Prensa BritĆ”nica de MaƱana, HOY — METRO — VIERNES, 7 DE JUNIO 2019

METRO — VIERNES, 7 DE JUNIO 2019

Las manos de la historia: foto de George Sayer, de 6 aƱos, mirando a Jack Quinn, de 95, simbolizando el orgullo y la gratitud de la nación en el 75 aniversario del DĆ­a D, ayer. George rendĆ­a tributo a su heroico tĆ­o abuelo George llevando puestas sus medallas — obtenidas en Bayeux — cuando conoció a Quinn, otrora integrante de los Royal Marines, quien fue honrado con la Cruz de Guerra del gobierno francĆ©s por su valentĆ­a.

Prensa BritĆ”nica de MaƱana, HOY — THE INDEPENDENT — VIERNES, 7 DE JUNIO 2019

THE INDEPENDENT — VIERNES, 7 DE JUNIO 2019

Frente a frente, cara a cara: Trump y Macron describieron visiones opuestas en las conmemoraciones del 75 aniversario del DĆ­a D, ayer.

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Theresa May promete que Reino Unido serÔ neutral en carburantes para 2050: antes de dejar el cargo, la primera ministra se comprometerÔ legalmente a terminar con la contribución britÔnica al calentamiento climÔtico para dentro de 30 años, pero existen temores de que se incluya una «clÔusula de salida» que permitiría a su sucesor retroceder en la medida.

La mandataria harÔ las delicias de los activistas con una legislación que trazaría la hoja de ruta hacia un nivel de emisiones de carbón de «cero neto» para mediados de siglo, tal como lo recomiendan sus asesores en cambio climÔtico.

Sin embargo, la plataforma ecologista Friends of the Earth [Amigos de la Tierra] advirtió que la medida «no representaría nada mÔs que gestos políticos de cinismo» si el compromiso legal no estuviera acompañado de acciones reales en términos de políticas y de financiamiento.

La medida podría ser dada a conocer tan pronto como la próxima semana.

May también estÔ bajo presión de su canciller para acordar un «punto de revisión explícito», lo que permitirÔ al próximo gobierno repensar el compromiso de 2050 si otros países no siguen su ejemplo.

En una carta filtrada a los medios de comunicación, Philip Hammond afirmó que el plan presentado por el ComitĆ© de Cambio ClimĆ”tico (CCC) — que incluye el final de los vehĆ­culos de gasolina y diesel, el de las calderas de gas, y un gran cambio hacia la energĆ­a verde, asĆ­ como drĆ”sticos recortes en el consumo de carne — costarĆ­a mĆ”s de Ā£1.000 millones.

Inmediatamente, grupos ecologistas y políticos de la oposición le acusaron de intentar bloquear una acción efectiva al «poner la ideología antes de nuestro bienestar».

Parecía poco probable que la legislación tuviera un plan de acción adjunto, ya que se podría activar simplemente cambiando la Ley de Cambio ClimÔtico de 2008 a través de una nueva regulación.

La apuesta por hacer de Reino Unido un líder mundial en cambio climÔtico se produce después de que una encuesta para The Independent revelara un apoyo abrumador, con un 59 por ciento de los votantes a favor de la promesa del «cero neto» y solo un 8 por ciento en contra.

El plan se podría dar a conocer la próxima semana, ya que los parlamentarios conservadores emitirÔn los primeros votos para encontrar al sucesor de May, y el ganador deberÔ mudarse a Downing Street a fines de julio.

Una fuente del gobierno dijo a The Independent que se esperaba que la medida tuviera un «amplio apoyo parlamentario», y que solo unos cuantos conservadores de la vieja guardia podrían expresar su oposición.

Las emisiones que producen algunas actividades como el transporte aéreo y la agricultura, se consideran inevitables para 2050, pero el «cero neto» se lograría eliminando el carbono del aire mediante el crecimiento de Ôrboles o el enterramiento de dióxido de carbono.

Sin embargo, la carta de Hammond también expuso la otra cara del plan al advertir que podría reducir el dinero disponible para las escuelas, el NHS, la policía y otras prioridades del gasto público.

El canciller también argumentó que el objetivo haría a algunas industrias «económicamente no competitivas», al retirÔrseles enormes subsidios gubernamentales.

La CCC estimó que alcanzar el «cero neto» costarÔ £50 mil millones al año, pero el Departamento de Negocios, Energía y Estrategia Industrial (BEIS) calcula la cifra en £70 mil millones, según la carta del canciller.

«Sobre la base de estas estimaciones, es probable que el costo total de la transición a una economía con cero emisiones de carbono supere los £1.000 millones,» escribió.

Hammond solicitó ademÔs una revisión posterior para evitar «impactos potencialmente dañinos» y el «punto de revisión explícito», o clÔusula de salida, si otros países no actúan.

Mike Childs, jefe de política de Friends of the Earth, dijo que «establecer un objetivo a largo plazo es crucial, pero sin una acción a corto plazo no representaría mÔs que una gesto político de cinismo. El gobierno debe entonces revisar rÔpidamente su lamentable e inadecuada estrategia de crecimiento limpio, y poner la emergencia climÔtica en el centro de su próxima revisión de gastos.»

Greenpeace dijo que legislar para el cero neto sería «enormemente importante y establecerÔ una dirección clara para el gobierno y la economía».