
THE OBSERVER – DOMINGO, 29 DE ABRIL 2018
El alcalde de Londres Sadiq Khan
aprieta hoy una nueva tuerca a la ministra del interior Amber Rudd para que renuncie a su cargo, con un ataque devastador hacia su “trato inhumano” a los inmigrantes en pueblos y ciudades de todo el paĆs.
Su artĆculo en el diario The Observer aparece antes de que millones de votantes se preparen para acudir a las urnas el jueves en las elecciones locales, por las que los laboristas esperan ganar en los principales reductos conservadores de Londres y otras Ć”reas urbanas.
Khan no ha llegado a exigir la renuncia de Rudd, pues cree que se le deberĆa dar la oportunidad de explicar y corregir los evidentes fallos administrativos y el caos dentro de su portafolio.
Sin embargo, segĆŗn allegados, las revelaciones del diario The Guardian el viernes de que Rudd habĆa sido informada de los objetivos especĆficos para la expulsión de inmigrantes – copiados en un memo detallado de seis pĆ”ginas – fueron la gota que colmó el vaso.
Khan escribe que “las Ćŗltimas revelaciones han expuesto aĆŗn mĆ”s a Amber Rudd como alguien que parece completamente ajeno a lo que estĆ” sucediendo en su propio ministerio. Francamente, eso no se lo cree nadie. Lo que la ministra del interior y la primera ministra parecen no entender es que el escĆ”ndalo de Windrush es consecuencia directa de sus polĆticas, no solo un ejemplo mĆ”s del caos administrativo de ese ministerio”.
“Se trata de una generación que ha vivido toda su vida aquĆ, sintiendo de pronto que ya no se les quiere aquĆ. En lugar de escudarse con el proceso o culpar nuevamente a funcionarios pĆŗblicos, con seguridad ha llegado el momento de que la ministra del interior renuncie.”
Allegados de Khan, el primer alcalde musulmĆ”n de Londres e hijo de padres inmigrantes que llegaron a Londres desde PakistĆ”n en la dĆ©cada de 1960, han dicho que tenĆa que hablar porque sentĆa una responsabilidad hacia los millones de familias inmigrantes en Reino Unido.
Khan dice: “A medida que fue apareciendo la manera escandaloso de la que se ha tratado a la generación Windrush, los polĆticos conservadores han tratado de dar la impresión de que se trataba de una anomalĆa, una serie accidental de errores. Pero los britĆ”nicos saben que esto es una mentira. Sabemos que, en realidad, ha habido una intención deliberada de crear un "ambiente hostil” para los inmigrantes. Sabemos esto porque se han jactado repetidamente de ello durante aƱos.“
El futuro de Rudd, y la controversia sobre la polĆtica de inmigración del Partido Conservador, seguramente serĆ”n factores centrales en los numerosos distritos electorales clave en las elecciones del jueves. Los laboristas esperan causar trastorno polĆtico derrotando a los conservadores en sus bastiones tradicionales de Wandsworth, Westminster y Barnet en Londres, y en Trafford en Manchester. Se disputan mĆ”s de 4.300 escaƱos en 151 ayuntamientos, principalmente urbanos.
Fuentes del gobierno insisten en que May no se planteó despedir a Rudd el viernes por la noche, ni Rudd le ofreció su renuncia, despuĆ©s de que The Guardian proporcionara detalles de la nota que contradecĆa las afirmaciones de la titular de interior, de que no habĆa una polĆtica de objetivos de inmigración. "Nuestro papel [en la oficina de Theresa May] fue transmitir a la ministra Rudd que tenĆa el apoyo y la confianza plenas de la primera ministra”, dijo una fuente.
Rudd harÔ una declaración ante la cÔmara de los Comunes sobre esta crisis el lunes.
Los miembros veteranos del Partido Conservador dijeron que May harĆa todo lo posible para defender a Rudd, no solo para protegerse de la polĆtica de inmigración que ella misma implantó en 2014 cuando era ministra de interior, sino tambiĆ©n porque una renuncia o despido harĆa mucho
daƱo a los conservadores de cara al proceso electoral del jueves.
Los ministros han respaldado a Rudd despuĆ©s de que ella admitió que tendrĆa que haber sabido sobre los objetivos oficiales para expulsar a los inmigrantes ilegales. En una serie de tweets nocturnos, dijo que, aunque su oficina habĆa sido copiada en el memo, no los vio ella misma.
El ministro de medio ambiente Michael Gove encabezó su defensa, diciendo que Rudd era “una ministra de gran talento y altamente efectiva”, y acusó a los laboristas de tratar de “convertir el tema en un arma”.
“Cuando los documentos que se deben colocar frente a una ministra del interior no se colocan frente a una ministra del interior es triste, es lamentable”, dijo Gove al programa Today. “Pero ella fue muy clara, tanto en su disculpa como en el hecho de que este documento en especĆfico no se colocó en su casillero, y no fue puesto para su atención.”
El ministro de la oficina del gabinete David Lidington dijo que Rudd estaba lidiando con “uno de los mayores desafĆos del gobierno”, y que tenĆa el “ingenio y la decisión” para hacerlo.
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La propiedad de la vivienda entre las familias jóvenes se ha desplomado en todos los rincones de Reino Unido en los últimos 35 años, de acuerdo con una abrumadora investigación sobre la crisis de la vivienda que enfrenta la generación del milenio.
La proporción de familias encabezadas por un joven de entre 25 y 34 años que posee su propio hogar se ha reducido a mÔs de la mitad en algunas regiones, lo que demuestra que la crisis va mucho mÔs allÔ de Londres.
El anĆ”lisis – realizado como parte de una investigación de dos aƱos sobre imparcialidad intergeneracional en Reino Unido, y presidido por un ex ministro conservador – descubrió que los āmillennialsā estĆ”n siendo forzados a alquilar propiedades cada vez mĆ”s estrechas y desgastadas, que los fuerzan a desplazamientos mĆ”s largos y pocas posibilidades de ahorrar para una casa. TambiĆ©n encuentra una proporción cada vez mayor de jóvenes que viven en viviendas superpobladas.
Se espera que la comisión, que ha sido supervisada por el think tank de Resolution Foundation e incluya al ex ministro de universidades David Willetts, concluya que los nuevos impuestos sobre la riqueza de la propiedad pueden ser la Ćŗnica forma de restablecer la equidad, y preparar al paĆs para pagar los costes de atención y apoyo de una población que envejece.




