Aerolíneas reducen sus frecuencias hasta finales de julio y se prevén retrasos para ampliación de ‘lista verde’ a destinos libres de cuarentena
Es poco probable que Gran Bretaña reabra los viajes internacionales a principales destinos vacacionales en Europa hasta principios de agosto, han advertido funcionarios diplomáticos británicos.
Con el retraso del desconfinamiento doméstico por cuatro semanas Toni Mayor — director de Hosbec, la patronal hotelera de Valencia (España) — dijo que no esperaba ver despegar el turismo en Reino Unido hasta agosto, luego de una reunión con el embajador británico Hugh Elliott.
También se entiende que las autoridades de turismo turcas recibieron un mensaje similar después de reunirse con funcionarios de la Foreign Office [ministerio de asuntos exteriores británico], y no esperan ningún levantamiento de las restricciones de viaje al extranjero hasta principios de agosto.
La noticia se conoce luego que las aerolíneas también comenzaran a reducir sus horarios hasta finales de julio ante la decisión del Gobierno de retrasar un mes el llamado «día de la libertad» — con el consecuente retraso adicional que se prevé también para la ampliación de la ‘lista verde’ a destinos libres de cuarentena.
Por su parte British Airways, easyJet y Virgin Atlantic cancelarán vuelos hasta después de la nueva fecha del 19 de julio dado que la demanda se ha desplomado. Virgin Atlantic ha pospuesto hasta octubre sus frecuencias desde Heathrow a Cuba y Trinidad y Tobago, y sus vuelos transatlánticos hasta mediados de julio.
Asimismo, la aerolínea de bajo coste británica de color naranja ha comenzado a recortar su servicios a Grecia y Francia hasta el 17 de julio, ya que los británicos enfrentan un segundo verano encerrados en casa.
Paul Charles, director ejecutivo de la consultora de viajes The PC Agency, dijo que la incertidumbre sobre cualquier posible reinicio de los viajes al extranjero estaba estrangulando a la industria. Instó a los ministros a fijar una fecha, aunque fuera a principios de agosto.
«¿Por qué el Gobierno no da una fecha de apertura para el sector turístico igual que lo hace para el sector doméstico, para que ambos puedan beneficiarse del despliegue de la vacunación?» se preguntó Charles.
Solo 11 países están actualmente en la lista verde del Gobierno donde se permite viajar sin cuarentena, siendo Gibraltar e Islandia los dos únicos destinos de vacaciones viables. Portugal fue eliminado de la lista a principios de este mes, lo que obligó a que miles de personas tuvieran que regresar a toda prisa para evitar la cuarentena.
Habrá una revisión la próxima semana para decidir si se podría agregar algún país, pero los ministros creen que Europa está al menos dos meses por detrás de Reino Unido en su control de las tasas de contagio y despliegue vacunatorio. Esto empujaría cualquier posible levantamiento importante de restricciones al menos hasta finales de julio.
«Los niveles generales de contagio en España siguen siendo altos en algunos lugares y el panorama es desigual, por lo que creo que tendremos que esperar, posiblemente hasta el 20 de julio,» dijo Mayor.
Dijo que esto significaría efectivamente que el turismo en Reino Unido no entraría en pleno apogeo hasta agosto, y los operadores turísticos necesitarían al menos quince días para normalizar las operaciones.
Se produjo luego que el primer ministro italiano Mario Draghi advirtiera que los turistas británicos que lleguen a Italia podrían ser puestos en cuarentena ante la alarma por el creciente número de casos de variantes delta en Reino Unido.
Los turistas británicos y otros europeos actualmente solo tienen que mostrar una prueba de Covid-19 negativa o una prueba de que han sido vacunados. Esto podría cambiar si el número de contagios por variante Delta continúa aumentando en Gran Bretaña, dijo Draghi.
“Si aumenta el número de casos, tendremos que volver a imponer la cuarentena para los que lleguen de Inglaterra. Pero todavía no hemos llegado a ese punto,” declaró al final de la cumbre del G7 en Cornwall.
Artículo de Charles Hymas Publicado/actualizado en The Telegraph el lunes, 14 de junio de 2021
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres
Antes, Estados Unidos allanó el camino para un Acuerdo Sanitario / Fitosanitario al asegurar a Reino Unido que no se opondrá a un acuerdo comercial
El taoiseach [primer ministro] de la República de Irlanda, Micheál Martin, ha dicho a Sky News que existe «una ruta» para resolver las tensiones sobre el Protocolo del Brexit, tras la intervención del presidente estadounidense Joe Biden.
Martin instó a Boris Johnson a «considerar muy seriamente» un acuerdo de tipo veterinario con la Unión Europea para eliminar «hasta el 80% de los controles» sobre mercancías que cruzan desde Gran Bretaña a Irlanda del Norte.
Biden ya había despejado el camino para lo que se conoce como Acuerdo Sanitario y Fitosanitario (SPS) al asegurar a Londres que no evitaría un acuerdo comercial entre Reino Unido y Estados Unidos.
Martin dijo: «Creo que los comentarios de la administración estadounidense […] son interesantes también en la medida en que abordan un tema importante que preocuparía al Gobierno británico — es decir, la posibilidad de firmar un acuerdo comercial con Estados Unidos y al mismo tiempo tener un acuerdo SPS entre la Unión Europea y Reino Unido.»
«En mi opinión, existe un problema legítimo para el Gobierno del Reino Unido pero, en nuestra opinión, un acuerdo SPS resolvería hasta el 80% de todos estos problemas y creo que es un premio que sin duda vale la pena buscar de la manera más completa posible.»
Advirtió que sería «muy problemático» que el Gobierno británico actuara unilateralmente por tercera vez a fines de este mes para extender el período de gracia para los controles de carnes refrigeradas.
«No se trata de salchichas per se — realmente se trata del hecho de que se firmó un acuerdo no hace mucho tiempo … y si hay una repetida desviación unilateral de ese acuerdo, eso claramente socava la relación más amplia entre la Unión Europea y Reino Unido, lo cual no interesa a nadie.»
El taoiseach dijo que no veía la intervención del mandatario norteamericano como un castigo al Gobierno británico, pero sí como una muestra de que Biden está «absolutamente comprometido con el Acuerdo de Viernes Santo».
«No quiere que las discusiones sobre el Protocolo socaven el Acuerdo de Viernes Santo y también quiere ver un compromiso total, y cree que hay una manera y una ruta, como creo yo, para resolver estos problemas.»
Martin reconoció que «han surgido cuestiones que están causando preocupación» y «la necesidad de reducir las tensiones», pero enfatizó que su gobierno «nunca ha visto el Protocolo como una cuestión constitucional».
«No interfiere de ninguna manera con el estatus constitucional de Irlanda del Norte como se define y articula en el Acuerdo de Viernes Santo, somos muy claros desde la perspectiva del gobierno irlandés en eso.»
«Pero sí creemos en un comercio fluido en la isla de Irlanda, tiene sentido […] y creemos en un comercio fluido, en la medida de lo posible, entre Reino Unido e Irlanda del Norte.»
Artículo de David Blevins Publicado/actualizado en Sky News el domingo, 13 de junio de 2021
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres
Tensiones dentro del Gobierno sobre enfoque «draconiano» para priorizar a destinos vacacionales extranjeros
La embajadora del Reino Unido en Grecia dijo que espera que ese país sea agregado pronto a la ‘lista verde’ de Gran Bretaña, en medio de crecientes tensiones al interior del Gobierno británico por la prohibición efectiva de viajes a destinos de vacaciones populares.
Los viajeros que regresan de Grecia — que recibió a unos tres millones de visitantes británicos un año antes de la pandemia — actualmente deben ponerse en cuarentena durante diez días para evitar la propagación del coronavirus.
En una polémica decisión, se incorporó a Portugal, Grecia, Francia, España e Italia a la «lista ámbar» esta semana, eliminando el último destino de vacaciones popular del grupo de países considerados seguros por los ministros.
La embajadora Kate Smith dijo en un seminario de turismo que el sistema ‘semáforo’ se revisa cada tres semanas. Ella dijo: «Tan pronto como las condiciones lo permitan, esperamos que los turistas británicos regresen a Grecia».
Los ministros volverán a evaluar las calificaciones de los semáforos el 24 de junio, y los cambios entrarán en vigor una semana más tarde, y luego nuevamente a mediados de julio.
La sorpresiva decisión de sacar a Portugal de la lista verde y la no anexión de Malta, donde los contagios por Covid son bajos, ha provocado indignación en la industria turística que ha acusado a los ministros de arruinar las vacaciones de verano.
También hay consternación dentro del complejo ministerial de Whitehall por un enfoque que algunos funcionarios consideran ‘demasiado draconiano’.
Una fuente de Whitehall señaló el anuncio esta semana de que Dinamarca admitirá a viajeros británicos completamente vacunados sin necesidad de ponerlos en cuarentena.
El funcionario dijo: «Todo esto plantea la pregunta, ¿por qué no podemos hacer nosotros lo mismo?»
Algunos asesores también creen que el Gobierno no ha considerado plenamente el impacto de las restricciones a los viajes en las familias distribuidas en diferentes países.
Se entiende que el ministro de asuntos exteriores Dominic Raab, y el de transportes Grant Shapps, se encuentran entre los ministros que están presionando para una reapertura más rápida de los viajes internacionales.
Matt Hancock, el titular de sanidad, y Michael Gove, el de la Oficina del Gabinete, se oponen a ellos.
La exprimera ministra Theresa May criticó esta semana las “caóticas” restricciones de viaje y los “mensajes contradictorios” detrás de ellas.
May dijo a la Cámara de los Comunes que era «incomprensible» que se les negasen las libertades a los británicos a pesar de la gran cantidad de vacunas.
El portavoz de Boris Johnson respondió: «Hemos establecido nuestra política sobre viajes internacionales, y el ministerio de transportes lo ha establecido claramente, y nuevamente la razón fundamental para ello fue establecida por el ministro de transportes en ese momento.»
Artículo de Nigel Morris y Hugo Gye Publicado/actualizado en i News el viernes, 11 de junio de 2021
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres
Datos de contagios, hospitalizaciones y vacunación sirven para hacer predicciones — pero no son suficientes para asegurar completamente la desescalada
Se suponía que el lunes iba a ser el momento en que el Gobierno declarara que la pandemia había terminado efectivamente en Inglaterra. El plan era avisar con una semana de antelación que todas las restricciones terminarían el 21 de junio.
A pesar de ello, la posibilidad de que esto suceda parece cada vez más improbable por el aumento en casos de la variante Delta. Entre bastidores, los científicos del Gobierno han estado advirtiendo a los ministros esta semana que se necesita precaución.
¿Por qué parece que vamos a tropezar con el último obstáculo?
Se acerca un gran aumento de contagios
Siempre se esperó que las tasas de contagio aumentaran en este punto, ya que permitir la mezcla en interiores brinda la mayor oportunidad para que el virus se propague.
Y con los datos de la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS) que muestran que 8 de cada 10 adultos actualmente dan positivo en la prueba de anticuerpos — como resultado tanto de la vacunación como de un contagio previo — todavía hay muchas personas susceptibles de contagiarse.
Sin embargo, lo que ha quedado claro en los últimos días es que la trayectoria en la que estamos es más empinada de lo que muchos esperaban debido a la variante Delta, más contagiosa y que se cree es entre un 40% y un 80% más transmisible que la variante Alpha, identificada por primera vez en Kent.
Al ritmo actual de crecimiento, Reino Unido llegará a 15.000 casos al día para el 21 de junio y a los niveles de contagio de enero para finales de julio — sin contar la mayor relajación de las restricciones 21 de junio, lo que podría aumentar los casos aún más.
«Está muy claro hacia dónde se dirigen las tasas de contagio ahora, y no es donde queríamos estar ni pensábamos que íbamos a estar hace unas semanas. Por eso estamos preocupados,» dice uno de los científicos de Sage, el grupo que asesora a los ministros.
Pero, ¿seguirán las hospitalizaciones?
Sin embargo, lo que está menos claro es qué significa esto para los ingresos hospitalarios.
A menudo se dice que la vacunación ha roto el vínculo entre contagios y hospitalizaciones, y si las personas no enferman gravemente tampoco importa si los niveles de contagio aumentan.
No obstante, en este punto el despliegue vacunatorio parece haber debilitado ese vínculo pero no lo ha roto. Los ingresos hospitalarios ya han comenzado a repuntar — aunque no tan rápido como lo hicieron en septiembre, la última vez que los contagios aumentaron a este ritmo.
La tasa de hospitalizaciones parece ser menos de la mitad de lo que era entonces (con solo unos pocos días de datos para reportar), por lo que los científicos no pueden estar seguros.
Esta es una de las razones por las que piden a los ministros más tiempo para monitorear los datos.
Es más: los datos por sí solos no cuentan la historia completa. Existe evidencia de que las personas ingresadas en hospitales son más jóvenes y están menos gravemente enfermas que en oleadas anteriores, por lo que necesitan menos tratamiento y pasan menos tiempo en el hospital. Parece haber muy pocos pacientes con dos vacunas a pesar de que son los que corren mayor riesgo de contraer una enfermedad grave, lo que brinda más confianza sobre la efectividad de las vacunas.
Eso, a su vez, significará muchas menos muertes. En un par de semanas, los científicos creen que podrán dar a los ministros una mejor idea de lo que va a suceder, lo que significa que habrá una mayor confianza sobre el impacto de un desconfinamiento al completo.
Un retraso ayuda con la vacunación
Además de tiempo para analizar los datos, un retraso también tiene el beneficio de ayudar a vacunar a más personas.
La evidencia recopilada por el regulador sanitario Public Health England muestra que obtener una segunda dosis es crucial para detener la propagación de la variante Delta.
Después de una inyección, las vacunas Pfizer y AstraZeneca parecen detener aproximadamente un tercio de las infecciones causadas por la variante Delta, en comparación con aproximadamente la mitad de la variante Alpha.
Pero para ambas variantes, la protección ofrecida después de una segunda dosis se mantuvo alta lo que demuestra que, a pesar de las variantes, cada vacuna nos acerca a poner fin a la pandemia.
Actualmente, poco más de la mitad de los adultos están completamente vacunados, mientras que otra cuarta parte ha recibido una sola inyección. Con medio millón de dosis al día administradas en promedio, esas cifras serán sustancialmente más altas en solo unas pocas semanas.
«Existe un claro beneficio para la sanidad pública con un retraso [de la reapertura], además de proporcionar tiempo para analizar los datos,» dice el profesor Neil Ferguson, uno de los modeladores que analiza las cifras para los ministros.
Cómo ofrece esperanza la experiencia de Bolton
Por supuesto, si las tasas de contagio siguen aumentando, y eso a su vez arrastra las cifras de ingresos hospitalarios — aunque no al mismo ritmo que antes — existe el riesgo de que Inglaterra tenga que esperar meses antes de que las restricciones terminen por completo.
Pero hay buenas razones para esperar que el aumento de casos termine más rápido que en oleadas anteriores, sin la necesidad de restricciones adicionales.
La evidencia de Bolton ofrece alguna esperanza al respecto. Los contagios comenzaron a aumentar rápidamente a principios de mayo cuando la variante Delta se afianzó.
Sin embargo, la ola fue bastante diferente a la anterior, con un número muy bajo de contagios en personas mayores de 60 años — el grupo que en ese momento estaba en su mayoría doblemente vacunado.
Los contagios se propagaron rápidamente entre los grupos de edad más jóvenes, pero pronto se detuvieron.
Los cambios en el comportamiento, el fuerte y repentino aumento de las pruebas, y el impulso a las vacunas llevados a cabo habrán jugado un papel, pero también lo hizo el muro de inmunidad contra el que se topó el virus.
El doctor Adam Kucharski, experto en enfermedades contagiosas de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, cree que es posible que los niveles de contagio no despeguen significativamente en algunas áreas — debido a sus altos niveles de vacunación.
«Creo que habrá diferencias bastante grandes en las tasas de contagio entre áreas. En las comunidades donde los niveles de inmunidad son altos y los contactos bajos, es posible que no veamos que las tasas de contagio aumenten tanto.»
Un retraso en el Día de la Libertad no significa que nunca llegará.
Artículo de Nick Triggle,corresponsal de salud Publicado/actualizado en BBC News el viernes, 11 de junio de 2021
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres
Gremio aeronáutico asume posición moderada ante anuncio de ministro de transportes, diciendo que se están perdiendo £32 millones diarios de actividad económica
Las aerolíneas han dado una tibia bienvenida al anuncio del Gobierno de otro grupo de trabajo de viajes, esta vez con el objetivo de reiniciar los viajes transatlánticos.
Después de la llegada del presidente Biden a Reino Unido, el ministro de transportes británico Grant Shapps dijo, a través de su cuenta de Twitter: «Nos complace anunciar el grupo de trabajo conjunto entre Reino Unido y Estados Unidos para ayudar a facilitar la reapertura de los viajes transatlánticos.»
El grupo explorará opciones para reanudar los vuelos a escala, en lo que alguna vez fue la red de rutas intercontinentales más concurrida y lucrativa del mundo.
Los viajes transatlánticos directos desde el Reino Unido a los Estados Unidos han sido prohibidos desde marzo de 2020 para los no estadounidenses por una serie de proclamas presidenciales — primero por Donald Trump y luego por Joe Biden.
Algunos británicos que atienden negocios en Estados Unidos o están desesperados por comunicarse con sus seres queridos pasan dos semanas en México para “lavar” su historial antes de continuar hacia el norte.
En dirección este, hacia Reino Unido, los viajeros deben autoaislarse durante 10 días a su llegada. La apertura de la aviación transatlántica de manera significativa requeriría que Estados Unidos pasara de la «lista ámbar» a la «lista verde» libre de cuarentena.
Tim Alderslade, director ejecutivo de Airlines UK — gremio de las principales aerolíneas británicas — dijo: “Es una noticia positiva, pero el tiempo realmente corre y cada día que no tenemos un puente aéreo con Estadoso Unidos nos cuesta £32 millones en pérdida de actividad económica.»
«Es, con diferencia, nuestro vínculo comercial y turístico más importante, y exhortamos a redoblar los esfuerzos en ambos lados del Atlántico para lograr un acuerdo.»
El director ejecutivo de Virgin Atlantic, Shai Weiss, dijo: “La creación de este Atlantic Taskforce es un reconocimiento positivo de la importancia del corredor de viajes entre los dos países y un primer paso hacia la reapertura de los cielos. Pero en ausencia de un marco de tiempo definitivo, una vez más no llega a brindar a aerolíneas, empresas ni consumidores la certeza que tanto necesitan.”
Otras autoridades han exigido fechas para la reanudación de los vuelos transatlánticos a gran escala.
Clive Wratten, director ejecutivo de la Asociación de Viajes de Negocios, dijo: “Este es el último de una larga lista de Grupos de Trabajo de Viajes que hasta ahora solo han causado más destrucción a nuestra industria.»
“No se salvarán empleos ni se protegerán los medios de vida hasta que tengamos una certeza sobre las fechas para la reanudación de los viajes internacionales.»
Una recomendación clave del informe más reciente del Global Travel Taskforce fue tener una «lista de vigilancia verde» para evitar cambios repentinos en el estado de cuarentena de un país — planes que fueron abandonados por los ministros el jueves pasado cuando el único país significativo en la lista verde, Portugal, fue trasladado a la lista ámbar con solo cuatro días de antelación, lo que desencadenó escenas caóticas cuando los turistas tuvieron que interrumpir sus viajes para volver a casa.
Tim Alderslade de Airlines UK dijo: “De las acciones de la semana pasada se desprende claramente que el marco actual de ‘semáforo’ establecido por la Global Travel Taskforce no refleja el riesgo de viajar ni facilita un viaje seguro como debería.»
“No hay mercados de ningún tamaño significativo en la lista verde hoy, y es probable que la eliminación de Portugal desestabilice aún más el sector y socave la confianza del consumidor y las reservas en el futuro.»
El primer Global Travel Taskforce, presidido por el ministro de transportes Grant Shapps y el de sanidad Matt Hancock, produjo la opción test to release [«prueba liberadora»] para terminar la cuarentena antes de tiempo con una prueba adicional del día cinco en adelante, pero se vio ensombrecida por la imposición de una prohibición de 19 semanas a los viajes internacionales de placer.
Otras recomendaciones del informe publicado en noviembre de 2020 no se han materializado, incluidas las excepciones para visitas comerciales breves y permisos al «tránsito seguro» a través de hubs aeronáuticos considerados de «alto riesgo» como Dubai, actualmente en la lista roja.
El parlamentario laborista Ben Bradshaw dijo por Twitter: «Si esto se parece en algo a tu ‘grupo de trabajo de viajes’ existente, Grant Shapps, el cual ha dado como resultado que los británicos tengan menos libertades de viaje que los estadounidenses o compatriotas europeos y menos que nosotros el verano pasado, yo no recomendaría a nadie que se haga ilusiones.»
Artículo de Simon Calder, corresponsal de turismo Publicado / actualizado en The Independent el jueves, 10 de junio de 2021
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres
El presidente norteamericano Joe Biden y su esposa, la doctora Jill Biden, llegan a la base aérea RAF Mildenhall (Suffolk). Crédito: @POTUS / Twitter
Johnson deberá hacer gala de gimnasia diplomática para recibir reprimenda mientras busca reanudar vuelos entre los dos países cuanto antes
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llega a Reino Unido para su primera reunión con el primer ministro británico Boris Johnson con una grave advertencia sobre el Brexit: evitar que una disputa con la Unión Europea ponga en peligro la delicada paz en Irlanda del Norte.
En su primer viaje al extranjero desde que asumió el cargo en enero, Biden se reunirá con Johnson el jueves en la localidad costera de Carbis Bay antes de la cumbre del G7 de viernes a domingo, una cumbre de la OTAN el lunes, una cumbre entre Estados Unidos y la UE el martes, y una reunión en Ginebra con el presidente ruso Vladimir Putin al día siguiente.
Biden intentará usar el viaje para pulir sus credenciales multilaterales después del tumulto de la presidencia de Donald Trump, que dejó a muchos aliados de Estados Unidos en Europa y Asia desconcertados, y a algunos incluso apartados.
Sin embargo, Biden tiene un mensaje incómodo para Johnson, uno de los líderes de la campaña del Brexit en 2016: evita que tus acaloradas negociaciones de divorcio de la UE afecten el Acuerdo de Paz negociado por Estados Unidos en 1998 — conocido como Acuerdo de Viernes Santo — que puso fin a tres décadas de derramamiento de sangre en Irlanda del Norte.
«El presidente Biden ha sido muy claro acerca de su firme creencia en el Acuerdo de Viernes Santo como la base para la coexistencia pacífica en Irlanda del Norte,» dijo el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, a los periodistas que hicieron el viaje a Inglaterra desde la base aérea Andrews (en las afueras de la capital norteamericana) a bordo del Air Force One.
«Cualquier paso que lo ponga en peligro o lo socave no sería bienvenido por Estados Unidos,» dijo Sullivan, quien se negó a puntualizar las acciones de Johnson que pondrían en peligro la paz.
La salida de Gran Bretaña de la Unión Europea tensó la paz en Irlanda del Norte hasta un punto de ruptura, porque el Bloque de Los 27 quiere proteger sus mercados pero una frontera en el Mar de Irlanda separa a la provincia británica del resto de Reino Unido. Irlanda del Norte comparte frontera con Irlanda, miembro de la UE.
Tal es la preocupación de Biden por Irlanda del Norte que Yael Lempert, principal funcionaria diplomática norteamericana en Gran Bretaña, ha emitido a Londres una démarche — esto es, una reprimenda diplomática formal — por «haber exacerbado» las tensiones, informó el diario The Times.
Fin de los «Troubles»
El Acuerdo de Paz de 1998 puso fin en gran medida a los Troubles [problemas], nombre con el que se conoce a las tres décadas de conflicto entre militantes nacionalistas católicos irlandeses y paramilitares protestantes «leales» probritánicos, que tuvo un saldo de 3.600 muertos.
Biden — que siente orgullo de su ascendencia irlandesa — hará una declaración de principios sobre la importancia de ese acuerdo de paz, dijo Sullivan.
«No está lanzando amenazas ni ultimátums, simplemente va a transmitir su creencia profundamente arraigada de que debemos respaldar y proteger este Protocolo,» dijo Sullivan.
Aunque Reino Unido abandonó formalmente la UE en 2020, las dos partes todavía intercambian amenazas sobre el acuerdo del Brexit después de que Londres, unilateralmente, decidiera retrasar la implementación de las cláusulas del Acuerdo de Irlanda del Norte.
La Unión Europea y Gran Bretaña intentaron resolver el entuerto fronterizo con el Protocolo de Irlanda del Norte dentro del Acuerdo del Brexit, que mantiene a la provincia tanto en territorio aduanero británico como en el mercado único de la UE.
Las facciones unionistas probritánicas dicen que el Acuerdo del Brexit que firmó Johnson contraviene el Acuerdo de Paz de 1998, y Londres ha dicho que el protocolo es insostenible en su forma actual después de que se interrumpieran los suministros de bienes cotidianos a Irlanda del Norte.
Gran Bretaña — sede de grandes instalaciones del gigante aeronáutico Airbus — y la Unión Europea esperan resolver una disputa de casi 17 años con Estados Unidos sobre los subsidios de aviones a Boeing (BA.N) y Airbus (AIR.PA).
Funcionarios estadounidenses, británicos y de la UE han expresado su optimismo de llegar a un acuerdo antes del 11 de julio, en que los aranceles actualmente suspendidos deben volver a entrar en vigor en todas las localidades.
Una fuente cercana a las negociaciones dijo que las discusiones vienen avanzando bien, pero que es poco probable que se llegue a un acuerdo antes de la cumbre entre Estados Unidos y la UE la próxima semana.
Johnson — quien escribió una biografía del líder británico en tiempos de guerra Winston Churchill — firmará con Biden una «Carta del Atlántico», inspirada en el acuerdo de 1941 alcanzado por Churchill y el mandatario estadounidense Franklin Delano Roosevelt.
Los dos líderes acordarán la creación de un grupo de trabajo que buscará reanudar los vuelos entre Reino Unido y Estados Unidos lo antes posible.
Artículo de Steve HollandyGuy Faulconbridge Publicado/actualizado en Reuters el jueves, 10 de junio de 2021
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres
Ministros dicen que demora no es significativa si con ella «podemos poner las dos vacunas a más personas»
El canciller Rishi Sunak estaba anoche dispuesto a aceptar una breve demora en el Paso 4 de la hoja de ruta para poner fin al confinamiento en Reino Unido luego de un aumento en el número de casos, se entiende.
Una fuente de Whitehall señaló que el Tesoro había retrasado la discusión sobre paquetes de apoyo de emergencia para el coronavirus en el Presupuesto con el propósito de cubrir la posibilidad de una demora en los planes.
La noticia se conoce cuando el conservador escéptico del confinamiento Sir Charles Walker advirtió al primer ministro Boris Johnson que no retrase el fin previsto de las restricciones legales por coronavirus.
El vicepresidente del influyente grupo de diputados conservadores 1922 Committee dijo en BBC Newsnight: “Habrá una gran ola de decepción en todo el país si no abrimos el 21 de junio.»
“La demora podría ser de dos semanas, un mes, pero creo que el problema real aquí es que si no podemos abrir la economía en pleno verano, creo que enfrentamos la perspectiva muy posible de más cierres forzosos en otoño — no veo cómo podremos evitar eso.»
«Los postes de la portería, como siempre hemos dicho y es un cliché muy gastado, se mueven a cada momento.»
El ministro de sanidad Matt Hancock, por su parte, dijo el martes que se debía tomar una «decisión difícil» sobre el nuevo levantamiento de las restricciones por covid el 21 de junio.
Hancock también anunció que se proporcionará “paquetes de apoyo reforzados” para las áreas urbanas de Manchester y Lancashire similares al de Bolton, donde el número de casos sigue siendo alto.
Significa que 5,7 millones de personas están ahora bajo lo que el alcalde metropolitano de Manchester Andy Burnham enfatizó que no era «un cierre» sino un «consejo».
Como parte de las recomendaciones del Gobierno, se insta a las personas en las áreas afectadas por un aumento en la variante india a reunirse al aire libre cuando sea posible, mantener el distanciamiento social y minimizar los desplazamientos dentro y fuera de las regiones afectadas.
La ayuda que se ofrece incluye apoyo militar con tests y pruebas supervisadas en la escuela, y habrá una mayor comunicación con los grupos desfavorecidos.
Los directores locales de sanidad pública también podrán reintroducir el recubrimiento facial obligatorio en las áreas comunes de las escuelas si así lo desean.
Sin embargo, Burnham pidió al Gobierno que vaya más allá e instó a los ministros a entregar los suministros de vacunas antes de lo planeado.
Hablando en una conferencia de prensa, dijo: «Obviamente, lo que estamos viendo aquí es un enfoque localizado del envío de mensajes al público, un soporte más localizado en la prueba y rastreo y el aislamiento. También estamos diciendo que debería aplicarse a la vacunación.»
«Aquí no estamos pidiendo más vacunas de las que nos corresponden, lo que estamos pidiendo es que se nos entreguen los suministros para el Gran Manchester, para que podamos ejecutar un programa de vacunación intensiva durante las próximas tres semanas.»
Anteriormente, el exministro de sanidad Jeremy Hunt dijo que cualquier retraso en la hoja de ruta de Inglaterra para aliviar el confinamiento solo sería de un par de semanas, debido al éxito del programa de vacunación.
Hunt — que preside el Comité de Sanidad y Asistencia Social — dijo que se sentía “bastante optimista de que veamos el levantamiento de restricciones”, ya que “ser doblemente agresivo en la vacunación” funciona en contra de la variante india.
«Si el Día de la Libertad termina posponiéndose un par de semanas para que podamos poner las dos vacunas a más personas, creo que solo será un revés temporal,» dijo Hunt a Times Radio.
En un impulso adicional al programa de vacunas, el regulador sanitario NHS England dijo que el martes se reservaron casi 500.000 inyecciones “al estilo Glastonbury” después de que el despliegue de la vacuna se extendiera a personas de 25 a 29 años.
El regulador dijo que el Servicio Nacional de Reservas había tenido 493.000 citas reservadas hasta el mediodía del martes, solo cinco horas después de que la elegibilidad se ampliara a los mayores de 25 años.
La cifra es más del doble del número reservado el día anterior, y equivale a unas 100.000 reservas por hora.
El director ejecutivo de NHS England, Sir Simon Stevens, dijo: “Esta alentadora prisa por las citas, al estilo Glastonbury, ya ha visto a cientos de miles de personas entre 25 y 29 registrarse para sus inyecciones de covid en el NHS, mientras continúan llegando más suministros de vacunas.»
«Es grato que esto sugiera un gran entusiasmo por la vacunación entre las personas de 20 años, que siguen de cerca a los millones de personas que ya aceptaron nuestro ofrecimiento.»
Artículo de Sean Morrison Publicado/actualizado en Evening Standard el miércoles, 9 de junio de 2021
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres
Temperaturas más altas se verán en los alrededores de Londres, donde se pronostican máximas cercanas a 30°C
Una ola de calor podría caer en parte de Reino Unido este fin de semana, con temperaturas en todo el país a punto de dispararse.
Se declara una ola de calor cuando la temperatura alcanza o supera el umbral durante al menos tres días seguidos — lo que parece cada vez más probable este fin de semana.
Se produce después de que el buen tiempo en Reino Unido durante las últimas semanas hizo a la gente acudir en masa a playas y parques en todo el país — lo que provocó la advertencia de funcionarios de salud pública para que las personas continúen siguiendo las pautas de distanciamiento social.
Las altas presiones provenientes del archipiélago de las Azores harán que Reino Unido tenga un clima cálido, tranquilo y soleado en las Midlands y el sureste de Inglaterra.
Sin embargo todavía hay algo de influencia atlántica, con frentes climáticos débiles que traerán cielos nublados y episodios de lluvia sobre las partes norte y oeste.
Aún así, durante el fin de semana la corriente parece doblarse y subir hacia el norte, lo que permite que la alta presión predomine en Reino Unido e Irlanda.
Esto significará un clima más estable, seco y soleado y, a su vez, las temperaturas se ascenderán aún más. Algunas partes de Inglaterra y Gales podrían experimentar una ola de calor que podría durar hasta mediados de la próxima semana.
Las temperaturas más altas parecen que estarán en el sureste de Inglaterra — muy probablemente en el área de Londres — donde se pronostican máximas cercanas a los 30°C (86°F). Mientras tanto, el resto de Gales e Inglaterra podrían tener temperaturas máximas de 21°C (69,8°F) a 28°C (82,4°F).
El umbral de la ola de calor varía según el área ya que refleja las diferencias climáticas en territorio británico, y se calcula utilizando la climatología de 1981 a 2010 de temperaturas máximas diarias en el punto medio del verano meteorológico (15 de julio).
Los umbrales de temperatura para Reino Unido son:
• Escocia, Irlanda del Norte, Gales, suroeste y norte de Inglaterra, 25°C (77°F)
• Lincolnshire hasta Cheshire y Dorset, y la Isla de Wight, 26°C (78.8°F)
• Midlands, East Anglia y los Home Counties, 27°C (80.6°F)
• Londres y cercanías, 28°C (82.4°F)
Artículo de Nazaneen Ghaffar, presentador de meteorología, y Chris Robertson, reportero Publicado/actualizado en Sky News el martes, 8 de junio de 2021
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres
Esparcidas por toda la ciudad, estas 13 minúsculas cabinas alimentan a los taxistas londinenses — y a muchos peatones
«Somos una institución victoriana», proclama Henry el taxista con orgullo, mientras se pone su gorra a cuadros escocesa. El cielo de la media mañana es gris en Londres y Henry está apretujado dentro de un pequeño cobertizo verde, sentado a una mesa estrecha en forma de U. A mi alrededor había un grupo de taxistas sorbiendo tazas de té y clavándose paladas de huevo y salchichas revueltas acompañadas de pan.
Esta diminuta cabaña en la céntrica Russell Square es donde se reúnen los guardianes de los secretos de Londres, los conductores de taxis cuyos cerebros llevan grabados mapas con cada centímetro de la ciudad. Es uno de los 13 refugios para taxistas que quedan en la capital, y solo los conductores con licencia que hayan pasado el mítico examen llamado The Knowledge — que verifica que hayan memorizado cada calle, punto de referencia y ruta de Londres — pueden ingresar.
La idea de los refugios surgió a fines del siglo XIX cuando George Armstrong, un año antes de convertirse en editor del periódico The Globe, no pudo tomar un taxi durante una tormenta de nieve porque los conductores, que entonces llevaban carruajes tirados por caballos, estaban acurrucados en un pub cercano y bebiendo para entrar en calor. Se asoció con otros filántropos como el conde de Shaftesbury, y encontraron una manera de conservar a los conductores en el camino recto — y lejos del alcohol.
El Cabmen’s Shelter Fund (CSF) nació en 1875, construyendo la primera cabaña en St John’s Wood — la cual todavía funciona a día de hoy, aunque muchas de las otras 60 cabinas construidas han sido derribadas.
Cada una fue construida al tamaño de un caballo y la carreta que tiraba, de acuerdo con las reglas de la Policía Metropolitana, porque estaban ubicadas en la vía pública. Proporcionaron refugio y sustento a los conductores de carruajes de alquiler (taxi negro), con reglas estrictas contra las obscenidades, juegos de azar, apuestas y consumo de alcohol.
Luego vino la Primera Guerra Mundial. Los conductores y sus vehículos fueron reclutados, hundiendo la operación de taxis y refugios en declive. “Perdimos gente, autos y caballos,” dijo Gary, uno de los taxistas con los que conversé en Russell Square.
Sin uso, sin cuidado y sin protección, las cabañas de roble sucumbieron a la podredumbre y la ruina. Algunas fueron destruidas por las bombas durante la Segunda Guerra Mundial, mientras que muchas fueron demolidas en planes posteriores de ampliación urbana.
Ahora solo quedan 13 de ellas, y solo 10 funcionan. Cada una está catalogada como Grade II — lo que significa que se les considera edificios de especial interés y se debe hacer todo lo posible para preservarlos. Son propiedad de la Worshipful Company of Hackney Carriage Drivers (WCHCD), gremio de quienes se ganan la vida en este negocio. El CSF es responsable del mantenimiento y la emisión de licencias anuales para quienes las administran.
“Hacer taxi es una actividad muy solitaria,” dice Colin Evans, un taxista de 44 años y representante del CSF. “Son lugares donde uno puede ir a tomar un té o un café con los compañeros. Si los conductores no los apoyaran, se perderían para siempre.»
Gary — quien viene a menudo aquí para tomar un té y refunfuñar un poco, porque «todos estamos en el mismo barco» — agrega: «He estado conduciendo taxi durante unos buenos años, y solo hace poco empecé a usar las cabinas. Decidí que era cuestión de usarlas o perderlas.»
La mayoría sirven desayunos — de salchichas, huevos y tocino —, bocadillos y bebidas calientes, con uno que otro pastel o lasaña cocinado por los propietarios en casa y recalentado en la estrecha cocina. Los no taxistas no pueden sentarse adentro a menos que sean invitados, lo cual sucede muy rara vez, pero sí pueden hacer pedidos a través de la trampilla o la ventana.
“De esa manera obtenemos ganamos más,” dice Jude Holmes, quien dirige la cocina en Russell Square. «Puedo atender a cientos de personas mientras un conductor se sienta con una taza de té.»
Mientras estábamos sentados allí una implacable llovizna en el exterior atrajo a más taxistas, que se saludaban unos a otros como miembros de una familia.
“Mi pequeña pandilla viene todos los días,” dijo Holmes. “Me preocupo un poco si no los veo. Es como su segundo hogar. A veces incluso preparan su propio té.» El cocinero añade que los conductores más nuevos a menudo se sienten intimidados para entrar, y prefieren pedir sándwiches por la ventana.
“A veces puede parecer un poco elitista,” admitió Gary.
La tetera burbujea, las cucharaditas tintinean contra la porcelana y el tocino chisporrotea y chisporrotea al freírse, mientras se habla de las mayores pesadillas de los taxistas. Como ser «estafado», por ejemplo, cuando un pasajero se escapa sin pagar. O encontrar un baño público en el trabajo, lo cual es otra queja común — estas cabinas no cuentan con lavabos.
La mayoría de los conductores tiene otros trabajos y son músicos, artistas, productores de televisión e incluso actores. Sin embargo, dicen, una vez que se es taxista nunca se deja de serlo. “Si te jubilas, te mueres,” dijo Gary. Su rostro no tenía expresión.
Las anécdotas fluyen más rápido que el té. Sale la historia de ‘Fat Ray’, tan grande que tiene que apachurrarse para ponerse al volante de su taxi todas las mañanas, y no se mueve hasta que llega a casa. «No puede entrar aquí,» dijo Henry, pasando la mano por la pared de la cabina. «¡No pasaría por la puerta!»
Evans me llevó a dar una vuelta en su taxi y se detuvo en el refugio Temple Place, en Victoria Embankment, donde un equipo reparaba los daños causados por el choque de un camión.
El estatus de Grado II de estas construcciones significa que su restauración es compleja y costosa. La restauración cuesta alrededor de £30.000, estima Evans, y los materiales de reemplazo deben coincidir con los originales. Incluso el tono de la pintura, Dulux Buckingham Paradise 1 Green, es el indicado por normativa para recordar a las primeras cabinas.
Las cabinas también se han visto afectadas por restricciones de ruido en áreas residenciales, y actualmente ninguna opera de noche — la mayoría abre alrededor de las 7 de la mañana y cierra a la 1 de la tarde. Una cabina en Chelsea Embankment ha estado cerrada durante cinco años debido a restricciones de estacionamiento, y el CSF está considerando donarla al Museo de Transporte de Londres.
Fundamentalmente, dijo Evans, estas pequeñas chozas no deben desaparecer, ni su historia debe olvidarse. “Es demasiado fácil deshacerse de ellas. Estos refugios son únicos. Representan un momento en el tiempo.»
Es cierto que hay mucha historia dentro de sus paredes. Evans me dijo que el refugio de Gloucester Road era apodado «el Kremlin» porque lo frecuentaban conductores que tenían ideas de izquierda. La cabina de Piccadilly, ya demolida, era lugar para fiestas propiciadas por el champán en la década de 1920 y había sido apodado Junior Turf Club — en referencia a un exclusivo club de caballeros en las inmediaciones — por juerguistas aristocráticos (no taxistas) que portaban su propio alcohol.
Y según una leyenda local, uno que dijo ser el mismísimo Jack el Destripador visitó alguna vez la cabina de Westbourne Grove.
Sigue habiendo signos visibles de su historia. Las pequeñas construcciones en la parte inferior de las cabinas era donde los conductores amarraban sus caballos antes de entrar. Los animales abrevaban de bebederos de mármol, ya desaparecidos. Cada refugio todavía tiene un respiradero en la azotea con tallas ornamentales, recordatorios de las estufas de leña que alguna vez se usaron para calentar y cocinar.
Continuamos hacia el refugio de Warwick Avenue, frecuentado por músicos y actores que viven cerca. El rockero británico Paul Weller — exvocalista de The Jam y The Style Council, conocido como el Modfather — a menudo se pide por la escotilla un bocadillo de salchicha y huevo, me dijo su encargada Tracy Tucker.
Tucker, cuyo esposo es taxista, ha estado a cargo de estas cabinas durante 14 años, y se mudó a la zona desde Thurloe Place en 2016. El techo fue reparado recientemente a un coste de £13.000, financiado por el CSF.
En el interior, la pequeña cocina tiene una estufa que crepita llena de salchichas y tocino, una nevera llena de rellenos para sándwiches, y estantes llenos con las tazas de los taxistas habituales, que llevan imágenes de los escudos de sus equipos de fútbol. Cuando el equipo de alguien es relegado o pierde un gran partido, Tucker ata una cinta negra al asa de su taza — como afectuosa señal de duelo.
Para sus clientes habituales, Tucker es de la familia.
“Me ven como una hermana mayor,” dijo. «Si me encuentro enferma, tengo que enviar un mensaje de texto a unas 20 personas para decirles que no abriré. Ese día, algunos de ellos no sabrán qué hacer con su vida.»
Tucker tiene sus propias reglas: no mirar el teléfono móvil de nadie, y no quejarse de Uber. «Todos sabemos que el negocio está bajo. El oficio está muriendo y he pensado en lo que haría si tuviera que conseguir otro trabajo. No creo que pueda trabajar en ningún otro lado.»
“Las pequeñas vidas que encuentran su lugar en estos refugios…” reflexiona disimulando una sonrisa Evans mientras nos alejamos. “No son solo los edificios, sino también los personajes. Si perdemos esto, perdemos parte de la historia del oficio del taxi, y una parte de la historia de Londres. Sería una verdadera lástima.»
Artículo de Ella Buchan Publicado/actualizado en BBC Future el martes, 1 de mayo de 2018
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres
Buen tiempo debería hacer que restaurantes y pubs británicos reciban a sus clientes, pero la realidad es una pesadilla
Es la hora de comer en St Albans en un día soleado entresemana durante el half-term [vacaciones de medio curso escolar], y los restaurantes, bares y cafés están haciendo un gran negocio. La demanda se ha recuperado con fuerza entre los residentes de la ciudad del cercano condado de Hertfordshire, y los clientes parecen ansiosos por comer y beber fuera nuevamente después del confinamiento.
Luego de meses de cierre forzoso, la hostelería también se complace de haber podido finalmente reabrir sus áreas habilitadas interiores y exteriores. Sin embargo, la flexibilización de las restricciones por el coronavirus ha traído una nueva serie de problemas.
Si bien los clientes han regresado, quienes no han vuelto son muchos miembros del personal, dejando a la industria hotelera lidiando con una grave escasez de trabajadores — justo cuando intentaban recuperar parte de los ingresos perdidos durante el año pasado.
«Es una crisis en este ramo,» dijo Steven Cobb, gerente general de Megan’s, una cadena de bares y restaurantes que abre todo el día y tiene varios locales en Londres y alrededores. “Es un problema muy, muy grande. Me he pasado toda esta semana tratando de contratar cocineros.»
Idealmente, Cobb debería tener a 55 personas empleadas en la sucursal de St Albans, que inauguró en octubre pasado. Actualmente faltan unos 20 miembros en su equipo, aunque seis nuevos trabajadores de recepción, entre los que hay camareros, están a punto de empezar.
Es en la cocina donde el restaurante enfrenta su mayor problema. En una industria que ha dependido durante mucho tiempo de los inmigrantes de la Unión Europea, Cobb culpa al desafortunado cóctel de Covid y Brexit por la falta de candidatos para cubrir 10 vacantes internas.
“Hace calor y son muchas horas. Por la cantidad de cualidades que necesita, el salario nunca ha sido muy bueno, por lo que estos trabajos siempre se han adaptado a los trabajadores migrantes,” dijo Cobb. Subir en 25% el pago por hora ofrecido a un cocinero a £12 no ha atraído a más candidatos cualificados. «Por eso sé que no hay personal.»
En el corto plazo, dice Cobb, tendrá que aceptar menos reservas y rechazar a clientes para evitar que su personal de cocina se agobie por extenuación.
Hay carteles de «se busca» en las ventanas de numerosos pubs, cafés, bares y restaurantes de este próspero pueblo al norte de Londres. Y la imagen se repite en todo Reino Unido mientras los establecimientos buscan desesperadamente tanto baristas — personal de atención en la barra — como camareros, chefs y encargados.
En general, la cantidad de anuncios de trabajo en internet en Reino Unido ha aumentado al 118% de su promedio antes de la pandemia en las últimas semanas, según cifras oficiales, debido a que las empresas que están reabriendo después del confinamiento contratan personal a toda prisa.
Según la página web de empleo Indeed, el mayor aumento se ha producido en las vacantes de preparación de alimentos y de servicios, que aumentaron un 507% desde que el Gobierno anunció su hoja de ruta para salir del confinamiento a fines de febrero. Las vacantes también han aumentado los puestos de trabajo en almacén, ya que las compras por internet no han perdido fuerza.
«Estamos viendo un gran cuello de botella en el mercado laboral en este momento, porque la flexibilización de las restricciones ha dado a muchos sectores una oportunidad para emprender una ola de contrataciones,» dijo Pawel Adrjan, jefe de investigación europea de Indeed. «La gran pregunta es si esto es permanente o temporal.»
La reducción de captación de personal en Gran Bretaña se refleja en varias otras grandes economías, como Estados Unidos y Australia. Los economistas se preguntan si esto se debe a que las restricciones de viaje por la pandemia están teniendo un impacto en los trabajadores inmigrantes, o si las personas se muestran reacias a dejar los beneficios de desempleo y buscar trabajo mientras persistan los riesgos sanitarios del coronavirus.
En Estados Unidos, algunos economistas han culpado a los cheques de estímulo económico entregados a los hogares por disuadir a los trabajadores de buscar nuevos empleos. También hay dudas sobre si las personas han reevaluado sus prioridades laborales durante el confinamiento, o si los trabajadores de mayor edad se han jubilado antes de lo que hubieran querido.
Esto puede parecer sorprendente, después de que los titulares del año pasado advirtieran que la recesión por Covid causó un regreso al desempleo a niveles de la década de 1980, y con millones de empleados aún en el programa británico de protección de empleo — conocido como furlough. El desempleo juvenil sigue siendo elevado, y el 80% de quienes perdieron su empleo en la pandemia fueron menores de 35 años. Otros jóvenes han optado por seguir estudiando o vivir con sus padres hasta que el mercado laboral mejore.
El desempleo en Reino Unido se ha estabilizado en los últimos meses, ayudado por la extensión del furlough hasta finales de septiembre. Las cifras oficiales muestran que 1,6 millones de personas estuvieron sin trabajo en los tres meses hasta marzo. Esto representa el 4,8% de la población activa, frente a los 1,7 millones en los tres meses hasta febrero.
El Banco de Inglaterra ahora espera que la tasa de desempleo alcance un máximo de casi el 5,5% después de que finalice el furlough, en comparación con el 4% — casi 1,3 millones de personas — antes de la pandemia.
Las cifras están muy por debajo de los temores iniciales, el año pasado, de que el desempleo pudiera llegar al 12% como resultado de lo que se creía iba a ser la peor recesión en 300 años.
Si bien millones han salido del furlough en los últimos meses, más de 2.1 millones de personas todavía contaban con el apoyo laboral de emergencia por coronavirus a mediados de mayo, incluida hasta una quinta parte de la fuerza laboral total de la hostelería.
El plan empezará a reducirse en julio y finalizará por completo a finales de septiembre. Sin embargo, existe la preocupación de que se produzca una nueva ola de pérdida de puestos de trabajo si el Gobierno retrasa la flexibilización de las restricciones en Inglaterra el 21 de junio.
Ante la escasez de personal, los empleadores podrían aumentar los salarios y ofrecer mejores condiciones de trabajo. Algunos restaurantes, incluida la cadena de carnes Hawksmoor, ofrecen bonificaciones a los trabajadores que recomiendan amigos. En Estados Unidos, Uber ofrece $250 millones (£177 millones) en bonos a trabajadores que refieren exitosamente a amigos y conocidos. Algunos economistas creen que los salarios más altos podrían provocar un aumento de la inflación, ya que las empresas con masa salarial más alta aumentarán sus precios.
Ya se está notando la preocupación de que un descongelamiento repentino luego del bloqueo de la economía británica conduzca a una inflación al rojo vivo. Sin embargo, Adrjan de Indeed dijo que había pocas señales de que surja una presión salarial sostenida. El Banco de Inglaterra espera una explosión de alta inflación este verano, pero cree que será solo temporal.
“Por ahora hay poca evidencia de presiones generalizadas. El hecho de que estemos leyendo sobre bonificaciones únicas me hace pensar que muchos empleadores no están dispuestos a aumentar los salarios,” dijo Adrjan.
Volviendo a St Albans entramos en el Cock Inn — que cuenta con un edificio del siglo XVII de vigas de madera y patio con jardín, donde su encargado Andreas Wright y otros colegas trabajan horas extras para compensar la escasez de personal.
«Los encargados están trabajando más de 50 horas a la semana, por lo que las cosas están muy difíciles,» dice Wright, «especialmente con el servicio de mesa para comidas y bebidas.»
A la vuelta de la esquina, en el bar y restaurante Beech House, su gerente Rebecca Canner ha trabajado en hotelería durante 13 años y dice: «No había visto nada así antes, ni siquiera en septiembre y octubre después del primer confinamiento». Quiere contratar a siete personas más para trabajar en el establecimiento, propiedad de la cadena de pubs Oakman Inns.
«Encontrar personal con experiencia es complicado,» dijo, y agregó que algunos han abandonado la industria para siempre. «Creo que mucha gente ha reevaluado sus elecciones de vida después de Covid.»
Sin embargo, también cree que los nuevos requisitos de visado para los trabajadores de la UE desde principios de año están empezando a afectar.
«El settled status [estatus de asentado] es gran parte del problema,» dice Canner.
“Tradicionalmente hemos tenido una gran cantidad de personal europeo que viene y se une, y esto siempre ha sido favorable para el equipo. Demostrar su settled status será difícil para los que vengan.»
La industria hotelera tendrá que adaptarse para enfrentar los problemas de personal que plantean la covid y el Brexit según Andrei Lussmann — propietario de una pequeña cadena de restaurantes de pescado a la parrilla en Hertfordshire que lleva su nombre — aunque admite que esto puede llevar algún tiempo.
A la fuerza laboral de 30 personas en su sucursal de St Albans le faltan unos cinco miembros en su equipo. «El Brexit significa que el grifo [de personal de la UE] se ha cerrado,» dijo Lussmann. «Necesitamos invertir más tiempo y dinero para mantener a la gente dentro de la industria.»
Se estima que hasta 1,3 millones de trabajadores no británicos han abandonado Gran Bretaña desde finales de 2019, habiendo elegido en su mayoría pasar la pandemia en sus países. Con las restricciones de viaje aún vigentes y las reglas de inmigración más estrictas luego del Brexit, se espera que menos residentes de la UE vengan a Reino Unido para trabajar.
A pesar de haber sido un apasionado partidario del Brexit, Tim Martin — presidente de la cadena de pubs JD Wetherspoons — pidió la semana pasada al Gobierno que introdujera un esquema de visados para los trabajadores de la UE mientras sus locales luchan para contratar personal.
En Indeed, las búsquedas de trabajadores extranjeros han bajado un 12% desde 2019 como porcentaje de todas las búsquedas de trabajo en Reino Unido, lo que sugiere que los empleadores deben confiar más en candidatos locales. Y las búsquedas de empleo en servicio y preparación de alimentos — donde normalmente se emplean muchos trabajadores de la UE a pesar de los salarios más bajos — se han desplomado un 61%.
Lussmann lamenta la forma en que la hostelería como profesión rara vez haya sido respetada en Reino Unido de la manera en que se la respeta en Estados Unidos y Europa. E incluso si la escasez de personal le hace ajustarse el cinturón en el corto plazo, el restaurador cree que a la larga esto puede ser beneficioso para la economía y para los trabajadores.
“Creo que al final impulsará a la industria a capacitarse mejor, desarrollarse más y cuidar más a su personal,” dijo. “A largo plazo no es nada malo. Significará que a los mejores empleadores les irá bien y que los que no sean tan buenos finalmente tengan que luchar por sobrevivir.»
Artículo de Joanna Partridge y Richard Partington Publicado/actualizado en The Guardian el sábado, 5 de junio de 2021
Traducido al español por Alejandro Tellería-Torres