
METRO — MARTES, 28 DE AGOSTO 2018
«Ahora los generales genocidas deberán pagar»: el ministro de exteriores británico Jeremy Hunt visitará Myanmar para «buscar respuestas» después de un condenatorio informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre la violenta represión del ejército contra los musulmanes Rohingya de ese país.
Los investigadores han declarado que la persecución sistemática de los Rohingya es una campaña de genocidio que involucra crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra.
Los observadores de derechos humanos dijeron que Min Aung Hlaing, comandante en jefe del ejército de Myanmar, y otros cinco generales nombrados, deberían ser procesados por actuar con «intención genocida».
Hunt dijo que el informe era «profundamente inquietante» y agregó que «no debería haber un escondite para quienes cometen este tipo de atrocidades».
Hunt escribió en Twitter: «Es profundamente inquietante leer el informe de la ONU sobre crímenes contra los Rohingyas. No debe haber un escondite para aquellos que cometen este tipo de atrocidades. He decidido visitar Birmania para buscar respuestas lo antes posible.»
La oenegé Save the Children ha pedido a Hunt que «demuestre liderazgo presionando para que se ponga a derecho a los perpetradores de estos ataques sistemáticos, despiadados y deliberados, ante la Corte Penal Internacional».
Tanto Hlaing, comandante en jefe del Tatmadaw (fuerzas armadas birmanas), como la líder del gobierno civil, Aung San Suu Kyi (foto), han declarado que las acciones de las fuerzas armadas fueron una respuesta adecuada a los «terroristas».
