METRO — LUNES, 23 DE SEPTIEMBRE 2019
Líder y segundo al mando no se ponen de acuerdo
La división del laborismo respecto de la salida británica de la Unión Europea se agudizó ayer, en que una serie de altos cargos del partido desafiaran abiertamente la estrategia para el Brexit de Jeremy Corbyn.
En una serie de declaraciones desafiando frontalmente la posición oficial de Corbyn, que es mantenerse neutrales, su segundo Tom Watson, la ministra de exteriores de oposición Emily Thornberry y el alcalde de Londres, Sadiq Khan, han exigido que el partido apoye la permanencia de Reino Unido en el grupo de los Veintisiete.
Instando a los laboristas moderados a actuar como «partidarios del pluralismo», Watson dijo en la conferencia del partido que se realiza en Brighton: «Creo sinceramente que hay una batalla por el futuro del Partido Laborista, y que ustedes son los líderes de esta lucha por salvarlo. Y no digo esto a la ligera.»
Por su parte, Emily Thornberry insistió en que los laboristas deben poner en práctica su política del Brexit «ahora», ya que advirtió que el partido se arriesga a ser aplastado en las próximas elecciones generales si no presenta una clara postura para la permanencia.
«Las encuestas muestran que podríamos perder un 30 por ciento del voto laborista ante los Verdes y los Liberal-Demócratas si no tenemos clara nuestra posición sobre Europa,» aseguró.
Entretanto, Sadiq Khan instó a los miembros laboristas a no aceptar ningún «compromiso» sobre el Brexit, mientras se discutía la postura del partido sobre un segundo referéndum.
«Los valores laboristas de solidaridad, justicia social e internacionalismo se ven claramente mejor si permanecemos en la Unión Europea.»
«Por lo tanto, hago un llamamiento directo a los delegados de la conferencia laborista: no acepten ninguna concesión sobre el Brexit, no acepten evasivas, no tardemos en establecer nuestra postura sobre cualquier referéndum futuro.»
Las posiciones discordantes se revelaron después de que Jeremy Corbyn tratara de minimizar la grieta en el núcleo de su equipo que ocasionó la renuncia de uno de sus asesores más cercanos, criticando al círculo más allegado al líder laborista por su falta de «decencia humana».
Corbyn dijo que Andrew Fisher —jefe de política y autor del último manifiesto del partido — se retiraría a fin de año para pasar más tiempo con su familia.
Sin embargo, The Sunday Times informó que Fisher había advertido que el partido no ganaría las próximas elecciones generales, y que dimitió el sábado pasado.
Asimismo, el periódico dijo que Fisher reclamó al equipo de Corbyn su «falta de profesionalismo, competencia y decencia humana» en una nota filtrada.
Según los informes, dijo que estaba harto de la «tormenta de mentiras y excusas», y afirmó que una «guerra de clases» se había apoderado de las altas esferas del partido.
A pesar de esto — en una aparición en el matutino periodístico The Andrew Marr Show de BBC One — Corbyn intentó minimizar dichos informes.
«[Andrew] quiere irse para pasar tiempo cuidando a su hijo y estar con su esposa y su familia, porque este es un trabajo muy estresante y demanda mucha energía,» dijo.
«Y él estará trabajando con nosotros por el resto de este año. Estará aquí para la campaña de elecciones generales, está ahora mismo mientras hablamos … allí abajo.»
El líder laborista agregó: «Es un gran colega, un gran amigo … he trabajado con Andrew durante 15 años desde que (yo) era trabajador parlamentario, y muchas otras veces. Es un gran escritor, un gran pensador y ha realizado una gran cantidad de trabajo en el partido.»
«Nos llevamos muy pero muy bien y ha prometido que, pase lo que pase en el futuro, trabajará conmigo en cuestiones de política.»
Sobre los comentarios de Fisher en el memorando, Corbyn dijo: «Creo que dijo eso porque estaba extremadamente angustiado en ese momento por lo que estuviera sucediendo en las discusiones dentro de la oficina.»
