Virus mata a 100 trabajadores de primera línea

METRO — MARTES, 21 DE ABRIL DE 2020

Trágico saldo mortal mientras escasez de material EPP presiona más al NHS

Al menos 100 trabajadores de sanidad y asistencia social han fallecido por el coronavirus, incluyendo a una enfermera cuya familia dice que habría sobrevivido si se la hubiera dotado de los trajes protectores correctos.

La sombría cifra revelada ayer por la publicación NursingNotes es más del doble del estimado oficial de muertes de personal del NHS.

Los trabajadores también han hecho la advertencia de que muchos más podrían morir debido a la falta de equipos de protección personal (EPP), luego del nuevo retraso del envío desde Turquía ayer.

Las últimas víctimas incluyen a Margaret Tapley, de 84 años, enfermera dedicada que seguía trabajando tres noches por semana en el Hospital Witney de Oxford.

Otra fue la encargada de limpieza Joanna Klenczon, de 34 años, que trabajaba desde 2010 en el Hospital General de Northampton.

Josiane Zauma Ebonja Ekoli, de 55 años y madre de cinco hijos natural de Leeds, falleció después de decirle a su familia que el EPP que le habían dado era «malo» pero que tenía que seguir trabajando para poder pagar las cuentas.

Su hijo Keanan declaró en ITV News: ‘Una semana antes de que el confinamiento comenzara le dije que no creía que debía ir a trabajar, con todo lo que está sucediendo. Ya había conversaciones desde el principio sobre la falta de EPP, así que le dije que pensaba que no debía ir, pero ella dijo: «Si no voy, ¿quién va a pagar las cuentas? ¿Quién va a comprar la comida? Ella siempre nos puso a nosotros antes que ella misma.»

«Ella también se iba al trabajo para ayudar a otras personas porque siempre hablábamos de cuánto le gustaba ayudar a otras personas. Ese era su objetivo.»

La cifra de muertes por virus en los hospitales ha aumentado en 449, el menor aumento diario en una quincena y por debajo de los 596 del día anterior.

Otra señal de que la crisis pudo haber alcanzado su punto máximo fue que el número de pacientes infectados e ingresados en hospitales de Londres, la ciudad más afectada, cayó por séptimo día.

De otro lado, persistían las preocupaciones sobre la falta de EPP cuando NHS Confederation — vocero del consorcio asistencial británico — advirtió que la confusión sobre el vuelo de Turquía estaba «empeorando una situación ya difícil». Entretanto, un avión de la RAF partió de Gran Bretaña anoche para recoger una parte del lote prometido de 84 toneladas, que se suponía estaría listo el domingo.

Se supone que la orden incluye 400.000 batas quirúrgicas — aunque expertos señalan que el NHS generalmente usa 150,000 por día, ya que deben eliminarse para proteger la salud.

Por su parte, el canciller Rishi Sunak admitió en la sesión informativa de Downing Street de ayer que «algunas demoras inesperadas durante el fin de semana» habían dejado esperando el vuelo de la RAF desde Turquía pero insistió en que llegarían más envíos de EPP, incluido uno de 140,000 batas procedentes de Myanmar.

«Estamos mejorando nuestro abastecimiento a nivel nacional e internacional para asegurarnos de obtener el EPP que necesitamos en el difícil contexto internacional de hoy,» agregó.

«Las personas en primera línea pueden estar tranquilas de que estamos haciendo absolutamente todo lo que podemos, y esforzándonos al máximo para obtener los equipos que necesitan.»

La directora médica de Public Health England, profesora Yvonne Doyle, dijo que se distribuyeron 12 millones de piezas de EPP a 141 hospitales durante el fin de semana. Negó que las instrucciones oficiales para el personal del NHS hayan sido «rebajadas».

A pesar de ello, Doyle también dijo que estaban recibiendo información por la que podría ser posible reutilizar las batas médicas después de lavarlas, y que los trabajadores tienen la responsabilidad de considerar esto ellos mismos.

«Ciertamente, las personas tienen que tomar sus decisiones en función de si se encuentran en una situación de riesgo o no,» afirmó.

«Es muy difícil legislar para todo eso a distancia desde aquí, pero la guía es muy clara sobre lo que es seguro y lo que no.»

NursingNotes — publicación hecha por enfermeros y para enfermeros — cita el número de muertos en por lo menos 100, después de contactar a los deudos de las víctimas.

Se ha rendido tributo a las últimas víctimas incluida Klenczon — quien llegó a Gran Bretaña desde Polonia.

La doctora Sonia Swart — jefa del Hospital General de Northampton (NGH) — dijo que Klenczon «tocó la vida de tantas personas en el NGH que la echarán de menos todos quienes la conocieron o trabajaron con ella».

Patrick McManus — quien trabajó como enfermero en Staffordshire durante más de 40 años — fue aclamado por sus colegas como «un líder excepcional» y un «personaje adorable» después de morir a causa del virus a los 60 años.

Asimismo, Grace Kungwengwe — quien fue descrita por su familia como una enfermera «querida por muchos» — trabajaba en el Hospital Universitario de Lewisham en el sureste de Londres.

El Hospital Distrital de Harrogate — donde trabajaba la enfermera Ekoli — dijo que todos sus amigos y colegas la echarían de menos con mucha tristeza.

Dijo que la gran necesidad de EPP era una dificultad, pero agregó: «Estamos seguros de que todo nuestro personal ha tenido el EPP correcto cuando lo han necesitado.»

Mientras tanto, una mujer deberá comparecer ante el tribunal después de presuntamente haber escupido y arrojado el contenido de un recipiente con residuos humanos sobre un enfermero mientras recibía tratamiento por síntomas de Covid-19.

Lesley Pike, de 56 años, de Dudley (West Midlands), ha sido acusada de agredir a un trabajador de urgencias.

Los parlamentarios regresarán hoy a una Cámara de los Comunes que ha sido adaptada según las instrucciones de distanciamiento social, en un intento por mantener a raya la pandemia.

Solo se permitirá el acceso a 120 representantes, y se espera que el resto haga sus preguntas a los ministros por redes sociales a través de Zoom.

El Speaker (presidente) de la Cámara de los Comunes, Sir Lindsay Hoyle, dijo: «Al iniciar esta solución híbrida y dando pasos hacia un parlamento completamente virtual, estamos permitiendo que los Miembros de la Cámara se mantengan en contacto con sus comunidades mientras continúan su importante labor de escrutinio del Gobierno».

Advierten a ministros de alza exponencial de muertes si se relaja el confinamiento

THE GUARDIAN — MARTES, 21 DE ABRIL DE 2020

Cualquier flexibilización de las medidas de confinamiento podría desencadenar un aumento exponencial en los casos de coronavirus.

Mientras Boris Johnson aún se recupera en la residencia estival de Chequers, sus ministros principales no se han puesto de acuerdo sobre si la sanidad pública y el impacto económico del bloqueo comenzarán a rivalizar con las consecuencias del virus.

Se conoce que el canciller Rishi Sunak, el ministro de la oficina del gabinete Michael Gove y Liz Truss, la ministra de comercio, están preocupados por el impacto de un largo confinamiento en la economía y en las enfermedades aparte del coronavirus, ya que el número de muertes por otras causas también parece haber aumentado.

Sin embargo, otros ministros sí parecen haber tomado en cuenta las últimas pruebas del Grupo Asesor Científico para Emergencias (SAGE), combinadas con la propia cautela de Johnson, habiendo cedido desde posiciones inicialmente difíciles sobre cuándo las escuelas y algunas empresas pueden volver a la normalidad.

Entre aquellos cuyas posiciones se han suavizado en los últimos días se encuentran Gavin Williamson, el ministro de educación, y Alok Sharma, el ministro de comercio internacional.

El lunes, el número de muertes reportadas en los hospitales de Reino Unido aumentó en 449, el total diario más bajo durante varias semanas, ante lo cual Angela McLean, asesora científica en jefe adjunta del Gobierno, dijo que las cifras eran «bastante estables y planas», lo que aumenta las esperanzas de que Reino Unido pueda haber pasado el pico de la pandemia.

Aún así, una fuente del gabinete dijo que los asesores del gobierno de SAGE habían trabajado la opción de que no se puede llevar a cabo una reducción de las medidas en el corto plazo sin aumentar la tasa de contagio — conocida como R — y que no existen datos suficientes para decir cuándo sería seguro hacerlo.

La fuente dijo: “Los científicos son muy claros. No podemos tomar ninguna medida de relajación de las medidas sin que la R no vuelva a pasar de 1. Puede haber algunos pequeños cambios que en sí mismos podrían hacerlo, pero la pregunta es si estos cambios hacen que los comportamientos se modifiquen de otra manera y hacen que la R pase de 1. En el mismo instante en que tengamos la R por encima de 1, entonces estaremos otra vez en un crecimiento exponencial.»

«Llegamos a tener una R de casi 3. Y la hemos reducido. Pero incluso un pequeño aumento en el contagio podría ponerla por encima de 1.»

Incluso pequeños cambios — como permitir más actividad en los parques o reabrir algunos comercios minoristas — podrían aumentar demasiado la tasa de contagio, dijeron.

Johnson no está trabajando mientras se recupera de su período en la unidad de cuidados intensivos del hospital St Thomas, pero está recibiendo actualizaciones sobre la crisis y apoya al grupo que está preocupado por detener un segundo pico. Matt Hancock, el ministro de sanidad, está firmemente del lado del primer ministro, argumentando que la tasa de contagio debe reducirse a un nivel muy bajo antes de que se pueda aliviar el confinamiento.

Esto hace que Hancock sea el más firme interesado en garantizar que se suprima la propagación del virus, de todo el ‘cuarteto’ clave de toma de decisiones que también integran Gove, Sunak y Dominic Raab.

Se sabe que Raab — el ministro de exteriores ejerciendo el cargo de primer ministro — es instintivamente muy consciente de las consecuencias económicas del confinamiento, pero también apoya el argumento de que levantar las medidas demasiado pronto podría conducir a un desastroso segundo pico.

Informes indican que otros ministros clave del gabinete — Sharma y Williamson — estaban interesados ​​en que se relaje el confinamiento, aunque parecen haber virado a una posición más cauta en los últimos días. En un seminario en internet del viernes pasado organizado por el gremio industrial británico CBI, Sharma se hizo eco de la posición del primer ministro de que levantar el confinamiento demasiado pronto podría traer más contratiempos a las empresas por la posibilidad de un segundo pico de la enfermedad, diciendo: «eso es lo peor que se puede hacer».

En público, tanto Gove como Sunak han tenido cuidado de respaldar la posición de la oficina del primer ministro de que el confinamiento es necesario todavía por un tiempo más. Sunak dijo en la conferencia de prensa diaria de Downing Street el martes que «no podemos correr el riesgo de un segundo pico. Eso no solo sería malo para los resultados de salud, sino que también sería malo para la economía.”

A pesar de ello, múltiples fuentes de Whitehall confirmaron que Sunak y Gove están del lado que más apoya el levantamiento de las restricciones.

Un asesor del gobierno dijo a The Guardian que ahora hay nuevas conversaciones sobre los riesgos para la salud pública de un confinamiento prolongado. La fuente dijo: «Existe la sensación general de que hemos estado completamente orientados a la salud pública, pero el confinamiento no está exento de consecuencias para la salud pública. El aumento en el abuso doméstico y también las estadísticas establecidas muestran que cada vez que hay una recesión, hay personas que mueren.»

«Ahora hay una discusión que dice, por supuesto, que queremos ver eso [los datos científicos] pero recordando que, si permanecemos confinados, esto también tiene consecuencias vitales en la vida real y también podemos perder miles de vidas por la recesión.»

Gove ahora lidera una unidad estratégica en la Oficina del Gabinete sobre las posibles rutas para aliviar las restricciones de distanciamiento físico, pero es probable que no se decida nada hasta que Johnson vuelva a su despacho. Una propuesta aún en discusión es la posibilidad de un sistema «semáforo», por el cual algunas tiendas puedan abrir en la fase roja, los desplazamientos en automóvil y el uso de máscaras faciales entrarían en vigor en la fase ámbar, y solo en la fase verde podrían reiniciarse reuniones masivas.

Fuentes de Downing Street minimizaron la importancia de la propuesta del «semáforo», diciendo que se estaba considerando muchas otras opciones. Antes de que los ministros puedan finalizar un plan para aliviar el confinamiento, deberán haber establecido una infraestructura para detener la propagación del virus.

Por su parte, el exministro de sanidad Jeremy Hunt advirtió el lunes que el seguimiento de contactos «debe ser nuestra próxima misión nacional» además de una mayor capacidad de pruebas antivirales. Hunt — quien es presidente del comité selecto de sanidad — dijo que se necesitaba una figura nacional fuera de la política para encabezar el seguimiento de contactos, y agregó: «Espero que podamos avanzar para que el Gabinete pueda aprovechar el confinamiento nacional actual cuando revisen esta decisión dentro de tres semanas.»

Un importante informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) también afirmó el lunes que las pruebas y el seguimiento de contactos en la comunidad es el «enfoque más prometedor» a corto plazo para ayudar a levantar el confinamiento. El estudio indica que aislar a las personas con coronavirus y rastrear sus contactos para que también se aíslen — enfoque que Reino Unido abandonó desde el principio — es la clave para controlar nuevos brotes.

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Título de foto principal: «Estamos acostumbrados a la muerte… pero no en la cantidad que estamos viendo»