
METRO — LUNES, 3 DE SEPTIEMBRE 2018
Michel Barnier ha dicho que «se opone fuertemente» a las propuesta consensuada en Chequers por la primera ministra sobre el comercio llamándola «ilegal» y «demencial», y que ha aconsejado a los fabricantes de automóviles europeos que usen menos piezas fabricadas en Reino Unido después del Brexit.
En su más dañina condena a los planes de Reino Unido, el principal negociador de la UE para el Brexit ha dicho que la oferta británica sobre aduanas es «ilegal», y que su sugerencia de un «reglamento común» sobre los bienes destruiría el proyecto europeo.
Por el contrario — en una declaración que afectará a las 186,000 personas empleadas directamente por la industria del automóvil en Reino Unido — Barnier advirtió a los fabricantes europeos que el sistema optimizado de importaciones y exportaciones entre Reino Unido y el resto de Europa llegaría a su fin.
El exministro francés añadió que para que los fabricantes de automóviles de la UE disfruten de aranceles bajos para sus exportaciones en todo el mundo, tendrían que evitar a los fabricantes británicos.
«La propuesta británica no es práctica. Hará imposible saber exactamente dónde termina un producto, en el mercado de Reino Unido o en el mercado interno. Por ejemplo, el azúcar se transporta por tonelada en sacos de 25 kilos, por lo que no se puede rastrear cada saco hasta su destino. Eso solo sería posible con una burocracia demencial e injustificable. Por lo tanto, la propuesta británica sería una invitación al fraude si se implementara.»
