Covid, ¿qué nos has hecho en solo 6 meses?

Foto del Parlamento británico en Westminster, vacío durante la pandemia de coronavirus. Crédito: UK Parliament / CC BY

 

En los primeros días del confinamiento, mi esposa y yo fuimos en bicicleta desde nuestra casa en el sur de Londres, cruzando el puente de Vauxhall, para entrar en un mundo que nunca había visto antes. El Embankment, la plaza del Parlamento, Whitehall, todo — menos el grupo armado tras la barricada policial en el número 10 de Downing Street [las oficinas del Primer Ministro británico] — completamente desierto. Alrededor de Trafalgar Square, a lo largo de Charing Cross Road y subiendo hacia Chinatown, los pubs y restaurantes estaban cerrados, las luces todavía parpadeaban en la fachada de los teatros a lo largo de Shaftesbury Avenue, y los carteles hacían publicidad a espectáculos que nadie vería. Misterioso, apocalíptico.

Era como estar en una película — eso era algo que la gente decía mucho en las primeras semanas.

Como si las imágenes más extravagantes salidas de Hollywood se hubieran cumplido: calles vacías, advertencias nefastas, la locura sombría y nocturna de las reuniones informativas oficiales. Todos estábamos asustados. Qué repentino parecía todo. En un minuto estábamos viendo hechos, en una ciudad de China de la que pocos habían oído hablar, pensando en lo terrible que se veía todo. Y allí estaba el virus, colándose como un ladrón en la noche, robando todo lo que damos por hecho en la vida — nuestra seguridad, nuestros hábitos, nuestros placeres, nuestras vidas aburridas — para dejar en su lugar caos, incertidumbre y miedo.

Aislados de familia, amigos y seres queridos. Qué crueldad que implica esto. Impedidos de resolver las necesidades humanas básicas de abrazar, tocar y besar. El acaparamiento egoísta de las primeras dos semanas, el indecoroso revoltijo de pasta, frijoles al horno y, sobre todas las cosas, papel higiénico. ¿Qué dirán los historiadores del futuro sobre eso? Sin embargo la paradoja es que, aunque el virus hizo todo lo posible para separarnos, también nos unió. Vecinos ayudándose unos a otros, el ritual semanal de aplaudir para el NHS, uniéndonos en la adversidad.

Vivimos en una calle ancha — bien podría ser el Río Grande o, como parecía en momentos más oscuros, el río Styx — y casi nunca habíamos visto a nuestros vecinos del otro lado, y mucho menos nos habíamos saludado con ellos. Pero allí estaban el jueves por la noche, toda la familia aplaudiendo furiosamente, mientras una niña rascaba su violín; sonaba algo parecido a Somewhere Over The Rainbow.

Luego aparecieron los grupos de Whatsapp, las borracheras virtuales. Mensajes inesperados de viejos amigos. ¿Todo bien contigo?

Simplemente nos apuntamos a todo. La necesidad de conectarse de alguna manera con un pasado más tranquilizador nunca había sido más entusiasta, más necesaria. ¿Por qué nunca habíamos hecho un Facetime antes? Esa es una lección que aprendimos.

Necesitábamos esas piedras de seguridad y familiaridad, porque el mundo a nuestro alrededor se desmoronaba. Cuanto más se prolongaba el encierro, más evidente era la horrible comprensión de que nadie tenía ni idea de cómo enfrentar al virus ni de qué hacer al respecto.

Habiendo llegado a creer que la «ciencia» se basaba en hechos fijos e indiscutibles, fue impactante descubrir que en realidad se trata de un grupo de personas, con opiniones muy diferentes, que discuten entre sí sobre la inmunidad colectiva, para ponerse o no la mascarilla, para confinar o dejar que suceda lo que sea. ¿Debíamos ser como Corea del Sur, o como Suecia? Todos nos convertimos en virólogos y epidemiólogos, todos expertos de campo, encorvados sobre nuestros portátiles y tabletas, saltando furiosamente entre los datos sobre las tasas de contagio y la web de Ocado, para pedir una hora de entrega.

Al salir de nuestros capullos de encierro, todo parecía más vívido, más precioso; lo común y corriente se veía casi mágico. El aire nunca había olido más fresco; Los cielos estaban más despejados. «¡Hay un avión!» diríamos, asombrados por la novedad, porque no habíamos visto un avión en días. Pensamos que sería maravilloso si todo se quedara así, pero, por supuesto, no podía durar.

Decir que esto no ha sido tan malo ocasiona un terrible sentimiento de culpa porque para muchos, por supuesto, esto ha sido muy malo. Qué terrible era ver en el telediario de la noche sufrimiento, goteo constante de malas noticias, aumentos diarios de nuevos casos y muertes.

Nunca antes las noticias habían sido como una montaña rusa tan emocionante; en un momento un terrible miedo te hunde la boca del estómago, en otro te levanta el ánimo el espectáculo de sobrevivientes saliendo del hospital, aplaudidos por filas de enfermeras y médicos, y valientes abuelos centenarios marchando alrededor de sus jardines para ayudar al NHS.

Y todo el tiempo otro sentimiento burbujea justo por debajo de la superficie; la dislocación y la ansiedad; una especie de histeria reprimida, una inquietud psíquica; la sensación de que en cualquier momento todo está a punto de explotar. Y luego, por supuesto, lo hizo, de una manera que nadie pudo haber predicho.

El encuentro que Gran Bretaña ha tenido, cara a cara, con su pasado imperial y los difíciles temas de racismo y desigualdad ya estaban en marcha, por supuesto. Pero si la brutal y horrible muerte de George Floyd hubiera ocurrido en febrero y no en mayo, cuando el mundo ya había estado hirviendo durante dos meses, ¿habrían estado esas decenas de miles de personas en las calles, exigiendo justicia y derribando estatuas? El espectáculo de la rodilla de un policía sobre la garganta de un hombre negro en una ciudad a 4.000 millas de distancia hizo que los carteles mostrando puños negros reemplazaran a los carteles de arcoíris del NHS en las ventanas de la ciudad — vívido símbolo de la oscuridad del estado de ánimo. A su manera, el efecto de este suceso en la forma en que pensamos y en la sociedad en que vivimos puede ser tan significativo como la pandemia.

¿Y qué tipo de sociedad será esa? Ya nos hemos adaptado a nuevas formas de vida. Lavarnos las manos con regularidad se ha vuelto automático (olvídate de eso de cantar dos veces el feliz cumpleaños). Ahora recogemos nuestra mascarilla y nuestra botella de alcohol en gel para manos junto con nuestras llaves y billetera. Mantenemos distancia social, y ya no pedimos disculpas a un amigo por no darle un abrazo o un apretón de manos.

Nos acostumbraremos a hacer reservas para ir a todas partes. Algunos de nosotros nos sentiremos liberados de tener que ir a la oficina nuevamente; otros se han dado cuenta de cuán importante es la rutina, la compañía de los colegas, los intercambios personales que una llamada de Zoom nunca podrá imitar. Habrá oficinas, pero menos y más pequeñas. Para muchos, el commute [desplazamiento al trabajo] de todos los días será una cosa del pasado, y con ello el café del Costa y almuerzo en el Pret. Los centros de las ciudades se quedan vacíos. La vitalidad, la pluralidad cultural; las posibilidades de autoinvención; el ajetreo, el empujón y la agitación que solo una ciudad puede proporcionar, están disminuyendo.

Los barrios florecerán.

Pero no se trata exactamente de los mismos barrios que conocíamos hace pocos meses.

La vida, de alguna manera, retrocederá 50 años. Los días de los fines de semana en Barcelona o Lisboa, una semana de esquí, una quincena dorándonos al sol, se convertirán en un vago recuerdo. Nuestros horizontes se reducirán. Nos volveremos más parroquiales.

Todos estaremos tristes por eso — particularmente los jóvenes cuyos futuros, que deberían ser brillantes, ahora están nublados por la incertidumbre. ¿Y qué pasa con el virus? Se nos dice que una segunda ola es inevitable, pero cada vez parece más que la primera ola nunca ha terminado realmente.

Ya nos estamos acostumbrando a los brotes locales y creemos que serán manejados. Aprenderemos a trabajar alrededor de ellos. ¿Vamos a conquistar al virus? ¿Llegará la vacuna a tiempo? ¿Qué es exactamente «a tiempo»?

«La verdad es que siento que me han enterrado vivo,» me dijo un amigo el otro día hablando de la vida de hoy, sucumbiendo a ese humor fatalista y cansino que nos ha infectado a todos de vez en cuando.

Durante los últimos seis meses, hemos vivido la Era de la Incertidumbre. Nunca me hubiera creído muchas cosas que hacemos ahora, si me hubieran dicho en enero «este es tu futuro». Y me temo que este sentimiento de estar en el ocaso de la vida y la existencia estará con nosotros durante los próximos meses y años.

Pero quizás nos reanime el recuerdo de esos momentos de confinamiento en que parecíamos más conscientes de la humanidad que compartimos; quizás seremos más amables, sabiendo que todos hemos tenido que hacer frente a nuestra mortalidad y a la sobria e inevitable verdad. No estamos a salvo. No hay garantías. Unos enfermarán y otros morirán. Porque eso es la vida.


 

Artículo de Mick Brown
Publicado en The Daily Telegraph el jueves, 30 de julio de 2020
Traducción al español de Alejandro Tellería-Torres
Enlace al artículo original (en inglés): https://www.telegraph.co.uk/family/life/covid-have-done-us-just-six-months/

Incrementan en 3 días aislamiento por Covid-19

THE DAILY TELEGRAPH — JUEVES, 30 DE JULIO DE 2020

Autoconfinamiento de 10 días para aquellos con síntomas reduciría cuarentena de viajeros

A las personas con síntomas de coronavirus se les pedirá que se queden en casa durante 10 días, en medio de temores de que Gran Bretaña enfrente una segunda ola del virus.

El subdirector médico británico anunciará que al período de aislamiento actual, de 7 días, se le incrementarán 3 días más.

Sin embargo, el ministro de sanidad dijo el jueves que los ministros ahora están explorando formas de reducir el período de cuarentena de 14 días para quienes ingresan a Reino Unido — lo que podría significar que los períodos de cuarentena y autoaislamiento quedarían estandarizados en 10 días.

La noticia se conoce después de que Boris Johnson expresara sus temores sobre la amenaza de una segunda ola de coronavirus en Europa, con la preocupación de que podría llegar a Reino Unido en las próximas dos semanas.

Nuevas cifras también han revelado que la tasa de R está aumentando en cuatro regiones de Reino Unido, y ahora está por encima de 1 en dos áreas.

Asimismo, altos cargos del NHS dijeron que existe un «muy alto» nivel de preocupación por el aumento inminente en los casos, así como preocupaciones sobre cómo se prestará el servicio este invierno.

El subdirector médico británico, profesor Jonathan Van Tam, anunciará hoy jueves el incremento del período de aislamiento para cualquier persona con síntomas de un posible Covid-19.

Actualmente, las personas con tos, fiebre o pérdida del sentido del olfato o gusto deben quedarse en casa durante siete días. El profesor Van Tam dijo el jueves que la investigación sugiere que esto no es lo suficientemente largo como para detener la propagación del virus.

A cualquier persona en el hogar de aquellos con síntomas se le seguirá pidiendo que permanezca en su hogar durante 14 días, al igual que aquellos contactados a través del servicio de prueba y rastreo del NHS.

El miércoles, científicos de la Universidad de Cambridge advirtieron que la tasa de R ahora está cerca de uno en casi todas las partes del país.

Cuatro de las siete regiones inglesas han visto un aumento en la tasa de infecciones, y ahora se cree que el sureste y el suroeste están por encima de R1 — lo que significa que el virus se está extendiendo exponencialmente.

La Unidad de Bioestadística del Centro de Investigaciones Médicas de Cambridge (MRC) dijo que ahora es «muy probable» que las tasas de reproducción sean cercanas a 1 en la mayoría de las regiones de Inglaterra, lo que los científicos atribuyen al levantamiento de las medidas de confinamiento.

Si el valor R aumenta por encima de uno, significa que cada persona que contrae coronavirus lo está transmitiendo a más de una persona, lo que lleva a un aumento del número de casos. Si el R permanece por debajo de uno, el virus está en retirada.

Los científicos de Cambridge estiman que R es ahora 1.04 en el suroeste, cuando hace dos semanas su tasa era la segunda más baja, y de 1.02 en el sureste, donde la tasa era 0.92 hace quince días.

Otras regiones muestran tasas de R de 0.9 o más: en el noreste y Yorkshire, la tasa es de 0.90 y en el noroeste y Londres, la tasa estimada es de 0.92.

Niall Dickson, director ejecutivo de la Confederación NHS — que representa a hospitales y otros servicios de salud — dijo que sus autoridades principales estaban extremadamente preocupadas por un inminente aumento en los casos.

«Yo mencionaría, en relación con el problema del segundo pico … los niveles de preocupación entre nuestros miembros, las personas que lideran los hospitales del NHS, la atención primaria y de todos los niveles en los sistemas, son muy altos,» dijo Dickson al grupo multipartidario sobre el coronavirus del Parlamento.

Los científicos dijeron que la eliminación de las medidas de confinamiento significaba que Gran Bretaña estaba «enfrentando un regreso de la transmisión comunitaria».

El profesor José Vázquez-Boland, presidente de enfermedades infecciosas de la Universidad de Edimburgo, dijo que es probable que haya nuevos picos de incidencia por delante.

“Lo que estamos enfrentando es un regreso de la transmisión comunitaria después de eliminar las medidas de confinamiento. Tenemos que tener claro que la eficacia de los confinamientos es solo temporal,» dijo.

«Habrá un resurgimiento de nuevos casos cada vez que se levanten las medidas de restricción social mientras el virus permanezca en circulación.»

El profesor James Naismith, director del Instituto Rosalind Franklin, dijo que sin un mejor aislamiento de los casos, Gran Bretaña podría enfrentar «una tragedia inminente».

“Nosotros y otros países estamos detectando a personas jóvenes con Covid-19, en febrero nunca los notamos. Parece probable que el virus se propague primero en este grupo pero con pocos síntomas y poca enfermedad,» afirmó.

«Sabemos que el virus se propagará con el tiempo de jóvenes a ancianos vulnerables, provocando hospitalización, enfermedades graves y muerte. Esto sucederá en unas pocas semanas si no mantenemos el virus bajo control.»

El martes, Johnson dijo «claramente ahora enfrentamos, me temo, la amenaza de una segunda ola en otras partes de Europa y solo tenemos que estar atentos».

Un portavoz de Downing Street dijo: «El primer ministro tiene claro que debemos permanecer vigilantes y seguir las indicaciones oficiales para mantener el virus bajo control, y evitar una segunda ola.»

Por su parte, el ministro de sanidad dirá hoy jueves que el Gobierno está examinando formas de reducir el período de cuarentena de 14 días.

El anuncio se produce luego de una investigación que muestra que si las personas que llegan del extranjero se realizan la prueba una semana después de su arribo, se identifica el 94 por ciento de los casos de Covid-19, lo que permite limitar el aislamiento a ocho días.

Se espera que Matt Hancock señale hoy su intención de reducir los tiempos de cuarentena, sin comprometerse a ningún período específico.

Los ministros están en conversaciones con autoridades aeroportuarias, luego de que el jefe de Heathrow los instara a hacer pruebas a los pasajeros que llegan del extranjero.

Una investigación de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres dice que una cuarentena de ocho días, respaldada por pruebas a los siete días, identificaría el 94 por ciento de los casos, mientras una cuarentena de seis días respaldada por pruebas detectaría el 88 por ciento de las infecciones.

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Citas con el GP por videollamada llegaron para quedarse

Se pedirá a los médicos de cabecera (GP) que envíen mensajes a sus pacientes a través de WhatsApp, según las reformas del NHS que tienen como objetivo utilizar los recursos utilizados durante la pandemia como una forma de modernizar el servicio.

Matt Hancock, el jueves, anunciará un «impulso para acabar con la burocracia» en un intento por ofrecer a los pacientes un acceso mucho más directo a los médicos, mediante consultas con teléfonos inteligentes y «mensajes seguros [encriptados]» para acelerar el acceso a la información.

El ministro de sanidad pedirá al personal del NHS que comparta sus ideas sobre las formas en que podrían modificarse las normas y reglamentos, para descargarlos de ciertas labores.

Asimismo, dirá que muchos cambios introducidos en respuesta a la crisis nacional deben mantenerse para siempre.

Hancock dirá que, en el futuro, las consultas en internet y en video con los GPs deben ofrecerse de manera rutinaria, y servicios como WhatsApp Messenger deben usarse como una forma de comunicarse con los pacientes.

Hará una «convocatoria de pruebas» pidiendo al personal que «encuentre y promueva cambios positivos» que se utilizaron durante la pandemia.

El miércoles por la noche, Hancock dijo: «Nuestro personal del NHS merece seguir atendiendo a los pacientes, y esta crisis ha demostrado que existe una burocracia sin la cual nuestro sistema de salud puede mejorar. Por lo tanto, exhorto a las personas de todo el NHS y la asistencia social a que hablen sobre los trámites burocráticos de los que se puede prescindir para permitirles que sigan brindando la atención de alta calidad por la que son reconocidos.»

De otro lado, funcionarios de sanidad dijeron que los cambios «podrían incluir permitir que el personal use servicios de mensajería segura como WhatsApp para que los pacientes puedan beneficiarse del acceso rápido a la información».

Dijeron también que la pandemia resaltaba áreas en las que se podía reducir burocracia innecesaria, al tiempo que garantizaba niveles de atención seguros y altos.

Se invitará al personal de salud y atención a compartir sus percepciones y experiencias de «burocracia excesivamente onerosa» en el sistema de atención social y de salud, como parte de un llamado a que se presenten evidencias.

La convocatoria vendrá junto con la publicación de un Plan para las Personas del NHS, con el objetivo de reclutar y retener más personal ofreciendo un trabajo más flexible y remoto.

Prerana Issar, jefe de personal del NHS, dijo: “La pandemia ha creado enormes desafíos, pero también ha destacado el coraje y la innovación de los que somos capaces en los momentos más difíciles.»

«Hemos reconocido la necesidad de un apoyo de sanidad y bienestar de alta calidad para nuestro personal, para que puedan cuidarse mejor a sí mismos y a sus pacientes. Estos cambios deben seguir siendo parte del plan de nuestro NHS, a medida que avanzamos juntos.»

Los funcionarios dijeron que la campaña de captación de personal tiene como objetivo capitalizar el renovado interés en los empleos en sanidad, ya que la página web de empleo del NHS ha tenido un aumento del 138 por ciento en el interés en enfermería.

El plan dice que los hospitales del NHS deben hacer más para ayudar al bienestar de su personal, con espacios seguros para descansar y recuperarse, nombramiento de «guardianes de bienestar» que los asesoren, y apoyo para mantener el físico del personal seguro y saludable.

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BBC «no crea momentos de esparcimiento» para el público joven

Los programas de la BBC no brindan «momentos de esparcimiento» a los jóvenes que, como resultado, están migrando a servicios de streaming, según un informe de Ofcom.

La investigación encontró que un «grupo» minoritario de televidentes — de entornos en su mayor parte más pobres — siente un «disgusto moral» por la corporación, debido al pago de tarifas de licencia de televisión.

Sin embargo, en general las audiencias más jóvenes son «más propensas a ser indiferentes» que hostiles a la BBC, y acuden en masa a Netflix para encontrar programas con un «factor de conversación» que se percibe que falta en los medios tradicionales de televisión.

Ofcom, el regulador de medios de comunicación, ha realizado una investigación sobre las actitudes del público hacia los organismos públicos de radiodifusión, y ha descubierto que organizaciones como la BBC corren el riesgo de perder a los televidentes más jóvenes que desean ver programas que crean buzz [marcan tendencia] en su entorno social.

Una encuesta de audiencias realizada a nombre de Ofcom encontró que las emisoras tradicionales y menos vinculadas a redes sociales deben «trabajar más duro» para comercializar en internet, y atraer a una generación que ya va bien servida por la programación de los gigantes del streaming.

Sin embargo, el informe señaló que el deporte, los reality shows y las telenovelas han jugado un papel importante en evitar que los televidentes más jóvenes abandonen las emisoras de servicio público, y que las audiencias jóvenes están dispuestas a «hacer un esfuerzo» para ver programas populares como Love Island, que se transmite en la cadena privada de televisión ITV.

Sin embargo, el estudio de Ofcom descubrió que: «El público más joven se siente atraído por los servicios de streaming […] porque ofrecen fácilmente contenido relevante y personalizado con el factor de conversación, respaldado por un fuerte marketing en redes sociales.»

Se descubrió que las audiencias creen que las emisoras de servicio público como BBC, Channel 4 e ITV «no tienen relevancia personal» en su programación.

También señaló que “los programas de PSB no se promocionan tanto en las redes sociales como los programas de otros servicios».

«Como resultado, puede ser más difícil para este contenido lograr el importante buzz social que alentaría a los jóvenes a buscarlo».

El estudio descubre también que Netflix y Youtube son el «primer puerto de escala» para el público de la Generación Z aún en su adolescencia.

Asimismo, señala que aquellos que pertenecen a grupos socioeconómicos más bajos que no están contentos con la tarifa de la licencia de televisión sienten un disgusto moral hacia los organismos públicos de radiodifusión, particularmente la BBC, y el resentimiento de que los mayores de 75 años tengan que pagar por verla.

El informe señala que «sienten que la BBC no tiene contenido interesante para su grupo, o que hay un sesgo en las noticias».

Sin embargo, Ofcom descubrió que incluso entre el público más joven existe el deseo de seguir la programación del servicio público como «pegamento social» de ciertas ofertas de programas, y que se cita particularmente a la BBC por su contenido y noticias británicas de alta calidad.

Un portavoz de la BBC dijo: ‘Esta investigación destaca la importancia de proporcionar contenido de clase mundial, de fácil acceso y universalmente disponible que incluya un servicio de noticias imparcial y confiable, junto con una programación de alta calidad y distintiva de Reino Unido para atraer a las diversas naciones, regiones y comunidades de Reino Unido.»

«A pesar de los grandes cambios en el mercado, la BBC sigue siendo la organización de medios más utilizada entre los jóvenes, con el 80 por ciento de las personas de 16 a 34 años que usan la BBC cada semana.»

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Club de rugby mantendrá sus ‘ofensivos’ emblemas

El club de rugby Exeter Chiefs se ha negado a ceder a la presión para cambiar su imagen de marca, después de que una auditoría interna revelara que su iconografía es «de hecho muy respetuosa» de los nativos americanos.

Sin embargo, después de una larga reunión de su junta el miércoles, las autoridades de la liga Gallagher Premiership han decidido retirar a la mascota del equipo, Big Chief, como «una señal de respeto».

El uso del club de imágenes de nativos americanos dentro de su escudo había sido objeto de escrutinio creciente a raíz del movimiento Black Lives Matter. A principios de este mes, la franquicia de la NFL de Washington decidió abandonar su apodo de redskins [pieles rojas]. Sin embargo, después de reunir un «expediente detallado», la junta concluyó que no era ofensivo.

En 1999, el Exeter adoptó el apodo de Chiefs, que es una referencia a cómo se llama tradicionalmente al equipo titular en Devon. Desde entonces, han completado un ascenso meteórico desde los niveles más bajos de las Ligas Nacionales hasta campeones de la Premiership en 2017. Como el único club de la Premiership que ha obtenido beneficios consistentemente antes de la pandemia de coronavirus, han sido considerados como un club modelo en muchos aspectos.

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Volvió rápido, señor Shapps

Foto del ministro de transportes Grant Shapps a su vuelta anticipada de unas vacaciones familiares en España, luego de la decisión gubernamental de poner a ese país en su lista de cuarentenas. El miembro del Gabinete se aislará por 14 días, lo cual dijo que ‘estaría feliz’ de hacer.

Policía que investiga crimen de Maddie ‘encuentra sótano’

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METRO — JUEVES, 30 DE JULIO DE 2020

Retiran losas de concreto de terreno donde vivía sospechoso del secuestro

La policía alemana que investiga la desaparición de Madeleine McCann en 2007 ha descubierto un sótano «secreto» en una parcela donde vivía su principal sospechoso, según se conoció anoche.

Los oficiales sacaron pedazos de escombros del sitio vinculado a Christian Brueckner, de 43 años, un violador convicto que se cree que secuestró a la niña británica en Portugal.

Wolfgang Kossack, propietario del terreno colindante, dijo que el sospechoso vivía allí «desconectado de todo» en una furgoneta, y que en lugar de cultivar un huerto se dedicaba a beber cerveza.

Dijo que en ese momento había un edificio en el lugar — sito en las afueras de Hannover, en el norte de Alemania — con un sótano y una cocina.

Los hechos se conocen después de que un examigo dijera que Brueckner había hablado de convertir el sótano, en una casa que alquilaba, en una mazmorra insonorizada como la guarida del violador austríaco Josef Fritzl.

Las autoridades se negaron a comentar sobre el sótano, pero los medios alemanes dijeron que era parte de un pequeño edificio de madera demolido a finales de 2007. Kossack, de 73 años, dijo sobre Brueckner: «Llegó en 2007 y se fue un año después. Me dijo que estaba viviendo desconectado de todo, que no se había registrado con las autoridades, nadie sabía que estaba allí.»

«Nunca cuidó el jardín. No plantó nada ni trató de cultivar nada. Solo se sentó a beber cerveza.»

«En ese momento había un edificio en el jardín. Era una pequeña estructura de madera con solo una habitación para guardar herramientas y otras cosas. Pero tenía una cocina y un sótano, y debajo tenía cimientos,» anotó Kossack.

La búsqueda fue ordenada después de que el mes pasado surgiera el nombre de Brueckner como sospechoso de la desaparición de la pequeña Madeleine, en mayo de 2007.

Criminal de carrera, el sospechoso pasó muchos años en Portugal y estuvo en el complejo vacacional de Praia da Luz aproximadamente cuando la niña de tres años desapareció allí.

Tiene condenas por «contacto sexual con niñas» y por violación. La fiscalía alemana cree que Madeleine está muerta.

El antiguo amigo de Brueckner dijo que el sospechoso había alquilado una casa en Brunswick, cerca de Hannover, en 2013, y confesó: «[Brueckner] Dijo que quería forrar el sótano con placas de concreto, como el del austriaco ése».

Foto principal: Agentes policiales remueven escombros que serían del edificio demolido meses después de la desaparición de Maddie (foto inserta)