THE SUNDAY TIMES — DOMINGO, 1 DE SEPTIEMBRE 2019
Solo habrá ‘cambios visibles’ en la legislación actual
Los planes del gobierno para poner fin a la libertad de movimiento a la medianoche del 31 de octubre se han desmoronado después de que sus asesores legales advirtieran que el gabinete se arriesgaba a perder un caso judicial que desbarataría los preparativos sin acuerdo.
Priti Patel, la ministra del interior, señaló el mes pasado que la libertad de movimiento terminaría legalmente cuando Reino Unido abandone la UE.
Sin embargo, los planes para cambiar la ley vigente se han archivado, luego de que los abogados contratados por el Ministerio del Interior dijeran que esto podría causar caos.
La libertad de movimiento para los ciudadanos de la UE se tendría que terminar con el próximo proyecto de ley de inmigración, el cual no se convertirá en ley a tiempo para la fecha límite de Halloween.
Asimismo, los ministros han explorado planes para utilizar disposiciones en la Ley de Retirada de la Unión Europea que permitirían a los ministros cambiar la ley sin respaldo del estatuto parlamentario.
El ‘gabinete de guerra’ que tiene el gobierno para el Brexit sin acuerdo — conocido como el Comité XO — fue informado la semana pasada que si tomara esta ruta de trabajo los propios ministros serían denunciados ante los tribunales, donde tendrían un 70% de posibilidad de perder sus casos.
Los abogados también advirtieron que perder dichos casos ocasionaría un efecto desastroso en los preparativos del gobierno para un ‘no-deal’, porque los tribunales podrían «desencadenar» unas 500 medidas usando esos mismos poderes especiales.
Más bien, el Comité XO ha acordado no modificar la libertad de movimiento actual adoptando «cambios visibles» a las reglas de inmigración una por una.
Los ciudadanos de la Unión Europea que hayan estado en prisión por 12 meses se verán impedidos de ingresar a Reino Unido. Otros ciudadanos europeos tendrán que usar el pasaporte, y no su documento nacional de identidad.
El Home Office (Ministerio del Interior) comentó la noticia diciendo: «La libertad de movimiento en las condiciones actuales terminará el 31 de octubre, y luego del Brexit el gobierno introducirá un nuevo sistema de inmigración más justo.»
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Boris, a los rebeldes de su partido: soy yo o el caos de Corbyn
Boris Johnson advierte hoy a los parlamentarios del Partido Conservador que enfrentan una elección histórica esta semana: o lo respaldan para cumplir con el Brexit y una generar una “bonanza” en el gasto de £3,500 millones para servicios públicos, o verán a Jeremy Corbyn asumir el control y “sumergir al país en el caos”.
En su primera entrevista con el periódico desde que se convirtió en primer ministro, Johnson (foto) ha dado un ultimátum a los exministros que lideran la acusación contra él para que elijan un bando. Alrededor de veinte ya han hablado de separarse del partido si los hace pelearse entre ellos con unas elecciones anticipadas sobre la salida sin acuerdo.
Encerrado en la crisis constitucional más profunda durante un siglo, el Primer Ministro ha prometido presentar la «revisión de gastos más grande y generosa desde el apogeo del nuevo laborismo de Tony Blair» en la revisión de gastos de este miércoles.
Los ayuntamientos locales obtendrán £3,500 millones adicionales — el primer gran aumento a sus presupuestos en una década — de los cuales £1,000 millones son para ayuda social.
Sin embargo, Johnson también ha advertido que los parlamentarios conservadores que tengan intenciones de involucrarse esta semana en «chapuzas parlamentarias» con el objeto de bloquear el Brexit, que eso le hará «imposible» conseguir un nuevo acuerdo con Bruselas y pondría a Jeremy Corbyn en el poder.
En una reunión de urgencia el lunes con los exministros Philip Hammond, Dominic Grieve y David Gauke, Johnson les dira que tienen que elegir un bando.
Los 20 exministros rebeldes han acordado en privado no suscribir un manifiesto del ‘no-deal’ en una elección general, y barajan la posibilidad de sesionar bajo la denominación de «conservadores independientes» si Johnson les expulsa.
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Dentro de Siria: los médicos que corren el riesgo de morir todos los días
Louise Callaghan es la primera periodista de un diario británico en dos años que informa desde la provincia de Idlib — controlada por los rebeldes — donde los trabajadores del hospital luchan por salvar vidas a medida que el gobierno les estrecha el cerco con ataques aéreos.
[Fragmento] Usando un impecable uniforme azul, el doctor Saeed al-Khalif se dirigió a través de los grupos de pacientes que acudieron en masa al hospital central de la ciudad de Idlib en busca de ayuda: una joven mujer agarrando a un bebé cojo y con el rostro ceniciento en el pecho, combatientes vendados en sucios trajes de batalla, un niña pequeña con el pelo negro y rizado y un brazo perdido. La sangre yacía resbaladiza sobre las baldosas de color beige del quirófano, donde un hombre mutilado, cortado en pedazos por metralla, yacía profundamente anestesiado, con los ojos en blanco mirando hacia el techo.
