Covid, ĀæquĆ© nos has hecho en solo 6 meses?

Foto del Parlamento britƔnico en Westminster, vacƭo durante la pandemia de coronavirus. CrƩdito: UK Parliament / CC BY

 

En los primeros dĆ­as del confinamiento, mi esposa y yo fuimos en bicicleta desde nuestra casa en el sur de Londres, cruzando el puente de Vauxhall, para entrar en un mundo que nunca habĆ­a visto antes. El Embankment, la plaza del Parlamento, Whitehall, todo — menos el grupo armado tras la barricada policial en el nĆŗmero 10 de Downing Street [las oficinas del Primer Ministro britĆ”nico] — completamente desierto. Alrededor de Trafalgar Square, a lo largo de Charing Cross Road y subiendo hacia Chinatown, los pubs y restaurantes estaban cerrados, las luces todavĆ­a parpadeaban en la fachada de los teatros a lo largo de Shaftesbury Avenue, y los carteles hacĆ­an publicidad a espectĆ”culos que nadie verĆ­a. Misterioso, apocalĆ­ptico.

Era como estar en una pelĆ­cula — eso era algo que la gente decĆ­a mucho en las primeras semanas.

Como si las imĆ”genes mĆ”s extravagantes salidas de Hollywood se hubieran cumplido: calles vacĆ­as, advertencias nefastas, la locura sombrĆ­a y nocturna de las reuniones informativas oficiales. Todos estĆ”bamos asustados. QuĆ© repentino parecĆ­a todo. En un minuto estĆ”bamos viendo hechos, en una ciudad de China de la que pocos habĆ­an oĆ­do hablar, pensando en lo terrible que se veĆ­a todo. Y allĆ­ estaba el virus, colĆ”ndose como un ladrón en la noche, robando todo lo que damos por hecho en la vida — nuestra seguridad, nuestros hĆ”bitos, nuestros placeres, nuestras vidas aburridas — para dejar en su lugar caos, incertidumbre y miedo.

Aislados de familia, amigos y seres queridos. Qué crueldad que implica esto. Impedidos de resolver las necesidades humanas bÔsicas de abrazar, tocar y besar. El acaparamiento egoísta de las primeras dos semanas, el indecoroso revoltijo de pasta, frijoles al horno y, sobre todas las cosas, papel higiénico. ¿Qué dirÔn los historiadores del futuro sobre eso? Sin embargo la paradoja es que, aunque el virus hizo todo lo posible para separarnos, también nos unió. Vecinos ayudÔndose unos a otros, el ritual semanal de aplaudir para el NHS, uniéndonos en la adversidad.

Vivimos en una calle ancha — bien podrĆ­a ser el RĆ­o Grande o, como parecĆ­a en momentos mĆ”s oscuros, el rĆ­o Styx — y casi nunca habĆ­amos visto a nuestros vecinos del otro lado, y mucho menos nos habĆ­amos saludado con ellos. Pero allĆ­ estaban el jueves por la noche, toda la familia aplaudiendo furiosamente, mientras una niƱa rascaba su violĆ­n; sonaba algo parecido a Somewhere Over The Rainbow.

Luego aparecieron los grupos de Whatsapp, las borracheras virtuales. Mensajes inesperados de viejos amigos. ĀæTodo bien contigo?

Simplemente nos apuntamos a todo. La necesidad de conectarse de alguna manera con un pasado mÔs tranquilizador nunca había sido mÔs entusiasta, mÔs necesaria. ¿Por qué nunca habíamos hecho un Facetime antes? Esa es una lección que aprendimos.

NecesitÔbamos esas piedras de seguridad y familiaridad, porque el mundo a nuestro alrededor se desmoronaba. Cuanto mÔs se prolongaba el encierro, mÔs evidente era la horrible comprensión de que nadie tenía ni idea de cómo enfrentar al virus ni de qué hacer al respecto.

Habiendo llegado a creer que la «ciencia» se basaba en hechos fijos e indiscutibles, fue impactante descubrir que en realidad se trata de un grupo de personas, con opiniones muy diferentes, que discuten entre sí sobre la inmunidad colectiva, para ponerse o no la mascarilla, para confinar o dejar que suceda lo que sea. ¿Debíamos ser como Corea del Sur, o como Suecia? Todos nos convertimos en virólogos y epidemiólogos, todos expertos de campo, encorvados sobre nuestros portÔtiles y tabletas, saltando furiosamente entre los datos sobre las tasas de contagio y la web de Ocado, para pedir una hora de entrega.

Al salir de nuestros capullos de encierro, todo parecía mÔs vívido, mÔs precioso; lo común y corriente se veía casi mÔgico. El aire nunca había olido mÔs fresco; Los cielos estaban mÔs despejados. «”Hay un avión!» diríamos, asombrados por la novedad, porque no habíamos visto un avión en días. Pensamos que sería maravilloso si todo se quedara así, pero, por supuesto, no podía durar.

Decir que esto no ha sido tan malo ocasiona un terrible sentimiento de culpa porque para muchos, por supuesto, esto ha sido muy malo. QuƩ terrible era ver en el telediario de la noche sufrimiento, goteo constante de malas noticias, aumentos diarios de nuevos casos y muertes.

Nunca antes las noticias habían sido como una montaña rusa tan emocionante; en un momento un terrible miedo te hunde la boca del estómago, en otro te levanta el Ônimo el espectÔculo de sobrevivientes saliendo del hospital, aplaudidos por filas de enfermeras y médicos, y valientes abuelos centenarios marchando alrededor de sus jardines para ayudar al NHS.

Y todo el tiempo otro sentimiento burbujea justo por debajo de la superficie; la dislocación y la ansiedad; una especie de histeria reprimida, una inquietud psíquica; la sensación de que en cualquier momento todo estÔ a punto de explotar. Y luego, por supuesto, lo hizo, de una manera que nadie pudo haber predicho.

El encuentro que Gran BretaƱa ha tenido, cara a cara, con su pasado imperial y los difĆ­ciles temas de racismo y desigualdad ya estaban en marcha, por supuesto. Pero si la brutal y horrible muerte de George Floyd hubiera ocurrido en febrero y no en mayo, cuando el mundo ya habĆ­a estado hirviendo durante dos meses, ĀæhabrĆ­an estado esas decenas de miles de personas en las calles, exigiendo justicia y derribando estatuas? El espectĆ”culo de la rodilla de un policĆ­a sobre la garganta de un hombre negro en una ciudad a 4.000 millas de distancia hizo que los carteles mostrando puƱos negros reemplazaran a los carteles de arcoĆ­ris del NHS en las ventanas de la ciudad — vĆ­vido sĆ­mbolo de la oscuridad del estado de Ć”nimo. A su manera, el efecto de este suceso en la forma en que pensamos y en la sociedad en que vivimos puede ser tan significativo como la pandemia.

¿Y qué tipo de sociedad serÔ esa? Ya nos hemos adaptado a nuevas formas de vida. Lavarnos las manos con regularidad se ha vuelto automÔtico (olvídate de eso de cantar dos veces el feliz cumpleaños). Ahora recogemos nuestra mascarilla y nuestra botella de alcohol en gel para manos junto con nuestras llaves y billetera. Mantenemos distancia social, y ya no pedimos disculpas a un amigo por no darle un abrazo o un apretón de manos.

Nos acostumbraremos a hacer reservas para ir a todas partes. Algunos de nosotros nos sentiremos liberados de tener que ir a la oficina nuevamente; otros se han dado cuenta de cuÔn importante es la rutina, la compañía de los colegas, los intercambios personales que una llamada de Zoom nunca podrÔ imitar. HabrÔ oficinas, pero menos y mÔs pequeñas. Para muchos, el commute [desplazamiento al trabajo] de todos los días serÔ una cosa del pasado, y con ello el café del Costa y almuerzo en el Pret. Los centros de las ciudades se quedan vacíos. La vitalidad, la pluralidad cultural; las posibilidades de autoinvención; el ajetreo, el empujón y la agitación que solo una ciudad puede proporcionar, estÔn disminuyendo.

Los barrios florecerƔn.

Pero no se trata exactamente de los mismos barrios que conocĆ­amos hace pocos meses.

La vida, de alguna manera, retrocederƔ 50 aƱos. Los dƭas de los fines de semana en Barcelona o Lisboa, una semana de esquƭ, una quincena dorƔndonos al sol, se convertirƔn en un vago recuerdo. Nuestros horizontes se reducirƔn. Nos volveremos mƔs parroquiales.

Todos estaremos tristes por eso — particularmente los jóvenes cuyos futuros, que deberĆ­an ser brillantes, ahora estĆ”n nublados por la incertidumbre. ĀæY quĆ© pasa con el virus? Se nos dice que una segunda ola es inevitable, pero cada vez parece mĆ”s que la primera ola nunca ha terminado realmente.

Ya nos estamos acostumbrando a los brotes locales y creemos que serÔn manejados. Aprenderemos a trabajar alrededor de ellos. ¿Vamos a conquistar al virus? ¿LlegarÔ la vacuna a tiempo? ¿Qué es exactamente «a tiempo»?

«La verdad es que siento que me han enterrado vivo,» me dijo un amigo el otro día hablando de la vida de hoy, sucumbiendo a ese humor fatalista y cansino que nos ha infectado a todos de vez en cuando.

Durante los últimos seis meses, hemos vivido la Era de la Incertidumbre. Nunca me hubiera creído muchas cosas que hacemos ahora, si me hubieran dicho en enero «este es tu futuro». Y me temo que este sentimiento de estar en el ocaso de la vida y la existencia estarÔ con nosotros durante los próximos meses y años.

Pero quizƔs nos reanime el recuerdo de esos momentos de confinamiento en que parecƭamos mƔs conscientes de la humanidad que compartimos; quizƔs seremos mƔs amables, sabiendo que todos hemos tenido que hacer frente a nuestra mortalidad y a la sobria e inevitable verdad. No estamos a salvo. No hay garantƭas. Unos enfermarƔn y otros morirƔn. Porque eso es la vida.


 

ArtĆ­culo de Mick Brown
Publicado en The Daily Telegraph el jueves, 30 de julio de 2020
Traducción al español de Alejandro Tellería-Torres
Enlace al artƭculo original (en inglƩs): https://www.telegraph.co.uk/family/life/covid-have-done-us-just-six-months/

Incrementan en 3 dĆ­as aislamiento por Covid-19

THE DAILY TELEGRAPH — JUEVES, 30 DE JULIO DE 2020

Autoconfinamiento de 10 dĆ­as para aquellos con sĆ­ntomas reducirĆ­a cuarentena de viajeros

A las personas con sƭntomas de coronavirus se les pedirƔ que se queden en casa durante 10 dƭas, en medio de temores de que Gran BretaƱa enfrente una segunda ola del virus.

El subdirector mƩdico britƔnico anunciarƔ que al perƭodo de aislamiento actual, de 7 dƭas, se le incrementarƔn 3 dƭas mƔs.

Sin embargo, el ministro de sanidad dijo el jueves que los ministros ahora estĆ”n explorando formas de reducir el perĆ­odo de cuarentena de 14 dĆ­as para quienes ingresan a Reino Unido — lo que podrĆ­a significar que los perĆ­odos de cuarentena y autoaislamiento quedarĆ­an estandarizados en 10 dĆ­as.

La noticia se conoce después de que Boris Johnson expresara sus temores sobre la amenaza de una segunda ola de coronavirus en Europa, con la preocupación de que podría llegar a Reino Unido en las próximas dos semanas.

Nuevas cifras tambiƩn han revelado que la tasa de R estƔ aumentando en cuatro regiones de Reino Unido, y ahora estƔ por encima de 1 en dos Ɣreas.

Asimismo, altos cargos del NHS dijeron que existe un «muy alto» nivel de preocupación por el aumento inminente en los casos, así como preocupaciones sobre cómo se prestarÔ el servicio este invierno.

El subdirector mƩdico britƔnico, profesor Jonathan Van Tam, anunciarƔ hoy jueves el incremento del perƭodo de aislamiento para cualquier persona con sƭntomas de un posible Covid-19.

Actualmente, las personas con tos, fiebre o pérdida del sentido del olfato o gusto deben quedarse en casa durante siete días. El profesor Van Tam dijo el jueves que la investigación sugiere que esto no es lo suficientemente largo como para detener la propagación del virus.

A cualquier persona en el hogar de aquellos con sƭntomas se le seguirƔ pidiendo que permanezca en su hogar durante 14 dƭas, al igual que aquellos contactados a travƩs del servicio de prueba y rastreo del NHS.

El miƩrcoles, cientƭficos de la Universidad de Cambridge advirtieron que la tasa de R ahora estƔ cerca de uno en casi todas las partes del paƭs.

Cuatro de las siete regiones inglesas han visto un aumento en la tasa de infecciones, y ahora se cree que el sureste y el suroeste estĆ”n por encima de R1 — lo que significa que el virus se estĆ” extendiendo exponencialmente.

La Unidad de Bioestadística del Centro de Investigaciones Médicas de Cambridge (MRC) dijo que ahora es «muy probable» que las tasas de reproducción sean cercanas a 1 en la mayoría de las regiones de Inglaterra, lo que los científicos atribuyen al levantamiento de las medidas de confinamiento.

Si el valor R aumenta por encima de uno, significa que cada persona que contrae coronavirus lo estÔ transmitiendo a mÔs de una persona, lo que lleva a un aumento del número de casos. Si el R permanece por debajo de uno, el virus estÔ en retirada.

Los cientƭficos de Cambridge estiman que R es ahora 1.04 en el suroeste, cuando hace dos semanas su tasa era la segunda mƔs baja, y de 1.02 en el sureste, donde la tasa era 0.92 hace quince dƭas.

Otras regiones muestran tasas de R de 0.9 o mƔs: en el noreste y Yorkshire, la tasa es de 0.90 y en el noroeste y Londres, la tasa estimada es de 0.92.

Niall Dickson, director ejecutivo de la Confederación NHS — que representa a hospitales y otros servicios de salud — dijo que sus autoridades principales estaban extremadamente preocupadas por un inminente aumento en los casos.

Ā«Yo mencionarĆ­a, en relación con el problema del segundo pico … los niveles de preocupación entre nuestros miembros, las personas que lideran los hospitales del NHS, la atención primaria y de todos los niveles en los sistemas, son muy altos,Ā» dijo Dickson al grupo multipartidario sobre el coronavirus del Parlamento.

Los científicos dijeron que la eliminación de las medidas de confinamiento significaba que Gran Bretaña estaba «enfrentando un regreso de la transmisión comunitaria».

El profesor JosƩ VƔzquez-Boland, presidente de enfermedades infecciosas de la Universidad de Edimburgo, dijo que es probable que haya nuevos picos de incidencia por delante.

ā€œLo que estamos enfrentando es un regreso de la transmisión comunitaria despuĆ©s de eliminar las medidas de confinamiento. Tenemos que tener claro que la eficacia de los confinamientos es solo temporal,Ā» dijo.

«HabrÔ un resurgimiento de nuevos casos cada vez que se levanten las medidas de restricción social mientras el virus permanezca en circulación.»

El profesor James Naismith, director del Instituto Rosalind Franklin, dijo que sin un mejor aislamiento de los casos, Gran Bretaña podría enfrentar «una tragedia inminente».

ā€œNosotros y otros paĆ­ses estamos detectando a personas jóvenes con Covid-19, en febrero nunca los notamos. Parece probable que el virus se propague primero en este grupo pero con pocos sĆ­ntomas y poca enfermedad,Ā» afirmó.

«Sabemos que el virus se propagarÔ con el tiempo de jóvenes a ancianos vulnerables, provocando hospitalización, enfermedades graves y muerte. Esto sucederÔ en unas pocas semanas si no mantenemos el virus bajo control.»

El martes, Johnson dijo «claramente ahora enfrentamos, me temo, la amenaza de una segunda ola en otras partes de Europa y solo tenemos que estar atentos».

Un portavoz de Downing Street dijo: «El primer ministro tiene claro que debemos permanecer vigilantes y seguir las indicaciones oficiales para mantener el virus bajo control, y evitar una segunda ola.»

Por su parte, el ministro de sanidad dirĆ” hoy jueves que el Gobierno estĆ” examinando formas de reducir el perĆ­odo de cuarentena de 14 dĆ­as.

El anuncio se produce luego de una investigación que muestra que si las personas que llegan del extranjero se realizan la prueba una semana después de su arribo, se identifica el 94 por ciento de los casos de Covid-19, lo que permite limitar el aislamiento a ocho días.

Se espera que Matt Hancock señale hoy su intención de reducir los tiempos de cuarentena, sin comprometerse a ningún período específico.

Los ministros estƔn en conversaciones con autoridades aeroportuarias, luego de que el jefe de Heathrow los instara a hacer pruebas a los pasajeros que llegan del extranjero.

Una investigación de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres dice que una cuarentena de ocho días, respaldada por pruebas a los siete días, identificaría el 94 por ciento de los casos, mientras una cuarentena de seis días respaldada por pruebas detectaría el 88 por ciento de las infecciones.

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Citas con el GP por videollamada llegaron para quedarse

Se pedirÔ a los médicos de cabecera (GP) que envíen mensajes a sus pacientes a través de WhatsApp, según las reformas del NHS que tienen como objetivo utilizar los recursos utilizados durante la pandemia como una forma de modernizar el servicio.

Matt Hancock, el jueves, anunciarÔ un «impulso para acabar con la burocracia» en un intento por ofrecer a los pacientes un acceso mucho mÔs directo a los médicos, mediante consultas con teléfonos inteligentes y «mensajes seguros [encriptados]» para acelerar el acceso a la información.

El ministro de sanidad pedirĆ” al personal del NHS que comparta sus ideas sobre las formas en que podrĆ­an modificarse las normas y reglamentos, para descargarlos de ciertas labores.

Asimismo, dirĆ” que muchos cambios introducidos en respuesta a la crisis nacional deben mantenerse para siempre.

Hancock dirĆ” que, en el futuro, las consultas en internet y en video con los GPs deben ofrecerse de manera rutinaria, y servicios como WhatsApp Messenger deben usarse como una forma de comunicarse con los pacientes.

HarÔ una «convocatoria de pruebas» pidiendo al personal que «encuentre y promueva cambios positivos» que se utilizaron durante la pandemia.

El miércoles por la noche, Hancock dijo: «Nuestro personal del NHS merece seguir atendiendo a los pacientes, y esta crisis ha demostrado que existe una burocracia sin la cual nuestro sistema de salud puede mejorar. Por lo tanto, exhorto a las personas de todo el NHS y la asistencia social a que hablen sobre los trÔmites burocrÔticos de los que se puede prescindir para permitirles que sigan brindando la atención de alta calidad por la que son reconocidos.»

De otro lado, funcionarios de sanidad dijeron que los cambios «podrían incluir permitir que el personal use servicios de mensajería segura como WhatsApp para que los pacientes puedan beneficiarse del acceso rÔpido a la información».

Dijeron también que la pandemia resaltaba Ôreas en las que se podía reducir burocracia innecesaria, al tiempo que garantizaba niveles de atención seguros y altos.

Se invitarÔ al personal de salud y atención a compartir sus percepciones y experiencias de «burocracia excesivamente onerosa» en el sistema de atención social y de salud, como parte de un llamado a que se presenten evidencias.

La convocatoria vendrÔ junto con la publicación de un Plan para las Personas del NHS, con el objetivo de reclutar y retener mÔs personal ofreciendo un trabajo mÔs flexible y remoto.

Prerana Issar, jefe de personal del NHS, dijo: ā€œLa pandemia ha creado enormes desafĆ­os, pero tambiĆ©n ha destacado el coraje y la innovación de los que somos capaces en los momentos mĆ”s difĆ­ciles.Ā»

«Hemos reconocido la necesidad de un apoyo de sanidad y bienestar de alta calidad para nuestro personal, para que puedan cuidarse mejor a sí mismos y a sus pacientes. Estos cambios deben seguir siendo parte del plan de nuestro NHS, a medida que avanzamos juntos.»

Los funcionarios dijeron que la campaña de captación de personal tiene como objetivo capitalizar el renovado interés en los empleos en sanidad, ya que la pÔgina web de empleo del NHS ha tenido un aumento del 138 por ciento en el interés en enfermería.

El plan dice que los hospitales del NHS deben hacer mÔs para ayudar al bienestar de su personal, con espacios seguros para descansar y recuperarse, nombramiento de «guardianes de bienestar» que los asesoren, y apoyo para mantener el físico del personal seguro y saludable.

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BBC «no crea momentos de esparcimiento» para el público joven

Los programas de la BBC no brindan «momentos de esparcimiento» a los jóvenes que, como resultado, estÔn migrando a servicios de streaming, según un informe de Ofcom.

La investigación encontró que un Ā«grupoĀ» minoritario de televidentes — de entornos en su mayor parte mĆ”s pobres — siente un Ā«disgusto moralĀ» por la corporación, debido al pago de tarifas de licencia de televisión.

Sin embargo, en general las audiencias mÔs jóvenes son «mÔs propensas a ser indiferentes» que hostiles a la BBC, y acuden en masa a Netflix para encontrar programas con un «factor de conversación» que se percibe que falta en los medios tradicionales de televisión.

Ofcom, el regulador de medios de comunicación, ha realizado una investigación sobre las actitudes del público hacia los organismos públicos de radiodifusión, y ha descubierto que organizaciones como la BBC corren el riesgo de perder a los televidentes mÔs jóvenes que desean ver programas que crean buzz [marcan tendencia] en su entorno social.

Una encuesta de audiencias realizada a nombre de Ofcom encontró que las emisoras tradicionales y menos vinculadas a redes sociales deben «trabajar mÔs duro» para comercializar en internet, y atraer a una generación que ya va bien servida por la programación de los gigantes del streaming.

Sin embargo, el informe señaló que el deporte, los reality shows y las telenovelas han jugado un papel importante en evitar que los televidentes mÔs jóvenes abandonen las emisoras de servicio público, y que las audiencias jóvenes estÔn dispuestas a «hacer un esfuerzo» para ver programas populares como Love Island, que se transmite en la cadena privada de televisión ITV.

Sin embargo, el estudio de Ofcom descubrió que: Ā«El pĆŗblico mĆ”s joven se siente atraĆ­do por los servicios de streaming […] porque ofrecen fĆ”cilmente contenido relevante y personalizado con el factor de conversación, respaldado por un fuerte marketing en redes sociales.Ā»

Se descubrió que las audiencias creen que las emisoras de servicio público como BBC, Channel 4 e ITV «no tienen relevancia personal» en su programación.

TambiĆ©n seƱaló que ā€œlos programas de PSB no se promocionan tanto en las redes sociales como los programas de otros serviciosĀ».

«Como resultado, puede ser mÔs difícil para este contenido lograr el importante buzz social que alentaría a los jóvenes a buscarlo».

El estudio descubre también que Netflix y Youtube son el «primer puerto de escala» para el público de la Generación Z aún en su adolescencia.

Asimismo, señala que aquellos que pertenecen a grupos socioeconómicos mÔs bajos que no estÔn contentos con la tarifa de la licencia de televisión sienten un disgusto moral hacia los organismos públicos de radiodifusión, particularmente la BBC, y el resentimiento de que los mayores de 75 años tengan que pagar por verla.

El informe señala que «sienten que la BBC no tiene contenido interesante para su grupo, o que hay un sesgo en las noticias».

Sin embargo, Ofcom descubrió que incluso entre el público mÔs joven existe el deseo de seguir la programación del servicio público como «pegamento social» de ciertas ofertas de programas, y que se cita particularmente a la BBC por su contenido y noticias britÔnicas de alta calidad.

Un portavoz de la BBC dijo: ‘Esta investigación destaca la importancia de proporcionar contenido de clase mundial, de fĆ”cil acceso y universalmente disponible que incluya un servicio de noticias imparcial y confiable, junto con una programación de alta calidad y distintiva de Reino Unido para atraer a las diversas naciones, regiones y comunidades de Reino Unido.Ā»

«A pesar de los grandes cambios en el mercado, la BBC sigue siendo la organización de medios mÔs utilizada entre los jóvenes, con el 80 por ciento de las personas de 16 a 34 años que usan la BBC cada semana.»

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Club de rugby mantendrĆ” sus ‘ofensivos’ emblemas

El club de rugby Exeter Chiefs se ha negado a ceder a la presión para cambiar su imagen de marca, después de que una auditoría interna revelara que su iconografía es «de hecho muy respetuosa» de los nativos americanos.

Sin embargo, después de una larga reunión de su junta el miércoles, las autoridades de la liga Gallagher Premiership han decidido retirar a la mascota del equipo, Big Chief, como «una señal de respeto».

El uso del club de imÔgenes de nativos americanos dentro de su escudo había sido objeto de escrutinio creciente a raíz del movimiento Black Lives Matter. A principios de este mes, la franquicia de la NFL de Washington decidió abandonar su apodo de redskins [pieles rojas]. Sin embargo, después de reunir un «expediente detallado», la junta concluyó que no era ofensivo.

En 1999, el Exeter adoptó el apodo de Chiefs, que es una referencia a cómo se llama tradicionalmente al equipo titular en Devon. Desde entonces, han completado un ascenso meteórico desde los niveles mÔs bajos de las Ligas Nacionales hasta campeones de la Premiership en 2017. Como el único club de la Premiership que ha obtenido beneficios consistentemente antes de la pandemia de coronavirus, han sido considerados como un club modelo en muchos aspectos.

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Volvió rÔpido, señor Shapps

Foto del ministro de transportes Grant Shapps a su vuelta anticipada de unas vacaciones familiares en EspaƱa, luego de la decisión gubernamental de poner a ese paĆ­s en su lista de cuarentenas. El miembro del Gabinete se aislarĆ” por 14 dĆ­as, lo cual dijo que ‘estarĆ­a feliz’ de hacer.

PolicĆ­a que investiga crimen de Maddie ‘encuentra sótano’

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METRO — JUEVES, 30 DE JULIO DE 2020

Retiran losas de concreto de terreno donde vivĆ­a sospechoso del secuestro

La policía alemana que investiga la desaparición de Madeleine McCann en 2007 ha descubierto un sótano «secreto» en una parcela donde vivía su principal sospechoso, según se conoció anoche.

Los oficiales sacaron pedazos de escombros del sitio vinculado a Christian Brueckner, de 43 años, un violador convicto que se cree que secuestró a la niña britÔnica en Portugal.

Wolfgang Kossack, propietario del terreno colindante, dijo que el sospechoso vivía allí «desconectado de todo» en una furgoneta, y que en lugar de cultivar un huerto se dedicaba a beber cerveza.

Dijo que en ese momento habĆ­a un edificio en el lugar — sito en las afueras de Hannover, en el norte de Alemania — con un sótano y una cocina.

Los hechos se conocen después de que un examigo dijera que Brueckner había hablado de convertir el sótano, en una casa que alquilaba, en una mazmorra insonorizada como la guarida del violador austríaco Josef Fritzl.

Las autoridades se negaron a comentar sobre el sótano, pero los medios alemanes dijeron que era parte de un pequeño edificio de madera demolido a finales de 2007. Kossack, de 73 años, dijo sobre Brueckner: «Llegó en 2007 y se fue un año después. Me dijo que estaba viviendo desconectado de todo, que no se había registrado con las autoridades, nadie sabía que estaba allí.»

«Nunca cuidó el jardín. No plantó nada ni trató de cultivar nada. Solo se sentó a beber cerveza.»

«En ese momento había un edificio en el jardín. Era una pequeña estructura de madera con solo una habitación para guardar herramientas y otras cosas. Pero tenía una cocina y un sótano, y debajo tenía cimientos,» anotó Kossack.

La búsqueda fue ordenada después de que el mes pasado surgiera el nombre de Brueckner como sospechoso de la desaparición de la pequeña Madeleine, en mayo de 2007.

Criminal de carrera, el sospechoso pasó muchos años en Portugal y estuvo en el complejo vacacional de Praia da Luz aproximadamente cuando la niña de tres años desapareció allí.

Tiene condenas por «contacto sexual con niñas» y por violación. La fiscalía alemana cree que Madeleine estÔ muerta.

El antiguo amigo de Brueckner dijo que el sospechoso había alquilado una casa en Brunswick, cerca de Hannover, en 2013, y confesó: «[Brueckner] Dijo que quería forrar el sótano con placas de concreto, como el del austriaco ése».

Foto principal: Agentes policiales remueven escombros que serían del edificio demolido meses después de la desaparición de Maddie (foto inserta)