa de vacunación a esta escala desde cero significa que no es factible seguir como de costumbre, por lo que las expectativas del público deberán gestionarse a nivel nacional.”

Sin embargo un alto funcionario de Whitehall dijo que llevar la vacuna a donde se necesita no debería plantear problemas, porque NHS England ha pasado meses organizando vehículos de transporte para almacenamiento en frío. «Esto definitivamente ya está sucediendo,» dijo la fuente.

Richard Wilding, profesor de estrategia de la cadena de suministro en la Universidad de Cranfield, dijo que el NHS necesitaría adquirir cantidades significativas de hielo seco para almacenar y transportar vacunas, así como contenedores especializados de temperatura suficientemente baja. También necesitaría abundantes suministros de congeladores, jeringas, agujas y EPP para quienes los administren, agregó.

El Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (DHSC) ha dejado a NHS England a cargo de supervisar la entrega de la vacuna, que se ampliará el próximo año al resto de la población. Eso significa que — a diferencia del suministro de equipos de protección personal y respiradores cuando se produjo la pandemia — NHS England será responsable de garantizar que la campaña tenga suficientes recursos. Está previsto que la entidad publique el plan de despliegue la próxima semana.

Un portavoz del DHSC dijo: “El NHS tiene vasta experiencia en la implementación de programas de vacunación generalizados, y se ha realizado una gran cantidad de planificación para garantizar que nuestro servicio de salud esté listo para implementar una vacuna para el Covid-19.»

“Esto incluye poner en práctica experiencia en logística, transportes, EPP y una fuerza laboral ampliada para garantizar que podamos implementar vacunas rápidamente una vez que hayan cumplido con estándares sólidos de seguridad y eficacia, y hayan sido aprobadas por el regulador de medicamentos.”

El miércoles, la Comisión Europea autorizará formalmente a los estados miembros de la UE la compra de 300 millones de dosis de la vacuna Pfizer/BioNTech.