Ucrania: ¿qué pasará en esta guerra?

Fracaso de Rusia para asegurar una victoria rápida abre una gama de posibles resultados

Funcionarios de inteligencia occidentales habían pronosticado la victoria de Rusia en menos de una semana después de invadir Ucrania. Sin embargo, más de quince días después, Moscú y Kiev siguen enfrascados en una sangrienta batalla por el control.

Ucrania está montando una defensa más fuerte de lo previsto y los países occidentales la están apoyando con suministros de armas. Mientras tanto, la campaña de Rusia se ha mostrado plagada de errores estratégicos, deficiencias logísticas y errores de inteligencia que subestimaron enormemente las capacidades de Ucrania. Los esfuerzos diplomáticos para detener la lucha hasta ahora han fracasado.

Dado que Rusia no logró asegurar una victoria rápida y el final del juego del presidente Vladimir Putin no está claro, las capitales occidentales están discutiendo una variedad de escenarios sobre cómo podría continuar el conflicto, dijeron al Financial Times funcionarios involucrados en las discusiones. A continuación detallamos algunas de las posibilidades.

Victoria rusa, derrocamiento del gobierno de Zelensky

A pesar de que hasta ahora Moscú no ha logrado los avances que esperaba, la mayoría de funcionarios y analistas occidentales creen que su evaluación inicial (que Rusia obtendrá una victoria integral) sigue siendo el resultado más probable, dado su abrumador poder militar.

Aún así, Putin pagará un precio mucho más alto que el que calculó inicialmente, en lo que respecta a pérdidas militares y de reputación de sus fuerzas armadas, indican los analistas. El número de muertos civiles también será mucho más alto de lo previsto, ya que Rusia recurre a bombardeos más indiscriminados y despliega armas con munición en racimo y termobáricas.

La mayoría de los analistas esperan que, después de tomar el control, Rusia reemplace el gobierno del presidente Volodymyr Zelensky con una administración favorable a Moscú. Eso podría conducir a alguna forma de gobierno ucraniano en el exilio respaldado por Occidente con sede fuera del país, y a una insurgencia prolongada dentro de Ucrania.

“Si su objetivo es imponer algún tipo de régimen títere […] es bastante evidente por la respuesta del pueblo ucraniano que nunca lo aceptarán,” dijo esta semana el secretario de estado norteamericano Antony Blinken. “Si trata de hacer cumplir un régimen títere de este tipo manteniendo fuerzas rusas en Ucrania será un desastre largo, sangriento y prolongado por el que Rusia seguirá sufriendo dolorosamente.”

Victoria parcial de Rusia, el gobierno de Zelensky mantiene control del estado

Zelensky rechazó las ofertas de las potencias occidentales para ser evacuado de Kiev y se reporta que respondió «necesito municiones, no que me déis un aventón». Ante ello muchos funcionarios de defensa e inteligencia dicen que un final posible es su retirada al oeste de Ucrania, donde Rusia hasta ahora no ha intentado apoderarse del territorio. Se ha nombrado a la ciudad de Leópolis [Lviv], cerca de la frontera con Polonia, como una posible nueva capital para un estado ucraniano de emergencia.

La estrategia de invasión de Rusia — según la cual la potencia de fuego se concentra en Kiev al norte y en las regiones del este y sur de Ucrania — sugiere que eso también puede verse en el Kremlin como un resultado aceptable.

El incoherente ensayo de Putin sobre el pasado de Ucrania y sus relaciones con Rusia — publicado el año pasado y considerado por muchos como la justificación histórica del presidente ruso para la invasión — insinuaba una partición del país entre el este, de habla rusa, y el oeste, volcado hacia Europa.

En contraste con los violentos conflictos de Rusia en el norte y este ucranios, las fuerzas rusas que invadieron desde Crimea — la península de Ucrania anexada por Rusia en 2014 — en el sur sí han logrado importantes avances a lo largo de la costa de Ucrania en el Mar Negro. Si Rusia atacara y capturara el puerto de Odesa — la tercera ciudad más grande de Ucrania identificada desde hace mucho por la OTAN como posible objetivo ruso — podría aislar a Ucrania del mar, paralizando una ruta de exportación crucial.

Aún así, pocos creen que Putin se conformaría sin capturar Kiev ni derrocar al gobierno de Zelensky dado su objetivo declarado de “desmilitarizar” el país y apartarlo de sus aspiraciones de membresía en la UE y la OTAN.

Acuerdo negociado, sin control general

Las conversaciones entre Ucrania y Rusia desde que comenzó la invasión se han centrado principalmente en cuestiones humanitarias específicas, como los corredores de evacuación de las ciudades sitiadas o los altos el fuego a corto plazo. El hecho de que casi ningún alto el fuego se mantuviera, y los informes de bombardeos y minado ruso de carreteras designadas para evacuación de civiles, no son un buen augurio para un acuerdo negociado.

En conversaciones realizadas en Turquía entre los ministros de exteriores de los países en conflicto — las negociaciones de más alto nivel convocadas hasta ahora — el pasado jueves, Sergei Lavrov negó que Moscú hubiese atacado a Ucrania y afirmó que Estados Unidos está financiando la investigación de armas biológicas en el país. Dmytro Kulyeba, su homólogo ucranio, dijo que buscar promesas de alto el fuego por parte de Lavrov era imposible ya que «hay otros tomadores de decisiones sobre este asunto en Rusia».

El subjefe de gabinete de Zelensky, Ihor Zhovkva, dijo esta semana que Kiev estaba “lista para una solución diplomática” siempre que Rusia retirara sus tropas. Pero si bien los funcionarios ucranianos han sugerido que podría ser factible un acuerdo sobre el estatus de Crimea y las regiones controladas por los separatistas prorrusos en el este, Kiev ha descartado las demandas de Rusia de que se vuelva neutral y renuncie a sus capacidades militares.

No obstante, alguna forma de arreglo podría tentar a los dos bandos si la guerra se convierte en un atolladero en el que ambos progresan poco y sufren pérdidas crecientes. La pregunta sería si un alto el fuego consagraría los logros de Rusia hasta ahora, o si significaría que Putin retira las tropas a un área definida.

Aún así, funcionarios occidentales dicen que cualquier cosa que no sea una retirada completa de Rusia significaría que se mantendrían las sanciones económicas paralizantes contra Moscú. “Seguimos apretando la soga,” dijo uno. “Putin no puede esperar un hecho consumado y que el mundo vuelva a algún tipo de normalidad. Ha habido un cambio irreversible.”

Retirada rusa, Putin derrocado

La resistencia de Ucrania hasta ahora ha planteado la posibilidad de que Kiev pueda continuar repeliendo los intentos rusos para apoderarse de ciudades clave, especialmente si los suministros de armas occidentales continúan reforzando las capacidades de su ejército, argumentan algunos observadores.

Tal estancamiento — así como el enorme impacto de las sanciones occidentales impuestas a Rusia en las últimas semanas — ha llevado a los funcionarios occidentales a especular que el propio Putin podría haber sucumbido ante una invasión fallida. Argumentan que el presidente ruso, que ha gobernado durante más de 22 años, podría ser derrocado por élites del Kremlin, o por militares o funcionarios de seguridad rusos enfadados por su gestión de la guerra, o por la oleada de protestas de ciudadanos rusos furiosos por perder sus estándares de vida.

Victoria Nuland, experta en Rusia y subsecretaria de asuntos políticos del Departamento de Estado de los Estados Unidos, argumentó esta semana que la clave para poner fin al conflicto en Ucrania era aumentar la oposición a Putin dentro de Rusia.

“La forma en que terminará este conflicto es cuando Putin se dé cuenta de que esta aventura ha puesto en riesgo su propio liderazgo con su propio ejército, con su propia gente, que está desangrando las vidas del pueblo ruso, el ejército de Rusia y sus futuros por su propia ambición y vanidad,” dijo Nuland al comité de relaciones exteriores del Senado norteamericano.

Sin embargo, también podría decirse que el control de Putin sobre el poder es más fuerte que nunca gracias a una nueva y draconiana legislación, que proscribe de facto a los medios independientes en Rusia dejando a los medios controlados por el Kremlin como la única fuente de información.

Guerra abierta OTAN – Rusia

Algunos funcionarios advierten que el conflicto puede no quedar contenido en Ucrania. Advierten que los envíos de armas a Kiev por parte de los estados miembros de la OTAN y las sanciones paralizantes impuestas a Moscú han aumentado el riesgo de contagio a países vecinos — un paso que podría arrastrar a la OTAN a un conflicto directo con Rusia.

A los aliados les ha costado demostrar que no están directamente involucrados en el conflicto. Tampoco coordinan el suministro de armas de estados miembros de la OTAN a Kiev, mientras que la OTAN se ha negado a establecer una zona de exclusión aérea en Ucrania. Tal medida sería prácticamente y políticamente imposible, dicen los funcionarios aliados, puesto que la capacidad de defensa aérea de Rusia le permitiría atacar a los aviones de la OTAN casi tan pronto como entraran en espacio aéreo ucraniano.

Sin embargo, persiste el riesgo de una escalada. Dmitry Peskov, el portavoz de Putin, dijo esta semana que los planes — discutidos por Occidente pero ahora descartados — para suministrar a Kiev cazas MiG polacos serían un “escenario muy indeseable y potencialmente peligroso”. A su vez, Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, advirtió a Rusia que los ataques a líneas de suministro occidentales a Ucrania representarían una escalada.

El mes pasado, Putin advirtió a los países que intentaron “inmiscuirse” en el conflicto de la posibilidad de “consecuencias mayores a cualquiera que hayan enfrentado en su historia” — una amenaza ampliamente considerada como referencia al uso potencial de armas nucleares. A esto siguió su decisión de poner las fuerzas nucleares estratégicas de Rusia en un nivel más alto de preparación.

Mientras tanto, la OTAN ha aumentado el despliegue de tropas en los estados bálticos y otros miembros cercanos a Rusia, y funcionarios aliados han advertido sobre la posibilidad de que Putin provoque a los miembros de la OTAN para distraer a Occidente de la invasión de Ucrania.

“Putin quería menos OTAN, ahora hay más OTAN,” dijo Stoltenberg esta semana. “Quería dividirnos, pero está logrando una alianza más unida.”

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Artículo de Henry Foy en Bruselas y Demetri Sevastopulo en Washington
Publicado / actualizado en Financial Times el viernes, 11 de marzo de 2022

Traducido del inglés por Alejandro Tellería-Torres

Enlace al artículo original: https://www.ft.com/content/e2663cb2-d1ad-4c67-bbbf-dda0330da075

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