Johnson, a los rebeldes conservadores: «O me respaldan o los echo»
Una situación caótica se acerca a Westminster con el reinicio del trabajo parlamentario mañana martes, luego de que Downing Street insinuara que cualquier nueva ley que intente bloquear un Brexit duro podrÔ simplemente ser ignorada.
Los oponentes de Boris Johnson esperan que una mayorĆa en la CĆ”mara de los Comunes vote esta semana para que se califique como ilegal la salida de Reino Unido de la Unión Europea este 31 de octubre.
Sin embargo, una fuente del gobierno ha dicho anoche: «El Primer Ministro ha dejado claro que ejecutarÔ el Brexit este 31 de octubre de cualquier forma y bajo cualquier circunstancia.»
Cualquier intento de ignorar las intenciones de la CÔmara serÔ recibido con indignación.
Asimismo, reportes ayer domingo sugerĆan que los altos mandos de seguridad podrĆan desactivar el documento de identificación que usan los parlamentarios para ingresar al recinto legislativo, con el fin de impedir que ocupen el edificio de Westminster para protestar.
Credit: UK Parliament/Creative Commons 2.0 via Flickr
THE OBSERVER ā DOMINGO, 1 DE SEPTIEMBRE 2019
Cinco expertos evalĆŗan una decisión polĆtica trascendental
Robert Saunders, historiador y comentarista polĆtico
La constitución britĆ”nica es diferente a cualquier otra en el mundo. No puede encontrarse en una librerĆa ni leerse en internet. No hay guĆa ni manual de instrucciones. Al contrario, es un conjunto delicado de leyes, prĆ”cticas e instituciones, construido a lo largo de los siglos y sostenido por un frĆ”gil tejido de costumbres, convenciones y acuerdos. Se basa en la confianza y en un compromiso comĆŗn con sus reglas no escritas. Eso le ha permitido adaptarse y evolucionar, pero la deja peligrosamente vulnerable al abuso de poder.
Peter Bone, parlamentario conservador pro-Brexit y asesor de la plataforma Leave Means Leave
SĆ, hay un intento de golpe de estado, pero no por parte del gobierno. Es un grupo de ‘Remainers’ [europeĆstas] de lĆnea dura que se niegan a aceptar la voluntad del pueblo britĆ”nico.
Estos antidemócratas estĆ”n tratando de quitar el poder al gobierno legĆtimo de Boris Johnson, y de instalar un denominado ‘gobierno de unidad nacional’ encabezado por Jeremy Corbyn, y repleto de sĆŗper Remainers, Ā”sin un solo ‘Leaver’ [a favor del Brexit] a la vista!
La prórroga del Parlamento por parte de Boris Johnson es una restauración de la democracia parlamentaria que estaba pendiente hace mucho tiempo. El lĆder de la oposición de la CĆ”mara de los Comunes y otros parlamentarios de la oposición han estado exigiendo esto durante meses. La sesión actual del Parlamento abarca tres aƱos calendarios y es, con mucho, la mĆ”s larga desde la guerra civil. Cada sesión del Parlamento normalmente dura un aƱo. Comienza con el discurso de la Reina, donde el gobierno describe los proyectos de ley que quiere aprobar en los próximos 12 meses, y si no lo hace en ese momento, corre el riesgo de perderlos.
La prórroga del Parlamento restablece claramente la democracia parlamentaria y es constitucionalmente estĆ”ndar. Este no es un intento de evitar que el Parlamento bloquee un Brexit sin acuerdo. Si el Primer Ministro hubiera prorrogado el Parlamento hasta el 1 de noviembre, habrĆa sido un ultraje constitucional, y yo habrĆa sido el primero en denunciarlo.
Los partidarios de la medida dicen que tener un receso o prórroga en otoƱo y un nuevo discurso de la Reina es Ā«normalĀ». El otoƱo de 2019 nos encuentra al borde del mayor cambio constitucional en mĆ”s de 40 aƱos. Sin embargo, un gobierno sin una mayorĆa activa, liderado por un Primer Ministro sin un mandato popular, busca el aplazamiento mĆ”s largo en 70 aƱos. Esto no es normal.
Para mĆ, esta es la manifestación mĆ”s reciente y mĆ”s peligrosa de un golpe de estado contra el que los parlamentarios han estado luchando desde 2016. Desde el principio, Theresa May buscó que los poderes sean devueltos y ejercidos por el ejecutivo, no por el Parlamento.
Los tribunales la obligaron a aceptar que los parlamentarios deberĆan tener voz en la decisión de activar el ArtĆculo 50. Cuando se requirieron cambios legislativos detallados, se propusieron poderes radicales y sin restricciones para los ministros. Casi todas las solicitudes de publicaciones por libertad de información fueron bloqueadas y objetadas.
La sugerencia de que los parlamentarios deberĆan tener un voto Ā«significativoĀ» sobre sus propuestas fue fuertemente rechazada.
La reacción del gobierno a estas derrotas en los Comunes ā que alguna vez fue motivo de preocupación o al menos vergüenza ā se volvió bastante arrogante.
En los debates del dĆa que correspondĆan a la oposición, el gobierno dejó de votar para defender sus polĆticas en raras ocasiones, generalmente cuando pensaban que podrĆan ganar.
La preocupación se expresó incluso en el Partido Conservador, por esta forma sin precedentes ā pero ingeniosa ā de hacer que la visión expresada de la CĆ”mara de los Comunes sea nula o sin sentido en su efecto.
Durante casi tres aƱos, el gobierno usó y abusó de sus considerables poderes para controlar lo que los parlamentarios podĆan debatir y cuĆ”ndo, lo que a menudo obstaculiza o incluso impide que la CĆ”mara de los Comunes exprese su opinión sobre el manejo del Brexit que hace el gobierno.
Cuando se conocieron las propuestas finales, el debate y la decisión sobre ellas se retrasaron semana tras semana y mes tras mes, culpando a quienes se temĆa que no apoyaran al gobierno. Luego, cuando el gobierno no pudo retrasarse mĆ”s y se redujo a la mayor derrota en nuestra historia parlamentaria en su polĆtica emblemĆ”tica, incluso esta derrota simplemente se ignoró, y el gobierno insistió de todos modos.
El Parlamento ā cuya soberanĆa se suponĆa que estaba siendo restituida ā ha sido constantemente dejado de lado, ignorado y ahora ha sido silenciado.
Por lo tanto sà es un golpe de estado, pero es solo el último paso en la destrucción progresiva de nuestra constitución no escrita, ya que las convenciones de larga data se ignoran y se descartan. Se estÔn estableciendo precedentes peligrosos.
Michael Chessum, organizador nacional de la plataforma Another Europe Is Possible
El objetivo a largo plazo del plan de Johnson es mucho mĆ”s profundo. La Gran BretaƱa del Brexit serĆ” un paĆs sin ley, mĆ”s cerca de la órbita de los Estados Unidos de Trump. Se vulnerarĆ”n los derechos de los trabajadores, las normas alimentarias y las protecciones ambientales. Los servicios pĆŗblicos y el NHS, como lo dejó en claro el gobierno norteamericano, estarĆ”n en venta. Naturalmente, hay poco o ningĆŗn apoyo popular para esta agenda, y no hay mayorĆa en el Parlamento. Por lo tanto, Johnson no quiere permitir que ni el pueblo ni los parlamentarios voten hasta que sea demasiado tarde.
El Parlamento no ha sido completamente cerrado. La prensa sigue libre. Pero no todos los golpes de estado tienen tanques de guerra y bloqueos de internet. SĆ, tenemos nuestros derechos civiles, pero trate de decirle esto a los millones de inmigrantes que enfrentan un futuro de incertidumbre e incluso deportación ā si el gobierno sigue adelante con el fin abrupto de la libre circulación. El poder ejecutivo estĆ” librando una guerra contra la legislatura, y podrĆa ganar si no nos movilizamos para detenerla.
A este gobierno no lo va a persuadir la fuerza de la discusión. Debe ser forzado a revertir el curso. Con suerte, los partidos de oposición ganarĆ”n esta semana en los Comunes, pero como ciudadanos debemos entender que no podemos confiar en el proceso parlamentario o el poder judicial. La pequeƱa democracia que tenemos fue ganada con lucha, con sangre, con movimientos de masas que extendieron los lĆmites del disenso legĆtimo. Si los movimientos de protesta no estĆ”n dispuestos a irrumpir serĆ”n inofensivos.
La suspensión del Parlamento no es un acto inconformista de arrogancia. El enmudecimiento de la democracia, los ataques a los derechos, la absurda afirmación de representar al pueblo mientras se le niega poder son la esencia del proyecto del Brexit. El Brexit no es el final: es una herramienta para afianzar poderes y privilegios para dividir a los trabajadores, y para unir a los sociópatas que encabezaron la campaña para salir de Europa y ahora ocupan Downing Street. Este momento absurdo y peligroso es la conclusión natural del Brexit. Este es su verdadero significado.
Estamos presenciando el crecimiento de un gran movimiento en defensa de la democracia. A partir del lunes, protestaremos diariamente a las 5.30 p.m. en todo el paĆs. Ćnase a nosotros en stopthecoup.org.uk.
Meg Russell, directora de la Unidad Constitucional del University College London
La prórroga del Parlamento de Boris Johnson ha provocado manifestaciones identificadas con el lema y hashtag #StopTheCoup. ¿Hay algo que justifique este ultraje?
Por lo tanto, las acciones de Johnson no tienen precedentes, y parecen haber sido diseñadas para vulnerar el deseo de los parlamentarios de analizar su gobierno o, incluso, de retirarlo del cargo. En una democracia parlamentaria, donde el gobierno es responsable ante el Parlamento y existe solo porque goza de su confianza, esto es profundamente problemÔtico. De ahà los diversos casos judiciales aparecidos contra esta prórroga.
Quienes apoyan esta prórroga dicen que Johnson no ha violado el texto de la ley. Pero nuestra constitución se basa en convenciones y precedentes, no solo en la ley, y estos claramente se han roto. Una constitución Ā«polĆticaĀ» como la nuestra es algo frĆ”gil, que depende de que los actores clave respeten sus normas y tradiciones. Si no lo hacen, la vulneran gravemente.
Los precedentes peligrosos que se establecerĆan por esta prórroga son transferibles a todo el mundo. Los gobiernos no deben poder cerrar las legislaturas democrĆ”ticas solo para esquivar el escrutinio que no les conviene. Esta es una toma de poder ejecutiva, y cuando los parlamentarios regresen el martes deberĆ”n rechazarla fuerte y claramente.
Priti Patel, la ministra del interior, seƱaló el mes pasado que la libertad de movimiento terminarĆa legalmente cuando Reino Unido abandone la UE.
Sin embargo, los planes para cambiar la ley vigente se han archivado, luego de que los abogados contratados por el Ministerio del Interior dijeran que esto podrĆa causar caos.
La libertad de movimiento para los ciudadanos de la UE se tendrĆa que terminar con el próximo proyecto de ley de inmigración, el cual no se convertirĆ” en ley a tiempo para la fecha lĆmite de Halloween.
Asimismo, los ministros han explorado planes para utilizar disposiciones en la Ley de Retirada de la Unión Europea que permitirĆan a los ministros cambiar la ley sin respaldo del estatuto parlamentario.
Los ciudadanos de la Unión Europea que hayan estado en prisión por 12 meses se verÔn impedidos de ingresar a Reino Unido. Otros ciudadanos europeos tendrÔn que usar el pasaporte, y no su documento nacional de identidad.
El Home Office (Ministerio del Interior) comentó la noticia diciendo: «La libertad de movimiento en las condiciones actuales terminarÔ el 31 de octubre, y luego del Brexit el gobierno introducirÔ un nuevo sistema de inmigración mÔs justo.»
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Boris, a los rebeldes de su partido: soy yo o el caos de Corbyn
Boris Johnson advierte hoy a los parlamentarios del Partido ConservadorĀ que enfrentan una elección histórica esta semana: o lo respaldan para cumplir con el Brexit y una generar una ābonanzaā en el gasto de Ā£3,500 millones para servicios pĆŗblicos, o verĆ”n a Jeremy Corbyn asumir el control y āsumergir al paĆs en el caosā.
En una reunión de urgencia el lunes con los exministros Philip Hammond, Dominic Grieve y David Gauke, Johnson les dira que tienen que elegir un bando.
Los 20 exministros rebeldes han acordado en privado no suscribir un manifiesto del ‘no-deal’ en una elección general, y barajan la posibilidad de sesionar bajo la denominación de Ā«conservadores independientesĀ» si Johnson les expulsa.