
THE INDEPENDENT ā DOMINGO, 12 DE AGOSTO 2018
Un aƱo despuƩs, Charlottesville se prepara ante el retorno de la extrema derecha: foto de fuerte presencia policial en Virginia por temores de que nacionalistas blancos que ocasionaron los disturbios de hace un aƱo puedan volver.
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Se ha hecho un llamado a los ministros para que descarten los planes de verificación nacional de identificación de votantes, ya que su introducción en unas elecciones generales podrĆa costar hasta Ā£20 millones a pesar de que en 2017 solo se alegaron 28 casos de suplantación de miembros de mesas electorales.
Asimismo, se ha instado al gobierno a que abandone las propuestas contenciosas, mientras la Sociedad de Reforma Electoral (ERS) seƱala que a este ritmo, el costo podrĆa equivaler a Ā£700,000 por cada acusación de fraude.
Los trabajadores han afirmado que las medidas corren el riesgo de excluir a las personas del proceso democrĆ”tico, y los crĆticos temen que pueda afectar de manera desproporcionada a minorĆas Ć©tnicas y a los mĆ”s pobres.
El pedido se produce después de que el gabinete prometiera extender los plazos de las pruebas para el plan, a pesar de que cientos de personas fueron rechazadas durante las mismas, que se realizaron en varios lugares de votación durante las elecciones locales de mayo.
Los detalles del costo potencial, que incluye el precio de contratar y capacitar personal adicional para llevar a cabo controles de identificación, se presentaron disimuladamente en un documento de la Oficina del Gabinete publicado antes del receso de verano.
Ā«Ya sabĆamos que esta polĆtica era una solución que buscaba un problema, pero ahora parece que serĆ” muy costosoĀ», dijo Darren Hughes, director ejecutivo de ERS, a The Independent.
Ā«El plan draconiano del gobierno para obligar a los votantes a identificarse en el colegio electoral podrĆa sumar hasta Ā£20 millones al coste de cada elección.
Ā«En 2017 hubo solo 28 denuncias de suplantación, el tipo de identificación de fraude que se pretende solucionar, que resultaron en una sola condena para 45 millones de votos. De una manera u otra, esta polĆtica costarĆ” caro a los votantes. El gobierno deberĆa abandonar estos costosos planes antidemocrĆ”ticos y centrarse en impulsar el compromiso democrĆ”tico.Ā»
SegĆŗn un documento oficial de la Oficina del Gabinete, extender esta polĆtica en todo Reino Unido para una elección general oscilarĆ” entre Ā£4.3 y Ā£20.4 millones para tres modelos diferentes de identificación de votante.
Respondiendo a los cÔlculos, la ministra laborista de compromiso electoral, Cat Smith, dijo: «Desperdiciar decenas de millones de libras tratando de dificultar el voto de la gente tiene que ser una de las ideas mÔs estúpidas de la historia.»


