Amistad de Johnson con Trump puede afectar acuerdo comercial

YORKSHIRE POST — LUNES, 9 DE NOVIEMBRE DE 2020

Triunfo de Biden hace tratos con EEUU ‘más difíciles’, dice parlamentario

El primer ministro británico Boris Johnson ha sido advertido anoche de que tiene trabajo por hacer para establecer una relación con Joe Biden luego de que el candidato demócrata fuera confirmado como el ganador de las elecciones norteamericanas.

Donald Trump se convirtió el sábado en el primer presidente en ejercicio en no ser reelecto para un segundo término desde la década de los 90, luego que cuatro días de nervios y tensión terminaran en que los resultados finales de Pensilvania impulsaran a Biden a cruzar la línea de meta de 270 votos de colegios electorales.

Entretanto, Kamala Harris es la primer mujer negra en ser elegida como vicepresidenta de la historia de esa nación.

En sus felicitaciones a los demócratas por su victoria en las urnas, Johnson llamó a Estados Unidos ‘el aliado más cercano y más importante’ de Gran Bretaña, agregando que esperaba con ansias trabajar con Biden en asuntos como el comercio y el cambio climático.

El ministro de exteriores británico Dominic Raab, a su vez, dijo que esperaba que el primer ministro hiciera una llamada a Biden ‘próximamente’.

Sin embargo, un exasistente de la Casa Blanca calificó a Johnson como ‘adulador acomodaticio’ citando comentarios que hizo sugiriendo que el expresidente norteamericano Barack Obama ‘linaje medio keniano’ era la razón por la que mantenía ‘un disgusto ancestral con el imperio británico’.

Tommy Vietor, exasesor de Obama, dijo: “Nunca olvidaremos los comentarios racistas que hizo sobre Obama, ni su rastrera devoción a Trump.”

Johnson no conoce ni se ha encontrado nunca con Biden, aunque se dice que ha bromeado ante funcionarios de Downing Street diciendo que el demócrata ‘es uno de los pocos líderes mundiales a quien no ha insultado’, de acuerdo al diario The Sunday Times.

En diciembre del año pasado, Biden llamó a Johnson ‘clon físico y emocional’ de Trump, y se conoce su postura anti-Brexit.

A nivel local, el parlamentario por Leeds Central y presidente del comité selecto del Brexit en el Parlamento, Hilary Benn, dijo que Johnson tendría trabajo por hacer para establecer las bases de una sana relación de trabajo con el presidente electo, luego de lo que denominó cuatro años de ‘amistad’ con Trump.

“Luego de acercarse y entablar amistad con Trump, es probable que el primer ministro encuentre que la victoria de Joe Biden hace más difícil un acuerdo comercial con los Estados Unidos,” dijo Benn.

“El presidente electo ha tenido duras palabras con el plan del Gobierno de quebrantar la legalidad internacional rompiendo el Acuerdo de Retirada de la Unión Europea, y que la firma de cualquier acuerdo comercial probablemente implique tener que abandonar las cláusulas infractoras que haya en el Proyecto de Ley de Mercado Interno.”

“Y, por supuesto, todos los acuerdos comerciales tienen que pasar por el Congreso de los Estados Unidos.”

“Lo que esto significa es que la presión sobre el primer ministro para conseguir un acuerdo comercial con la Unión Europea, el cual ha prometido en repetidas oportunidades, solo puede aumentar,” agregó el legislador.

“[A Johnson] casi no le queda tiempo, y las consecuencias de una salida sin acuerdo de la UE serían muy malas para muchas empresas en Yorkshire.”


La Reina, sola en el Día del Armisticio

El rostro de Isabel II llevaba grabado el dolor mientras la nación guardaba silencio en la celebración del Remembrance Day [Día del Armisticio] ayer domingo, durante el desfile de veteranos de guerra menos concurrido desde que se desveló el Cenotafio, hace 100 años.

La soberana ha observado desde un balcón de la Foreign Office [Ministerio de Asuntos Exteriores] a la familia real reunirse con autoridades políticas y militares en una ceremonia especial, en que se observaron medidas de distanciamiento social debido al Covid-19.

Sin embargo, los protocolos sanitarios hicieron que solo unos cuantos veteranos pudieran tomar parte en el desfile, en lugar de los 10.000 efectivos retirados que cada año suelen marchar a lo largo de la avenida Whitehall, en el centro de Londres, como tributo a los caídos.

Otro golazo de Rashford a Boris Johnson

Credit: Marcus Rashford OBE – Twitter

THE OBSERVER — DOMINGO, 8 DE NOVIEMBRE DE 2020

Estrella del Manchester United y selección inglesa “rebosante de orgullo” por promesa del Gobierno de £170 millones para ayudar a familias

El futbolista Marcus Rashford ha vuelto a anotar otro espectacular gol al primer ministro británico Boris Johnson, ya que el Gobierno costeará un paquete de medidas destinado a atacar la pobreza alimentaria infantil.

El goleador inglés ha dicho estar “rebosante de orgullo” por la aprobación a su campaña para dotar de alimentos a 1,7 millones de niños británicos, luego de que el Gabinete anunciara un plan de subvenciones de invierno de £170 millones destinado a ayudar a familias de bajos ingresos que luchan como consecuencia del Covid-19.

Rashford dijo que había hablado con Boris Johnson después de que el Manchester United jugara contra el Everton el sábado, en que se le informó de los últimos planes. Si bien dijo que muchos de los objetivos de la campaña aún no se habían cumplido, estaba orgulloso y agradecido por las positivas medidas adoptadas.

“Después del partido de hoy, tuve una buena conversación con el primer ministro para comprender mejor el plan propuesto, y acojo con gran satisfacción las medidas que se han tomado para combatir la pobreza alimentaria infantil en Reino Unido,” dijo el delantero inglés.

“Todavía hay mucho más por hacer, y mi preocupación inmediata son los casi 1,7 millones de niños que se pierden las comidas escolares gratuitas, la provisión de vacaciones y los vales de Healthy Start porque sus ingresos familiares no son lo suficientemente bajos. Pero la intención que el Gobierno ha mostrado hoy es positiva, y debe ser reconocido por eso. Los pasos que se tomen hoy mejorarán la vida de cerca de 1,7 millones de niños en Reino Unido durante los próximos 12 meses.”

Los ministros habían enfrentado duras críticas por haberse negado a extender las comidas escolares gratuitas a los niños de familias de bajos ingresos durante las vacaciones de half-term [medio curso escolar], como exigía Rashford.

En cambio, el Gobierno ahora dice que está brindando un apoyo mejor orientado, en un paquete que aportará más de cuatro veces de lo que se hubiera requerido para financiar comidas escolares gratuitas durante dos semanas (£40 millones). Destina £170 millones durante los próximos cuatro meses a las familias más necesitadas, y el plan se extenderá hasta principios de marzo.

Además, las actividades navideñas y el programa de comida también se ampliarán en Inglaterra el próximo año.

Rashford agregó: “No quiero que ningún niño pase por lo que yo pasé y que ningún padre experimente lo que experimentó mi madre. Ahora pido al Gobierno que colabore con el grupo de trabajo sobre pobreza alimentaria infantil para garantizar que ningún niño pase por ello.”

“Como colectivo somos muy poderosos y todos tenemos un papel que desempeñar en esto. Hoy, estoy rebosante por el orgullo de que hayamos logrado un progreso tan significativo. No nos rendiremos con nuestros hijos. No renunciaremos al futuro de este país.”

Señor Presidente, tengo a un señor Johnson en la línea … ¿acepta la llamada?

THE SUNDAY TIMES — DOMINGO, 8 DE NOVIEMBRE DE 2020

Buena memoria de Joe Biden podría hacer incómoda la primera conversación con el primer ministro británico

Cuando Boris Johnson discutió la elección presidencial norteamericana con sus asistentes el viernes, se mantuvo optimista sobre el desarrollo de una relación especial con el ganador. “Joe Biden es uno de los pocos líderes mundiales a los que no he insultado,” bromeó.

Los funcionarios de Downing Street se rieron, pero este fin de semana se han visto obligados a empezar una coreografía diplomática luego de advertencias del entorno cercano al presidente electo de que el pasado de Johnson lo hará difícil.

Downing Street está planificando minuciosamente la primera llamada telefónica de Johnson con Biden, para ayudar a lograr la mejor conexión personal y política.

Se entiende que el primer ministro británico pedirá a Biden que se una a él en la búsqueda de un resultado audaz para la cumbre climática de la ONU que Reino Unido organizará el próximo año, y que establezca una “coalición de democracias D10 [es decir, los miembros del Grupo de los 7 más Corea del Sur, India y Australia, dedicado a las comunicaciones móviles 5G y cadenas de suministro vulnerables]” en la cumbre del G7 en junio, que Johnson preside.

El mandatario señalará que tanto él como Biden se han comprometido a “reconstruir mejor” después de la crisis del Covid-19.

En un tuit anoche, Johnson felicitó a Biden y a su vicepresidenta electa Kamala Harris por asumir el liderazgo de “nuestro aliado más importante” y les pidió que trabajen “en estrecha colaboración” en el “cambio climático”, así como en “comercio y seguridad”.

Pero este fin de semana, uno de los miembros del equipo de campaña de Biden acusó a Johnson de haber hecho “comentarios racistas” en el pasado, comparó las políticas de inmigración de Gran Bretaña con las de Trump, y criticó la postura de los ministros británicos hacia el movimiento Black Lives Matter.

“No creen que Boris Johnson sea un aliado,” dijo la fuente demócrata. “Creen que Gran Bretaña es un aliado. Pero no habrá una relación especial con Boris Johnson.”

Un político estadounidense de alto rango — que se espera acepte un puesto en la administración Biden —dijo recientemente a un amigo británico que Harris comparte esas opiniones. “Si cree que Joe lo odia, debería escuchar a Kamala,” dijo el alto funcionario.

La ira de Biden se remonta a los comentarios que hizo Johnson durante el referéndum de la UE, cuando escribió que la decisión de Barack Obama de retirar un busto de Winston Churchill de la Oficina Oval de la Casa Blanca era un “símbolo de la aversión ancestral del presidente, en parte keniano, por el imperio británico”.

Tommy Vietor, exasistente de prensa de Obama, respondió al tuit de felicitación de Johnson anoche llamándolo “cretino acomodaticio”, y agregó: “Nunca olvidaremos sus comentarios racistas sobre Obama y su devoción servil por Trump.”

La fuente dijo: “Biden tiene muy buena memoria y no tiene a Boris en alta estima. Biden y Obama son como una familia. Muchas de las personas que rodean a Biden han estado hablando de Boris Johnson. El comentario de Kenia nunca desapareció. Ven a Boris y [Dominic] Cummings como Trump y Bannon.”

La relación de Johnson con Trump, y su asociación pasada con el estratega de extrema derecha Steve Bannon, también le convierten en objeto de sospechas para Biden y los asesores de la era Obama que formarán el núcleo de su equipo de la Casa Blanca, dijo la fuente de campaña.

De hecho, Cummings — el asesor más importante de Johnson — ha estado criticando en privado al presidente, diciendo a sus colegas hace meses que “Trump es tóxico” e instando a los ministros a mantenerse alejados de él.

Los asistentes dijeron que la semana pasada el estado de ánimo en el Número 10 de Downing Street fue de satisfacción con la elección.

Sin embargo, personas que rodean a Biden como Ben Rhodes — asesor de Obama que ahora se espera que asuma un papel de seguridad nacional — han abogado por que se aplique a Johnson la ley del hielo.

En un discurso de televisión el viernes, Biden hizo hincapié en abordar el “racismo sistemático” como una prioridad. “Los líderes que no sean vistos como aliados en temas de racismo, habrá grandes problemas para esos líderes,” dijo el informante.

“[Biden] No quiere trabajar con personas que proyectan esos puntos de vista,” dijo el asistente, y que también está “sorprendido por el desprecio de los derechos de los negros” después de que Dominic Raab, el ministro de exteriores británico, llamara al hecho de que los manifestantes de Black Lives Matter se arrodillaran “un símbolo de sometimiento y subordinación” y dijo que él solo se arrodillaría ante la Reina o cuando le proponga matrimonio a su esposa.

El enfoque de línea dura de Gran Bretaña sobre la inmigración también ha desconcertado a algunos miembros del equipo. “Ven algunas de las políticas que Priti Patel [ministra del interior británica] está haciendo como similares a las que está haciendo Trump en la frontera aquí,” dijo el asistente.

El clarísimo ataque no fue un informe dirigido contra Johnson. Pero al revelar todo el alcance de las opiniones privadas del equipo de Biden sobre el primer ministro, queda a la vista la montaña que Johnson tendrá que escalar para desarrollar una asociación cercana con el nuevo presidente.

Las prioridades de Biden en el escenario mundial serán reconectarse con la UE y la OTAN, y volver a unirse al acuerdo climático de París. Eso deja poco espacio para las esperanzas de Gran Bretaña de asegurarse un acuerdo de libre comercio.

En Downing Street hay esperanzas de que Biden — al no haber logrado una victoria aplastante que controle también el Senado norteamericano — tenga que ser más conciliador. “Me pregunto si un resultado no tan fuerte hará la vida más fácil,” dijo una fuente del Gabinete que también admitió, sin embargo: “Hay un grupo de personas en el Partido Demócrata que quieren un rechazo muy público de todo lo que Trump defendía. Siempre existe el riesgo de que eso incluya a Boris.”

Los asistentes de Johnson, conscientes de las tensiones, enfatizan los intereses comunes. Uno de ellos dijo: “El primer ministro y Joe Biden comparten puntos en común y tienen una perspectiva similar sobre temas clave como el cambio climático y nuestras prioridades de política exterior, como el fortalecimiento de la OTAN y nuestro compromiso de reconstruir mejor después de la pandemia.”

“Tenemos la misma posición sobre Irán y Hong Kong. Hemos compartido objetivos de seguridad en Oriente Medio y hemos abordado los desafíos planteados por China. Es difícil pensar en diferencias sustanciales.”

Sabiendo que las relaciones políticas podrían ser tensas, el personal de apoyo, funcionarios públicos y líderes militares están tratando de cimentar las relaciones con sus homólogos en Estados Unidos.

La figura clave en el Número 10 es John Bew, asesor de política exterior de Johnson quien pasó un tiempo en Washington, en una beca Kissinger destacado a la Biblioteca del Congreso.

“Es parte del círculo de Henry Kissinger, que incluye a demócratas y republicanos,” dijo un colega. “Tiene vínculos estrechos con demócratas de alto rango del entorno de Biden. Será una figura fundamental. Está muy bien conectado.”

También se entiende que el secretario del gabinete Simon Case está comunicándose con Ron Klain, que se cree será el jefe de gabinete de la nueva administración norteamericana.

Se instará a los altos cargos de inteligencia a que ayuden a persuadir a Biden de que Gran Bretaña es el principal aliado de seguridad de Estados Unidos. “Nuestras mejores cartas están en seguridad, defensa e inteligencia,” dijo un diplomático. “Eso es lo principal que traemos a la mesa.”

La embajada británica en Washington, bajo la dirección de la embajadora Karen Pierce, tiene buenas relaciones con Tony Blinken, nombrado secretario de estado o asesor de seguridad nacional de Biden. También están acercándose a Larry Strickling, quien está ayudando a desarrollar la política global de Biden.

Whitehall también discute planes para conquistar a Biden ofreciéndole una visita de estado el próximo año, agregada al G7 o a la cumbre climática. “Ya han habido discusiones informales,” dijo una fuente.

Los círculos conservadores están inundados de especulaciones sobre a quién enviará Biden como embajador. Un conservador con un amigo en el círculo de Biden afirmó: “He oído que existe la posibilidad de que se otorgue la embajada a Obama como agradecimiento.” La fuente de Biden dijo que aún no habían comenzado a pensar en ello: “Todavía estamos trabajando en el gabinete.”

Revisan teléfonos de ministros buscando al ‘soplón’

THE MAIL ON SUNDAY — DOMINGO, 8 DE NOVIEMBRE DE 2020

Espectacular orden de Boris Johnson de atrapar a alto funcionario que le empujó a declarar el segundo confinamiento por coronavirus

Boris Johnson ha enviado expertos en seguridad a las casas de los ministros del Gabinete para examinar sus teléfonos móviles personales, como parte de una importante investigación de filtraciones.

Figuras importantes como Matt Hancock y Michael Gove recibieron la instrucción de entregar sus teléfonos móviles mientras el Número 10 de Downing Street [la oficina del primer ministro británico] buscaba al topo cuyos informes secretos obligaron al mandatario a hacer un anuncio anticipado del nuevo confinamiento.

En el esfuerzo por desenmascarar al ‘soplón’ — como lo han apodado fuentes gubernamentales en el Gabinete — listas personales de mensajes en los teléfonos de los ministros fueron examinados bajo la investigación, ordenada por un furioso Johnson luego de que se apresurara a anunciar el confinamiento de Inglaterra en una conferencia de prensa convocada apresuradamente el sábado pasado.

Los ‘halcones’ — funcionarios de gobierno que apoyan el libre movimiento de personas — creen que las ‘palomas’, sus similares a favor del confinamiento, filtraron detalles de la llamada ‘reunión cuádruple’ de Johnson, Sunak, Gove y Hancock el día anterior para evitar que el primer ministro diluyera los planes de cierre del país.

También llevó a la presentación apresurada de predicciones dudosas, que incluyeron la proyección de hasta 4.000 muertes de Covid por día para Navidad — desacreditada por completo en los días posteriores a su revelación ante millones de espectadores por televisión.

Anoche, el ministro de sanidad Matt Hancock negó categóricamente cualquier participación suya en la filtración, pero se negó a comentar la investigación.

Los aliados de Gove dijeron que el ministro de la Oficina del Gabinete y sus asesores no tenían problema de entregar sus teléfonos porque no tenían “nada que ocultar”. Los rebeldes conservadores anti-confinamiento — liderados por el exlíder del partido Sir Iain Duncan Smith — pidieron al topo que se disculpara personalmente con la Cámara de los Comunes si era atrapado.

El asombroso hecho se produjo junto a los siguientes sucesos del día:

– Algunos de los rebeldes conservadores mencionaron en privado el envío de cartas a Sir Graham Brady, presidente del influyente grupo parlamentario 1922 Committee, para intentar desencadenar una moción de censura si Johnson extiende el confinamiento más allá de la fecha final comprometida del 2 de diciembre;
– El número de muertos por coronavirus aumentó en 413, el aumento más alto en un sábado desde mayo pasado;
– El número de nuevos contagios fue de 24.957, un aumento de solo 3.045 con respecto al total del sábado pasado;
– Principales científicos sugirieron que la segunda ola había alcanzado su punto máximo;
– Los ministros planean suministrar durante el invierno tabletas de vitamina D a más de 2 millones de personas vulnerables, incluidos los residentes de hogares de ancianos y aquellos cuyas condiciones médicas les obligan a protegerse, en medio de una creciente evidencia de que puede hacer que los síntomas de Covid sean menos graves;
– El NHS intensificó sus preparativos para lanzar la vacuna del Covid a principios de diciembre, con una de cada cinco consultas de GPs [médicos de cabecera] encargada de administrarla;
– Gran Bretaña impuso una prohibición de ingreso a ciudadanos no británicos provenientes de Dinamarca, ante preocupaciones sobre una nueva cepa de coronavirus que se ha propagado allí desde los visones hacia humanos, infectando a 12 personas y provocando el sacrificio de 17 millones de animales.

Los investigadores de la filtración del confinamiento se personaron en la casa de Gove, en el oeste de Londres, exigiendo la entrega de su teléfono móvil antes de examinar sus llamadas, mensajes de texto y conversaciones por WhatsApp.

Se cree que Hancock fue sometido a un interrogatorio similar después de que un furioso Johnson ordenara al secretario de gabinete Simon Case que iniciara la investigación.

Los ‘halcones’ dicen que Johnson tenía la intención de pasar el fin de semana pasado estudiando los datos más recientes y precisos, y discutiéndolos con el resto de su Gabinete, antes de decidir si extender su sistema de restricciones regionales escalonadas.

Los partidarios del encierro desmienten esto e insisten en que el ‘soplón’ simplemente aceleró el anuncio de una decisión inevitable.

Johnson envió un mensaje de WhatsApp a los parlamentarios conservadores después de la filtración para decirles: “Amigos, lamento mucho que hayan tenido que escuchar todo esto en los periódicos.”

Mientras tanto, una fuente declaró a The Mail On Sunday la semana pasada: “Nuestro topo, quienquiera que sea, parece ser muy hablador en este momento”. El sábado pasado por la noche, cuando los investigadores entraron en acción, Hancock telefoneó a Sunak para negarle haber sido él la fuente de la filtración — y para preguntarle si era él quien estaba haciendo esa acusación. Sunak negó haber sido él.

Uno de los aliados de Gove dijo anoche: “Gove y los miembros de su personal han cooperado plenamente con la investigación y no tienen ningún problema de enviar sus teléfonos para que se revisen, ya que no tienen nada que ocultar.” Gove negó ser el topo cuando fue entrevistado la semana pasada.

Sir Iain Duncan Smith culpó al soplón por ‘haber empujado’ a Johnson hacia la decisión, y dijo: ‘Lo que sucedió hace poco más de una semana fue un escandaloso desprecio a los Comunes y al pueblo británico sobre un tema de suma importancia para el país.”

“Si resulta ser un ministro, por supuesto que debería ser obligado a disculparse con los Comunes y luego ser despedido.”

“Pero si se trata de un funcionario, se le debería quedarse en la barra [límite externo] de la Cámara y enfrentarse a la ira de los parlamentarios y, sobre todo, del Speaker [presidente de la Cámara].”

“Lo que hizo fue espantoso, porque obligó al Gobierno a tomar medidas.”