THE TIMES — SÁBADO, 1 DE FEBRERO DE 2020
‘Leavers’ celebran en Parliament Square mientras Bruselas arría banderas británicas después de 47 años
Se dio vuelta a la página y empieza un nuevo capítulo en la historia de Gran Bretaña desde las 11 pm de anoche, en que la Union Jack era arriada del Parlamento Europeo en Bruselas mientras aumentaban los aplausos en la Plaza del Parlamento en Westminster. Mil trescientos 18 días (y una hora) después del cierre de las elecciones en el referéndum de la UE de 2016, Gran Bretaña canceló su membresía en la Unión Europea.
Incapaz de hacer que el momento estuviera enmarcado por las verdaderas campanadas del Big Ben debido a trabajos de reformas, Boris Johnson logró que la famosa imagen de la torre del reloj se transmitiera al frontis de su oficina de Downing Street, y la grabación del sonido de las campanas se reprodujo a las 11 pm con una breve imagen de cero horas. En un tuit simultáneo, el primer ministro dijo que este era «un punto de inflexión extraordinario en la vida de este país».
En un mitin de victoria en una Plaza del Parlamento donde la lluvia finalmente había cedido no sin antes dejar su fango, Nigel Farage lideró a los partidarios de la salida al cantar el patriótico tema Land of Hope and Glory. El líder del Partido del Brexit dijo: “Por primera vez en la historia, la gente ha derrotado al ‘establishment’. El verdadero ganador esta noche es la democracia».
Este, por supuesto, no es el final. Simplemente es el final del principio. Hay mucha negociación por delante antes de que se resuelva la forma de la futura relación de Gran Bretaña con sus vecinos.
El decreto absoluto ha sido otorgado; las partes divorciadas aún necesitan dividir la colección de CDs y ponerse de acuerdo sobre la custodia del perro.
Las ‘Union Jacks’ fueron arriadas sin ceremonia alguna del Consejo de la UE y fuera del Parlamento Europeo. Al mismo tiempo, se cerró el acceso británico a las bases de datos de grupos de trabajo diplomáticos y de la UE.
Nicola Sturgeon, la primera ministra de Escocia, dijo que su país estaba siendo «retirado de la Unión Europea en contra de los deseos de la abrumadora mayoría» de su pueblo. Una manifestación de protesta en Edimburgo saludó el momento de la retirada con gritos de «independencia ahora», sin referirse a la UE.
El día había comenzado con la eurodiputada Ann Widdecombe saliendo del Parlamento Europeo al frente de los representantes del Partido del Brexit. «Nuestro deber está cumplido, nuestra cosecha está en casa y ahora nos vamos», declaró la exministra conservadora, y agregó que estaba ansiosa por volver «a la pantomima».
Estando Farage ya de vuelta en Londres, correspondió a Widdecombe conducir las tropas a casa en un Eurostar — que denominaron el ‘Brexodus Express’ — con el sonido de un flautista maltrecho tocando Cock o’ the North, una marcha militar británica de 1794. Un miembro del parlamento señaló que los eurodiputados no habían tenido tanta prisa por irse, pues olvidaron firmar su ingreso ese día para recibir su paga diaria final de 323 euros, libres de impuestos y factura.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, dijo que echaría de menos una Gran Bretaña «tan pragmática, tan realista». «Debemos demostrarle al mundo que pueden ser vecinos pero muy, muy unidos», dijo la exministra de defensa alemana. «Nuestra experiencia nos ha enseñado que la fuerza no reside en un espléndido aislamiento, sino en nuestra unión única».
El presidente francés Emmanuel Macron emitió una carta pública a sus «amigos británicos» expresando su tristeza. «Esta partida es un shock para los europeos», escribió. “Reino Unido no estaba allí cuando [la comunidad] dio sus primeros pasos en 1950, pero se lo debemos mucho. Y desde 1973, aunque nuestras relaciones europeas a veces pueden haber sido turbulentas, Reino Unido ha sido un actor central en el proyecto europeo”.
Macron dijo que los líderes políticos de la UE deben comprender los motivos del Brexit y aprender lecciones de él. Agregó que Gran Bretaña no abandonaría su amistad con Europa. “El Canal nunca ha logrado separar nuestros destinos; el Brexit tampoco lo hará.»
Angela Merkel parecía más pesimista. La canciller alemana llamó al Brexit «una herida profunda para todos nosotros» y dijo que la próxima etapa de negociaciones «ciertamente no será fácil».
Woody Johnson, el embajador estadounidense en Londres, estaba ansioso por cortejar a la nueva nación soltera. «Mi mensaje a Reino Unido es simple», dijo. «No tienes mejor amigo, aliado y compañero que los Estados Unidos».
Por otra parte en Westminster, durante la tarde del viernes, aquellos que querían permanecer en la UE marcharon desde Downing Street para cantar el Himno a la Alegría fuera de la Casa de Europa, en Smith Square — irónicamente, el edificio que albergó la oficina central del Partido Conservador con Margaret Thatcher. La multitud de ‘Remainers’, de unas 200 personas, fue superada en número de celebrantes por los ‘Brexiteers’, quienes cantaron Bye Bye EU con la melodía de Auld Lang Syne.
Rory O’Donnell, 67, funcionario jubilado que se manifestaba contra el Brexit por primera vez, dijo: «Tengo una gran sensación de tragedia por el hecho de que Gran Bretaña abandone la UE debido a una campaña profundamente equivocada y manipuladora».
En una cervecería alemana en Tower Hill, al este de Londres, miembros del grupo 3 Million, llamado así por el número de ciudadanos de la UE que viven en Gran Bretaña, ahogaron sus penas en vasos de Krombacher Pils y platos de escalopa mientras escuchaban éxitos musicales de 1980, interpretados por estrellas del pop alemán como Peter Schilling y Nena.
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Foto: la salida de Reino Unido de la Unión Europea fue celebrada en Parliament Square por el pasacalle triunfal de un BMW Isetta, de fabricación alemana.
