
METRO — VIERNES, 31 DE AGOSTO 2018
El Partido Laborista ha sido tildado anoche de «desagradable» y «racista» por uno de sus parlamentarios más veteranos al haber anunciado su renuncia, acusando al mismo tiempo a su líder Jeremy Corbyn de fomentar los prejuicios contra los judíos.
El ex ministro del gabinete laborista Frank Field dijo que el liderazgo del partido se había convertido en «un impulso para el antisemitismo en la política británica» y también fomenta «una cultura de intolerancia, maldad e intimidación».
El veterano político — que dijo que seguiría siendo miembro del Partido Laborista pero trabajando como parlamentario independiente — agregó: «Me entristece decir que somos vistos como un partido racista. Solo por este asunto me veo obligado a renunciar.»
Field, parlamentario laborista durante 39 años, dijo que ya había expresado su preocupación por este tipo de acoso hace 18 meses, pero que «nunca se tomaron medidas decisivas.»
