Pasaportes de vacunación de la UE, ‘inútiles’

Crédito: Marco Verch / flickr (CC BY 2.0)

Terrible advertencia de agencias de viajes españolas, que temen ‘otro verano perdido’

La Comisión Europea se ha comprometido a reiniciar los viajes internacionales a partir del 1 de julio. A partir de esa fecha, un pasaporte de vacunación compartido eximirá a los ciudadanos de cualquier restricción de viaje.

El certificado digital mostrará si una persona ha recibido la vacuna, los resultados de la prueba Covid-19, o si tiene inmunidad por un contagio anterior.

Con el pasaporte de vacunación contra la covid, los ciudadanos que hayan recibido las dos inyecciones no necesitarán presentar una prueba de Covid-19 negativa al ingresar al país, y estarán exentos de cuarentena.

Aunque los funcionarios europeos confían en que esto permitirá una recuperación completa, la industria de viajes sigue mostrando escepticismo.

Xavi Pons, agente de viajes español, ha explicado a Express.co.uk porqué nadie utilizará el certificado digital este verano.

«El pasaporte de vacunación va a ayudar finalmente, pero este verano será inútil. El problema en muchos países europeos como España es que las personas que más viajan, de entre 30 y 40 años, no serán vacunadas en los próximos meses,» explicó.

“Las personas vacunadas de entre 60 y 70 años también viajan, pero suelen quedarse en España.»

“Y los de 70 años o más, aunque están vacunados, tienen miedo de viajar al extranjero.»

«La app de la UE es una buena idea, por supuesto, pero no creo que la gente pueda usarla este verano,» dijo Pons.

Se estima que, en toda Europa, la industria del turismo ha perdido 100.000 millones de euros durante la pandemia.

España es uno de los países más afectados, con una pérdida de 67.000 millones de euros y una caída del 77 por ciento en el turismo.

Los agentes de viajes españoles creen que el pasaporte de vacunación ayudará a la industria a recuperarse en el largo plazo, pero están seguros de que este año será otro verano perdido.

«Lo que están viendo las agencias de viajes en España es que estamos vendiendo muchas vacaciones nacionales pero no viajes internacionales. Todas las vacaciones que vendo son para España. El 95 por ciento de las reservas en este momento son para Baleares o Canarias,» explicó.

«La gente todavía no quiere viajar por Europa. Todavía tiene miedo, ya que todo es muy reciente y realmente no veo ganas de hacer viajes internacionales.»

«En cuanto al sector turístico en España, este verano va a ser diferente, atípico,» dijo el agente de viajes.

«El año pasado fue un desastre, con toda seguridad, y probablemente este año será un poco mejor, pero España depende mucho del turismo británico y Reino Unido ha dicho que, por ahora, España no es un país seguro.»

«He estado hablando con gente en Benidorm que se quejaba de su situación. Si los británicos no van a Benidorm, la ciudad va a estar vacía,» explicó Xavi.

Actualmente, funcionarios de Reino Unido están elaborando propuestas para permitir que los turistas británicos completamente vacunados visiten países de la lista ámbar sin la necesidad de hacer cuarentena a su regreso.

Se está discutiendo un pasaporte de vacunación en Reino Unido, aunque los registros de vacunación ya se pueden ver a través de la app del NHS — la seguridad social británica.

En reciprocidad, se espera el reconocimiento por parte de la Unión Europea del pasaporte de vacunación del NHS.

Esto significa que los británicos completamente vacunados podrán usar la aplicación del NHS como prueba al ingresar a un país del Bloque de los 27.



Artículo de Andrea Blázquez
Publicado/actualizado en Daily Express el domingo, 20 de junio de 2021

Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original en inglés: https://www.express.co.uk/travel/articles/1451398/eu-vaccine-passport-useless-travel-agents-spain

Los europeos están aquí para quedarse

Crédito: Images George Rex / flickr (CC BY-SA 2.0)

En la Gran Bretaña del Brexit, el impacto de la inmigración de la UE no ha hecho más que comenzar, según experto

La Ley de Inmigrantes de la Commonwealth [Mancomunidad Británica de Naciones] de 1962 puso fin a la inmigración de la posguerra — en gran parte sin restricciones — desde las antiguas colonias de Gran Bretaña. Los que llegaran en el futuro necesitarían obtener permisos de trabajo o tener algún tipo de conexión familiar cercana. Comenzando legalmente con la Ley de Nacionalidad Británica de 1948, y en nuestra memoria histórica con la llegada del buque Empire Windrush con el primer contingente de inmigración del Caribe ese mismo año, esta era había durado menos de 15 años.

Sin embargo, aunque la ‘libre circulación’ entre el Reino Unido y la Commonwealth terminó en 1962, el impacto de la inmigración desde los territorios de ultramar en la economía, la sociedad y la cultura británicas apenas había comenzado. En el medio siglo transcurrido desde entonces, su impacto e influencia solo ha venido creciendo.

¿Sucederá lo mismo con la migración europea a Reino Unido bajo las reglas de libre circulación? Si bien fue una realidad legal desde 1973, fue la expansión de la UE en 2004 a Europa central y oriental lo que la convirtió en un problema económico y político. Así, el período de grandes flujos migratorios sin restricciones ha sido relativamente corto, terminando con el Brexit y la introducción del nuevo sistema migratorio en enero.

Pero hay un viejo dicho en la política de inmigración: “no hay nada tan permanente como un inmigrante temporal” y, contra lo que muchos podrían esperar, parece que esto es cierto tanto en la inmigración europea como en la de la Commonwealth.

Si bien los flujos migratorios irrestrictos pueden haber terminado, la mayoría de los que ya se han mudado aquí no se irán a ninguna parte y su impacto en nuestra sociedad continuará manifestándose.

A pesar de los deseos de algún xenófobo — mayormente marginados incluso dentro de quienes apoyaron el Brexit — el sistema político británico ha reconocido esa realidad.

“No habrá ningún cambio para los ciudadanos de la UE que ya residen legalmente en Reino Unido. A estos ciudadanos de la UE se les concederá automáticamente un permiso de residencia indefinido en Reino Unido, y no serán tratados menos favorablemente de lo que son en la actualidad.»

Eso dijo la campaña antieuropeísta Vote Leave en vísperas del referéndum de 2016. Esta afirmación no era cierta entonces, ni lo es ahora. Los ciudadanos de la UE perderán algunos de sus derechos anteriores al Brexit, aunque es cierto que el Acuerdo de Retirada del Brexit — ya convertido en legislación británica — otorga a los ciudadanos de la UE que vivían en el Reino Unido antes del 1 de enero de 2021 el derecho, en gran parte sin reservas, a la residencia permanente.

La fecha límite para las solicitudes para el régimen del EU Settlement Status [estatus de asentado para ciudadanos de la UE] es el 30 de junio y, si bien hay muchas críticas justificadas a este programa tanto en su fundamento como en su ejecución — todavía existen temores por aquellos que, por cualquier motivo, no logren presentar su solicitud — sería mezquino negar que, en general, ha sido un gran éxito.

Más de cinco millones de personas la han presentado y la gran mayoría, más del 95%, ya lo ha obtenido, sea en forma de estatus de asentado [settled status], para aquellos que han estado en Reino Unido durante cinco años o más, o pre-asentado [pre-settled status] — que en su momento se puede convertir en asentado.

Este es, con mucho, el mayor ejercicio administrativo sobre inmigración jamás realizado por la Home Office [ministerio del interior británico], y uno de los más importantes del mundo.

No obstante, aparte del político y el burocrático, quizás el aspecto más importante revelado por este programa ha sido sobre la naturaleza del Reino Unido: nuestra población, nuestra economía y nuestra sociedad, tanto ahora como en el futuro.

Un argumento presentado por los partidarios del Brexit en el período previo al referéndum fue que Reino Unido es diferente a los demás estados miembros de la UE. Si bien ellos se están volviendo más integrados y más europeos, nosotros estamos siéndolo cada vez menos, y el Brexit simplemente aceleraría una reorientación inevitable y deseable del comercio de Reino Unido fuera de Europa y hacia mercados extranjeros de crecimiento más rápido.

Es cierto que, durante las últimas dos décadas, Reino Unido se ha vuelto un poco menos integrado con la UE en términos comerciales. El comercio con los estados miembros de la UE ahora representa poco menos de la mitad del comercio total británico. Pero la inmigración, y por lo tanto las personas, son un asunto diferente: Reino Unido se ha integrado más con la UE en los últimos años, no menos. Durante el mismo período, incluso las estadísticas oficiales sugieren que el número de residentes británicos nacidos en un estado miembro de la UE se duplicó con creces a más de 3,6 millones de personas — poco más del 5% de la población.

Sin embargo, ahora sabemos que esas estimaciones estaban equivocadas — y mucho. A los más de 5 millones de ciudadanos de la UE y sus familiares que ya se han registrado, tendremos que sumar el probable aumento de solicitudes de último momento y, por supuesto, a aquellos que por cualquier motivo no cumplan con el plazo.

Si hay 5 millones de ciudadanos de la UE que ahora tienen residencia permanente en Reino Unido, ya estamos hablando de casi el 8% de la población. Si ampliamos nuestra definición de la comunidad «británica-europea» a aquellos que ya tienen la ciudadanía — como muchos niños nacidos en Reino Unido — la proporción será aún mayor.

Y, por supuesto, en muchas áreas las cifras son incluso mucho mayores: en Londres, las solicitudes están cerca de los 2 millones, con más de 100.000 personas tanto en el distrito de Brent como en el de Newham. Northampton, con una población de poco más de 200.000, ha tenido cerca de 50.000 solicitudes.

Cabe resaltar el extraordinario crecimiento en los últimos años de algunos grupos con poca tradición de inmigración a Reino Unido. Los rumanos y búlgaros solo adquirieron derechos de libre circulación completos en 2014, y la población residente estimada es solo de poco más de medio millón. Sin embargo, ya se han registrado más de 1,1 millones de rumanos y búlgaros: unos 150.000 en el este de Londres y 23.000 en Northampton, lo que equivale a 1 de cada 10 de la población.

Una nación europea

Sería un error decir que todo esto ha pasado inadvertido. La inmigración y la libre circulación estuvieron en el centro del debate del Brexit. El impacto de la inmigración europea en el empleo, los salarios y la economía británica en general ha sido ampliamente estudiado por el Gobierno y el mundo académico, mientras que los impactos a nivel local (en la vivienda, los servicios públicos, las escuelas, etcétera) son objeto de controversia política.

Aún así, más allá de la medida en sí y de la política de inmigración, y de la economía del mercado laboral, se ha dicho muy poco sobre lo que esto significa para el futuro de Reino Unido.

Al igual que los inmigrantes del Caribe y del sur de Asia antes que ellos, los ciudadanos de Rumania, Portugal y Lituania están aquí (en su mayoría) para quedarse. Sin embargo, hasta ahora, son mucho menos visibles que sus contrapartes más antiguas. No hay parlamentarios ni chefs televisivos de origen rumano; Alexandra Bulat se convirtió en la primera concejala de origen rumano al ganar las elecciones para el ayuntamiento de Cambridgeshire hace unas semanas. Comparemos esto con el peso político y cultural que tienen hoy los británicos de ascendencia india o jamaicana.

Todo esto cambiará. Los impactos directos de la inmigración en la economía y el mercado laboral duran algunos años, después de los cuales ya no es muy útil ni significativo distinguir entre los nativos y los que no han llegado tan recientemente.

Pero los impactos políticos, sociales y culturales más amplios tardarán décadas en revisarse.

Pasaron casi 40 años desde la llegada de la generación Windrush hasta la elección de los primeros parlamentarios afrocaribeños. Y, si bien hubo parlamentarios de ascendencia asiática en el siglo XIX, los sudasiáticos solo comenzaron a estar representados en cantidades significativas en la década de los noventa. En muchos aspectos — particularmente, en nuestras actitudes hacia nuestra propia historia de la esclavitud, el Imperio y el colonialismo — todavía estamos trabajando en el cambio de perspectiva resultante.

Los europeos serán diferentes por muchas razones. Lo más obvio es que es probable que el racismo sea un problema menor, no solo porque la mayoría (aunque no todos) de los de origen europeo son blancos, sino porque el Reino Unido ha avanzado considerablemente desde los años sesenta y setenta. La opinión [en aquella época] del político y erudito Enoch Powell — de que los inmigrantes y sus hijos, incluso los nacidos aquí, no podrían ser realmente «británicos» — tiene mucho menos resonancia en la década de 2020.

Entretanto, la mayoría de los residentes británicos procedentes de la UE aún no tienen derecho a votar ya que — a diferencia de los inmigrantes de la Commonwealth — (en su mayoría) aún no son ciudadanos. Pero esto cambiará durante la próxima década. Muchos, probablemente una mayoría sustancial, finalmente adquirirán la ciudadanía británica.

Por lo tanto, la representación política y el activismo para combatir el racismo pueden ser menos urgentes y menos enfocados que para los inmigrantes negros y asiáticos. Pero la relación de Reino Unido con la UE y sus estados miembros seguirá siendo importante y polémica en el futuro previsible.

¿Qué diferencia habrá si, en 2030, casi una décima parte del electorado del Reino Unido es de origen europeo o forma parte de una familia europea? Sería presuntuoso hacer predicciones. Pero la historia de los europeos en Gran Bretaña no ha terminado: al contrario, apenas ha comenzado.

El autor es catedrático de Economía y Políticas Públicas en la Escuela de Política y Economía del King’s College London.



Artículo de Jonathan Portes
Publicado/actualizado en Byline Times el jueves, 17 de junio de 2021

Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original en inglés: https://bylinetimes.com/2021/06/17/brexit-britain-europeans-are-here-to-stay/

‘Gran esperanza’ de que restricciones terminen el 5 de julio y no haya tercera ola

Crédito: citytransportinfo / flickr (Creative Commons)

Experto en vacunación Brendan Wren dice que hospitalizaciones ‘no han aumentado’ al ritmo de los contagios

Reino Unido podría reabrir «más temprano que tarde» gracias a la gran cantidad de personas vacunadas, y el país no está experimentando una tercera ola de contagios, ha dicho un experto en vacunas a Sky News.

Brendan Wren — profesor de vacunación en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres — dijo que tener a más del 81% de la población adulta con una primera vacuna de coronavirus y un 59% con las dos es «muy alentador».

Cuando se le preguntó si el éxito del programa de vacunación significa que Inglaterra no tendrá que esperar hasta el 19 de julio para abrir por completo, dijo: «Todavía tendríamos que estar atentos, pero vigilancia y vacunación son las dos palabras clave.»

«Entonces, creo que si los números siguen siendo prometedores, creo que hay grandes esperanzas de que podamos abrir el 5 de julio.»

Sin embargo, los científicos han advertido que la aparición de nuevos virus respiratorios significa que se avecina un «invierno bastante miserable» para el Reino Unido, con la posibilidad de más bloqueos.

El profesor Calum Semple — miembro del Grupo Asesor Científico para Emergencias (SAGE), que asesora al Gobierno — ha dicho que los niños y las personas mayores serán vulnerables a los virus endémicos a finales de año.

Llamándolo el «invierno de la cuarta ola», Semple dijo a Times Radio que «siempre hay coletazos después de cada pandemia» porque el distanciamiento social habrá reducido la exposición de las personas a los virus respiratorios endémicos habituales como la neumonía y la bronquiolitis.

«Sospecho que tendremos un invierno bastante complicado porque los otros virus respiratorios volverán y nos atacarán con bastante fuerza,» dijo. «Pero después de eso, creo que veremos el asunto como algo normal el próximo año.»

Mientras tanto, la doctora Susan Hopkins — directora de Sanidad Pública de Inglaterra para el COVID-19 — advirtió que «es posible que tengamos que hacer más confinamientos este invierno» dependiendo de si los hospitales comienzan a colapsar.

Sin embargo, dijo en el programa dominical de Andrew Marr en BBC: «Creo que tendremos formas alternativas de manejar esto, a través de la vacunación, a través de antivirales, a través de medicamentos, a través de pruebas que no teníamos el invierno pasado.»

Todas las restricciones de confinamiento de Inglaterra debían levantarse mañana, pero Boris Johnson ha pospuesto la finalización por cuatro semanas en medio de los crecientes casos de la variante Delta de COVID-19.

Se espera que las restricciones que quedan se eliminen el 19 de julio — aunque el primer ministro británico ha dicho que se llevará a cabo una revisión por si se pueden tomar medidas dos semanas antes, el 5 de julio.

Cifras oficiales muestran que Reino Unido ha registrado más de 10.000 casos de COVID diarios durante tres días consecutivos.

A pesar de ello, el profesor Wren explicó que la curva de aumento de casos parece estar «achatándose»: «Si uno está probando y rastreando más, entonces encontrará más casos […] pero si se ve a la población como una muestra general de corte transversal entonces los números reales, proporcionalmente, podrían ser menores.»

El experto dijo que el número de personas hospitalizadas con COVID y «ciertamente los casos graves» no han «aumentado en la misma proporción» que el número de contagios.

«Aquí hay evidencia clara de que las vacunas, especialmente en las poblaciones de mayor edad, están funcionando,» agregó.

«Aunque el número de casos puede aumentar el número de hospitalizaciones, o de muertes, o de muertes esperadas, no está aumentando como en las olas anteriores.»

Y cuando se le preguntó si Reino Unido está experimentando una tercera ola de la pandemia, el profesor Wren dijo: «No lo creo. Esperábamos que hubiera un aumento a medida que abriéramos gradualmente, pero yo no llamaría a esto una tercera ola.»

«Las cifras no son tan grandes, y dado que una proporción tan grande de la población está protegida, es poco probable que aumente y también diría que creo que la población está más educada.»

«Tenemos mejores mecanismos de prueba y rastreo, así que no espero que tengamos un pico tan grande como el que tuvimos en enero y el año pasado.»

El profesor Wren dijo que era «muy alentador» que más de 700.000 personas reservaran su turno para para vacunarse, el día en que se puso a disposición las inyecciones para personas de 18 a 20 años en Inglaterra.

Añadió que la alta proporción de adultos británicos que han sido vacunados «significará que podremos abrir más temprano que tarde».



Artículo de Redacción
Publicado/actualizado en Sky News el domingo, 20 de junio de 2021

Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original en inglés: https://news.sky.com/story/covid-19-great-hope-restrictions-can-end-early-on-5-july-and-uk-not-in-third-wave-says-vaccinology-expert-12336907