THE INDEPENDENT – SÁBADO, 7 DE MARZO 2018

Se espera conocer los entretelones del primer ataque con gas neurotóxico en Europa desde la Segunda Guerra Mundial próximamente, ya que Yulia y Sergei Skripal (foto) deben entrevistarse con los investigadores luego de experimentar una notable mejoría. El antiguo espía del MI6 y su hija podrían estar pronto en la posición de aclarar la serie de sucesos que terminaron en su envenenamiento en Salisbury hace un mes, e indicar quién o quienes serían los responsables. Ambos parecen estar fuera de peligro a pesar de las declaraciones del jefe de Porton Down, el centro militar de investigación, de que no se conoce un antídoto para el novichok. Las entrevistas que se les haga dependerán del consejo de los médicos tratantes, pero las agencias de seguridad confían en que las respuestas se den a conocer en los próximos días.

THE TIMES – SÁBADO, 7 DE MARZO 2018

Uno de los DJs más conocidos del país obtiene beneficios por colgar vídeos violentos de pandillas en YouTube, según una investigación: Tim Westwood (foto), otrora estrella radial de BBC e hijo de un obispo, lleva un canal en la plataforma audiovisual identificado en una base de datos confidencial de la policía metropolitana (Met) como uno de los medios donde se muestra a presuntos gánsters amenazando a sus rivales e incitando a la violencia

Richard Osborn-Brooks, el jubilado de 78 años que apuñaló mortalmente a un ladrón que ingresó a la fuerza en su domicilio, no enfrentará cargos, informó la policía luego que ministros del gabinete indicaran que las víctimas de robo tienen derecho a defenderse

i – SÁBADO, 7 DE MARZO 2018

Presionan a la policía para reabrir una investigación sobre el ‘asesinato’ del informante ruso Alexander Perepilichnyy

La policía británica soporta presiones para reabrir formalmente su investigación sobre la muerte de un informante ruso que se desplomó frente a su domicilio en Surrey, después de que las autoridades francesas comenzaran a tratar el caso como un presunto asesinato. Alexander Perepilichnyy, de 44 años, falleció repentinamente en 2012 mientras salía a correr unas horas después de volver de un viaje a París, donde la policía está investigando si le fue suministrado un veneno a base de plantas utilizado por asesinos. Bill Browder, el empresario al que se unió Perepilichnyy poco antes de morir para ayudarle a exponer un fraude masivo que involucraba a funcionarios tributarios rusos, ha sido entrevistado durante 18 horas por detectives franceses que investigan “asesinatos organizados” y “conspiración criminal”.

La investigación francesa contrasta con la postura de la policía de Surrey, que dictaminó dentro de los seis meses de la muerte de Perepilichnyy que no hubo “participación de terceros” en su fallecimiento, y continúa insistiendo en que no hay motivo para investigar la muerte como asesinato. La larga investigación sobre la muerte de Perepilichnyy, cuyo proceso se encuentra ahora en su tercer año, se reanudará en el Old Bailey de Londres el martes de la próxima semana para una audiencia de tres días; además, se ha solicitado que la modelo y diseñadora de modas

ucraniana de 22 años con quien Perepilichnyy compartió su habitación de hotel en París – a pesar de estar casado – preste testimonio en la audiencia.

Pero la investigación francesa y las secuelas de los envenenamientos de Salisbury han generado una nueva presión para que la policía reabra la investigación penal sobre la muerte de Perepilichnyy. Aunque el agente nervioso utilizado contra el ex espía Sergei Skripal es radicalmente diferente del veneno que se sospecha ha sido administrado a Perepilichnyy, el entorno del empresario cree que hay cada vez más pruebas de que el crimen encaja en un patrón de asesinatos decididos por el gobierno ruso

o útiles para sus fines.

Tanto Scotland Yard como el MI5 ya están llevando a cabo una “revisión” del caso Perepilichnyy tras la solicitud que ha hecho la ministra del interior Amber Rudd de analizar nuevamente hasta 14 muertes sospechosas en Reino Unido que, supuestamente, la inteligencia estadounidense cree estaban vinculadas al estado ruso o al crimen organizado.

Los casos que se analizan incluyen la muerte del magnate Boris Berezovsky, arquitecto del ascenso de Vladimir Putin al poder cuya muerte

la policía creyó que

fue un suicidio en 2013, y su socio georgiano Badri Patarkatsishvili, que murió de un aparente ataque al corazón.