Turba sin entrada aterrorizó a familiares de futbolistas en Wembley

Wembley Way, bulevar de acceso al estadio, el domingo antes de la final de la Eurocopa. Foto: Joe Pompliano / Twitter

Allegados a deportistas también fueron víctimas de intentos de robo de entradas en los puntos de ingreso y en las caóticas colas del Acceso G del estadio

Familias aterrorizadas de las estrellas de Inglaterra se han visto obligadas el domingo a escapar de hooligans [vándalos] sin entrada que irrumpieron en el estadio de Wembley para la final de la Eurocopa.

Asimismo, algunos familiares de jugadores también fueron víctimas de intentos de robo de sus entradas en los puntos de ingreso y en las caóticas filas del Acceso G de Wembley — cerca de la estatua de Bobby Moore — cuando intentaban entrar al estadio.

La aterradora situación no se limitó a las familias de los jugadores de Inglaterra al conocerse que Andrea — hijo del entrenador italiano Roberto Mancini — encontró su asiento ocupado y tuvo que ver el primer tiempo «sentado en las escaleras del estadio».

Lo que debió haber sido uno de los momentos de mayor orgullo y un día para recordar en las familias de los jugadores, independientemente del resultado, se convirtió en una pesadilla para muchos que se sintieron asustados e intimidados durante gran parte de la final.

Los reportes más impactantes vinieron de los familiares de jugadores de Inglaterra atrapados en la aglomeración, cuando unos 50 matones sin billete de entrada lograron irrumpir en el estadio por la entrada de familiares.

Un familiar dijo: “Aproximadamente 50 personas forzaron una puerta de metal, cerca de los torniquetes, para abrirla doblándola hacia atrás. Luego, la muchedumbre simplemente cargó a empujones para entrar.»

“Los vigilantes de seguridad no pudieron hacerles frente ni detenerlos. Sentí tanta lástima por ellos, los pateaban y golpeaban. Entraron cientos de ellos y las mujeres y hombres que hacían fila fueron empujados y pisoteados. Simplemente corrimos, pensando que nos iban a pisotear.»

Un familiar de otro jugador agregó: “Fue un caos. Todas estas personas sin entrada simplemente se metió en tromba. Muchas familias se sintieron inseguras. No había nada que los vigilantes pudieran hacer.»

Otras familias — algunas de las cuales llevaban con ellos a niños pequeños — reportaron incidentes de pandillas que merodeaban cerca de los torniquetes tratando de robarles sus billetes de entrada mientras hacían fila y se acercaban al acceso. También se entiende que hubo un intento de robo cerca del punto de acreditación de familiares para recoger entradas al partido que les habían dejado los mismos jugadores.

La situación no fue mejor para las familias que estaban dentro del estadio, ya que encontraron a inescrupulosos sin entrada usando sus asientos, que se movían de palco en palco o merodeaban por los pasillos luego de ser evacuados.

Se cree que al menos un allegado a un jugador recibió abuso verbal después de pedir a alguien que se retirara de su asiento, y la situación se tornó tan desagradable que otros tuvieron que intervenir para remover al infractor.

Otro miembro de familia futbolística dijo: “No fue una buena experiencia para nadie, y fue muy intimidante ser parte y verla. En muchos sentidos, arruinó el día y definitivamente pensaríamos detenidamente a quién traeremos con nosotros si Inglaterra participa en otro gran partido en Wembley.»

Andrea Mancini confirmó que su asiento había sido ocupado por un presunto aficionado inglés sin entrada: “Había un lío con los aficionados sin billete de entrada y mi asiento estaba ocupado, así que tuve que ver la primera mitad sentado en los escalones del estadio. Encontré otro lugar en la segunda mitad. Quizás eso trajo buena suerte.»

El público en general tampoco pudo llegar a sus asientos, y algunos seguidores incluso se pararon en áreas de discapacitados debido a la cantidad de fanáticos sin billete dentro del estadio y la congestión en los pasillos.

Cuando se le preguntó sobre las escenas de desorden que arruinaron la final, el técnico inglés Gareth Southgate dijo: “No podemos controlar eso. Solo podemos dar el ejemplo que creemos debemos dar, y representar al país de la forma en que creemos que debe hacerlo cuando se representa a Inglaterra.»

“Todos deben recordar cuando apoyan al equipo que también representan a Inglaterra, y que deben representar lo que representamos. Los jugadores lo han hecho de forma brillante y solo podemos seguir intentando influir en las cosas que podamos. Hemos tenido un efecto positivo en muchas áreas de la sociedad, pero no hemos podido abarcar todo. Otras personas tienen responsabilidad en esas áreas, y todos tenemos que trabajar colectivamente para mejorar constantemente eso.»

La Asociación del Fútbol (FA) condenó a los truhanes que irrumpieron en el estadio, y describió su comportamiento como «una vergüenza».

El lunes, un portavoz de la FA dijo: “Llevaremos a cabo una revisión e investigación completas de los hechos que tuvieron lugar en el estadio de Wembley antes y durante la final de la Eurocopa UEFA 2020. Se hará en colaboración con la Policía, la Autoridad del Gran Londres, el Grupo Asesor de Seguridad y las partes involucradas en la realización del torneo.»

“Los efectivos de seguridad y control de acceso para la final de la UEFA Euro 2020 superaron los que requería el partido, y fueron mayores que cualquier otro evento anterior en el estadio de Wembley. Sin embargo, el comportamiento de las personas que forzaron ilegalmente su entrada al estadio ha sido inaceptable, peligroso y con desprecio total por los protocolos de seguridad y sanidad vigentes.»

“Ningún agente o personal de seguridad debe ser sometido a este tipo de comportamiento y les agradecemos su apoyo durante la noche. También pedimos disculpas a cualquiera en el partido cuya experiencia se haya visto afectada por este nivel sin precedentes de desorden público.»

«Continuaremos trabajando con las autoridades pertinentes para identificar y tomar medidas contra estas personas dentro de lo posible.»

Wembley se vio obligado a dar marcha atrás a una declaración inicial que afirmaba que no se había producido ningún ingreso no autorizado al recinto, publicando una segunda declaración que decía: “Hubo una violación de seguridad y un pequeño grupo de personas entró al estadio. Ahora estamos trabajando en estrecha colaboración con los efectivos de seguridad del estadio para retirar a estas personas. Cualquiera que esté dentro del estadio sin un billete será expulsado instantáneamente.»

La Policía Metropolitana confirmó después de la final que se habían realizado 45 detenciones, pero ya se han instalado dudas sobre las medidas de seguridad tanto en el interior como al exterior de Wembley.

Una fuente dijo a Telegraph Sport: «Hubo muchos rumores después del partido de Dinamarca de que gente sin entrada había entrado ilegalmente, por lo que yo me hubiera imaginado que la seguridad iba a ser más estricta después de eso.»

Sky TV había planeado una transmisión desde una explanada exterior del estadio de Wembley durante la Eurocopa, pero se vio obligada a deshacerse de ella el día de la final cuando no pudieron evitar que los hooligans les arrojaran botellas de plástico sin parar.

Cómo se desarrolló la odisea de Wembley, por quienes estuvieron allí

Michelle Owen, locutora deportiva transmitiendo para ITV desde Wembley

Probablemente he estado en casi 1.000 partidos de fútbol ​​ya sea como aficionada o por mi trabajo, y nunca he visto nada como lo que vi en Wembley.

Mi productor y yo caminábamos por la periferia del estadio, y ya se estaba poniendo un poco peligroso a eso de las 5 de la tarde. Vi gente cubierta de sangre, pero no había muchos policías por ahí.

Noté a un steward [vigilante de seguridad] que parecía demasiado desbordado. Levantaba las manos como diciendo a todos que dejen de moverse y se queden quietos, y luego hubo todos estos golpes y grescas. La gente corrió en todas direcciones. Empecé a pensar que estaba pasando algo terrible, como si alguien se estuviera acercando con un arma. Solo quería apartarme del camino.

Teníamos un muro a nuestra izquierda y, de repente, un enjambre de unas 100 personas rompió uno de los cordones. Rompieron el acceso al lado del cual literalmente me acababa de mover y corrieron escaleras arriba hasta el siguiente punto de control: vi que la estampida derribó a un niño. Nos quedamos allí durante una hora y vimos oleadas tras oleadas de vándalos haciendo lo mismo.

«Fuimos testigos de esto y escapé justo a tiempo. Si se te cruza por la cabeza hacer esto ni lo intentes. No llegarás muy lejos. Por favor no fastidies la experiencia de todos en Wembley.» — Tuit de Michelle Owen

Unos 20 minutos después de la primera oleada, llegó la policía antidisturbios y pude ver los caballos que se dirigían hacia Wembley Way. Tengo una amiga que es vareadora de caballos de la policía y me dijo que, al final de la noche, algunos caballos resultaron heridos debido a los cristales esparcidos por el suelo.

La concourse [explanada] interior del estadio estaba abarrotada, y el distanciamiento social era imposible. Después de 20 minutos ya era claro que allí había personas sin billete de entrada. Se acercaron y buscaron asientos. Mi colega le dijo a uno de ellos: ‘No puedes sentarte aquí, estos son asientos de televisión’. Uno de ellos respondió: ‘¿Cuál es tu **to problema?’ Otro simplemente se sentó en un asiento descaradamente y comenzó a reportar en Snapchat cómo llegó al estadio y consiguió asientos premium (claramente no tenían billete de entrada) y luego me fui a la cabina de comentaristas por seguridad.

No puedo creer que estoy hablando de un partido de fútbol. Hubo una pelea en el grupo de asientos frente a nosotros. Había una familia llorando. Escuché, pero no vi, a dos fanáticos italianos a quienes unas ocho personas golpearon en la cara solo por celebrar el empate.

Salimos justo antes de que Italia levantara el trofeo y corrimos hacia la zona de estacionamiento vehicular. Tuvimos que salir de ahí porque estaba lleno de gente, y había algunas personas golpeando mi auto y gritándome improperios.

Ni siquiera estoy decepcionada por el resultado. Normalmente después de que Inglaterra pierde tengo el corazón roto, pero ahora estoy tan avergonzada. ¿Cómo vamos a organizar un torneo importante, cuando tenemos un comportamiento como este?

Neal Roberts, quien llevó a su hijo Dagan, de 22 años, al partido

Voy con mi hijo al fútbol desde que tenía siete años. Él usa una silla de ruedas y yo voy como su cuidador. Pasamos un mes en Sudáfrica en la Copa del Mundo de 2010, somos abonados de temporada del Chelsea, pero la final de la Eurocopa fue, con diferencia, la peor experiencia que hemos tenido como aficionados al fútbol.

Terminamos perdiéndonos el primer partido de Inglaterra porque la plataforma de observación para discapacitados donde estábamos en el estadio no se había configurado correctamente. Ninguno de los asientos en las primeras filas había sido reservado, lo cual suele ser el caso hoy en día en campos de fútbol de todo el país. La gente estaba parada frente a nosotros, por lo que era imposible para los usuarios de sillas de ruedas ver lo que pasaba.

Comencé a buscar áreas cercanas para ver si podíamos ir hacia un mejor punto de observación. Vi uno detrás de la portería, directamente encima del marcador, y decidí que era una mejor opción que donde estábamos sentados. Uno de los vigilantes, que no estaba teniendo mucha suerte al intentar que las personas que estaban de pie frente a nosotros se sentaran, trató de intervenir, pero yo insistí cortésmente en que no podíamos ver nada igualmente, así que nos fuimos de allí.

Siempre llegamos temprano a los partidos; así es más fácil para los usuarios de sillas de ruedas. Antes incluso de que llegáramos al estadio, Wembley Way [bulevar que conecta las estaciones de metro y tren con el estadio] ya era toda una carnicería. Una vez dentro, estábamos tratando de subir a un ascensor por el que todo el mundo también parecía estar peleando.

Fue una carnicería completa porque la revisión de seguridad de la entrada para discapacitados estaba dentro de la puerta de acceso, lo que provocaba una tremenda obstrucción. Esperamos 20 minutos, el ascensor finalmente se detuvo y se abrió frente a nosotros, y [los famosos comentaristas de fútbol] Gary Neville e Ian Wright iban dentro, esperando subir a su cabina de transmisión.

Trabajo en seguridad, así que estoy bastante al tanto de cómo funciona este tipo de cosas y de la manera que debe organizarse eventos masivos como éste. Es probable que la mayor carga para cualquier organización en un partido de fútbol de estas dimensiones sea la seguridad. Los efectivos de seguridad estaban ahí, pero la falta de preparación de algunos de ellos era bastante evidente.

Cuando nos acercamos a la entrada de usuarios de sillas de ruedas, parte de sus dispositivos ni siquiera podía escanear los billetes de entrada de las personas — era obvio que ninguno de ellos estaba preparado para un escenario como el que se desarrolló el domingo por la noche.



Artículo de Matt Law, corresponsal de fútbol
Publicado/actualizado en The Daily Telegraph el lunes, 12 de julio de 2021

Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original en inglés: https://www.telegraph.co.uk/euro-2021/2021/07/12/terrified-families-england-stars-ran-ticketless-mob-stormed/

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