Los exámenes pudieron haberse realizado

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METRO — JUEVES, 3 DE SEPTIEMBRE DE 2020

Ofqual culpa a Williamson por ‘decisión fallida’ que ocasionó fiasco

Los estudiantes pudieron haber presentado sin peligro sus exámenes preprofesionales A-Levels y GCSE este verano si Gavin Williamson hubiera escuchado a Ofqual, ha afirmado ayer el director de dicho ente regulador académico.

Roger Taylor, presidente del organismo — responsable de supervisar los resultados de los exámenes — le había presentado al ministro de educación tres opciones.

La primera era que los exámenes se llevaran a cabo “de manera socialmente distanciada”. El segundo fue “posponerlos” y el tercero, “el peor de los casos”, fue considerar “alguna forma” de calcular las calificaciones.

“Fue el ministro quien anunció, sin hacer ninguna consulta más con Ofqual, que los exámenes se cancelarían y se implementaría un sistema de calificaciones calculadas,” dijo Taylor. Aumentando la presión sobre Williamson, acusó al ministro de ignorar reiteradas advertencias de que su decisión era errónea y de que estaba cometiendo un “error fundamental” al pensar que los estudiantes aceptarían el resultado.

El 39 por ciento de los resultados previstos fueron degradados después de que se aplicara lo que Boris Johnson llamó un “algoritmo mutante”. Cuatro días después, en un significativo cambio de sentido del Gobierno, dichos resultados previstos fueron dados por válidos.

Williamson dijo que solo se dio cuenta de que había problemas con los A-Levels el fin de semana después de los resultados.

Sin embargo la directora de Ofqual, Julie Swan, dijo al comité de selección de educación que planteó sus preocupaciones “semanalmente” a los ministros. “Dijimos que sería un problema, si no algo imposible, intentar moderar las estimaciones de una manera que sea justa para todos los estudiantes de este año,” dijo.

“Creo que todo el mundo durante todo el proceso era consciente de los riesgos.”

La entidad examinadora OCR también dijo que informó a los ministros en julio sobre los principales problemas con el algoritmo.

Durante la ronda semanal de preguntas al primer ministro — conocida como PMQ — el líder laborista Sir Keir Starmer desafió ayer a Johnson sobre si estaba al tanto de alguna de estas advertencias. “O sabía del problema con el algoritmo y no hizo nada, o no lo sabía en el momento que debía saberlo,” le dijo.

El primer ministro británico insistió: “Como resultado de lo que aprendimos acerca de los resultados que obtuvimos, actuamos para que los estudiantes de este país tengan ahora sus calificaciones.”

“Ofqual dejó perfectamente claro una y otra vez que el sistema implementado era sólido.”

Anoche, la ministra de educación de la oposición Kate Green, dijo: “Gavin Williamson ha intentado repetidamente culpar a Ofqual y a los funcionarios por la crisis de los exámenes. Ahora queda claro que él fue el responsable.”


Rishi toma el metro mientras aumenta número de pasajeros

El canciller británico Rishi Sunak ha tomado el metro de Londres, liderando el impulso de Downing Street para regresar a las oficinas.

El alto funcionario del Gobierno compartió en su cuenta de Twitter su desplazamiento al Parlamento ayer, en que se veía que los vagones parecían estar cada vez más llenos.

Cifras de [la entidad administradora] Transport for London muestran que el número de pasajeros del metro aumentó un 8 por ciento con respecto a la semana pasada, con un aumento del 6 por ciento en los autobuses.

Por su parte la ministra de trabajo y pensiones, Therese Coffey, dijo que “más de la mitad” de su personal está “completamente de regreso en sus oficinas” y 799 de los 804 locales del ministerio están abiertos. En declaraciones a BBC Breakfast, Coffey dijo que era “importante” tener discusiones sobre entornos seguros para el Covid.

Con un teleobjetivo, Sunak había sido fotografiado en Downing Street llevando en la mano sus notas sobre cómo planea que se pague la crisis. Uno decía: “Esto no significa una película de terror con aumentos de impuestos sin un final a la vista. Sí significa tratar al pueblo británico con respeto, ser honesto sobre los problemas y mostrarles cómo planeamos corregir nuestras finanzas públicas.”

Más tarde, al tuitear su viaje en metro, dijo: “De camino a lanzar el plan Kickstart. Esta vez llevo mis notas en mi teléfono.”

Campaña para que Reino Unido vuelva al trabajo se tambalea

THE DAILY TELEGRAPH — JUEVES, 3 DE SEPTIEMBRE DE 2020

Divergencias sobre distanciamiento social en la oficina, teletrabajo ministerial en Whitehall… y falta de un eslogan

La iniciativa de Boris Johnson para que los trabajadores regresen a las oficinas ha sido puesta en suspenso, en medio de advertencias de que las propias pautas de distanciamiento social del Gobierno impiden que las empresas envíen a todo su personal a sus escritorios.

Había una campaña de información pública para alentar a las personas a regresar a sus lugares de trabajo originalmente programada para comenzar este viernes, pero ya no empezará hasta la próxima semana — como muy pronto.

El retroceso se produce después de que un alto funcionario del Banco de Inglaterra advirtiera que las pautas seguras de Covid-19 indican que las oficinas no se pueden usar con la ‘intensidad’ habitual — lo que significa que las empresas no podrán contar con la ‘eficiencia, colaboración y creatividad’ que conlleva el trabajo de oficina.

La Oficina del Gabinete, que está a cargo del bombardeo mediático, también quiere que más funcionarios públicos regresen a sus escritorios antes de que los ministros comiencen a decir al público que haga lo mismo.

Dentro del Gobierno y entre los líderes empresariales existe el temor de que muchas empresas que dependen del comercio generado por los oficinistas se arruinen, si el teletrabajo se convierte en una forma de vida permanente.

Aún no se ha acordado ningún eslogan para esta campaña, y hay divisiones en Downing Street y entre los ministros acerca de cuán fuerte debe ser el mensaje.

El estado de cosas se conoce cuando nuevas cifras mostraron solo un pequeño aumento en el uso del transporte público el martes — primer día del nuevo año escolar.

Matt Hancock, el ministro de sanidad, revirtió el miércoles una decisión de reducir las restricciones locales de confinamiento en Bolton y Trafford en el último cambio de sentido que ha hecho el Gobierno, mientras que se espera que Portugal vuelva a la “lista roja” de países en cuarentena apenas dos semanas después de haber salido.

Johnson ha advertido a su bancada el miércoles que “las cosas están a punto de ponerse más difíciles,” ya que el canciller Rishi Sunak dejó en claro que habrá aumentos de impuestos para pagar la factura del coronavirus.

A pesar de que los niños volvieron a la escuela esta semana, la mayoría de los edificios de Whitehall siguen estando muy por debajo de su capacidad, y el Gobierno se muestra cauteloso a la hora de lanzar la campaña antes de haber puesto en orden su propia casa.

Se entiende que Johnson está dispuesto a enviar un mensaje contundente al país de que es hora de volver a las oficinas, pero algunos de sus allegados han instado a la precaución después de un reciente aumento en la tasa de contagios.

El mandatario ha expresado la frustración que le causan sus colegas que trabajan desde casa, y le dijo al parlamentario laborista Geraint Davies a través de una videollamada en la Cámara de los Comunes que debía “regresar de Nueva York, Shanghai o donde sea que esté, y unirse a nosotros en esta Cámara lo más rápido que pueda”.

Dijo que “lo que la gente de este país quiere” es ver a todos sus legisladores nuevamente en el Parlamento, e instó a los laboristas a que se unan a él para decir que “es seguro volver a trabajar de una manera segura contra el Covid”. Más tarde, dijo a los parlamentarios conservadores que quiere que el Parlamento “vuelva a la normalidad” para Navidad.

Un aumento reciente en la tasa R — que mide la propagación del contagio — ha preocupado a algunos de los asesores de Johnson, que quieren esperar más evidencia del efecto sobre la tasa R que tendrá la reapertura escolar antes de enviar un fuerte mensaje de regreso al trabajo.

Un ministro principal dijo: “El primer ministro está dispuesto a seguir adelante con esto, pero no estoy seguro de que todos alrededor de él lo estén.”

Matt Hancock, el ministro de sanidad, debilitó el mensaje de regreso al trabajo de Johnson la semana pasada cuando dijo que solo le importaba cuán efectivas eran las personas, y no dónde trabajan.

Sus puntos de vista están en desacuerdo con los ministros más agresivos del Gabinete, quienes temen que el país esté caminando ‘como sonámbulo’ hacia una catástrofe de desempleo debido al cambio al teletrabajo.

Un ministro dijo: “Necesitamos que la gente vuelva a sus oficinas, especialmente en Londres y otros centros de la ciudad; de lo contrario, los pubs, restaurantes y otras empresas que dependen del comercio que les generan los trabajadores de oficina cerrarán, y muy pronto.”

“La gente piensa que no les afecta el cierre de un bar de sándwiches, pero si terminamos con un desempleo a gran escala, eso nos afectará a todos.”

Por su parte Alex Brazier, responsable de la formulación de políticas financieras del Banco de Inglaterra, dijo a un comité parlamentario que las propias directrices del Gobierno impedían un regreso masivo a la oficina.

“Con las pautas seguras de Covid, no es posible usar el espacio de oficina con la intensidad con la que solíamos usarlo, por lo que no es posible traer de regreso a tantas personas de repente,” dijo.

“Trabajar en una oficina tiene ventajas en lo que respecta a la eficiencia, la colaboración y la creatividad, pero debido a esas limitaciones, no creo que podamos esperar ver un regreso repentino y brusco de las personas a entornos de oficina muy densos.”

De otro lado, el número de pasajeros de trenes el martes se mantuvo en solo el 38 por ciento de los niveles anteriores al Covid — frente al 31 por ciento del viernes pasado — según fuentes de la industria.

En Londres, los viajes en metro solo aumentaron un 2,2 por ciento el martes en comparación con la semana anterior, y todavía están un 67 por ciento debajo de los niveles del año pasado, mientras que los viajes en autobús aumentaron un 8 por ciento — dejando el uso de autobuses un 45 por ciento menos que el año pasado.

Muchas empresas han dicho a su personal que no regrese a la oficina hasta el próximo año, mientras que otras han tomado medidas para hacer que los lugares de trabajo sean seguros para Covid — limitando parcialmente la cantidad de trabajadores que pueden estar en el lugar al mismo tiempo.

La campaña de información pública del Gobierno está siendo coordinada por OmniGov — una división de la agencia de medios Manning Gottlieb OMD — e incluirá anuncios que se colocarán en diarios locales y nacionales destacando los beneficios de regresar al lugar de trabajo.

También enviará el mensaje de que los lugares de trabajo son seguros, pero los jefes de comunicaciones del Gobierno aún tienen que ponerse de acuerdo sobre un eslogan que pueda coincidir con la simplicidad del Stay At Home [‘Quédate En Casa’] que resultó tan efectivo al comienzo del confinamiento.

Fuentes de Whitehall dijeron que la campaña puede no incluir un eslogan, pero existe preocupación en el Gobierno de que sin un mensaje claro e inequívoco la campaña simplemente cause confusión en el público.

Por otra parte, la Oficina del Gabinete se ha dirigido por escrito a los ministerios de Whitehall exigiendo saber cuántos miembros de su personal ya están en sus escritorios, porqué las cifras no son más altas y qué van a hacer ministros y funcionarios para aumentarlas.

Se entiende que la Oficina del Gabinete, dirigida por Michael Gove, está preocupada por enviar ministros a los medios de comunicación para promover el mensaje de regreso al trabajo — sin que ellos mismos puedan decir que sus propios ministerios están al máximo de capacidad segura para el Covid.

Una fuente de Whitehall dijo: “No puede decirle a la gente qué hacer si está permitiendo que su propio personal continúe trabajando desde casa. La gente que vive en casas de cristal no debería tirar piedras al techo, como dice el viejo refrán.”

Así, el Gobierno enfrenta fuerte oposición de los sindicatos que representan a los funcionarios públicos. El miércoles Dave Penman, secretario general del sindicato de la FDA, dijo: “Lo último que necesitamos en este momento es llevar a decenas de miles de trabajadores de regreso a las oficinas y al transporte público, cuando pueden trabajar perfectamente bien desde casa.”

“Los ministros suenan cada vez más como enemigos del progreso, tratando de resistirse a un cambio que ha llegado para quedarse.”