METRO – VIERNES, 23 DE MARZO 2018

El policía envenenado en el ataque con gas nervioso de Salisbury salió del hospital ayer, pero ha dicho que su vida no volverá a ser la misma: el detective sargento Nick Bailey ha recibido el alta hospitalaria por los médicos casi 3 semanas después de haber sido expuesto al agente neurotóxico, pero ha trascendido que Sergei y Yulia Skripal, blancos del ataque, podrían quedar en estado vegetativo de forma permanente por el daño cerebral potencial, si llegan a sobrevivir. Bailey, quien fue el primero en dar los primeros auxilios a la pareja luego de que se desplomaran, ha minimizado su rol y ha agradecido y felicitado la labor del personal del NHS