Gran Bretaña, con prisas por acercarse a la nueva Casa Blanca bajo Joe Biden

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Johnson y Starmer compiten para dar bienvenida a Joe Biden

Boris Johnson se quedó despierto en su piso de Downing Street hasta la madrugada del miércoles, viendo cómo se desarrollaban las elecciones estadounidenses. No creía en las afirmaciones de victoria del presidente Trump. “Biden ya lo tiene,” escribió en un mensaje enviado mucho antes de que cambiara la narrativa de la carrera.

Sir Keir Starmer, mientras tanto, se mantuvo al tanto de los hechos a través de un grupo de Whatsapp con sus asistentes titulado Let’s Go Joe! [¡Vamos Joe!] e ilustrado con una imagen del candidato con gafas oscuras de aviador.

Ambos hombres se han estado preparando para este momento durante meses. El desenlace de la presidencia de Trump no ha sido inesperado ni — contrariamente a algunas afirmaciones — del todo desagradable en el número 10 de Downing Street.

Johnson, inicialmente preocupado por Trump, se volvió más cauteloso. Se dice que quedó conmocionado luego de la defensa que el presidente norteamericano hizo de la extrema derecha ante los enfrentamientos en Charlottesville, Virginia, en agosto de 2017.

El profesor John Bew — asistente de asuntos exteriores de Johnson — ha estado hablando discretamente con el equipo de Joe Biden, buscando formas de sortear la prohibición de contacto con gobiernos extranjeros durante la campaña. Por su parte Dame Karen Pierce, la embajadora de Reino Unido en Washington, ha estado cultivando demócratas que probablemente estén en la administración de Biden.

Sir Keir tiene poca o ninguna experiencia en asuntos exteriores, pero el líder laborista ha estado manteniendo reuniones virtuales con “progresistas” en todo el mundo desde su elección en la primavera.

A principios de otoño, participó en una conferencia por Zoom con Ben Rhodes, asesor adjunto de seguridad nacional del presidente Obama, y ​​otros demócratas de alto rango. “Realmente, la reunión fue acerca de cómo hacer frente a las guerras culturales,” dijo un alto cargo laborista.

“[Se trató acerca de] cómo no caer en las trampas tendidas por populistas como Trump. Viste cómo Keir no mordió el anzuelo con el asunto de [la estatua de] Churchill o la disputa sobre Rule, Britannia — de eso se trataba ese consejo.”

Uno de los asistentes a la conferencia dijo: “Los progresistas hemos estado a la defensiva durante demasiado tiempo; por supuesto que estamos interesados ​​en compartir notas.”

A Rhodes no le encanta el primer ministro británico, como fue evidente el mes pasado cuando citó en Twitter una noticia de primera plana del Sunday Times titulada “El Número 10 entra en pánico, deja a Trump y corteja a Biden”, añadiendo: “Soy lo suficientemente mayor para acordarme que Boris Johnson dijo que Obama se oponía al Brexit porque era keniano.” Rhodes es partidario de una corriente de opinión demócrata que ve a Johnson como lo ve el presidente saliente, “el Trump británico”. Esta línea de pensamiento preocupa profundamente a los altos cargos de la política exterior de Reino Unido.

Hace quince días Lisa Nandy, la ministra de exteriores de la oposición, realizó una llamada virtual con Teddy Goff, quien dirigió la campaña digital de Obama, y ​​Jess Morales Rocketto, quien supervisó las operaciones de la campaña de Hillary Clinton hace cuatro años. Rocketto destacó el uso que Trump estaba haciendo de la adopción del socialismo por parte de algunos demócratas para atraer el voto masculino latino, para quienes esa palabra tiene connotaciones muy negativas.

Es probable que Goff — que algunos esperan sea parte de la Casa Blanca de Biden — sea un valioso puente con el laborismo en los meses y años venideros. Mientras buscan forjar vínculos, Morgan McSweeney, jefe de gabinete de Sir Keir Starmer, ha sido apoyado por David Lammy, el ministro de justicia de la oposición y amigo de Obama que pasó tiempo con él en Washington antes del confinamiento en marzo, y quien ha ayudado presentándole a funcionarios clave.

Los dos grandes cálculos políticos que enfrenta Johnson desde una administración de Biden se relacionan con el Brexit y la próxima revisión de defensa y seguridad.

Un Brexit sin acuerdo es una opción menos aceptable con una nueva administración estadounidense — que ya ha dejado en claro que no habrá acuerdo comercial con Reino Unido a menos que el primer ministro cumpla con los términos del Acuerdo de Retirada y el protocolo de Irlanda del Norte.

“El apellido de soltera de la madre de Biden era Finnegan,” dijo una fuente diplomática. “Este hombre es un miembro totalmente comprometido del caucus [grupo de interés] irlandés. Espera con ansias una visita triunfal como presidente a sus raíces irlandesas, como siempre. Entonces esto es crítico. Cuanto más constructivo y positivo sea el resultado del Brexit, mejor será para la relación del Gobierno británico con Biden. Si terminamos sin acuerdo y reescribiendo unilateralmente el Acuerdo de Retirada, podemos olvidarnos de un acuerdo de libre comercio.”

Cuando Biden estuvo por última vez en la Casa Blanca con Obama, parte de la importancia estratégica de Reino Unido fue su capacidad para influir en la política de la UE, dijo la fuente. “Ese ya no es el caso exactamente en el momento en que Biden buscará reconstruir la influencia y el liderazgo de Estados Unidos en Europa. Si el Brexit se vuelve rencoroso y enojado, entonces nos veremos aislados. La prioridad de esta administración [estadounidense] podría ser reconstruir las relaciones con la Unión Europea. Ya no estamos alrededor de esa mesa. Una de las cosas que podíamos ofrecer a Washington ya no existe. Tendremos que trabajar más duro en las otras cosas.”

Si bien nadie espera que Johnson esté “al frente de la cola” para trabajar con Biden, hay confianza en que se pueden construir puentes.

“La ruta obvia es el cambio climático. Independientemente de lo parecido de sus cortes de pelo, Boris está en un lugar muy diferente al de Donald Trump. El cambio climático es el primero de esa lista,” dijo una fuente de alto nivel. “Querrán trabajar con nosotros en el resultado de esta gran conferencia sobre el cambio climático el próximo año. Querrán influir sobre cuáles son las conclusiones: cómo conseguimos que China e India contribuyan. Cómo aprovechamos al máximo la reincorporación de Estados Unidos [al acuerdo climático de París]. Esa es una entrada bastante importante en una relación más cercana con la administración Biden.”

Lord Darroch de Kew — el último exembajador de Gran Bretaña en Washington — dijo que era vital que el primer ministro británico utilizara su primer contacto con Biden para enfatizar áreas de interés mutuo. “Es fundamental que cuando Johnson reciba la llamada de Joe Biden, la use no solo para felicitarlo, sino también para recordarle porqué le resulta importante Reino Unido,” dijo. “Debería señalar el potencial para trabajar juntos sobre el cambio climático, dar forma a los resultados de la conferencia sobre cambio climático del próximo año [y] aprovechar la relación de defensa, seguridad e inteligencia, dado que ya no estamos en condiciones de influir en la UE.”


Artículo de Francis Elliott y Oliver Wright

Publicado en The Times el sábado, 7 de noviembre de 2020
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original en inglés: https://www.thetimes.co.uk/edition/news/britain-rushes-to-forge-links-with-the-new-white-house-under-joe-biden-jkr7lcqzn

‘Saca a Londres del confinamiento’

Credit: Lloyd Alter – CC BY 2.0

EVENING STANDARD — SÁBADO, 7 DE NOVIEMBRE DE 2020

Parlamentarios conservadores instan a primer ministro a desconfinar a la capital por caída en sus casos de coronavirus

Los parlamentarios conservadores están presionando a Boris Johnson para sacar a Londres del confinamiento y colocarlo en el Nivel 1, ya que cifras oficiales muestran que los casos de Covid-19 han caído en 21 distritos, puede revelar hoy el Evening Standard.

Se ha instado a Downing Street a que reduzca drásticamente las restricciones en la capital si el virus estuviera controlado al final del confinamiento, el 2 de diciembre.

Sin embargo, también enfatizaron que los londinenses deben seguir las reglas en vigor para reducir los niveles de infección, y que las hospitalizaciones siguen aumentando — lo que inevitablemente provocará más muertes en las próximas semanas.

Quince distritos han visto una caída en su número de casos confirmados de más del 12 por ciento en la semana hasta el 31 de octubre, en comparación con los siete días anteriores.

Las mayores caídas se registraron en Kingston (29,4% de descenso), Kensington & Chelsea (24,6%), Bromley (22,1%) y Southwark (21,9%).

En otros sucesos del día:

– Líderes empresariales advirtieron sobre el golpe devastador para la economía de Londres ocasionado por las nuevas medidas, cuya frágil recuperación del confinamiento de primavera se ha visto destrozada.
– Continúa la investigación sobre cómo se filtró a los medios una información de los planes de confinamiento, la cual puso en evidencia las tensiones en el “cuarteto” conformado por Boris Johnson, Rishi Sunak, Michael Gove y Matt Hancock — quienes dirigen la respuesta Covid del Gobierno. Se produjo después de que el organismo británico de control de estadísticas criticara al despacho de Johnson por no ser suficientemente transparente con los datos que utilizó para justificar el segundo confinamiento de Inglaterra.
– El ministro de Negocios, Nadhim Zahawi, se vio obligado a defender las últimas y desalentadoras cifras sobre el desempeño del programa de prueba y rastreo. James Naismith, profesor de biología estructural en Oxford, dijo que el sistema solo estaba llegando a una fracción de la cantidad de personas a las que se debería contactar, y agregó: “No ha sido efectivo en absoluto”.
– Aumentan las dudas sobre el plan masivo de pruebas conocido como “Operación Moonshot”, en medio de informes de que dichas pruebas de 20 minutos tienen un nivel de precisión bajo — alrededor del 50 por ciento — y de que su uso en Liverpool se estaba reduciendo.
– El profesor Karol Sikora — director médico de las clínicas oncológicas privadas Rutherford Health — dijo que la decisión de confinar al país se basó en el “peor de los escenarios y no en la realidad” de las cifras de casos de Covid.

Zahawi dijo a BBC Breakfast: “Esta intervención [el cierre de cuatro semanas en Inglaterra] terminará el 2 de diciembre. Luego revisaremos qué tan bien está funcionando. Creo que hay algunas buenas señales, tempranas y cautelosas, pero buenas. Si todos nos unimos y hacemos lo correcto durante las próximas cuatro semanas, podemos reducir el número R a 1 o menos, y volver al sistema de niveles.”

Nickie Aiken, parlamentaria conservadora por Londres y Westminster, dijo: “Insto a los ministros a que consideren seriamente el regreso de Londres al nivel más bajo cuando el cierre finalice el 2 de diciembre, si nuestros números continúan cayendo.”

Felicity Buchan, representante conservadora de Kensington, declaró: “Me gustaría que Londres pasara las próximas cuatro semanas obteniendo la tasa R y los casos por cada cien mil más bajos, para que Londres pueda salir del confinamiento en diciembre al Nivel 1.”

Dos distritos, Bromley y Lewisham, han caído por debajo de los 100 casos nuevos por semana por cada 100.000 habitantes — un umbral de activación que se utilizó para pasar del Nivel 1 a medidas de Nivel 2 más estrictas.

Sir Bob Neill, legislador por Bromley, dijo: “Si están cayendo las cifras y se demuestra una tendencia clara, se debe considerar sacar a Londres antes del 2 de diciembre. Si no caen, según la evidencia que tenemos hasta ahora, eso apuntaría a que entremos en el Nivel 1.”

El parlamentario por Hendon Matthew Offord dijo que, si los casos continuaban cayendo, él “haría gestiones ante el Gobierno porque muchas empresas no pueden continuar cerradas por un período más largo”.

El exlíder conservador Iain Duncan Smith, parlamentario conservador por Chingford y Woodford Green, dijo: “Si durante la próxima semana, muestra que realmente estamos controlando [las cifras], deberíamos repensar el confinamiento durante las cuatro semanas completas”.

Sin embargo, después de las escandalosas escenas del miércoles por la noche en la víspera del confinamiento, los parlamentarios también han instado a la gente a cumplir con las reglas de distanciamiento social y autoaislamiento.

Parte del descenso en los casos se debe a que menos personas se hacen la prueba durante el half-term [vacaciones de medio curso escolar] y un retraso en la notificación de casos. Las tasas de positividad de las pruebas siguen aumentando, y también hubo un récord de 2.669 en Londres el 2 de noviembre.

Sin embargo, las autoridades de sanidad se muestran optimistas de que haya un cambio real en la trayectoria de la enfermedad, que ahora muestra una ligera caída en los casos confirmados en grupos de mayor edad y una caída más pronunciada en los de 20 a 29 años.

Johnson y jefe de la UE sostendrán conversaciones antes de semana decisiva para el Brexit

Boris Johnson y Ursula von der Leyen en Londres, este año. Crédito: 10 Downing Street – Flickr – CC BY 2.0

THE GUARDIAN — SÁBADO, 7 DE NOVIEMBRE DE 2020

Conferencia con Ursula von der Leyen podría ser última oportunidad para que primer ministro evite Brexit sin acuerdo

Boris Johnson y Ursula von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea, sostienen conversaciones hoy antes de una semana potencialmente decisiva en las negociaciones del Brexit, en medio de una creciente preocupación en Bruselas por la falta de avances.

Fuentes del Reino Unido han minimizado las expectativas de un momento decisivo pero, quedando poco tiempo para la ratificación parlamentaria, la llamada telefónica puede resultar la última oportunidad para una intervención política en las turbulentas conversaciones.

“El primer ministro hablará [con von der Leyen] mañana por la tarde para hacer un balance de las negociaciones entre Reino Unido y la UE,” ha dicho un portavoz de Downing Street.

Johnson dijo que esperaba que se pudiera llegar a un acuerdo comercial con la UE, pero que Reino Unido está bien preparado si las conversaciones de la etapa final fracasan. “Tengo muchas esperanzas de que logremos [un acuerdo] y, obviamente, eso depende de nuestros amigos y socios en todo el Canal. Creo que hay un trato por hacer si quieren hacerlo. Si no, el país está, por supuesto, muy, muy bien preparado y, como he dicho antes, podemos hacerlo muy, muy bien en términos australianos.”

Las afirmaciones de que la esperada victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos habían provocado la reunión fueron calificadas por fuentes de Bruselas y Londres como “inverosímiles”.

Las fuentes dijeron que la llamada estaba programada antes de la noche de las elecciones, y que la incertidumbre sobre el potencial de un acuerdo comercial con la nueva administración estadounidense estaba teniendo poco o ningún impacto en las conversaciones.

Por otra parte, el negociador en jefe de la UE Michel Barnier regresará a Londres para las negociaciones comerciales y de seguridad el domingo.

De otro lado, la Comisión Europea dijo el viernes a los diplomáticos de la UE que representan a los 27 estados miembros que el próximo “momento importante” llegaría a fines de la semana que viene, con el regreso de Barnier.

Las cuestiones pendientes siguen siendo el nivel de acceso a sus aguas que Reino Unido proporcione a las flotas pesqueras de la UE, las normas de competencia leal para las empresas incluidas las normas sobre subvenciones nacionales, y el mecanismo del tratado final para resolver futuras disputas.

Funcionarios de la UE cercanos a las negociaciones lamentaron la especial ausencia de progreso en las llamadas disposiciones de igualdad de condiciones para garantizar que ninguna de las partes pueda desregular para obtener una ventaja o subsidiar negocios injustamente.

Sigue habiendo una falta de acuerdo sobre cuán prohibitivas deben ser las reglas sobre subsidios internos en el futuro acuerdo.

Barnier dijo a los diplomáticos de la UE esta semana que las dos partes también estaban luchando por acordar un “mecanismo creíble” para garantizar que las normas sociales, ambientales y laborales de ambas partes se desarrollen en paralelo. “Ni siquiera hemos empezado,” dijo una fuente.

Reino Unido ha aceptado la no regresión del nivel actual pero se resiste a las disposiciones que vincularían a perpetuidad al país al reglamento de Bruselas. “La ideología es difícil de superar,” dijo una fuente.

Fuentes de la UE dijeron que esperaban que la negativa del Gobierno de Reino Unido a ceder fuera “un bluff” y “postureo”, pero temían que las dos partes estuvieran condenadas a quedarse sin tiempo — sin que ninguna estuviera dispuesta a ceder.

David Frost, negociador jefe de Reino Unido, ha venido presionando para que se celebre una reunión de “arbitraje final” entre Johnson y von der Leyen, para frustración de Barnier.

Barnier dijo a los diplomáticos esta semana que la brecha entre las dos partes seguía siendo demasiado amplia en demasiados temas para que en ese momento se pudiera encontrar una solución. En una reunión el miércoles, dijo a los eurodiputados que “la semana que viene es realmente la última oportunidad para que los británicos muevan ficha”.

Un funcionario de la UE dijo que Johnson no había mostrado “ninguna comprensión de los detalles”.

Si es posible llegar a un acuerdo, se espera que los 27 líderes de la UE puedan firmarlo en una próxima conferencia telefónica el 19 de noviembre o en una cumbre similar que se espera organizar poco después. Las fuentes sugirieron que era necesario llegar a un acuerdo antes del 12 o 13 de noviembre para que el Parlamento Europeo pueda iniciar su proceso de ratificación.

Segunda ola británica de coronavirus se está estabilizando, dice la ONS

Fuente: Oficina de Estadísticas Nacionales de Reino Unido

THE TIMES — SÁBADO, 7 DE NOVIEMBRE DE 2020

Hay señales tempranas de que la segunda ola de coronavirus podría estar desacelerándose y estabilizándose, según un importante estudio que rastrea el brote de Covid-19 en Reino Unido.

La encuesta de contagio de la Oficina de Estadísticas Nacionales británica (ONS) estima que hubo 618.700 personas en Inglaterra con Covid-19 en la semana que terminó el 31 de octubre — fecha en que se anunció el nuevo confinamiento.

La cifra es superior a los 568.100 registrados durante la semana que terminó el 23 de octubre, pero el incremento es de solo 9 por ciento. En esa semana anterior, los casos habían aumentado en un 31 por ciento, de 433.300 en la semana hasta el 16 de octubre.

Hubo un patrón similar en Gales, donde el aumento a 27.100 casos en la semana más reciente fue “menos pronunciado en comparación con las semanas anteriores”, dijo la ONS.

Ruth Studley, jefa de análisis de la encuesta de infección por Covid-19, dijo: “A nivel nacional, vemos que los contagios se ralentizan en Inglaterra y Gales, pero siguen aumentando. Dentro de Inglaterra, todas las regiones excepto el noreste han mostrado mayores niveles de contagio.”

La ONS es una de las varias fuentes que mantienen informado al Grupo Gubernamental de Asesores Científicos sobre Emergencias (SAGE) para rastrear los niveles del virus. Se la considera altamente confiable porque toma muestras repetidas de muestras representativas de hogares, en lugar de depender de que las personas con síntomas se acerquen al sistema Test and Trace.

El estudio de la ONS calcula el número de casos en hogares privados, pero no incluye personas en hospitales o entornos institucionales como residencias de ancianos.

La ONS también estimó que hubo alrededor de 45.700 nuevos casos de coronavirus por día en Inglaterra durante la semana hasta el 31 de octubre. Aunque esto fue una caída de los 51.900 de la semana anterior, el intervalo de confianza — es decir, el rango dentro del cual los estadísticos calculan que la cifra real puede descender — coincide con el número de la semana pasada.

“La incidencia parece haberse estabilizado en alrededor de 50.000 nuevos contagios por día,” dijo la ONS.

Si bien los contagios en adultos jóvenes y adolescentes mayores parecen haberse estabilizado, las tasas se mantienen más altas en esos grupos de edad y hubo un aumento en el número de infecciones entre todos los adultos mayores.

James Naismith — director del Instituto Rosalind Franklin — dijo que las nuevas cifras eran “buenas noticias”, “evidencia de que las restricciones sociales previas al cierre han tenido un impacto real” y que era alentador que la encuesta mostrara signos similares a un modelo del King’s College London que toma datos de usuarios de las apps que informan síntomas.

Esta semana, la encuesta sugirió que la tasa R estaba en 1.0 — lo que significa que el brote ya no estaba creciendo.

El profesor Naismith agregó: “Si los datos de la próxima semana muestran una estabilización o reducción similar, entonces podemos estar seguros de que la segunda ola se ha estabilizado por ahora.”

Lord Bethell, viceministro de innovación del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, dijo que era “alentador ver que la tasa de aumento se está desacelerando”. Sin embargo, añadió: “Pero 50.000 nuevos contagios al día sigue siendo una tasa de contagio asombrosa. Y no llega a ser una ‘reducción a la mitad’ — que es lo que necesitamos para volver a la normalidad.”

El nuevo comunicado se produjo luego de que Downing Street admitiera un “error” en los gráficos utilizados para defender el confinamiento, pero insistió en que no invalidaba la acción tomada.

Los gráficos mostrados en la conferencia de prensa de Downing Street para anunciar las nuevas restricciones nacionales fueron revisados disimuladamente, para eliminar uno de los peores escenarios — de que las muertes podrían superar el pico de primavera en un mes, y las hospitalizaciones podrían llegar a casi 9.000 por día.

Los modelos de los científicos del Gobierno continúan proyectando que las hospitalizaciones habrán superado el pico de abril a fines de este mes, y superarán las 4.000 diarias en diciembre. Pero la Oficina del Gobierno para la Ciencia ahora dice que es poco probable que superen los 6.000, en lugar de los 9.000 sugeridos por las diapositivas utilizadas en Downing Street.

De manera similar, se proyectó que las muertes serían más de 800 por día el próximo mes, pero las cifras revisadas sugieren que es poco probable que excedan la cifra de 1.000 diarias de marzo. La conferencia de prensa presentada el sábado por Sir Patrick Vallance, asesor científico principal, situó la cifra máxima plausible en casi 1.500.

El portavoz de Boris Johnson insistió en que “no había ningún error en el análisis subyacente,” y agregó: “El consenso es que, si no hubiéramos tomado acción íbamos a romper el récord de la primera ola en términos de ingresos hospitalarios. Hemos reconocido el error que hemos corregido y seguiremos intentando proporcionar datos de la forma más clara posible.”

El error — que se produjo después de que Sir Patrick se viera obligado a distanciarse de un gráfico separado utilizado en la presentación que sugería que las muertes podrían llegar a 4.000 por día — alimentará la inquietud de los conservadores por el confinamiento, después de que docenas de sus parlamentarios votaran en contra.

Mark Harper, exjefe de la bancada conservadora, preguntó: “¿Cuántos gráficos más de cifras exageradas e incorrectas se han utilizado para tratar de justificar un confinamiento nacional genérico y dañino para todos?”

Kevin Courtney — secretario general adjunto de la Unión Nacional de Educación — dijo que los últimos datos de contagio mostraban que los casos entre alumnos de secundaria disminuyeron durante la semana de las vacaciones de half-term [medio curso escolar], de 50 veces la tasa del 1 de septiembre a 38 veces esa tasa.

“Esto confirma el papel de las escuelas en la transmisión del virus. Muestra que la renuencia de Boris Johnson a utilizar el half-term para un confinamiento ‘interruptor’ fue una oportunidad desperdiciada para luchar contra la propagación de Covid. Debemos esperar que las tasas en las escuelas secundarias comiencen a aumentar nuevamente después del efecto del half-term,” dijo.

La ONS también publicó un análisis ad hoc que encontró que los maestros y sus grupos familiares no tuvieron más probabilidades que otros trabajadores esenciales de dar positivo en la prueba desde el comienzo del año escolar.