El pavo de Polonia y Francia salvará la cena de navidad británica

Crédito de imagen: Karen Roe / flickr (CC BY 2.0)

Importación de la UE cubrirá el vacío después de que escasez de mano de obra obligara a agricultores de Reino Unido a recortar producción

Millones de cenas navideñas británicas estarán a salvo gracias a pavos importados de Polonia y Francia, luego que agricultores de Reino Unido se vieran obligados a recortar su producción por temor a la escasez de mano de obra.

Los supermercados y restaurantes británicos tendrán que importar cientos de miles de aves de la Unión Europea para Navidad a pesar de que los granjeros británicos han criado al menos 1 millón de aves menos, ha advertido la industria avícola.

Richard Griffiths, director ejecutivo del British Poultry Council, dijo que los grandes productores de pavo que pertenecen al gremio habían reducido su producción en aproximadamente una quinta parte este año, después de que el Brexit cortara su suministro de mano de obra barata. Estos productores normalmente crían alrededor de 5,5 millones de pavos de los 8 a 9 millones que se consumen anualmente en Navidad, afirmó.

Los pavos importados probablemente vendrán de Polonia y Francia, dijo Paul Kelly, representante de la granja de pavos de corral KellyBronze en Essex. “Los supermercados han apoyado al pavo británico durante los últimos 15 años y hemos podido abastecer el 100 por ciento [de la demanda],” dijo. “Ahora nos veremos obligados a comprar pavos de la Unión Europea.”

La advertencia se produjo después que el Gobierno revirtiera su política de limitar 5.500 visados de trabajo de emergencia para la industria avícola al sector del pavo, en un intento de “salvar la Navidad”. Los visados, anunciados el fin de semana pasado, estarán disponibles para cualquier trabajador avícola, dijo el viernes el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra).

Las autorizaciones migratorias se anunciaron después de que los productores de aves de corral — que anteriormente dependían de mano de obra de Europa del Este — advirtieran sobre la amenaza para la temporada navideña y el potencial hacinamiento en las granjas avícolas debido a la falta de trabajadores.

La industria está presionando para que los ministros aceleren la emisión de visados, que deben expirar a fin del 2021.

“No podemos comenzar a solicitar los visados hasta mediados de octubre y si se necesitan de tres a cuatro semanas para que se expidan, es a mediados de noviembre como muy pronto, y eso ya es demasiado tarde,” remarcó Griffiths. “Esto es así incluso si la mano de obra está ahí esperando llegar a Reino Unido.”

El secretario de medio ambiente británico George Eustice dijo la semana pasada: “Hemos escuchado las preocupaciones del sector y estamos actuando para aliviar lo que es un mercado laboral muy ajustado.” Sin embargo, en una sesión informativa para la industria el viernes, el Gobierno dijo que no ampliaría ni repetiría el plan.

“Estas medidas son específicas, por tiempo limitado y una sola vez. Este programa no es una solución a mediano o largo plazo para los problemas de oferta laboral, y no se replicará en los próximos años,” dijo Defra en una presentación.

Los reclutadores esperaban reasignar a trabajadores que ya se encuentran en Reino Unido bajo el programa piloto de trabajadores de temporada de seis meses dirigido a recolectores de frutas y verduras, pero se les ha dicho que esto no estará permitido, agregó Griffiths.

Kelly dijo que había logrado reclutar a 62 de los 100 trabajadores que normalmente despluman y procesan las 35.000 aves navideñas de su granja. Como pequeño agricultor, trabajó para asegurar el settled status [estatus de asentado] a las personas que realizaron trabajos de temporada en años anteriores en KellyBronze. “Para la industria en general, depender de agencias para llenar los vacíos, da muy poco tiempo,” dijo.

Un ejecutivo de una cadena de supermercados no descartó la importación de aves pero rechazó las “alarmas” sobre los niveles generales de suministro, y agregó que las aves congeladas probablemente representarán una mayor proporción de las ventas este año.

Kelly dijo que los hogares estaban pidiendo pavos con meses de anticipación. “Las ventas aumentaron un 230 por ciento con respecto al año pasado, que fue un 150 por ciento más que el año anterior. Todo el país está encargando su pavo antes,” dijo.

La advertencia sobre los pavos se produjo luego de que el sector porcino afirmara que se encuentra al borde de un “grave desastre del bienestar”, causado por la escasez de carniceros — que ha creado una acumulación de 120.000 cerdos en las granjas.

Rob Mutimer, presidente de la Asociación Nacional del Cerdo, dijo que las condiciones habían empeorado “considerablemente” en las últimas tres semanas, y que en unas semanas podría ser necesario beneficiar a cerdos masivamente — lo cual involucra a animales a los que se les dispara e incinera o procesa.

“Todos estamos trabajando a nuestra mayor capacidad para mantener a los cerdos al máximo absoluto. Nadie quiere ver sacrificios. Fue horrible durante la fiebre aftosa,” dijo, refiriéndose al brote de la enfermedad en 2001.

La Asociación Británica de Procesadores de Carne (BMPA) dijo que la producción de productos navideños como los populares pigs in blankets podría reducirse en un tercio. Reino Unido consume 40 millones de paquetes de estos rollitos de salchicha envueltos en beicon cada año.

“Deberíamos haber comenzado a preparar los pigs in blankets y a atar las piezas de gammon [corte de pierna de cerdo curado y ahumado] en julio para la cena de Navidad… estamos muy atrasados,​​” dijo Nick Allen, director ejecutivo de BMPA.

El sector de alimentos y bebidas — que emplea a más de 4 millones de personas desde el campo hasta la mesa de los consumidores — estimó el mes pasado que ahora tiene más de 500.000 vacantes, una situación agravada por el Brexit y trabajadores de la UE que regresaron a sus países durante la pandemia. Los grupos de la industria alimentaria pidieron un “visado de recuperación Covid-19” de un año para ayudar.



Artículo de Judith Evans y Jonathan Eley en Londres y Peter Foster en Brighton
Publicado/actualizado en Financial Times el viernes, 1 de octubre de 2021

Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original en inglés: https://www.ft.com/content/b1924856-8547-4126-af2c-ae72e4920411