Ministro de sanidad: esperamos que Covid sea como una gripe para fin de año

THE DAILY TELEGRAPH — SÁBADO, 13 DE FEBRERO DE 2021

Matt Hancock cree que vacunas y nuevos medicamentos pueden convertir el virus en enfermedad tratable

Matt Hancock ha dicho que espera que las vacunas y los tratamientos hayan convertido a Covid en una enfermedad con la que podamos “vivir, como lo hacemos con la gripe” para fin de año.

En una entrevista con The Telegraph, que se puede leer en su totalidad a continuación, el ministro de sanidad dijo que los nuevos medicamentos diseñados para combatir el virus deben llegar en 2021, convirtiéndolo en una “enfermedad tratable”.

Los comentarios sugieren que Hancock ve a Gran Bretaña viviendo con el Covid a largo plazo en lugar de que el Gobierno siga una estrategia para eliminarlo, a pesar de negarse a respaldarlo explícitamente en una conferencia de prensa esta semana.

Hoy sábado, el Gobierno anunciará que los tratamientos para Covid más innovadores del mundo pronto se acelerarán a través del sistema de ensayos clínicos de Reino Unido. La medida podría hacer que los nuevos tratamientos estén disponibles para los pacientes del NHS en meses y no años, a medida que se simplifique el proceso de aprobación.

Gran Bretaña ya aprobó dos medicamentos — dexametasona y tocilizumab — que juntos pueden reducir el riesgo de muerte en los pacientes más enfermos en alrededor del 40 por ciento, después de ensayos realizados en Reino Unido.

“Espero que la Covid-19 se convierta en una enfermedad tratable para fin de año,” dijo Hancock a The Telegraph, y dijo que los nuevos tratamientos serán importantes para “convertir a la Covid de una pandemia que afecta a todas nuestras vidas a otra enfermedad más con la que tenemos que convivir, como hacemos con la gripe. Ahí es donde tenemos que llevar a la Covid durante los próximos meses.”

El ministro agregó que espera que se ofrezca a todos los adultos en Reino Unido una vacuna “un poco antes” de septiembre, ya que el lanzamiento de las inyecciones continúa avanzando al ritmo esperado.

Este es el último fin de semana antes de la fecha límite del lunes por parte del Gobierno para cumplir con su compromiso de haber ofrecido una vacuna a todos los residentes y personal de hogares de ancianos, trabajadores de primera línea del NHS, todos los mayores de 70 años y aquellos a quienes se les indicó que se protegieran por condiciones preexistentes.

Los ministros están lanzando un nuevo impulso de vacunación dirigido a las comunidades que se han mostrado más reacias a aceptar las inyecciones y contrarrestar los mensajes “anti-vacuna”. Priti Patel, la ministra del interior, y Nadhim Zahawi, el viceministro de vacunación, se encuentran entre los aproximadamente 30 ministros que participan en la campaña de fin de semana.

El sábado también se publicará un nuevo “plan de incorporación de vacunas” para Covid, que sugiere formas de maximizar el despliegue como los “autobuses de vacunación”.

Los comentarios de Hancock se produjeron en un día de signos alentadores en la lucha contra la Covid, ya que la tasa R de Gran Bretaña cayó por debajo de 1 por primera vez desde julio y el número de casos, ingresos hospitalarios y muertes siguió disminuyendo.

Un científico de alto rango del Gobierno dijo que si la liberación de las restricciones se maneja correctamente, el país no debería ser confinado nuevamente, y agregó: “Hay una expectativa muy razonable de que se pueda mantener esto bajo control.”

Expertos del King’s College London — que han venido rastreando los síntomas de la Covid a través de su app ZOE desde la primera ola — dijeron que los contagios deben volver a los niveles de verano a principios de marzo.

Hancock dijo que la combinación de vacunas y tratamientos, tanto los que ya existen como los nuevos específicos, será “nuestro camino hacia la libertad y la vida normal”.

El alto funcionario del Gobierno enumeró también los factores que dijo que eran necesarios para que la Covid se convierta en una “enfermedad tratable” para fin de año, y dijo que el primero era tener una vacuna que “reduce las hospitalizaciones y muertes” y “reduce la transmisión” — algo que los primeros datos sugieren que podría ser cierto para las vacunas que está usando Reino Unido.

El segundo factor es que “la vacuna es segura, lo que significa que casi todos pueden recibirla a menos que tengan una condición clínica muy específica”, y tener tratamientos para “la pequeña proporción a la que la vacuna no brinda esa protección”.

“Si la Covid-19 termina como una gripe, de modo que vivamos nuestras vidas normales y la podamos mitigar a través de vacunas y tratamientos, entonces podemos seguir con todo de nuevo,” anotó.

‘Estoy seguro de que podemos ofrecer la vacuna a todos los adultos en septiembre’

En las paredes de la oficina de Matt Hancock cuelgan dos marcos que hablan del momento en el que se encuentran, tanto el ministro de sanidad como el país, durante este nevado febrero.

Uno es un retrato de la Reina sobre un tablero circular salpicado de pintura. La imagen, creación de Damian Hirst, suele ser el telón de fondo de las numerosas entrevistas televisivas de Hancock mientras encabeza la respuesta del Gobierno a la Covid. La otra es una fotografía en blanco y negro de Sir Henry Willink, el exparlamentario conservador y ministro de sanidad — olvidado por muchos, pero apreciado por los conservadores como la fuerza real detrás de la creación del NHS en la década de 1940.

Contrarrestar el coronavirus y llevar a cabo la reforma del NHS. Estos son los dos mayores desafíos — estrechamente interrelacionados — a los que se enfrenta Hancock, y de los que depende la seguridad del pueblo británico.

En declaraciones a The Telegraph en su oficina del noveno piso del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social en Londres, Hancock se muestra entusiasta. “Soy optimista en el mediano plazo,” dice. La palabra se utiliza media docena de veces más a medida que arroja luz sobre el despliegue de la vacunación, las realidades del cierre y las esperanzas de tener vacaciones en el verano.

Si pidiéramos a las familias de todo el país que dijeran qué pregunta le harían al ministro de sanidad, la primera de la lista probablemente sea: ¿Cuándo se levantarán las restricciones del confinamiento? Durante toda la semana en Whitehall, todos, desde Boris Johnson para abajo, se han mostrado reacios a revelar lo que habrá en la tan esperada “hoja de ruta” de reapertura del Gobierno, prevista para la semana del 22 de febrero.

Hancock, por desgracia, tiene la misma actitud. “Tendremos que esperar y escuchar lo que dice el primer ministro,” comenta, negándose a decir qué sectores deberían reabrir primero después de las escuelas.

Algunos parlamentarios conservadores están presionando para que el Gobierno se comprometa a “no más confinamientos” cuando finalmente comience la reapertura, proporcionando claridad y tranquilidad a las empresas. ¿Está de acuerdo Hancock? Una vez más objeta, diciendo que quiere que el confinamiento se relaje “de manera sostenible” — en otras palabras, de modo que no sea necesario repetirlo — pero se niega a respaldar la idea, señalando la incertidumbre que se avecina.

Sin embargo, refiriéndose a la reconstrucción de una economía diezmada por los confinamientos, es más claro. Es posible que se necesite de todo el Parlamento actual para una recuperación económica completa de la pandemia — es decir, hasta 2024.

El rápido lanzamiento de las vacunas para la Covid es otro tema en la agenda de Hancock que está siendo observado de cerca por británicos de todas las tendencias políticas. Aquí saca a relucir las buenas noticias, diciendo: “Estoy seguro de que podemos ofrecer la vacuna a todos los adultos en septiembre y, con suerte, un poco antes.”

La pregunta es a quién priorizar. El lunes, se espera que el Gobierno anuncie que se ha ofrecido vacunas a todas las personas mayores de 70 años, además de trabajadores sanitarios y de asistencia social de primera línea. Los grupos de edad más vulnerables serán los siguientes.

¿Pero quién entonces? Policías? ¿Maestros? ¿Trabajadores de supermercados? Hancock dice que dejará eso a los asesores científicos. “Estoy a favor de todo lo que reduzca las hospitalizaciones más rápido porque quiero que salgamos de estas restricciones, y la mejor manera de salir de ellas es reducir las hospitalizaciones y las muertes,” afirma.

La velocidad de implementación ha superado las expectativas, pero Hancock advierte contra la complacencia y dice: “La última milla en la aceptación [de la vacuna] es increíblemente importante, especialmente entre los grupos vulnerables.”

A medida que aumenta la proporción de británicos vacunados — lo que a su vez reduce la posibilidad de que las personas mueran o se enfermen gravemente a causa del contagio — se presta cada vez más atención a los tratamientos.

Después de que Gran Bretaña se beneficiara de la vacuna creada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca desarrollada y fabricada en Reino Unido — un punto subrayado por una desagradable disputa con Bruselas — Hancock quiere hacer algo similar con medicamentos diseñados para combatir la Covid-19.

“Como parte de Build Back Better [‘Reconstruir mejor’, nombre de la unidad de recuperación de Covid del Gobierno], tenemos que Build Back British [‘Reconstruir a Reino Unido’],” dice. “La pandemia ha demostrado que este tipo de idea de la era de Blair, de que no importa dónde se hagan las cosas, es completamente errónea.”

El argumento suena al nacionalismo de la Covid que el Gobierno ha estado criticando en otros, pero Hancock dice: “A menudo se producen cambios intelectuales después de una conmoción masiva. Y uno de los grandes cambios [durante la Covid] es el repudio de la idea de que no importa dónde se hagan las cosas. Porque por razones de seguridad, sí es importante que se fabriquen bienes fundamentales en nuestro territorio.”

¿Ha habido un momento más importante para ser ministro de sanidad en el último medio siglo? Es difícil pensar en muchos momentos más desafiantes para estar en ese despacho. Hancock fue nombrado ministro de sanidad por Theresa May en 2018 antes de que Johnson le mantuviera en el cargo. Políticamente, el puesto es un terreno peligroso para los conservadores, dado el liderazgo de larga data en las encuestas del Partido Laborista sobre a qué partido se confía el NHS.

Ahora, con 42 años y uno de los miembros más jóvenes del Gabinete de Johnson, Hancock — educado en la Universidad de Oxford — ingresó a la política como asesor de George Osborne antes de convertirse en parlamentario conservador en 2010 y ascender en las filas ministeriales.

Entonces, ¿le gustaría permanecer como ministro de sanidad si hay una reorganización del Gabinete, que se rumorea se producirá este verano? “Me encanta este trabajo, sí,” dice de inmediato. “La agenda a largo plazo para aprender las lecciones de la crisis [de la Covid] y fortalecer el NHS es increíblemente emocionante.”

Esa es la agenda que reveló el jueves, publicando un white paper [documentación técnica] descrito como la mayor reorganización del servicio de sanidad inglés en una década. Las propuestas incluyen una mejor integración de la atención hospitalaria y comunitaria, el control de la independencia del NHS England y la reducción del dinero desperdiciado en burocracia interna.

El ministro afirma que las reformas habrían facilitado el abordaje de la pandemia, en parte debido a una mejor integración entre los servicios de sanidad a nivel local.

Sin embargo, hay un inconveniente en dicha política. Muchas de las propuestas de Hancock desglosan las políticas impuestas por su propio partido en 2012: reformas realizadas por Andrew Lansley, entonces ministro de sanidad.

Sabiendo lo que sabe ahora, ¿Hancock habría votado en contra de ellos? “¡Ja!” dice, y busca construir con cuidado la oración. Finalmente, se conforma con decir: “No voy a menospreciar el trabajo de mis predecesores ni lo que juzgaron adecuado para su época.”

El verano se acerca rápidamente. Esta semana, los ministros del Gabinete hicieron comentarios divergentes sobre si la gente debería reservar vacaciones para el verano o no. Algo similar sucedió con los “pasaportes” de vacunación.

¿El Gabinete no se comunica claramente sobre la Covid-19? “Es más fácil comunicarse cuando el camino a seguir es claro como el cristal. Y en una pandemia, desafortunadamente, ese no es siempre el caso,” afirma Hancock.

Y luego está el pequeño tema de Cornualles. Mientras algunos ministros decían al público el miércoles que no tome decisiones sobre sus vacaciones de verano, volvió a trascender que Hancock ya las ha reservado en ese condado.

Entonces, ¿cuáles son sus famosos planes de vacaciones en Cornualles? “No voy a dar más detalles sobre mis planes de vacaciones absolutamente a nadie,” dice con una sonrisa.

Casos de Covid disminuyen en todo Reino Unido

Credit: Tim Dennell – flickrCC BY 2.0

Los niveles de coronavirus están disminuyendo en las cuatro naciones del Reino Unido, según muestran últimas cifras de la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS).

Los datos proporcionan más evidencia de que el confinamiento está funcionando para controlar el virus — incluso con las variantes más infecciosas en circulación.

La última tasa R — estimada actualmente entre 0,7 y 0,9 — también sugiere que el número de contagios se está reduciendo.

Esta es la primera vez desde julio que la tasa R es tan baja.

Significa, en promedio, que cada 10 personas contagiadas lo transmiten a entre 7 y 9 más.

Sin embargo, los expertos advierten que los niveles de contagio siguen siendo altos.

Aún no está claro cuándo comenzará a levantarse el confinamiento. Los científicos que asesoran al Gobierno dicen que cuanto menos sean los casos, mejor. Si se desbloquea demasiado pronto, se corre el riesgo de otra ola del virus a pesar de que cada día se vacunan más personas contra la enfermedad.

El primer ministro británico Boris Johnson ha dicho que detallará los planes para aliviar las restricciones en la semana del 22 de febrero.

Reabrir las escuelas será la prioridad inmediata, dice el Gobierno.

El portavoz oficial del primer ministro no descartó que una de las opciones que se baraja sea mantener el distanciamiento social hasta el otoño. “Los últimos datos y evidencias muestran claramente que seguimos en una situación difícil y que la presión sobre el NHS es aún muy significativa,” afirmó.

“Estableceremos un enfoque gradual y por fases para reducir las restricciones de manera sostenible.”

Las cifras de la ONS — basadas en pruebas de personas con síntomas o no —sugieren que:

– Una de cada 80 personas en Inglaterra tiene el virus
– En Irlanda del Norte, es uno de cada 75
– En Gales, es uno de cada 85
– En Escocia, es uno de cada 150

Londres sigue teniendo la mayor proporción de personas con probabilidad de dar positivo por coronavirus en cualquier región de Inglaterra, y se estima que alrededor de 1 de cada 60 tuvo Covid-19 en la semana hasta el 6 de febrero.

Los datos de la ONS están ligeramente desactualizados — cubren la semana hasta el 6 de febrero — por lo que es posible que no reflejen la situación en este momento.

La estadística delegada Sarah Crofts dijo: “Las tasas de contagio siguen siendo altas, pero han seguido disminuyendo en Inglaterra y en todo Reino Unido.

“El porcentaje de casos positivos compatibles con la nueva variante británica también continúa disminuyendo en todas las regiones de Inglaterra, excepto en Yorkshire & The Humber, East Midlands y el suroeste, donde las tendencias siguen siendo inciertas.”

Mientras tanto, más de 13,5 millones de personas en Reino Unido han recibido al menos su primera dosis de una vacuna contra el coronavirus.

El objetivo es ofrecer una vacuna a alrededor de 15 millones de personas en los cuatro grupos principales prioritarios — mayores de 70 años, trabajadores sanitarios y asistenciales, personas extremadamente vulnerables, y personas protegidas clínicamente — para el lunes 15 de febrero.

Gales ya reportó haberlo logrado, y se espera que Inglaterra, Escocia e Irlanda del Norte anuncien lo mismo pronto.

La cifra de 13,5 millones incluye a algunas personas fuera de estos grupos iniciales.

Algunas regiones del Reino Unido ya han empezado a invitar a grupos a los que se prevé llegar a final de mes, como los mayores de 60 años y las personas de 16 a 64 años con problemas de salud preexistentes.


Publicado en BBC News el viernes, 12 de febrero de 2021

Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original en inglés: https://www.bbc.co.uk/news/health-56041029

Dimite alto ejecutivo tras decir al personal que ‘deje de quejarse’

Crédito: Hakan Dahlstrom – flickrCC BY 2.0

Presidente de KPMG en Reino Unido pide disculpas por comentarios durante reunión virtual sobre la crisis de la Covid

El presidente de KPMG en Reino Unido, Bill Michael, renunció después de decirle al personal que “deje de quejarse” durante una reunión virtual sobre la pandemia de coronavirus y el impacto del confinamiento en la vida de las personas.

Michael — quien ha dirigido la compañía desde 2017 — estaba hablando en una reunión virtual el lunes con miembros del equipo de consultoría de servicios financieros de la firma cuando hizo los comentarios.

El australiano de 52 años — quien también dijo que el personal debería dejar de “jugar a hacerse la víctima” y describió el concepto de prejuicio inconsciente como “una completa y absoluta mierda durante años” — se ha disculpado y dijo hoy viernes que el escándalo por sus comentarios había hecho su posición en el gigante mundial de la contabilidad “insostenible”.

Michael dijo: “Amo a esta firma, y lamento mucho que mis palabras hayan causado dolor entre mis colegas y el impacto que los hechos de esta semana han tenido en ellos. A la luz de eso, considero mi posición como insostenible y por eso he decidido dejar la empresa. Ha sido un privilegio haber sido presidente de KPMG. Me siento enormemente orgulloso de toda nuestra gente y de las cosas que han logrado, especialmente durante estos tiempos tan desafiantes.”

El miércoles, Michael — quien recibió un sueldo de £1,7 millones el año pasado — dio un paso al costado después de que la gigante corporación norteamericana iniciara una investigación cuando estalló el escándalo, después de hacerse públicos sus comentarios en la reunión virtual.

A la reunión por internet asistió aproximadamente un tercio de los 1.500 empleados del equipo de consultores de servicios financieros. Durante la llamada, Michael —quien estuvo ingresado en el hospital con Covid-19 en marzo del año pasado — se disculpó con el personal, que había criticado su elección de palabras en la sección de comentarios de la aplicación utilizada para ejecutar el evento. También se disculpó en un correo electrónico separado a todos los miembros del equipo de consultoría.

KPMG — que informó que llevaría a cabo una “elección de liderazgo” para reemplazar a Michael a su debido tiempo — nombró a la miembro principal electa de la junta, Bina Mehta, como presidenta interina para Reino Unido.

“Bill ha hecho una gran contribución a nuestra firma durante los últimos 30 años, especialmente durante los últimos tres años como presidente, y le deseamos todo lo mejor para el futuro,” dijo Mehta.


Artículo de Mark Sweney
Publicado en The Guardian el 
viernes, 12 de febrero de 2021

Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original en inglés: https://www.theguardian.com/business/2021/feb/12/kpmg-bill-michael-resigns-after-telling-staff-to-stop-moaning