‘Ejecuta el Brexit o habrá revueltas’

THE TIMES — VIERNES, 27 DE SEPTIEMBRE 2019

Ministro hace severa advertencia luego de caos en la Cámara de los Comunes

Los principales aliados de Boris Johnson han advertido que Gran Bretaña podría sufrir disturbios civiles al nivel de las protestas de los «chalecos amarillos» en Francia, o los disturbios en Los Ángeles, si se frustra el Brexit.

El Primer Ministro fue acusado de incitar al odio a los parlamentarios ayer, ya que la reacción violenta creció en contra de su afirmación de que deben entregar Brexit para estar a salvo.

Un ministro de gabinete de alto rango dijo a The Times que el país se arriesgaba a un «levantamiento violento y popular» si un segundo referéndum anulaba el resultado del primero.

Dominic Cummings, asesor principal de Johnson, anoche se arriesgó a tensiones aún mayores al decir: «Estamos disfrutando de esto, saldremos de Europa y vamos a ganar.»

Dijo que los parlamentarios a favor de la permanencia «no iban a escuchar razones» porque se habían «desconectado muy profundamente» de lo que piensa el pueblo «en el mundo real» fuera de Londres.

Por su parte, Boris Johnson insistió en que no lo iban a intimidar, y prometió seguir usando el término «acta de rendición» en referencia a la legislación para demorar la salida del país de la Unión Europea.

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118 obispos y arzobispos de la Iglesia de Inglaterra han emitido una rara crítica conjunta a los parlamentarios por usar un lenguaje «indigno de nuestro país».

El Colegio de Obispos dijo hoy en una declaración conjunta: “En los últimos días, el uso del lenguaje, tanto en debates como fuera del Parlamento, ha sido inaceptable. Deberíamos hablar con los demás con respeto. . . no debemos denigrar, tratar con condescendencia ni ignorar los puntos de vista honestos de los conciudadanos, sino tratar de respetar sus opiniones, su participación en la sociedad y sus votos.»

El arzobispo de Canterbury, el reverendo Justin Welby, dijo a The Times: “Los fundamentos de nuestra unidad y forma de vida están siendo cuestionados. Debe calmarse los ánimos en todas las tiendas políticas para permitir que las personas intenten llegar a un acuerdo para ver qué solución puede unir al país, y hacer lo que tengan que hacer para conseguirlo.»

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Más de la mitad de los jóvenes van a la universidad en 2019, veinte años después de que Tony Blair estableciera el objetivo como política del Partido Laborista.

Según estadísticas del gobierno, un récord del 50.2 por ciento de personas entre 17 y 30 años en Inglaterra habían participado en la educación superior en 2017-18, lo que revela un aumento de 49.9 por ciento el año anterior.

Blair estableció el objetivo cuando era primer ministro en 1999, dos años después de su discurso del manifiesto de elecciones generales que prometió centrarse en «educación, educación y educación». En ese momento, solo el 39% de los jóvenes ingresaba a la educación superior.

Gran Bretaña se ha venido acercando constantemente al 50 por ciento, pero no tan rápido como otros países. En 2017, el último año para el que hay comparaciones internacionales disponibles, el 45 por ciento de los menores de 30 años en Reino Unido se graduaron de educación superior contra 66 por ciento en Australia, 50 por ciento en Dinamarca y 48 por ciento en Países Bajos.

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Foto de la duquesa de Cambridge quien, junto a Sir David Attenborough, presidió la ceremonia de bautizo y botadura de la nave de investigación polar que lleva el nombre del renombrado científico. Una votación popular había elegido que se le llamara ‘Boaty McBoatface’ — nombre ahora utilizado para un pequeño submarino no tripulado que lleva la embarcación.

«No seas tan matón, Boris»

METRO — VIERNES, 27 DE SEPTIEMBRE 2019

Hermana dice que los comentarios del Primer Ministro sobre Jo Cox fueron «de muy mal gusto»

La hermana de Boris Johnson le ha acusado de «tener muy mal gusto», ser «reprobable» y de usar la Cámara de los Comunes como «púlpito para el acoso».

Rachel Johnson atacó a su hermano luego de que los parlamentarios de la oposición afirmaran que el uso que el Primer Ministro hizo de términos como «traición» y «rendición» mientras discutía sobre el Brexit alentaba el abuso y las amenazas de muerte.

Sus declaraciones se produjeron luego de que la laborista Paula Sherriff dijera el miércoles por la noche que había que cuidar las palabras respecto al asesinato de la parlamentaria Jo Cox, abatida a tiros y apuñalada por un extremista de ultraderecha en 2016.

Johnson respondió rechazando la advertencia de Sherriff como «patrañas». Luego agregó: «La mejor manera de honrar la memoria de Jo Cox y, de hecho, la mejor manera de unir a este país, sería lograr que se realice el Brexit.»

El Primer Ministro seguía con temperamento desafiante ayer, diciendo a sus parlamentarios que no cambiaría de táctica — antes, sus aliados habían acusado a la oposición de «hipócritas» por el uso de altisonantes que ellos también hicieron.

Por su parte, Rachel dijo estar horrorizada por el comportamiento de su hermano, y dijo que si lo atenuaba eso ayudaría a unir a una Gran Bretaña dividida.

Esta es la última pelea en el clan Johnson después de que Jo — el otro hermano del Primer Ministro — renunciara al gabinete a principios de este mes, en protesta por su estrategia para el Brexit.

Jo dijo a Sky News que los comentarios del Primer Ministro sobre Cox (foto) eran «una forma muy desagradable de referirse a una parlamentaria asesinada» por hacer campaña contra el Brexit.

La hermana — quien apoya la permanencia británica en la Unión Europea — agregó que el asesino de Cox «obviamente tenía tendencias extremistas de derecha las cuales, podría decirse, están siendo animadas por este tipo de lenguaje».

«Mi hermano está usando palabras como rendición [y] capitulación, como si las personas que se interponen en el camino tuvieran ser colgadas, lanzadas, descuartizadas, alquitranadas o emplumadas. Y creo que ese es un lenguaje de uso muy reprobable,» agregó.

En una entrevista por separado con BBC Radio 4, Rachel también acusó a su hermano mayor de usar el ‘despatch box’ [su emplazamiento oficial en la Cámara de los Comunes] como un ‘púlpito para el acoso’, y agregó: «Lo amo mucho, pero él se convierte en una persona diferente en la cámara.»

El viudo de Cox, Brendan, dijo que se sentía «asqueado» por la forma en que se había usado el nombre de su difunta esposa, mientras que su hermana Kim Leadbeater dijo a Sky News: «Creo que el Primer Ministro necesita pensar con mucho cuidado el lenguaje que utiliza.»

Ayer, Johnson sufrió su séptima derrota consecutiva en los Comunes cuando los parlamentarios votaron 306-289 en contra de su propuesta de aplazar el Parlamento hasta el 3 de octubre para la conferencia del Partido Conservador. Sin embargo, hubo aplausos y vítores cuando dijo en una reunión del ‘1922 Committee’ [los barones de ese partido] que no se disculparía por sus controvertidos comentarios del miércoles por la noche.

Una fuente de Downing Street dijo que continuaría refiriéndose a la Ley Benn — que requiere que el Primer Ministro solicite una extensión del Brexit — como la «ley de rendición». La fuente agregó: ‘¿Va a dejar de llamarlo un proyecto de ley de rendición? La respuesta es un no categórico.»

Más tarde, Johnson defendió su uso de la palabra «rendición» en la radio BBC North West, pero dijo que «los ánimos deben bajar y la gente debe unirse». Añadió: ‘Lamento que se lance cualquier amenaza a cualquiera, particularmente a las parlamentarias. Pero sí creo que es importante poder hablar sobre el proyecto de ley de rendición, el acta de rendición, de la manera que lo hice.»

El Primer Ministro también dejó pasar una cuestión urgente en el Parlamento sobre su lenguaje — presentada ayer por la parlamentaria laborista Jess Phillips — enviando al viceministro Kevin Foster en su lugar.

El presidente de la cámara John Bercow pidió calma después de las ruidosas escenas de la noche anterior. «En ambos lados las pasiones se han inflamado, y se han expresado palabras de enojo: la cultura fue tóxica,» dijo a los parlamentarios.

La conservadora Nadine Dorries acusó a los parlamentarios de la oposición de hipocresía, refiriéndose a las afirmaciones por las que el canciller de oposición John McDonnell habría dicho en una noche de comedia de 2014 que había escuchado a la gente preguntar «¿por qué no linchamos a esa bastarda?» al referirse a la parlamentaria conservadora Esther McVey. Dorries tuiteó: «No escuché ni una palabra de esos parlamentarios laboristas.»

McDonnell insistió en que no pidió que McVey fuera «linchada» sino que solo mencionó que alguien más lo había sugerido.

Dominic Cummings, asesor principal de Johnson, acusó anoche a los activistas de ambos lados de la brecha del Brexit de lanzar expresiones abusivas: ‘La gente ha dicho cosas que fueron entre imprudentes y muy desagradables, y a veces criminales. Eso es cierto para las personas del lado del Brexit y las personas que apoyan la permanencia en Europa.»