THE OBSERVER — DOMINGO, 29 DE SEPTIEMBRE 2019
Laboristas afirman que Johnson quiere pedir poderes de emergencia
Boris Johnson está generando temores de disturbios y muertes en las calles si el Brexit no se ejecuta antes del 31 de octubre para intentar invocar poderes de emergencia y evitar extender la permanencia de Reino Unido en la UE más allá de esa fecha, afirmó Keir Starmer, portavoz laborista para el Brexit, ayer sábado.
Después de una semana en la que el Primer Ministro fuera acusado por parlamentarios de todos los principales partidos — entre ellos la propia cúpula conservadora — de incitar a la violencia al acusar a los que desean la permanencia en Europa de «rendirse» y «traicionar» el Brexit, Starmer dijo que todo era parte de un plan orquestado para avivar una sensación de indignación entre quienes están a favor del Brexit y crear así disturbios civiles para evitar una extensión.
Cada vez más parlamentarios creen que Downing Street está considerando usar la Ley de Contingencias Civiles de 2004 — que otorga poderes especiales en caso de una emergencia nacional — como una forma de anular la llamada Ley Benn, que obliga al Primer Ministro a buscar un retraso al Brexit si no se ha llegado a un acuerdo con Bruselas antes del 19 de octubre.
La descripción de Johnson del documento como «el acta de rendición» provocó acalorados intercambios de palabra en el Parlamento el miércoles pasado — los legisladores invocaron el recuerdo de su colega asesinada Jo Cox, y dijeron que temían por su seguridad.
El sábado por la noche, el Primer Ministro reforzó su discurso en una entrevista en el periódico diciendo que en lugar de su «metáfora política de las patrañas» podría haber dicho «acto de capitulación abyecta», y se preguntó si la UE había asesorado la redacción del proyecto de ley.
Starmer dijo a The Observer que la estrategia de Downing Street era claramente avivar las tensiones, pero advirtió a Johnson que cualquier intento de invocar la Ley de Contingencias Civiles sería derrotado en los tribunales.
«Agitar la idea de disturbios o incluso muertes si no abandonamos la UE el 31 de octubre es el colmo de la irresponsabilidad,» dijo Starmer. “Pero también es bastante obvio que está siendo orquestado. Si esto es parte de un plan del gobierno para abusar de los poderes bajo la legislación de emergencia, puedo asegurarle al Primer Ministro que lo venceremos en la corte y en el Parlamento.”
Se espera que Johnson continúe sus ataques contra los ‘Remainers’ esta semana en la conferencia conservadora de Manchester, donde el lema será «Ve y ejecuta el Brexit».
El exparlamentario conservador y fiscal general Dominic Grieve dijo que no veía otra manera posible de que Downing Street pudiera cumplir con la ley y ejecutar el Brexit a tiempo. «La Ley de Contingencias Civiles es la única ruta posible que se me ocurre que puedan estar pensando,» dijo Grieve. “Pero si intentan hacer esto, sería un ultraje constitucional. Y si pasara por el Parlamento sería inmediatamente cuestionado en los tribunales.»
Los aliados de Johnson han advertido en los últimos días que Reino Unido enfrentará desordenes civiles al nivel de las protestas de los ‘chalecos amarillos’ en Francia si se retrasa o revierte el Brexit.
Fuentes laboristas de alto nivel dijeron que el posible uso de la Ley de Contingencias Civiles para superar la Ley Benn estaba en una lista de opciones que los asesores legales del partido creen que Downing Street podría usar.
Después de que 11 jueces de la Corte Suprema dictaminaran por unanimidad la semana pasada que la decisión de Johnson de cerrar el Parlamento durante cinco semanas había sido ilegal, y que declararan que dicha prórroga era nula, los parlamentarios han dicho que existen signos de creciente desesperación en Downing Street, ya que enfrenta la posibilidad de más derrotas en el Parlamento y los tribunales.
El sábado por la noche, Johnson señaló que volvería a desafiar al Poder Judicial al presentar una evaluación política — al estilo estadounidense — de los jueces de la Corte Suprema antes de ser nombrados.
En declaraciones a The Sunday Telegraph, el Primer Ministro dijo: “Si los jueces deben pronunciarse sobre cuestiones políticas de esta manera, entonces hay al menos un argumento de que debería haber algún tipo de responsabilidad. Las lecciones de Estados Unidos son relevantes.” La Sociedad Legal de Inglaterra y Gales (The Law Society) y el Colegio de Abogados dijeron la semana pasada que los jueces designados políticamente amenazarían la independencia del Poder Judicial.
Algunos partidos menores presionan con fuerza para aprobar una moción censurando a Johnson, obligándolo a disculparse por el lenguaje que utilizó contra sus oponentes del Brexit — Liz Saville-Roberts, de Plaid Cymru, incluso ha preguntado al presidente de la cámara John Bercow si puede presentar una moción para acusar a Johnson. Otra vía que se está examinando es censurar a Johnson en caso de que comparezca ante el comité de enlace parlamentario.
La semana pasada, el ex Primer Ministro conservador John Major dijo que temía que el gobierno de Johnson intentara eludir la Ley Benn a través de una orden del consejo. «Es importante tener en cuenta que los ‘consejeros privados’ — es decir, los ministros del gobierno — pueden aprobar una orden del consejo sin involucrar a Su Majestad,» dijo, y agregó: «Debo advertir al Primer Ministro que, si toma esta ruta, el hecho será un flagrante desafío al Parlamento y totalmente irrespetuoso de la Corte Suprema. Sería una artimaña política que nadie debería perdonar ni olvidar jamás.”
[Foto del conflictivo Primer Ministro británico y su compañera, Carrie Symonds, llegando a su hotel de Manchester para la conferencia del Partido Conservador.]
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‘Speaker’ John Bercow reúne a líderes políticos para conversaciones de paz
El presidente [‘Speaker’] de la Cámara de los Comunes John Bercow ha convocado a líderes de los partidos políticos a una reunión de emergencia sobre el uso creciente del lenguaje incendiario en Westminster, ante la preocupación de que los parlamentarios enfrenten un riesgo de seguridad cada vez mayor de cara a una posible elección.
Bercow llamó a la reunión el lunes en un intento por cortar el nivel de agresión en los Comunes y discutir cualquier nueva medida de seguridad en el Parlamento.
El llamamiento se produce pocos días después de que Boris Johnson acusara a sus oponentes de rendición y traición al Brexit.
Varios parlamentarios — entre los que se encuentra la exministra conservadora Amber Rudd — han acusado a Johnson de legitimar la violencia contra la oposición con su discurso sobre el Brexit.
Johnson causó indignación la semana pasada después de negarse a retirar la frase «acto de rendición» para describir las medidas legales diseñadas para detener un Brexit sin acuerdo.
Sin embargo, se entiende que el Primer Ministro no asistirá a la reunión de Bercow, sino que cumplirá con sus compromisos en la conferencia del Partido Conservador en Manchester. El gobierno planea enviar a otro ministro en su lugar.
Johnson inició la gresca la semana pasada después de restar importancia a las preocupaciones de una legisladora laborista que había recibido amenazas de muerte. Paula Sherriff se refirió a Jo Cox, la parlamentaria laborista asesinada en 2016, cuando suplicó al Primer Ministro que se abstuviera de usar palabras como «rendición». Johnson minimizó sus preocupaciones, llamándolas «patrañas».
Se supo que la policía de West Yorkshire investiga tres amenazas serias contra Sherriff a raíz de su acalorado intercambio con Johnson el miércoles pasado.
La representante de Dewsbury dijo a The Observer que, después de la confrontación, su oficina recibió cientos de mensajes abusivos en menos de dos días.
“La gente está repitiendo sus palabras en los correos electrónicos que recibimos: votaste por el acto de rendición, tú capitulaste. La gente está muy enojada y el hecho de que tengamos un Primer Ministro que está avivando deliberadamente esta atmósfera tóxica es más que irresponsable,” dijo.
