21 de junio: Por qué es posible que esperemos más tiempo el Día de la Libertad

Crédito: Agustín Moral / HOY Images

Datos de contagios, hospitalizaciones y vacunación sirven para hacer predicciones — pero no son suficientes para asegurar completamente la desescalada

Se suponía que el lunes iba a ser el momento en que el Gobierno declarara que la pandemia había terminado efectivamente en Inglaterra. El plan era avisar con una semana de antelación que todas las restricciones terminarían el 21 de junio.

A pesar de ello, la posibilidad de que esto suceda parece cada vez más improbable por el aumento en casos de la variante Delta. Entre bastidores, los científicos del Gobierno han estado advirtiendo a los ministros esta semana que se necesita precaución.

¿Por qué parece que vamos a tropezar con el último obstáculo?

Se acerca un gran aumento de contagios

Siempre se esperó que las tasas de contagio aumentaran en este punto, ya que permitir la mezcla en interiores brinda la mayor oportunidad para que el virus se propague.

Y con los datos de la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS) que muestran que 8 de cada 10 adultos actualmente dan positivo en la prueba de anticuerpos — como resultado tanto de la vacunación como de un contagio previo — todavía hay muchas personas susceptibles de contagiarse.

Sin embargo, lo que ha quedado claro en los últimos días es que la trayectoria en la que estamos es más empinada de lo que muchos esperaban debido a la variante Delta, más contagiosa y que se cree es entre un 40% y un 80% más transmisible que la variante Alpha, identificada por primera vez en Kent.

Al ritmo actual de crecimiento, Reino Unido llegará a 15.000 casos al día para el 21 de junio y a los niveles de contagio de enero para finales de julio — sin contar la mayor relajación de las restricciones 21 de junio, lo que podría aumentar los casos aún más.

“Está muy claro hacia dónde se dirigen las tasas de contagio ahora, y no es donde queríamos estar ni pensábamos que íbamos a estar hace unas semanas. Por eso estamos preocupados,” dice uno de los científicos de Sage, el grupo que asesora a los ministros.

Pero, ¿seguirán las hospitalizaciones?

Sin embargo, lo que está menos claro es qué significa esto para los ingresos hospitalarios.

A menudo se dice que la vacunación ha roto el vínculo entre contagios y hospitalizaciones, y si las personas no enferman gravemente tampoco importa si los niveles de contagio aumentan.

No obstante, en este punto el despliegue vacunatorio parece haber debilitado ese vínculo pero no lo ha roto. Los ingresos hospitalarios ya han comenzado a repuntar — aunque no tan rápido como lo hicieron en septiembre, la última vez que los contagios aumentaron a este ritmo.

La tasa de hospitalizaciones parece ser menos de la mitad de lo que era entonces (con solo unos pocos días de datos para reportar), por lo que los científicos no pueden estar seguros.

Esta es una de las razones por las que piden a los ministros más tiempo para monitorear los datos.

Es más: los datos por sí solos no cuentan la historia completa. Existe evidencia de que las personas ingresadas en hospitales son más jóvenes y están menos gravemente enfermas que en oleadas anteriores, por lo que necesitan menos tratamiento y pasan menos tiempo en el hospital. Parece haber muy pocos pacientes con dos vacunas a pesar de que son los que corren mayor riesgo de contraer una enfermedad grave, lo que brinda más confianza sobre la efectividad de las vacunas.

Eso, a su vez, significará muchas menos muertes. En un par de semanas, los científicos creen que podrán dar a los ministros una mejor idea de lo que va a suceder, lo que significa que habrá una mayor confianza sobre el impacto de un desconfinamiento al completo.

Un retraso ayuda con la vacunación

Además de tiempo para analizar los datos, un retraso también tiene el beneficio de ayudar a vacunar a más personas.

La evidencia recopilada por el regulador sanitario Public Health England muestra que obtener una segunda dosis es crucial para detener la propagación de la variante Delta.

Después de una inyección, las vacunas Pfizer y AstraZeneca parecen detener aproximadamente un tercio de las infecciones causadas por la variante Delta, en comparación con aproximadamente la mitad de la variante Alpha.

Pero para ambas variantes, la protección ofrecida después de una segunda dosis se mantuvo alta lo que demuestra que, a pesar de las variantes, cada vacuna nos acerca a poner fin a la pandemia.

Actualmente, poco más de la mitad de los adultos están completamente vacunados, mientras que otra cuarta parte ha recibido una sola inyección. Con medio millón de dosis al día administradas en promedio, esas cifras serán sustancialmente más altas en solo unas pocas semanas.

“Existe un claro beneficio para la sanidad pública con un retraso [de la reapertura], además de proporcionar tiempo para analizar los datos,” dice el profesor Neil Ferguson, uno de los modeladores que analiza las cifras para los ministros.

Cómo ofrece esperanza la experiencia de Bolton

Por supuesto, si las tasas de contagio siguen aumentando, y eso a su vez arrastra las cifras de ingresos hospitalarios — aunque no al mismo ritmo que antes — existe el riesgo de que Inglaterra tenga que esperar meses antes de que las restricciones terminen por completo.

Pero hay buenas razones para esperar que el aumento de casos termine más rápido que en oleadas anteriores, sin la necesidad de restricciones adicionales.

La evidencia de Bolton ofrece alguna esperanza al respecto. Los contagios comenzaron a aumentar rápidamente a principios de mayo cuando la variante Delta se afianzó.

Sin embargo, la ola fue bastante diferente a la anterior, con un número muy bajo de contagios en personas mayores de 60 años — el grupo que en ese momento estaba en su mayoría doblemente vacunado.

Los contagios se propagaron rápidamente entre los grupos de edad más jóvenes, pero pronto se detuvieron.

Los cambios en el comportamiento, el fuerte y repentino aumento de las pruebas, y el impulso a las vacunas llevados a cabo habrán jugado un papel, pero también lo hizo el muro de inmunidad contra el que se topó el virus.

El doctor Adam Kucharski, experto en enfermedades contagiosas de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, cree que es posible que los niveles de contagio no despeguen significativamente en algunas áreas — debido a sus altos niveles de vacunación.

“Creo que habrá diferencias bastante grandes en las tasas de contagio entre áreas. En las comunidades donde los niveles de inmunidad son altos y los contactos bajos, es posible que no veamos que las tasas de contagio aumenten tanto.”

Un retraso en el Día de la Libertad no significa que nunca llegará.



Artículo de Nick Triggle, corresponsal de salud
Publicado/actualizado en BBC News el viernes, 11 de junio de 2021

Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original en inglés: https://www.bbc.co.uk/news/health-57434493

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