
Bebimos durante todo el confinamiento y ahora estamos de vuelta en las calles, haciendo lo que hemos hecho para relajarnos desde la antigรผedad. ยฟPor quรฉ las bebidas alcohรณlicas son una parte tan intrรญnseca de la vida britรกnica?
La tarde tormentosa con rayos en Sheffield, y su pesada llovizna, se mueven a travรฉs de sus famosas siete colinas mientras me dirijo a West Street โ el callejรณn de pubs de la ciudad y posiblemente la capital mundial del strawpedo (una ingeniosa tรฉcnica de usar una pajita para acabarse de golpe una bebida, en alusiรณn a un torpedo). Es el clima tรญpico de Yorkshire, pero a la multitud que sale de trabajar no le importa. Ha sido una larga semana โ o, mejor dicho, han sido 18 largos meses โ y la gente tiene sed.
Entonces, nos vamos hacia el Forum Kitchen & Bar primero, para tomar una pinta y una pizza que absorba lo que vendrรก a continuaciรณn. Son todos colegas y compaรฑeros de trabajo en esta parte de la noche, chismeando y poniendo verde a sus jefes. Guarecidos bajo un maltrecho paraguas, conozco a Leah Carr y a Dave Woodcock, dos compaรฑeros que trabajan en un instituto de sexto aรฑo en Rotherham.
Leah ya se ha clavado dos mojitos pero, frustrada con la relaciรณn hielo-alcohol, cambia a vodka con lima y soda. Un cรณctel mรกs barato y con mรกs pegada. Estรก llena de energรญa contenida. ยซEstoy harta de beber en casa con mis compaรฑeros,ยป dice. ยซEstoy lista para bailar. Quiero estar en el bar y conocer gente espontรกneamente.ยป
Dave se extiende contรกndome del pub casero que se ha construido durante el encierro. ยซHe reemplazado mis noches con una mรกquina de cerveza en casa,ยป reporta. ยซAhora soy adicto a ella.ยป Me pregunta si conozco Rotherham. Le digo que no. ยซSolo se habla de pedรณfilos y de [el exportero de la selecciรณn inglesa] David Seaman,ยป dice. ยซSalimos mรกs [los fines de semana] por Sheffield que por Rotherham.ยป
La lluvia cae realmente fuerte ahora y una persona sensata que vive en un paรญs mรกs sensato probablemente se irรญa a casa. Pido otra ronda. Gran Bretaรฑa y el alcohol. Es quizรกs nuestra amistad mรกs antigua y difรญcil: eufรณrica, inevitable y con frecuencia tan daรฑina. Una de cada diez personas ocupa una cama de hospital debido al alcohol, segรบn el NHS, y los bebedores consuetudinarios cuestan el servicio de salud britรกnico ยฃ3.500 millones al aรฑo solo en Inglaterra. En un 39 por ciento de los incidentes violentos registrados en 2018, la vรญctima creรญa que el delincuente estaba bajo la influencia del alcohol.
En este verano, mรกs que en otros, estamos mirando la profundidad y depravaciรณn de esta relaciรณn cara a cara. Mรกs que Netflix, la jardinerรญa o el horneado de pasteles, para muchos el alcohol ha sido la mejor (o la peor) ayuda que han tenido disponible durante el confinamiento. En 2020, las muertes relacionadas con el consumo de alcohol alcanzaron las 7.423 โ la cifra mรกs alta en 20 aรฑos.
Por lo general, cometemos nuestros peores excesos de verano โ los verdaderos cagadones โ en Zante, Magaluf o Split, pero este aรฑo estamos todos juntos en nuestra pequeรฑa y embriagada isla, obligados a ver la borrachera que persigue e ilumina a la psique britรกnica. Estaba en las calles de Londres durante la final de la Eurocopa, con fuegos artificiales saliendo de nalgas desnudas, muchachos euforizados con cocaรญna y cerveza abriรฉndose paso hacia el estadio de Wembley, botellas volando a travรฉs de Leicester Square. Pero no solo los hooligans se estรกn volviendo locos: ayuntamientos de todo el paรญs vienen luchando con una ยซgran demandaยป de reciclaje de vidrio, ya que los bebedores domรฉsticos estรกn dรกndole con fuerza al sauvignon de supermercado.
Expertos de la industria confirman que este exceso nacional no es producto de mi imaginaciรณn. Cuando los pubs se reabrieron por primera vez en abril Phil Urban โ director ejecutivo de Mitchells & Butlers, el grupo de pubs mรกs grande que cotiza en bolsa en Reino Unido โ revelรณ que sus pubs se estaban quedando sin cerveza porque la demanda era muy alta. Peter Harrison โ contralor comercial de Budweiser en Reino Unido โ me dice que la demanda de sus bebidas ha estado en ยซniveles sin precedentesยป desde que empezรณ el verano. Ademรกs, beber es mรกs barato que nunca: la plataforma Alcohol Health Alliance UK โ que hace campaรฑa para que Inglaterra siga el ejemplo de Gales y Escocia en la introducciรณn de un precio unitario mรญnimo โ ha descubierto que se vende sidra a tan solo 19p (0,22โฌ) la unidad. Esto significa que toda una ยซraciรณnยป semanal de alcohol โ 14 unidades โ puede costar menos que un cafรฉ en Starbucks.
Por eso me fui a Sheffield; para constatar cรณmo se ven las cosas en el frente de batalla. Despuรฉs de tres aรฑos viviendo en Washington DC โ una ciudad donde, si te ven pidiendo una copa de vino a la hora de comer, los clientes se quieren ir del local โ ya habรญa olvidado cuรกnto bebรญa yo en Gran Bretaรฑa, donde parece que cada interacciรณn social se lubrica con el ยซapretรณn de manos quรญmicoยป de tomarse una pinta… o tres. Querรญa conocer mi propio paรญs otra vez โ es decir, salir solamente para terminar borracho.
Es aproximadamente a las 8.30 pm en el beer garden del Walkabout Sheffield. Stu, Sam, Adam y Mitch, un grupo de muchachos de alrededor de veinte aรฑos, se acurrucan escondiรฉndose de la lluvia mientras se beben pintas bajo un toldo con el logotipo de Guinness. Todos estรกn solo en camiseta. ยซEs julio en Sheffield, despuรฉs de todo,ยป se carcajea Mitch. Todos creen que estรกn bebiendo mรกs desde que comenzรณ la pandemia. ยซUno tiene que aprovecharla al mรกximo, ยฟverdad?ยป prosigue Mitch. ยซEso no hace que la gente deje de salir. Definitivamente hemos ido a fondo.ยป La habitual chica Jรคgerbomb comienza a pasearse por el jardรญn. Digo ‘no gracias’ (por algรบn mal recuerdo), pero la mesa de seis junto a nosotros compra la bandeja completa de 12 shots [chupitos] por ยฃ34. Se los acaban en segundos.
Al igual que Dave Woodcock, Adam se ha construido un pub casero durante la pandemia, trabajando junto a su padre. ยซFue por tener algo que hacer, realmente,ยป afirma. Cree que el final del confinamiento es ยซgenialยป para los mรกs jรณvenes. Pero tambiรฉn se pregunta si algunos podrรญan haberse acostumbrado al hedonismo domรฉstico. ยซTodo el mundo tiene su barra instalada en el jardรญn ahora,ยป dice. ยซPuedes meterte una borrachera y de inmediato irte a la baรฑera a hacerte un hidromasaje.ยป
En el Sheffield Water Works Company โ un pub de la cadena Wetherspoons โ nos registramos a la entrada con el NHS Test and Trace y seguimos nuestro camino. Una chica, en cambio, se dedica al ilรญcito pasatiempo nacional de tomar una foto del cรณdigo QR en su telรฉfono sin registrarse con la app de su telรฉfono mรณvil. ยซEsto es mรกs Test y una mierda,ยป se rรญe.
Allรญ conozco a Carly Cryan, de 18 aรฑos, de copas con Danny, Eve y Tom. Son un grupo de amigos de la escuela que acaban de terminar su primer aรฑo en la universidad (aparte de Tom, a quien la pandemia le ยซjodiรณยป sus [exรกmenes preuniversitarios] A-Levels y ahora estรก de aprendiz). Habiendo pasado tanto tiempo encerrados estรกn recuperando el tiempo perdido bajando los fuertes chupitos de sambucca con sidra de frutas Kopparberg. ยซPor ahora, salgo todas las noches,ยป dice Carly. ยซNuestras vidas han sido mucho mejores desde que reabrieron los pubs. Es simplemente mejor con alcohol, ยฟno? Hace que la noche sea mucho mejor.ยป
Eve ya se ve un poco perjudicada. ยซNo le hagas caso,ยป dice Carly. ยซSe ha pasado un poco.ยป
Las restricciones recientes han impedido a este amistoso escuadrรณn ingresar legalmente a una discoteca, pero esto estรก a punto de cambiar. ยซHemos perdido mucho tiempo, todo el mundo estรก listo para volver,ยป dice Carly. ยซAhora que las discotecas estรกn abriendo, esto se va a poner bueno.ยป
Esto de ‘ponerse bueno’ es lo que separa al bebedor del norte de Europa de sus pares mediterrรกneos, particularmente โ no exclusivamente โ varones. Compartimos esta cultura a travรฉs de las islas britรกnicas e Irlanda, pero tambiรฉn con nuestros primos vikingos en Escandinavia, nuestros antepasados โโholandeses a quienes extraรฑamente nos parecemos tanto, y con nuestros cerveceros ancestros del sur y el este de Alemania. Y siempre ha sido asรญ.
ยซLos historiadores romanos observaban con asombro la diferencia entre los cautos hรกbitos para la bebida de los pueblos mediterrรกneos, y la aparente intenciรณn de los bรกrbaros del norte para salir y beber hasta quedar ciegos,ยป dice Robin Dunbar, profesor emรฉrito de psicologรญa evolutiva de la Universidad de Oxford. ยซDe manera similar, los normandos estaban absolutamente horrorizados por el comportamiento de los sajones cuando adquirieron Inglaterra. Pensaban que se trataba de hordas de borrachos groseros que solo tenรญan por objetivo emborracharse hasta perder el control.ยป
Distintas culturas dan precedencia a distintos rituales de comunidad, seรฑala Dunbar. A los griegos les gusta bailar. Algunas culturas prefieren cantos comunitarios. Los indรญgenas del sur del รfrica llegan al trance bailando. Para los europeos del norte, introvertidos y siempre bajo la maldiciรณn de una permanente y lluviosa nube gris, bien establecidos y con suficientes tierras, cultivos y materiales de construcciรณn para preparar grandes barriles de cerveza, beber compulsivamente ha sido nuestro ritual de comunidad durante mucho tiempo.
Sin embargo, aunque los jรณvenes bebedores โโson una perenne y resistente instituciรณn britรกnica, los datos muestran que los mรกs jรณvenes en realidad estรกn bebiendo menos por estos dรญas. O al menos esa era la tendencia antes de la pandemia. Las tasas de abstinencia en Inglaterra entre jรณvenes de 16 a 24 aรฑos aumentaron del 18 al 29 por ciento entre 2005 y 2016. Las tarifas de consumo excesivo de alcohol tambiรฉn disminuyeron del 27 por ciento en 2005 al 18 por ciento durante el mismo perรญodo.
Tom no se lo cree. ยซSi salgo, bebo,ยป refuta. ยซEs beber y fรบtbol. Si el fรบtbol es temprano, bebemos algo inmediatamente despuรฉs. Si vamos directo al pub, llegamos allรญ a las 11:30am del domingo para un partido a las 8pm.ยป
Aรบn con la caรญda de las tasas generales de consumo, lo que estรก sucediendo ahora es una ยซpolarizaciรณn alcohรณlicaยป โ se bebe menos en general, pero algunas personas beben mรกs que nunca. Actualmente, los bebedores mรกs pesados โโson en realidad los de mediana edad, desde los entusiastas baby boomers que soplan vinos premium de supermercado, a los revoltosos de la Generation X que alcanzaron la mayorรญa de edad en la dรฉcada de los 90. Cada vez se bebe mรกs en casa, ya que los estilos de vida habilitados con alcohol y tecnologรญa domรฉstica hacen que salir sea una opciรณn mรกs incรณmoda, cara y poco atractiva, impulsando la disminuciรณn de la popularidad del gregario pub.
โNos mudamos fuera de Londres hace diez aรฑos y fue entonces cuando empezaron las sesiones de beber en casa,โ dice Alex, contable de cincuenta y tantos aรฑos que vive en Bedfordshire. โNuestro pub mรกs cercano estรก a una buena distancia y, por supuesto, estuvo cerrado durante el confinamiento. Abrรญ una cuenta en Majestic en abril pasado y para mรญ y mi esposa eso ha sido el final de cualquier tipo de ecuanimidad. Es vergonzosa la frecuencia con la que los vecinos ven llegar la furgoneta de Majestic, pero todos ellos tambiรฉn se han pasado encerrados 17 meses.ยป
Alison โ directora de relaciones pรบblicas que vive en West Sussex โ dice que ahora usa uno de los cubos de basura de su casa solo para botellas. โMi esposo espera a que todos se vayan antes de vaciarlo en el contenedor de botellas. Nos prometimos que รญbamos a parar, al menos entresemana, una vez que la pandemia terminase, pero el vino ha sido una gran ayuda el aรฑo pasado.ยป No pueden ser solo ellos, aรฑade Alison, porque su esposo ha regresado de mรกs de un viaje fallido al contenedor. โOtra vez, estรก lleno,โ dice.
James โ de 42 aรฑos y consultor empresarial del norte de Londres โ bebe habitualmente, pero dice que ha bebido con mรกs frecuencia que nunca durante los รบltimos 18 meses. โDurante los momentos mรกs oscuros de la pandemia, cuando tienes tres hijos que van a la escuela en casa y nada que hacer, abrรญa una botella de vino cada noche,โ dice. โLo normal es beber unas cuatro noches a la semana. Estoy en seis en este momento, como muy poco.ยป
Tal es el creciente contraste generacional, que la edad es ahora un mucho mรกs claro indicador de cuรกnto alcohol consumen las personas y ya no tanto su clase social o regiรณn โ que probablemente sรญ determina el tipo de alcohol que beben. Sorprendentemente, mรกs jรณvenes de 16 a 24 aรฑos se abstienen de beber que los mayores de 75. John Holmes, quien dirige el Grupo de Investigaciรณn sobre el Alcohol en la Universidad de Sheffield, describe esto como un efecto de ยซgrupoยป. ยซLos adultos jรณvenes siempre han sido los mayores bebedores de la poblaciรณn, desde que hemos tenido buenos datos de encuestas,ยป afirma. ยซAhora eso ya no es cierto.ยป
Holmes atribuye la caรญda en el consumo de alcohol entre los jรณvenes a una ยซnueva sensibilidadยป. Esta es la generaciรณn del Dry January y Dry July [retos para no beber durante un mes], del wellness y de la mejora del estilo de vida, bebidas ยซsinยป y bajas en alcohol, de elegantes cรณcteles sin alcohol โ y ni les hables del rock’n’roll.
ยซSon mucho mรกs conscientes, y estรกn mucho mรกs concentrados y ansiosos por su futuro econรณmico,ยป dice Holmes. ยซTambiรฉn deben influir la tecnologรญa, internet, las redes sociales, aunque todavรญa tenemos que desvelar la naturaleza precisa de esa relaciรณn.ยป
El investigador atribuye el consumo excesivo de alcohol en personas de mediana edad al entorno ยซpermisivoยป de finales del siglo XX. ยซEl alcohol se volviรณ muy barato durante este perรญodo, por lo que esta es una generaciรณn que ha bebido mรกs que sus predecesores a lo largo de su vida.ยป
Al cambiar el milenio, la bebida en Gran Bretaรฑa alcanzรณ cotas no vistas desde principios del siglo XX. El consumo se habรญa desplomado en el รญnterin, comenzando con una caรญda aguda al comienzo de la I Guerra Mundial cuando se introdujeron cambios en la polรญtica de concesiรณn de licencias. La bebida se reinventรณ luego en la era de la posguerra, con un fuerte aumento impulsado por el cambio de roles de gรฉnero, un prolongado auge econรณmico, la ausencia de guerras y, hacia finales de siglo, la bebida barata tambiรฉn: el alcohol hoy en dรญa es un 74% mรกs asequible que en 1987. En su clรกsico libro Everyday Drinking, el escritor y conspicuo bebedor Kingsley Amis sugiere que el crecimiento de la vida urbana tambiรฉn impulsรณ el auge del alcohol, debido a una necesidad de ‘lubricaciรณn’ social que facilitase la interacciรณn regular con ‘semi-extraรฑos’.
El aumento de la educaciรณn universitaria para todos probablemente tambiรฉn jugรณ un papel. Con seguridad fue allรญ donde aprendรญ a beber. En los hogares judรญos como el mรญo es raro encontrar alcohol; contamos con las tradiciones y el chismorreo para cerrar las brechas de conversaciรณn familiar. Hasta la universidad, yo entendรญa la bebida como un capricho ocasional y no como una forma de vida. Nunca olvidarรฉ la decepciรณn en el rostro de un amigo cuando, al principio de conocernos, rechacรฉ una pinta no programada porque estaba yรฉndome a la biblioteca. ยซNo te gustan los pubs lo suficiente,ยป me soltรณ. Supuse que esto significaba ยซtodavรญa no eres suficientemente inglรฉsยป โ y nunca volvรญ a decir que no. Perdรญ innumerables fechas lรญmite de presentaciรณn de trabajos, y como resultado subรญ tambiรฉn varios kilos de peso, pero nunca me faltaron compaรฑeros.
Tengo que recurrir a este mismo instinto de asimilaciรณn ahora que siento que mi noche en Sheffield comienza a cambiar. Parece que las 10 de la noche son una especie de punto de inflexiรณn en el arco noctรกmbulo, cuando las รบltimas barreras sociales que quedaban ya se han roto y Lionel Richie ha comenzado a protagonizar la velada. Es poco probable que alguien recuerde mucho de aquรญ en adelante. Estoy en la esquina de West Street y Carver Street, dejando que la noche se arremoline a mi alrededor. Tres muchachos verdaderamente perjudicados salen tambaleรกndose de Bunk, una ruidosa coctelerรญa. Uno se detiene para vomitar todo lo que ha cenado detrรกs de un cubo de basura. ยซVeinte Jรคgers al agua,ยป vocifera alegremente su amigo antes de dar un puรฑetazo a su otro compaรฑero en la entrepierna. โยฟVes lo que me ha hecho este idiota?โ me pregunta la vรญctima, jadeante. Claro que lo vi. Se levanta y va cojeando tras su atacante, gritando: ยซMe voy a tirar a tu hermana, George.ยป
En este punto siento que necesito refugiarme en algรบn lugar civilizado, asรญ que vuelvo por West Street hasta el Hemingways. El Hem de toda la vida. Puede que ya estรฉ bastante desorientado en este momento, pero me sorprende encontrar a una hermosa dama con una guitarra ejecutando una interpretaciรณn desgarradora de Mr Brightside de [la banda de rock] The Killers. En medio de retratos disparatados de la Mona Lisa con una mascarilla de covid, entre borrachos desfallecientes โโy alaridos callejeros, la trovadora brilla como una perla en un abrevadero.
Sin embargo, no podemos terminar aquรญ. Todos los entrevistados concuerdan en que una noche en Sheffield no estรก completa si no termina en el Broncos Rodeo. Asรญ que ahรญ nos beberemos la del estribo. La gente estรก bailando, jadeando, besuqueรกndose โ lo nunca visto durante demasiados meses. Resuena en los altavoces Hi Ho Silver Lining y el local estalla. Un hombre gordo y barbudo me empuja a un cรญrculo para que cante Hi Ho Sheffield Wednesday [el equipo de fรบtbol de la ciudad] and away you go now baby. De pronto las luces se encienden, los clientes salen expulsados por los vigilantes de seguridad, y luego retumba Sweet Caroline โ la canciรณn de este verano.
De pronto tambiรฉn regresan a mรญ los viejos impulsos. De poner los shots en fila y chupar hasta emborracharme. De cantar canciones cursis en los rostros de cualquier desconocido. De sentir el suelo como si estuviera pegado a mis pies. De agarrar del pescuezo a un extraรฑo sudoroso con una camiseta empapada de cerveza, y de volverme absolutamente loco dรกndolo todo.
Este es el momento particularmente britรกnico de la costumbre de beber. La leyenda negra. Porque no es que bebamos mรกs que los demรกs; al contrario, sorprendentemente, estamos en la mitad de la tabla en lo que respecta al consumo general. Un informe publicado en mayo nos coloca en el puesto 16 de 44 naciones ricas, por debajo de Francia, Alemania y Espaรฑa, y apenas rozamos a los realmente etรญlicos estados bรกlticos. No se trata de cuรกnto bebemos en Gran Bretaรฑa, sino de cรณmo bebemos. Bebemos para olvidar y desmelenarnos. Bebemos para rugir y gritar y soltar bรกrbaros ladridos sobre los tejados del todo el mundo. Bebemos para mantenernos en calor y alegres en este hรบmedo islote atlรกntico. Bebemos para coquetear y pelear y quitarnos todas las capas de represiรณn y vergรผenza que envuelven nuestras almas cotidianamente. Bebemos para sonreรญr, para reรญr a carcajadas y para atrevernos a hablar con extraรฑos. Bebemos para terminar zampados, morados, perjudicados, intoxicados. Bebemos para desatar la locura britรกnica nativa.
Y ยฟes un problema esta ebriedad profunda? ยฟEs una simpรกtica peculiaridad nacional, o una trรกgica debilidad? Usando su intrรญnseca condiciรณn de britรกnico, Winston Churchill decรญa que habรญa obtenido mรกs del alcohol que lo que el alcohol le habรญa quitado. Pocos de nosotros podrรกn igualar el consumo de Churchill, afortunadamente, pero quizรกs yo siento lo mismo. Es difรญcil ser un defensor de la bebida cuando con tanta frecuencia conduce a la pendencia, a la violencia y al daรฑo hepรกtico. O cuando uno piensa en todos los dรญas de resaca perdidos mirรกndose el intestino, obstinadamente hinchado. Es difรญcil justificar por quรฉ necesitamos y veneramos tan desesperadamente esta peligrosa ayuda social. Pero somos humanos, somos britรกnicos, la vida puede ser un trabajo duro y la mayorรญa de nosotros, espero, estamos obteniendo algo que vale la pena.
Ahora que se acercan las 2 de la maรฑana creo que puedo irme a dormir. He quedado un poco por debajo del antiguo objetivo de William Hague โ 14 pintas en un dรญa โ pero ha sido un esfuerzo respetable. La รบltima parada es una excursiรณn obligatoria al pollo frito de Adnan, para disfrutar de un subidรณn de patatas fritas con queso medio derretido y todo cubierto de mayochup. Dos mujeres que hacen fila conmigo me felicitan por la rosa que cuelga excรฉntricamente de mi oreja, obsequiada por un cliente del Broncos que pasรณ por mi lado. โHace dos aรฑos que no salimos,โ me dicen. Y ยฟquรฉ han estado haciendo? Ambas han tenido hijos durante el confinamiento, dicen con orgullo. โNo habรญa nada bueno en la tele,โ se rรญe una.
De camino a casa me encuentro con la perjudicada muchachada que salรญa del Bunk. Siguen dando vueltas en la calle por todo lo alto, y rompen a corear una vieja canciรณn futbolera que se ha escuchado en todas partes este verano:
Donโt take me home
Please donโt take me home
I just donโt wanna go to work
I wanna stay here and drink all your beer
Please donโt please donโt take me home
[ยซNo me lleves a casa
Por favor no me lleves a casa
Simplemente no quiero ir a trabajar
Quiero quedarme aquรญ y beberme toda tu cerveza
Por favor no me lleves a casaยป]
Creo que reciรฉn me doy cuenta de la perfecciรณn con que esta canciรณn resume todo. Para bien y para mal, todo ha regresado a mรญ.
Artรญculo de Josh Glancy
Publicado/actualizado en The Sunday Times el domingo, 25 de julio de 2021
Traducido al espaรฑol por Alejandro Tellerรญa-Torres
Enlace al artรญculo original en inglรฉs: https://www.thetimes.co.uk/article/drunk-nation-why-do-british-people-drink-so-much-6ckwwb0vt

